VIAJES POR EL MUNDO (27) : COIMBRA

 

“Cuando al acercarme en tren se me apareció  la visión  panorámica  de Coimbra, trepando sus casas por la colina en que se asienta y dominada por la Universidad a que hace cabeza su torre —escribía Unamuno —, la saludé como a una vieja conocida. Es una torre académica, no una torre eclesiástica, la que corona la ciudad, académica también, de Coimbra. Ninguna de sus catedrales, ni la vieja ni la nueva, se destaca a lo lejos. (…) Coimbra cabe decir que concentra la historia toda legendaria  y poética de Portugal; Coimbra ha sido la iniciadora de sus movimientos espirituales.(…) Visitando la Universidad, ahora en verano, a principios de agosto, cuando arrastran los primeros exámenes de prueba de curso y los bedeles, con sus ociosos espadines al cinto, bostezan en los bancos del patio, no cabe darse cuenta de lo que este hogar intelectual de Portugal es en tiempo de estudios, cuando pululan por las rúas y cruzan con   ojos cazadores los estudiantes en pelo, con sus negras levitas, alborotada la melena al aire y su flotante capa, llevando en la mano la “seventa”, los apuntes o una carta de amor.

(…) Coimbra, Coimbra, tierra de encanto,, vivero de la poesía de un pueblo que vive por el amor y por el amor muere, Coimbra posada como una paloma junto al Mondego, ¡qué remanso en la corriente!”

 


 

(Imágenes—1- Coimbra- premium/2- Universidad de Coimbra)

RETENER LOS PAISAJES

 

“A mí me han interesado siempre los paisajes. Cuando era niño, en un vagón, yo no me imaginaba mas que en la ventanilla nirando aquello que pasaba. Retenía bien los paisajes, advertía las diferencias sutiles y las guardaba en mi memoria – asi lo confesaba el gran escritor francés Julien Gracq -. Creo que mi formación geográfica me ha ayudado mucho a retener los paisajes pues ella me ha permitido atrapar su estructura y por tanto reconstituir los elementos que se hubieran podido olvidar. Retengo también los paisajes según el mayor o menor placer que he tenido al descubrirlos. Nunca los miro con ojo indiferente. Para mí los paisajes influyen sobre el humor y sobre el comportamiento. Existen paisajes sombríos, paisajes aburridos. Hay, por el contrario, paisajes que uno ama conservar.

 

 

Creo que cuando yo viajo mi formación geográfica la llevo en la punta de la nariz. Es imposible, cuando se dedica uno a la geografía física, que no se pueda evitar mirar un paisaje con ojos de geógrafo, como para un médico lo es el contemplar una escultura sin olvidar su anatomia y las sesiones de disección. Instintivamente, cada uno tiene una forma de ver. Muchas veces me pregunto cómo ven el mundo las gentes que no tienen formación geográfica. El viaje debe de ser para ellos una especie de fantasmagoría desunida, una yuxtaposición de formas extrañas o muy poco encadenadas. Por otro lado, el conocimiento libresco e incluso el fotográfico del país no reemplaza en absoluto a la experiencia directa y no sustituye el efecto de la sorpresa. La fotografía aplana el paisaje; esto se comprueba especialmente en los paisajes de montaña, y reduce el espacio que hay alrededor de las cosas. El relieve, la amplitud de los desniveles, uno se los imagina mal. Se retienen así de una forma muy distinta los paisajes”.

