RILKE Y LOS CHALES

 

“He hecho un descubrimiento particular — escribe Rilke en una carta de diciembre de 1923–: chales, chales de cachemira de Persia y del Turkestán, iguales a los que veíamos con emoción sobre los hombros suavemente caídos de nuestras bisabuelas; chales con el centro redondo o cuadrado o estrellado, con un fondo negro, verde o blanco marfil, cada uno un mundo en sí, verdaderamente, sí, cada uno una felicidad completa, una dicha entera y quizás un completo renunciamiento, cada uno todo eso, absolutamente tejido de humanidad, cada uno un jardín cuyo cielo, referido al mismo tiempo, estaba contenido; así como en el perfume del limón, probablemente, se comunica el espacio entero, el mundo entero que el fruto feliz ha integrado día y noche  en su crecimiento. ¡ Como hace algunos años en París, con los encajes, comprendí de pronto, ante esas telas desplegadas, la esencia del chal! Tal vez sólo así, solamente en la transformación que permite un lento y tangible trabajo manual se logran equivalencias completas, silenciosas, de la vida, a las cuales el lenguaje no alcanza jamás, a menos que logre obtener alguna vez, en un llamado mágico, que algún recóndito rostro de la existencia permanezca, en el espacio de un poema, vuelto hacia nosotros”.

(Imagen —Erwin Blumenfeld)

¿DESAPARICIÓN DE LA CORBATA?

 

corbatas- mui- alsalirdelaoficina com

 

“¿Qué objeto tiene la corbata en la indumentaria moderna?

Respuesta .- La corbata tiene por objeto el evitar que la abertura del chaleco resulte demasiado desairada.

Pregunta.- Y ¿qué objeto tiene esa abertura del chaleco?

Respuesta.- Esa abertura del chaleco no tiene más objeto que el de hacerle un sitio a la corbata. Sin ella la corbata carecería totalmente de razón de ser.

Es decir, que el chaleco es cómplice de la corbata mientras la corbata lo es del chaleco, y que nosotros, sin darnos cuenta, favorecemos esa doble complicidad, con evidente perjuicio de nuestros intereses”.

Estas palabras de Julio Camba en su artículo “La corbata” se enlazan con el pequeño debate que a veces se ofrece sobre el futuro de la corbata. ¿Desaparecerá? ¿continuará? “La corbata – añadía Camba – es una creación del siglo XlX que, tanto por su carácter individualista como por su absoluta inutilidad práctica, está llamada a desaparecer prácticamente en el mundo.

 

corbata- bgr- pinterest com

 

(Imágenes- 1- alsalirdelaoficina.com/ 2- pinterest. com)

LA MODA Y LA MUJER

ciudades-ftbyhg- Nueva York- Moda- Louise Dahl-Wolfe-mil novecientos cuarente

 

“Apenas una moda  ha destruido otra moda, ya es abolida por otra más nueva, que a su vez deja paso a la siguiente que no será la última: así es nuestra ligereza – escribe La Bruyère en susCaracteres” – . Ahora una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid sobre Louise Dahl Wolfe nos lleva hasta el mundo de la moda y esa visión de  la moda nos vuelve a llevar a la lectura de La Bruyère. ” A través de estas revoluciones – prosigue el escritor francés – ha transcurrido un siglo que ha colocado todos estos adornos en la categoría de las cosas pasadas y que ya no existen; entonces la moda más curiosa y que más gusta ver es la antigua.

 

moda.-5fwq.-Balenciaga por el Sena.-1953.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art-org

 

(…) Se condena una moda que toma la cabeza de las mujeres como base de un edificio de varios pisos, cuya disposición y estructura cambian según sus caprichos; que separa los cabellos de la cara, a pesar de que crecen para acompañarla, que los levanta y los eriza al modo de las bacantes, como si quisiera cambiar la fisonomía dulce y modesta de las mujeres por otra altiva y audaz; se protesta, en fin, contra tal o cual moda, que, sin embargo, por muy extraña que sea, adorna y embellece mientras dura y de la que se saca todo el partido que se puede esperar de ella: el de agradar”.

 

moda.-5gbcvv.-Balenciaga.-1953.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art.org

 

(…) En algunas mujeres – sigue diciendo La Bruyère – hay una nobleza artificial que radica en el movimiento de los ojos, en el gesto de la cabeza, en la manera de andar y que no va más lejos: un ingenio deslumbrador que impresiona y que no se estima porque no es profundo. En otras hay una nobleza sencilla, natural, independiente del gesto y del modo de andar que tiene su origen en el corazón y que es como una consecuencia de su elevada estirpe; un mérito tranquilo, pero firme, unido a mil virtudes, que toda la modestia no consigue ocultar, que se escapan y se muestran a los que tienen ojos”.

 

moda.-6ghb.-1949.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art.org

 

(Imágenes.- 1- Louise Dalh Wolfe- 1940/ 2.-Louise Dalh Wolfe-all- art- org- 1953/ 3.-Louise Dalh Wolfe-all-art- org- 1953/ 4.-Louise Dalh Wolfe- all- art- org)

EL MÉRITO, LA MODA Y LA VIRTUD

 

moda.-88yy.-Se Connell.-maquillaje

 

“Un hombre de moda dura poco – se lee enLos caracteres” de La Bruyère-, pues las modas pasan; si por casualidad es hombre de mérito, no desaparece, subsiste de algún modo; es igualmente estimable, pero menos estimado.

