UNA GENTE HUYENDO DE OTRA GENTE

migraciones- vvfr- AFP- Gettyr Images

 

 

“Una gente huyendo de otra gente

en un país bajo el sol y algunas nubes.

 

Dejan detrás todo lo familiar,

campos sembrados, gallinas, perros,

espejos en los que el fuego se está mirando ahora.

 

En la espalda llevan jarros y hatillos,

cuanto más vacíos más pesados día a día.

 

En silencio se efectúa un movimiento,

en el barullo el arrancar el pan de las manos de alguien

y el sacudir de un niño muerto de alguien.

 

migraciones-nhu-losandes com

 

(…)

 

Vendría bien algún tipo de invisibilidad,

una petrificación parda y, aún mejor,

la no existencia

por un corto, o largo tiempo.

 

Algo aún ocurrirá, ¿ qué y dónde?

Alguien saldrá a su encuentro, ¿ cuándo?, ¿quién?

En cuántos personajes, con qué objetivos.

Si tiene elección

a lo mejor no será su enemigo

y a todos los dejará con vida”.

Wislawa Szymborska.- “Una gente”.-“Instante” (2002).- traducción de Elzbieta Bortkiewicz y Ester Quirós)

 

migraciones-unnu-EPA

 

(Imágenes.-1.-afp- getty- images/ 2.- losandes com/ 3.- epa)

el infierno NO son los otros

¡Qué lejos queda aquella falsa frase de Sartre, “el infierno son los otros” , cuando se escucha a Todorov y se contempla la permeabilidad de las fronteras, la intercomunicación de las naciones, el flujo de las conciencias, las globalizaciones del corazón humano!

Esto leo en Scriptor Org, que a su vez lo ha recogido de un reciente discurso:

Tzvetan Todorov: ¿cómo percibimos y acogemos a los otros?

Todorov_berkeley Las palabras de Tzvetan Todorov al recoger el premio Principe de Asturias son necesariamente breves. Pero el discurso hace una pregunta esencial: “¿cómo percibimos y acogemos a los otros?”.

Todorov se refiere a “los otros” sólo en términos de distancia geográfica. Por eso dice que “El siglo XXI será el de los extranjeros”. Del discurso se pueden entresacar estos párrafos finales:

Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes, se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización. Los bárbaros son los que consideran que los otros, porque no se parecen a ellos, pertenecen a una humanidad inferior y merecen ser tratados con desprecio o condescendencia. (…)

Ser civilizado significa ser capaz de reconocer plenamente la humanidad de los otros, aunque tengan rostros y hábitos distintos a los nuestros; saber ponerse en su lugar y mirarnos a nosotros mismos como desde fuera. Nadie es definitivamente bárbaro o civilizado y cada cual es responsable de sus actos”.

(Imagen:foto: Andrew Henderson.-The New York Times)