 

 

(Imágenes-1-Felix Valloton- 1924/ 2-Per Ekstrom/ 3- Andrew Wyeth- 1931)

CONSTABLE

 

Constable-uyyhh-catedral de Salisbury- mil ochocientos veintitrés- Victoria and Albert Museum- Londres

 

” Recuerda que la luz y la sombra nunca están paradas”,  decía John Constable hablando del paisaje. “Le he visto – anotaba  su biógrafo Leslie , admirar un árbol bello con el mismo éxtasis con que tomaría en sus brazos a un niño hermoso.” “El  son del agua al escaparse de las compuertas del molino, las riberas viejas y podridas, los postes y ladrillos relucientes: esas escenas me hicieron pintor; y estoy agradecido.”, confesaba también el artista inglés. En esa interesante obra de alta divulgación como es “Civilización” de Kenneth Clark ( Alianza), el excelente critico e historiador hermana a Constable con el poeta Wordsworth y recuerda que los dos eran hombres de campo y de apetitos fuertes rígidamente controlados. Constable, como Wordsworth, amaba el terruño y no se cansó nunca de las cosas que de niño había nutrido su imaginación. Constable confiaba de veras en sus emociones, en sus temas rústicos, ” que logran esa cualidad – recuerda Clark– por la que, como dijo  Wordsworth, “las pasiones de los hombres se incorporan al conjunto de las formas bellas y permanentes de la naturaleza.” Contemplando  el campo de Suffolk confesaba Constable: “este paisaje me ha convertido en pintor.”

 

Constable-ybbbfr- autorretrato- National Portrait Gallery - Londres

 

También Clark en “El arte del paisaje” recuerda que los árboles en particular, con su peso de hoja y una redondez de tronco jamás sobrepasadas, eran para Constable una fuente de inspiración. El artista inglés, que declaró en cierta ocasión “nunca he visto un objeto feo en mi vida“, pintaba observando directamente la Naturaleza, aunque, como recuerda Cogniat en su “Historia de la pintura”, no trabajó al aire libre “y esto explica ciertas limitaciones de su obra, lo cual no impidió que el autor de “El carro de heno” fuera una revelación para los pintores franceses en  el Salón de 1824. “Constable hace centellear los follajes y vibrar la sombra bajo los arboles – añade Cogniat -, como luego Rousseau en Francia.”

 

Constable.-5ggn.-cielos.-paisaje con nubes

 

Ahora una gran exposición en Londres vuelve a evocar al Constable de los paisajes.

 

paisajes.- redf.- John Constable

 

(Imágenes.-1.-Constable.-catedral de Salisbury- 1823- Victoria and Albert Museum- Londres/ 2.- Constable- autorretrato/ 3.-Constable- cielos y nubes/ 4.-Constable)

 

PAISAJES INTERIORES Y EXTERIORES

paisajes.-33bn.-Albert Bierstadt.- 1830-1903.-tormenta en las montañas

Petrarca, fue, como es sabido – cuenta Kenneth Clark en “El arte del paisaje” (Museo Seix Barral) -, el primer hombre que escaló una montaña por el mero placer de hacerlo y para disfrutar del panorama. Pero después de haberse regalado unos minutos la vista con el lejano panorama de los Alpes, del Mediterráneo y del Ródano que fluía a sus pies, se le ocurrió abrir al azar su ejemplar de las Confesiones de San Agustín y tropezó con el pasaje siguiente: “Y los hombres se asombran ante las cimas de las montañas, y las poderosas olas del mar, y el ancho lecho de los ríos, y el circuito del océano, y la revolución de las estrellas, pero a sí mismos no prestan atención“. “Quedé confundido – le confiesa Petrarca

paisajes.-522w.-Galen Rowell y Barbara Rowell.-Montañas del Reino Medio

a un amigo -, y pidiéndole a mi hermano ( que quería oír más) que no me molestara, cerré el libro, furioso conmigo mismo de estar todavía admirando cosas terrestres, cuando hubiera podido aprender, desde hacía mucho tiempo, hasta de los filósofos paganos, que no hay nada admirable salvo el alma, que, cuando es grande, no encuentra nada grande fuera de sí misma. Entonces, en verdad, me convencí de que ya había pasado bastante rato mirando la montaña; volví hacia mí mismo mi mirada interior, y a partir de aquel momento no salió una sola sílaba de mi boca hasta que llegamos de nuevo al pie de la montaña.”