Lo bueno que tiene la virtud es que se basta a sí misma y puede pasarse sin admiradores, partidarios ni protectores; la falta de apoyo y de aprobación no sólo no la perjudica, sino que la conserva, la depura y la perfecciona; esté o no esté de moda, sigue siendo virtud.

Una persona de moda se parece a una “flor azul” que crece espontáneamente en los surcos, ahoga las espigas, disminuye la cosecha y ocupa el sitio de algo mejor; que no tiene más  valor ni más  belleza que la que le presta un capricho frívolo que nace y cae casi en el mismo instante; hoy es codiciada, las mujeres se adornan con ella; mañana es olvidada y abandonada al pueblo.

Una persona de mérito, en cambio, es una flor a la que no se la designa por su color, sino que se la nombra por su nombre y se la cultiva por su belleza o por su olor; una de esas gracias de la Naturaleza, una de esas cosas que embellecen el mundo, que es de todos los tiempos y de una boga antigua y popular; a la que nuestros padres estimaron y a la que nosotros estimamos después de nuestros padres; a la que nunca podrán derrotar ni por el cansancio ni por la antipatía. Un lirio, una rosa”.

(Imagen.-se Conell)

 

INGRES, LOS OBJETOS, LA MODA

 

Ingres-jui- Señora de Senonnes- museo de Bellas Artes- Nantes

 

Cuando el escritor italiano Roberto Calasso se acerca al retrato de la señora Senonnes pintado por Ingres en 1814 sus ojos precisan que “tras la señora, que parece levantarse sobre un montículo de cojines de seda, se percibe un gran espejo, en donde la vemos reflejada de perfil y casi no la reconocemos. Mientras, el resto queda en una profunda oscuridad como si los cojines en los que se apoya madame de Senonnes cayeran sobre un abismo. El cuerpo femenino presenta toda su evidencia, pero ya los cabellos no se distinguen apenas del espejo, en un negro compacto donde únicamente relucen las piedras de la diadema. Como en una alegoría, el reflejo añade la parte de las tinieblas a la plena luz de la figura”.

 

Ingres- nju- señora de Moitessier- mil ochocientos cincuenta y seis- National Gallery- Londres

 

Son los detalles, los objetos, también la moda. Ingres pinta el botón de una levita– comentará otra figura italiana, Bucarelli – y lo pinta ovalado porque así se ofrece, en perspectiva, a la percepción; pero se prohíbe reflexionar y hacer reflexionar que en realidad el botón es redondo y parece ovalado por su posición en el contexto (…) O también pinta el aplique dorado de un mueble imperio, los flecos de una alfombra, los bordados de un chal: los ejecuta con pocos reflejos de luz o pocas notas de color sobre un tono de fondo, sin describir nada; y sin embargo consigue dar a esos objetos una verdad aguda paralizante.”  De Ingres se ha dicho que su ojo se fija en el pormenor más que en el conjunto, dando un relieve muy fotográfico a los contornos. “Hay que hacer desaparecer las huellas de la facilidad –confesaba el pintor-; no son los medios empleados, sino los resultados los que deben aparecer”.

 

Ingres-njo- condesa de Haussonville- mil ochocientos cuarenta y cinco-The Frick Collection- Nueva York

 

Ahora, la actual exposición en el museo del Prado nos lanza también al testimonio de Ingres respecto a la moda. Los novelistas y los pintores han ido dejando las huellas de cada sociedad sembrándolas en sus obras de ropajes, decorándolas en habitaciones precisas, representadas en diálogos y revelando costumbres. En el capítulo sobre la Europa napoleónica del interesante volumen “Historia del  mundo y del arte en Occidente” de Calvo Serraller y Juan Pablo Fusi, el pintor Ingres es recordado por su talento como retratista de mujeres, que jamás tuvo el menor desmayo a lo largo de su prolongada trayectoria (…) y cuando se dedica en otras obras a la plasmación de los minúsculos detalles – dice Calvo Serraller – se observan los exquisitos alambicados pliegues de los ropajes , el turbador carmesí de una zapatilla que se posa al desgaire, en el suelo…, y las tonalidades blancas, agrisadas, verdosas y beige de las sábanas, cortinas y lienzos colgantes.

 

Ingres-bhiu- señora de Riviere- mil ochocientos cinco- museo del Louvre

 

Todo ese mundo del siglo de Ingres, con los vestidos femeninos cuyas mangas continuaban agrandándose, donde los peinados de las damas se adornaban con flores, plumas o peinetas, donde los turbantes en las cabezas se hacían tan anchos que se convirtieron en auténticos sombreros (hasta el punto que el cronista Croker se quejaba de que, sentado a la mesa, en una comida, el tamaño de los sombreros de las damas sentadas a su lado le impedían ver su propio plato), donde las mujeres llevaban muchas joyas como cruces, brazaletes de oro, broches de mosaico, camafeos y cadenas de oro de las que colgaban pequeños frascos de perfume…, todo eso los novelistas y los pintores lo observan y retratan. Objetos, modas, detalles de cada época que huye en el tiempo y que se contemplará luego y se admirará en libros y en museos.

 

Ingres-nnuj- princesa Albert de Broglie- mil ochocientos cincuenta y tres- Museo metropolitano de arte

 

 

(Imágenes.-1.-señora de Senonnes- museo de Bellas Artes de Nantes/ 2.-señora de Moitessier- 1856- National Gallery- Londres/ 3.-condesa de Hausonville- 1845- The Frik collection- Nueva York/ 4.-señora de Riviere- 1805- museo del Louvre/ 5-  princesa Albert de Broglie- 1853-museo metropolitano de arte)

VIEJO MADRID (45) : LA CAPA Y OTRAS PRENDAS DE VESTIR

Madrid-rrcg- capa-  Federico Chueca- archivo general de la Administración

“La castiza capa a principios del siglo XX –  cuenta Alfaro López en sus Memorias -, era casi exclusivamente madrileña. Los estudiantes, no todos, ni durante todo el invierno, la llevábamos para presumir en las vacaciones de Navidad ante los “pobres” provincianos que no tenían la suerte de vivir en la villa y corte. Además, si la capa era de buena calidad, sobre todo el terciopelo de las vueltas, resultaba una prenda muy cara. Sin embargo, el madrileño acomodado de los barrios bajos, los que llevaban en vez del bastón elegante la estaca o la pirra, los picadores y toreros modestos que deambulaban por la calle de Sevilla, tipos clásicos, en invierno eran capistas, porque el gabán, para ellos, era cosa de señoritingos.

sombrero de paja-vhhy-ulytrawallpapers.org

El sombrero de verano: el de paja. Era el más deleznable y poco duradero de los cubrecabezas. Como no se concebía que un hombre fuera destocado ( lo cual se interpretaba como una falta de respeto), un chaparrón que sobre él cayera, sin la previsión del paraguas, lo dejaba hecho una lástima y también se admitía el lanzarlo  al redondel de la plaza de toros (…) Por tradicional costumbre el “paja” se estrenaba el domingo de Resurrección, a la vez que se inauguraba la temporada taurina. Una variante con este material era el llamado jipi-japa, aunque para abreviar se decia jipi, procedente de Panamá, tejido con paja finísima y con la forma de sombrero flexible (…)

Madrid-bbhhu-calle de Sevilla- Madrid- rayos y centellas.net- foto propiedad de Nicolas 1056

El bastón lo usábamos todos, viejos y jóvenes. Terminados por abajo  en conteras de metal y por arriba con puños, algunos realmente artísticos, los había también de cayado que como los paraguas tenían la ventaja de poderse colgar en el antebrazo dejando libres las dos manos.

Servían los bastones, en las noches de estreno, para acompañar al pateo de las obras de teatro rechazadas y había juergas que por mor del alcohol tomado en exceso, o por escenas de celos, terminaban a bastonazos. Pero en general era un chisme pacifico, ornamental, de capricho.

Y del bastón normal hay que pasar al palo grueso, a la llamada “tranca”, “porra” o “garrote” , que llevaban los hombres maduros achulapados, como  los maridos de las aguadoras de Agua, azucarillos y aguardiente“, los camorristas, los siervos de los caciques rurales y todos aquellos que querían “armarla” y que tanto abundaban en los barrios bajos de Madrid.

Madrid-vb-teatro- Rosario Pino- foto Manuel Company- wikipedia

Pero así como en el hombre hacia los 15 años pasaba al pantalón largo sin ceremonia alguna, en la mujer, alrededor de los 18, nunca antes, el paso a la falda hasta el suelo, como las adultas, revestía mayor o menor realce según la clase a la que pertenecía la protagonista (…)  El sombrero de las mujeres alcanzaba en aquellos albores del siglo XX la magnitud de un jardín, la variedad de un zoo de aves de los más variados plumajes. Y los zapatos o las botas, muy ajustados al pie pues lo diminuto de éste era la virtud de las madrileñas y de las andaluzas.”

Y así lo va contando – indumentaria, costumbres, sucesos – en las “Memorias” o Recuerdos José Alfaro López en su “Madrid: primera década del siglo XX” (Magisterio Español)

(Imágenes.-1.-Federico Chueca– 1906- Archivo General de la Administración/ 2.-sombrero de paja-ulytrswallpapers/3.-calle de Sevilla-rayosycentellas- foto propiedad de Nicolas 1056/ 4.-Rosario Pino-wikipedia)

EL ENIGMA DEL BOLSO

objetos.-8juuj.-bolso.-moda .-Museo Metropolitano de Arte.-1920

“Para empezar el día, hasta el desayuno, que se servía a las 9.30 en el comedor – anotaba en su autobiografía Consuelo Vanderbilt , duquesa de Marlborough – se exigía un vestido elegante de terciopelo o seda… Luego nos vestíamos de tweed para unirnos a la partida de caza a la hora del almuerzo, que se servía en el pabellón o en una tienda. Para tomar el té lucíamos un historiado vestido largo y después jugábamos a cartas o escuchábamos a una orquesta vienesa o música de órgano hasta la hora de la cena, cuando nos arreglábamos con satén o brocado y una profusión de joyas. Todo ello suponía un gran desembolso, pues no se podía llevar el mismo vestido dos veces. Es decir, que hacían falta dieciséis vestidos para cuatro días.”