paisajes.-5gyy77.-Turner.-el paso del St Gothard.-1804

Son los paisajes interiores y los paisajes exteriores. Hay quienes se asoman más hacia unos que hacia otros y hay quienes no se asomarán nunca a ninguno. Pero el paisaje exterior e interior sigue ahí, acompañando siempre al hombre. “Todas estas maravillas del cielo y de la tierra – escribí en “El ojo y la palabra” -, la vida inverosímil pero real de los insectos, la multiplicidad, la variedad de las funciones, la armonía de las plantas y de las olas, los rojos oscuros ‑ vivos – anaranjados – amarillos – blancos y azulados encadenándose en el atardecer nocturno, el púrpura de los brezos, de la rosa de los Alpes, del trébol rojo, del ciclamen, la danza circular de las abejas llevando aromas, de nuevo el mar, los embates del mar, la esmeralda azul clara del oleaje en torno al arrecife, otra vez los árboles,

paisajes.-r4ddd.-nubes.-Fyodor Vasilyev.-1873

los olmos centenarios de madera dura y elástica, las pequeñas y blancas flores primaverales del olivo, los olores a resina y a bosque, la sombra de los abetos y de los pinos, los veteados, ondulados leños del nogal o del roble, de nuevo el cielo y los enjambres de luz saliendo de las manchas de nubes, todo eso que nos rodea ‑como un jardín del Edén permanente‑ con el lomo acerado de las ballenas y de los delfines, con la agilidad marrón rojiza de la ardilla, el gamo nervioso, el gato crepuscular, todo eso y mil cosas más es la Naturaleza ‑que no son los objetos hechos por el hombre, no son los instrumentos y utensilios fabricados por manos humanas‑ sino son los colores y los aromas infinitos mezclados y entreverados suntuosamente, admirablemente variados y alternativos, salpicando las manchas de un ala de mariposa o del pez sangrador.”

Estos serán los paisajes exteriores que el interior del alma se detiene a contemplar.

paisajes-fhjn-Frederic Edwin Church.-1865- Sunset Jamaica

(Imágenes:- 1.- Albert Bierstadt.– fotosimagen.org/2- Galen  Rowell/3.-Fyodor Vasilyev.-1873/ 4.- Frederic Edwin Church.-1865-Sunset Jamaica)

APUNTE AL ATARDECER

“Atardece.

Un oro veneciano

Giorgione o Ticiano

en el ambiente.

Más bellas y armoniosas

que nunca las mujeres.

Una música anida

en la casa de enfrente.

El paisaje se alarga

horizontalmente.

Como una mariposa

el sol se posa en mi frente”.

Gerardo Diego: “Apunte”.

(Imágenes:- 1.-Giorgione.-paisaje al atardecer.- National Gallery/ 2.-Giorgione.-detalle de “La Tempestad”.-Galeria de la Academia.-Venecia – .Museo Giorgione)

OTOÑO 2010 (6) : TU FU

“Otoño transparente.

Mis ojos vagan en el espacio sin fin.

Tiembla el horizonte, olas de claridad.

Lejos, el río desemboca en el cielo.

Sube el humo de la ciudad distante.

El viento se lleva las últimas hojas.

Una grulla perdida busca nido.

Los árboles están cargados de cuervos”.

Tu Fu (poeta chino: 712- 770) : “Paisaje” (traducción de Octavio Paz)

(Imagen: Por la noche llega a Samo-  1983.– Yoshimitsu Nagasaka.-1983.- Weston Gallery.- California.-artnet)


OTOÑO 2010 (3) : EZRA POUND

“Luna otoñal; colinas sobre lagos

contra el poniente.

La tarde semeja una cortina de nubes,

una niebla sobre las ondas; y a través de ella

picas largas y agudas de canela,

una melodía fría entre las cañas.

Tras de la colina la campana del monje

que vuela con  el viento.

La vela cruzó por aquí en abril; quizás vuelva en octubre,

el bote se desvanece en plata; lentamente;

el sol enciende solitario el río”.

Ezra Pound: Los Cantos pisanos.-Canto XLIX.-(Adonais)

(Imagen:- foto Joel Sartore.-National Geographic Collection)