bolsos.-rtynnh.-monedero francés con bordado de seda.-cerradura de bronce.-1750.-Bayerisches Natiobalmuseum München

Son las confesiones de la moda, su evolución, las influencias que la moda recibía. Los colores de Diáguilev, por ejemplo, marcaban una época, como cuenta Diana Vreeland, la antigua editora de la revista Vogue, al repasar su vida: ” El aroma, la extravagancia, la emoción, la pasión, el bombazo, el fulgor, el estrépito…Este hombre desintegró el átomo…¡Los colores! Antes, el rojo jamás había sido rojo y el violeta jamás había sido violeta. Pero estas prendas femeninas en el Bois lucían colores vivos como una llama: rojo rojo, violeta violeta, naranja – y cuando digo “naranja” quiero decir rojo naranja, no amarillo naranja -, verde jade y azul cobalto. Y las telas – las sedas, los satenes, los brocados, bordados con aljófares y galones, salpicados de plata y oro, y adornados con piel y encaje – tenían un esplendor oriental.”

bolsos.-rtbb.-bolso italiano de seda bordada, fechado entre 1660 y 1680

Compañero de colores y de vestidos ha caminado siempre por el mundo el enigma del bolso. ¿Qué puede haber dentro de un bolso? Anna Caballé ha dedicado páginas a preguntárselo en el prólogo a su libro “El bolso de Anna Karenina”, al que ya nos hemos referido aquí. “El interior de un bolso – dice Anna Caballécontiene las posesiones que la mujer utiliza en su vida diaria, pero también otras que han quedado adheridas por el mero uso. Un bolso es, pues, un parapeto ante la mirada ajena, al tiempo que un emisor de señales.

bolsos.-erun.-cesta de seda bordada fechada entre 1780 y 1790.-en el sur de Alemania.-Bayerisches Nationalmuseum München

Podría entenderse como una perfecta combinación de continente y contenido, belleza y función, complemento y protagonismo. Lo importante es que hablamos de un objeto que sugiere cierta profundidad, no importa que su tamaño sea algo mayor que una caja de cerillas Pues representa una cierta materialización de lo íntimo. En el bolso se ubican, a resguardo de la mirada pública, los rastros – sólo parasitarios para la mirada ajena – de aquello que es importante para nosotros.  Así lo entiende la mujer que de pronto se ve forzada a vaciar el contenido de su bolso por la razón que sea. Es como abrir públicamente la propia interioridad sin preparación alguna.” 

bolsos.-rwsw.-Bolso de caza verde del principe elector Maximilanio l, mediados del siglo XVl.-Bayerische Nationalmuseum MÚnchen

Tiene lugar estos días en Munich una exposición sobre 300 bolsos desde el siglo XVl al XXl. Bolsos de mano, monederos, misteriosas formas que han acompañado a la moda y enigmas que se encadenan. ¿ Qué hubo dentro de esos bolsos que se exponen? Cinco siglos de bolsos ofrecen su apariencia exterior. Nunca nos revelarán sus intimidades.

bolsos.-5gfgyy.-bolson alemán del siglo XlX, bordado en oro y seda.-Bayerisches Nationamuseum München

(Imágenes:- 1-bolso.-Museo metropolitano de arte.-1920/2.-monedero francés bordado de seda, con cerradura de bronce.-1750-.Bayerisches National Museum/ 3.-bolso italiano de seda bordada.- fechado entre 1600-1680/ 4.-bolsa de seda bordada, fechada entre 1780-1790.- en el sur de Alemania.-Bayerisches Nationalmuseum/ 5.-bolso de caza verde del príncipe electo Maximiliano.-mediados del siglo XVl / 6.-bolso alemán del siglo XlX bordado en oro y seda.-Bayerisches Nationalmuseum)

MODA Y PINTURA

pintores.-tvvb.cv.-Renoir.-Los paraguas.-1885.-epdlp com

Paraguas azules de Renoir, mezclas de de laca/azul cobalto, malvas y púrpuras penetrantes. En su “Historia del trajeJames Laver recuerda que estos retratos de Renoir resultan muy útiles para el estudio de los vestidos de la clase media de la época.

pintores.-rtvffb.-James Tissot.-La Demoiselle du magasin.-1883-1885

Tiendas, escaparates, mostradores, contraluces… Establecimientos de novedades que tampoco proponen ropas extraordinarias pero donde se cuela el sol tostado y el color, mañanas o tardes de París, suavidades de telas, admiración en las miradas…

pintores.-yybnn.-Georges Seurat.-La Grande Jatte.-1884-1885.-Museum Metropolitan of Art.- Nueva York

faldas de Seurat entre árboles y agua…

pintores.-rgyyu.-James Tissot.- El picnic.-1875

El Picnic de James Tissot – realizado en el jardín de la casa del propio Tissot, en el bosque de St. Johnn -y donde los personajes visten trajes informales.

pintores.-ttgbn.-James Tissot.-Demasiado pronto.-1873.-arte-xlx

Interiores de damas, caballeros, el servicio espiando por las puertas para ver cómo aparece la moda, cómo son los peinados y los gestos, las evoluciones de los trajes en la gran sala…

pintores.-rrfvv.-James Tissot.-La recepción.-1886

No hay pintor en el siglo XlX, comenta Laver de Tissot, que sirva mejor a los historiadores del arte. Él dedicó a las toilettes de la época una atención enorme, pintándolas con meticulosa precisión.

pintores.-ewxxd.-Degas.-Chez la modiste.-1870-1886

Una amiga de Degas, la señora Jules Straus – así lo ha escrito Philippe Thiébaut en “Les impresionnistes et la mode” (Gallimard) -cuenta que el pintor la acompañaba con frecuencia a visitar los modistos. Cuando un día ella le preguntó qué era lo que le interesaba más de esas sesiones, él le respondió: “Son las manos rojas de la pequeña niña que tiene los alfileres“. De la moda, Degas retenía efectivamente y ante todo la parte desconocida del decorado: la fabricación, a veces laboriosa, de accesorios, los gestos, las actitudes, la mímica, además de la actitud de aquellas empleadas que intentando ser elegantes se apresuraban a probarse los trajes y a contemplarse en el espejo.

pintores.-ewsws.-Manet.-La Parisienne.-1875

Así se fijaba Manet en “La parisina“, en 1875…

pintores.-tvffr.-Frederic Bazille.-Pierre- Auguste Renoir.-1867.-wikipaintings org

Así posaba Renoir, con camisa blanca, pantalón gris, corbata azul y botines…

Portrait of Edouard Manet by Henri Fantin-Latour

Así se disponía Manet a salir,con sombrero, símbolo del paseo, en busca de la pintura, en busca de la moda de París

(Imágenes:.-1.-Pierre- Augusto Renoir.- “Los paraguas” -1884.–por cortesía de The Trustees of the National Gallery.-Londres/ 2.-James Tissot.-“La Demoiselle de magasin”.-1883-1885.-Toronto.-Art Gallery of Ontario.-Bridgeman/3.- Georges Seurat.-“La Grande Jatte”.-1884-1886.-Chicago.-Art Institute, Helen Birch Bartlett Memorial Collection/4.-James Jacques Tissot.-“El pic-nic”.-1875.-Londres.-por cortesía de The Trustees of the National Gallery/ 5.-James Jacques Tissot,.”Demasiado pronto”.-Londres, Guildhall Art Gallery/6.-James Jacques Tissot.-“La recepción”.-1886.-Nueva York, Albright- Knox Art Gallery, Buffalo. Legado de Mr. William Chase/ 7.-Edgar Degas.-“Chez la modiste”.-189-1886.-The Art Institute of Chicago, Mr. and Mrs. Lewis Larned Coburn Memorial Collection/ 8.-Édouard Manet.-“La Parisienne”.-1875.-Nationalmuseum, Stockolm, Suecia.-Bridgeman/ 9- Frédéric Bazille.-“Pierre- Auguste Renoir”.-1867.-París.-Musée d`Orsay/ 10.-Henri Fantin-Latour.- “Édouard Manet.-(detalle).-1867.-The Art Institute of Chicago, Stickney Fund.- The Art Institute of Chicago)

NUNCA OS HE DE OLVIDAR SEÑORAS, SEÑORITAS

mujer.-8bd22,.por Christo Stankulov,.cortesía de Sony World Photopgraphy 2009

Nunca os he de olvidar señoras señoritas – fugaces  –

de pronto avistadas entre el gentío en una escalera un bazar o los laberintos del metro

desde la ventanilla de un vehículo

– como relámpagos estivos – anunciando el buen tiempo

-como un paisaje embellecido con su reflejo en el lago

– como una aparición en un espejo

durante la boda de lo que es

y de lo apenas presentido

– en un baile

cuando la música de la orquesta se va apagando

y el alba va colocando en las ventanas

sus velas aún sin encender

mujer.-3de.-Gordon Parks.-1951

Nunca os he de olvidar – pura fuente de júbilo – vivía también

por mor de vuestros ojos de corza – de bocas no mías

de morenas manos que con mimo elegían pescados argénteos

mujer.-8ygg.-Gertrude Käsebier.-1915

A ti muchachita de Antillas te recuerdo quizá mejor que a ninguna otra

te vi solamente una vez chez le marchand des journeaux

te estuve mirando sin habla conteniendo la respiración – para no ahuyentarte

y por un instante pensé que si me iba contigo

cambiaríamos el mundo

mujer.-8yh,.Capucine en el bulevard de la Madelaine.- París 1952, para Elle.-Georges Dambier

Nunca os he de olvidar –

asombrada moción de párpados

indescriptible ladeamiento de cabeza

nido de  mano

mujer.-rcc.-retrato de Christina Rossetti-por Jillian Tamki

mi fiel memoria repite

inalterables y místicos vuestros rostros anónimos

y aquella rosa

entre una negra

cabellera”.

Zbigniew Herbert.- “Juramento“.-“Rovigo”.-1992

(Imágenes:- 1.-Christo Stankulov.-cortesía de Sony World Photographic.-2009/2.-Gordon Parks.-1951/3.-Gertrude Käsebier.-1915/ 4.-Capucine en el boulevard.-1952. Georges Dambier.-para ELLE/ 5.-Christina  Rossetti por Jilliam Tamaki)

SOBRE LA BELLEZA

“La belleza es una cosa que no se discute – comentaba André Roussin -. La belleza, lo mismo que el genio, posee una dimensión excepcional, nos impresiona de inmediato. En un segundo movimiento, incluso se la puede analizar, descomponer en sus varios elementos y discutir su armonía y equilibrio estético. Pero a primera vista es una cosa que perturba, que nos quita el aliento, y de la cual no nos preguntamos siquiera el porqué. Frente a la belleza, uno se queda petrificado; por el contrario, el encanto implica comunión, y es precisamente él (y no la belleza) el que hace surgir el amor. La belleza perturba, pero no seduce necesariamente. Perturba tanto que ni siquiera apetece ir a verla de cerca; se la admira en silencio, a una distancia respetuosa. Esto no quiere decir que una persona hermosa no pueda ser también encantadora; afortunadamente existen casos (y son los casos ideales) en los cuales ambas cosas marchan juntas”.

Santayana se acercaba también a estas palabras: “La Belleza, tal como la sentimos, es algo que no puede describirse. No se podrá decir jamás qué es ni qué significa. Se expande sobre un objeto sin saber por qué. La belleza existe como existe un hermoso objeto o el mundo donde se encuentra situado ese objeto, o nosotros mismos que miramos a ambos. Es una experiencia: y no hay nada más que decir sobre ella”. Thomas Traherne buscaba la definición: “El orden es la belleza misma de la belleza”. “Lo que la Imaginación aprehende como Belleza debe ser Verdad, existiera o no antes – decía Keats en una carta del 22 de noviembre de 1817 -, porque de todas nuestras pasiones, tengo la misma idea que del amor; en su más sublime forma, todas ellas son creadoras de Belleza esencial”.

“Yo amaba no se qué… -confesaba Shelley en 1821 -, en los vientos y los árboles y las corrientes; en todas las cosas más simples, en la música y en los dulces acentos inconscientes de los animales y en esas voces que son humanas y que tienden a expresar algún sentimiento que les sea propio; en los suaves movimientos y extraña sonrisa de una mujer, en las flores y en las hojas, en la hierba fresca abierta y que muere en el otoño…”.

(Imágenes:-1.-Lothar Wolleh.-1966.-Olivier Wolleh.-Master of Photography/ 2.- Snejana Onopka para Vogue Nippon.-septiembre 2007/ 3.-Thomasz Kaluzny)

ELEGANCIA, BELLEZA, BALENCIAGA

“Todas las mañanas – recomendaba Marcelle Auclair a las mujeres en 1937 -, incluso antes de ocuparse de la belleza, mírense al espejo, mírense bien al rostro y ordenen a sus ojos que brillen, que se animen, que se iluminen con la llama que ustedes indudablemente llevan dentro de sí. Es un pequeño ejercicio de auto- gestión infalible“. Por su parte Balenciaga aconsejaba mientras se inclinaba al lado de la modelo, como verdadero costurero – así lo llamaba Coco Chanel -. atento a los tejidos, a cortarlos e incluso a coserlos con sus propias manos : “Sea usted natural. Que las cosas vengan realmente de usted...”.

Antes de introducirse en los vestidos, las recomendaciones que en los años treinta recibían las mujeres desde la revista Vogue para fortalecer su voluntad en los ejercicios personales, aportaban confesiones sorprendentes. En 1934, la condesa de Polignac, hija de madame Lanvin, refería sus más inesperados movimientos  (invisibles para los demás)  con los que procuraba mantenerse en forma: “Durante la jornada, en el coche, a lo largo de una conversación- decía – hago ejercicios sin que nadie lo advierta. Giro las muñecas, las levanto lentamente, como si cargaran un peso insoportable. Gracias a este método he adquirido unos músculos de hierro”. Cuatro años después, la revista Votre bonheur animaba a la “gimnasia invisible“: “mientras se espera el autobús o el suburbano, sin que los demás lo noten, pero con una extrema concentración mental, para fortalecer los músculos de la rodilla, contraiga y afloje cada uno durante algunos minutos y podrá usted realizar toda una serie de movimientos perfectamente invisibles“. La revista Charm, por su parte, en su número de enero de 1950, aconsejaba siempre a las mujeres la sonrisa: “la gente que vive a la vista del público no ha desestimado nunca el valor de la sonrisa; es extraño que vosotras – les reprochaba a las lectoras – lo hayáis ignorado con tanta frecuencia… Aunque sonreir es grato como cosa espontánea, debéis probar, nada más que a título de experimento, a empezar a sonreir como cosa consciente. Sonreid a vuestra familia… a vuestro marido…a vuestro jefe… a vuestro novio… Sonreir deliberadamente en medio de una discusión… en una pausa de la conversación… Sonreid mientras os miráis al espejo”.

Todas estas recomendaciones – sonreir, concentrar el pensamiento, concentrar la respiración, prestar atención a los músculos – parecían ser algunos de los ejercicios antes de acercarse a determinados umbrales de la moda.”Era todo un espectáculo ver a Balenciaga preparar su colección… Con una impecable chaqueta blanca y la boca llena de alfileres, cortaba aquí, allá y a veces transformaba totalmente la idea original...”, decia la marquesa de Llanzol, una de las grandes clientas del modisto español.Esa mano que teje, que corta, que prueba -escribía por su lado en un ensayo de 1950 la norteamericana Mary McCarthy– tiene que verse en el producto acabado en mil pequeños detalles, y el conocimiento de la moda consiste, profesionalmente, en el reconocimiento y la apreciación del trabajo que ha supuesto un traje. En sesgaduras y costuras, la firma del trabajo cuidadoso debe ser evidente al experto, o si no la mujer no va vestida elegantemente“.

(Pequeño apunte con motivo de la inauguraciòn del museo Balenciaga en Getaria)


(Imágenes:- 1.-modelo Balenciaga 1952/ 2.modelos Balenciaga.-openshaspa.org/3.-foto de Balenciaga.-Fundación Balenciaga/4.-modelo Balenciaga 1953.- por Louis Dahl- Wolfe.-all-art-org)

PRIMAVERA 2011 (5) : JUNTOS ESTAMOS YA EN ESTA HERMOSA TARDE

“Juntos estamos ya en esta hermosa tarde

pues despierta el verano tan verde, alegre y lozano;

y os digo que brotan flores y yemas por todas partes,

ya que el alegre mes de mayo está rayano.

Que se levante el dueño de la casa y se atavíe de oro

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

que no se ofenda si su nombre cantamos a coro,

ya que el alegre mes de mayo está rayano.

Que se levante la dueña de la casa con más oro en el pecho,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

Y si el cuerpo duerme, repose también el alma en el lecho;

ya que el alegre mes de mayo está rayano.

Que se levanten los niños de la casa con sus galas mejores,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

y en sus cabezas los cabellos refuljan de hermosos colores:

ya que el alegre mes de mayo está rayano.


Bendiga Dios casa y huerto, riquezas y provisiones,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

que el Señor te haga prosperar y te dé sus bendiciones,

ya que el mes de mayo está rayano.


Y ahora hemos de dejarte ya en tu paz y abundancia,

pues despierta el verano, tan verde, alegre y lozano;

hasta el año que viene no volverá de mayo la fragancia,

para llevarse el invierno con su bendita mano”.

Anónimo: “Canción de Mayo

(Imágenes:- 1.- A E Marty.-La Gazette du Bon Ton.-1924.-artophile.com/2.-Georges Lepape.-modos y maières d´aujourd `hui.-1912.-artophile.com/3.-A E Marty.-La Gazette du Bon Ton.-1914.-artophile.com/ 4.-Charles Pichon.-La Gazette du Bon Ton.-1921..-artophile.com/5.-A E Marty.-modos y manières d`aujourd `hui- 1919.-artophile.com/ 6.-A E Marty.-La Gazette du bon Ton.-1914.-artophile.com)

EL ARTE DEL PODER

Estas armaduras alejadas de los campos de batalla y colocadas estos días en salas de paz o de silencio, muestran ahora en el Museo del Prado aquello que fue un día la protección del poder, guerreros protegidos de cuantos peones les asediaban en tiempo de escaramuzas de infantes, antes de que los arcabuces lanzaran balas contra los hierros. Hoy el poder se resguarda con otro tipo de armaduras más sofisticadas e invisibles y a pesar de tal opresión los escritores frente al poder (Caralt) nos han ido entregando importantes testimonios en el siglo XX, como el de Sabato o Montale , Carlos Fuentes o Heinrich Böll y también de Vassilikos, de Gombrowicz Scorza o Ehrenburg.

Pero en los siglos XVl y XVll los escritores frente al poder no se reunían en libro, aunque las obras indivuales criticaban los abusos de tanto guerrero embozado, sus espaldas de acero,  piernas embutidas en rodilleras, codos escondidos en guardabrazos, manos ocultas en manoplas. Una armadura completa pesaba hasta 48 kilos, pero debajo de esa armadura estaba, bajo las camisas y vestidos, la carne y la sangre, y la sangre tenía, como siempre ha tenido en la historia y en la vida, su indiscutible color rojo.

Ese color de sangre, de un rojo vivo, teñía también la indumentaria del siglo XVl en varios países de Europa, y así del Guardarropa de Enrique Vlll podemos conocer sus jubones de terciopelo azul y rojo, forrados con tela de oro. Era el rojo de siempre manando de las heridas que podían escaparse por las rendijas de aquellas armaduras que no la conseguían detener. A veces las armaduras de los poderosos no lo protegen todo. Los peones que las cercan consiguen penetrar entre cascos y corazas hasta rasgar al fondo bruñidos y damasquinados y llegar a la piel. Es la presión de la libertad. La que oprime con su fuerza láminas movibles. La que hace tambalearse el arte del poder. Un poder que en la Historia ha llenado las plazas de mítines y luego ha querido, con diversas armaduras, perpetuarse.

Imágenes.-1 y 2.-diversas armaduras de la actual exposición en el Museo del Prado/ 3.-cartel de la exposición en Madrid, que estará abierta hasta el 23 de mayo)

TRANSFORMACIÓN DE LA ACTRIZ RUBIA

“El día del estreno de “Los caballeros las prefieren rubias“, media docena de manos expertas se posaron sobre la Actriz Rubia como desplumadores de pollos sobre cadáveres de aves. Le lavaron el pelo y le hicieron la permanente y le tiñeron las raíces más oscuras con peróxido tan fuerte que tuvieron que encender un ventilador para evitar que la Actriz Rubia se asfixiara y entonces le enjuagaron de nuevo el pelo y le pusieron inmensos rulos de plástico rosas y un ruidoso secador sobre la cabeza como si fuera una máquina que debiera darle “electrochoques”. Le echaron vapor en la cara y la garganta, después se las enfriaron y le aplicaron cremas. Le bañaron y untaron con aceite el cuerpo, le arrancaron el vello más feo, la empolvaron, la perfumaron, la pintaron y la pusieron a secar. Le pintaron las uñas de los dedos de los pies y las manos de un morado brillante a juego con su boca de neón. Whitey, el maquillador, llevaba más de una hora trabajando cuando vio, consternado, una sutil asimetría en las oscurecidas cejas de la Actriz Rubia, y se las quitó por completo y las rehizo. El lunar postizo fue recolocado una décima parte de milímetro más allá, después devuelto prudentemente a su posición original. Le pegaron párpados postizos”.

Así va contando Joyce Carol Oates en una novela la agotadora preparación necesaria para que Norman Jean Baker se convirtiera en Marilyn Monroe.

En estos tiempos en que todo es apariencia – intensas horas para transformar candidatos políticos en posibles Presidentes – narrar las aventuras del maquillaje interior y exterior con una buena pluma siempre se agradece. McGinniss lo hizo magistralmente enCómo se vende un Presidente” (Península).

(Imagen: Marilyn Monroe en “The Misfits” (1961)

¿QUÉ ES LA MODA ?


Dos apuntes en la muerte de Yves Saint-Laurent:
En las “Memorias” de la pintora Marie-Louise Elisabeth Vigée-Lebrun, una de las artistas más apreciadas del siglo XVlll, puede leerse:
“Intenté tanto como me era posible, dar a las mujeres que pintaba la actitud y la expresión de su fisonomía. Como me daban horror los vestidos que las mujeres llevaban entonces, hacía grandes esfuerzos para volverlos un poco más pintorescos, y estaba encantada cuando obtenía la confianza de mis modelos y podía vestirlas según mi fantasía. Entonces no se llevaban todavia chales, pero disponía de amplios écharpes que entrelazaba ligeramente alrededor del cuerpo y de los brazos, y con los cuales intentaba imitar el hermoso estilo de los ropajes de Rafael, así como lo habréis podido ver en Rusia en varios de mis retratos. Además no podía sufrir los polvos de tocador. Obtuve de la hermosa duquesa de Gramont-Caderousse que no se pusiera cuando yo la pintaba; sus cabellos eran de un negro de ébano y se los separaba yo en la frente formando bucles iregulares. Después de mi sesión, que terminaba a la hora de comer, la duquesa no se tocaba para nada el peinado y con él se presentaba a los espectáculos; una mujer tan bonita tenía que dar la norma: esta moda fue arraigando suavemente y luego se generalizó”.

El segundo apunte anota que las parisienses, para glorificar a “La Belle Poule” que se hundió el primero de julio de 1778, lucieron por las calles de la capital francesa durante cinco meses complicadísimos peinados que reproducían exactamente la forma de la nave.

(Foto: Yves Saint-Laurent)

RINOCERONTES

Cenamos anoche en la plaza del Callao, en una mesita al aire libre, el chileno Jaime Antúnez, gran entrevistador, y Ionesco que está de paso por Madrid.
Bajo el cielo otoñal Ionesco nos confiesa:
-Los rinocerontes son los totalitarios, los comunistas, los fascistas; pero también son los seguidores de ideas ajenas o recibidas. Y eso ocurre, por ejemplo, con la falta de libertad frente a la moda.
De repente pasa en tropel por la Gran Vía un grupo enorme de rinocerontes negros con su hocico abierto y sus dos cuernos, la piel de color pizarra, llena de pliegues y sin pelo. Vienen del día escondido, de la vegetación de la época, de los arbustos de las discusiones, de los destrozos de la apatía. Son de comportamiento imprevisible y caprichoso, levantan una nube de polvo y provocan un ruido temible con su carga violenta.
Ionesco no se inmuta al verlos pasar y sólo comenta entristecido:
-Es grave, cuando todos siguen una determinada línea de pensamiento, decirse: “¿Cómo puedo tener derecho a pensar lo que los otros no piensan, cómo atreverme a no pensar como los otros?”.
Luego la Gran Vía se queda desierta, llena de polvareda, como todo Madrid, como tantos países.
Ionesco y quienes le acompañamos volvemos sin decirnos nada, buscando el silencio.