Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Madrid’

 

 

“El vuelo de las gaviotas no conoce esta ciudad desierta, despojada de ruidos, donde los ascensores duermen paralizados, los edificios han sido vaciados, se han apagado móviles y ordenadores, una brecha de soledad señala dónde estuvo una vez el tráfico, aquella orquestación desafinada de motores y prisas, aquel ir y venir de la polución, avenidas de gases, conversaciones, discusiones, preocupaciones, el vuelo de las gaviotas pasa ahora suavemente sobre las rocas y deja embobados a los que han llegado hasta aquí, al borde de los arrecifes coralinos, donde crustáceos y peces del mar tienen su tiempo de silencio, silencio distinto al de las ciudades vacías, la cáscara de los edificios ha ido volcando en el aire timbrazos, irritaciones y gestos, aquella aceleración por los pasillos, parpadeo de pantallas, gestiones, aglomeraciones, infartos de empresas, el vuelo de las gaviotas pasa una y otra vez por los dibujos de colores de los peces mariposa, por las manchas anaranjadas de los corales, el vuelo de las gaviotas no conocerá nunca la dureza de estas aceras solitarias, el desierto de las plazas en las capitales, los jóvenes árboles solteros, los viejos árboles viudos. Hay un silencio por todos estos despachos donde se crisparon conversaciones y se cruzaron órdenes, donde creció la espiga de la envidia y la ambición. El vuelo de las gaviotas pasa ahora lentamente sobre el cangrejo rosáceo  y sobre la aleta transparente del pez azul”.

José Julio Perlado

 

 

(Imágenes.- 1.-Peter  Jones/ 2.-Walter Leistikow)

Read Full Post »

Madrid.- calle del Sacramento.- José Sancha.- pintura.aut.org

 

Paso por la madrileña calle del Sacramento  y me acompañan siempre las palabras de Unamuno:”Lo que habrá escuchado en atento silencio esa calle del Sacramento, sin tranvías y casi sin autos, esa fila de viviendas ciudadanas, recogido remanso de historia. ¿Del viejo Madrid? No, sino del Madrid intemporal, del Madrid – oso y madroño – que soñaba, vivía y revivía don Benito, su evangelista. Por esa calle del Sacramento solía callejear Bringas, el del Palacio Real.

Si, si, – me va  diciendo Unamuno – cabe callejear, discurrir  por Madrid soñando a España; cabe ir soñando por calles encachadas de este Madrid, senaras de España, sin temor a que le rompan a uno el sueño, que nos lo escuda y ampara este cielo que laña la cuenca del Duero con la del Tajo, Castilla la Vieja y la Nueva. Respira la calle del Sacramento aire de Guadarrama. Pero…¡ojo!, porque hay que vivir despierto. Por si acaso… A Dios rogando y con el mazo dando, no sea que se nos rompa la vela. Ese monumento de la desembocadura de la calle del Sacramento y aquel pedestal vacío de la Plaza Mayor nos amonestan a vivir despiertos. Que la barbarie que hoy se revuelve contra un símbolo, sea de carne o de bronce, mañana se revolverá contra el que la ha suplantado, y destruirá el símbolo, pero no lo simbolizado. A soñar, pues, lo que se queda; pero despiertos a lo que pasa. Y a Dios rogando y con el mazo dando.”

Miguel de Unamuno.- “Paisajes del alma”.- escrito en” El Sol”, marzo 1932

(Imagen.- calle del Sacramento.- José Sancha)

Read Full Post »

Madrid- yccr- El Alcçazar- dibujo anónimo de mil seiscientos setenta- wikipedia

 

“Grandioso e imponente, aunque tal vez poco uniforme – va evocando José María Cuadrado en sus “Recuerdos y bellezas de España“-  aparecería el conjunto de las torres del Alcázar,  los chapiteles, portadas, ventanas y miradores. En su ámbito contenía quinientas estancias, y en las salas bajas de sus patios principales se reunían los diez consejos sobre que giraba la administración de la vasta monarquía. Se ostentaba en el primer corredor la real capilla revestida de mármoles y tapicerías; y si en pos de algún cortesano de los Felipes quisiéramos penetrar en su morada, por medio de los archeros y  de las guardas española y tudesca que guardaban la primera sala, y por entre los porteros de la segunda,

 

Madrid-unnh- El Alcázar- museoimaginado com

 

cruzaríamos la tercera destinada a recibir las embajadas extraordinarias  y las consultas de los consejos; aquí el comedor privado, allí el público, más allá el salón inmenso de ciento setenta pies de longitud para comedias, máscaras y torneos, allá el que presenciaba cada jueves santo el solemne lavatorio de los pobres. Atravesando salas y corredores , llegaríamos al pie de la torre Dorada, y tras de seguir desde la hermosa galería de pinturas los amenos giros del río hacia mediodía y poniente, con medroso paso nos introdujéramos en el despacho y

 

Madrid-vccv-El Alcázar- forocoches com

 

alcoba del soberano, cuyo silencio sólo turbara el son de las fuentes del jardín contiguo adornado con estatuas de emperadores. Cuadros mitológicos del Tiziano y mesas de jaspe y pedrería enriquecían las vecinas estancias que por un secreto pasadizo de azulejos daban salida al parque y casa del Campo; otra galería abierta al cierzo y cubierta con retratos de los reyes de Portugal, dejaba espaciar la vista hasta las nevadas cumbres de Guadarrama; y en el mismo ángulo, no lejos de la sala de Cortes de Castilla y León, se alzaba otra torre envanecida de haber albergado como cautivo a Francisco I.

 

Madrid-ybnn-El Alcázar- lacasadecampo net

 

Hacia levante y mirando a la plaza de palacio caían las habitaciones del príncipe, de la reina e infantas, con muchas salas, oratorios y retretes, a cuya fábrica había contribuido la villa en obsequio de la esposa de Felipe lll; allí cerca el guardajoyas, depósito de las preciosidades de ambos mundos y cuya inconmensurable riqueza en plata, pedrerías y pinturas revelaba que el dueño de ella no podía ser sino rey del universo. Y sin embargo nos parece que comparada la majestad y opulencia de aquella mansión con la grandeza de los soberanos que albergaba, argüía en ellos todavía cierta sobriedad y moderación”.

 

Madrid-tree- El Alcázar- Julius Milheuser- vista de Madrid- Museo de la Historia- madrid es

 

(Imágenes.-1-El Alcázar-dibujo anónimo- 1570- wikipedia/ 2.-El Alcázar- museoimaginado. com/ 3.- El Alcázar-forocoches.com- artehistoria/ 4.- juius milheusen-vista de Madrid- museo de la Historia- Madrid.es/ 5.-El Alcázar- la casadecampo.net)

 

Read Full Post »

Madrid-vvbn-calle de Botoneras

“Los sastres y fundidores – se recordaba ya a mitad del siglo XVlll en el “Gobierno político de los pueblos de España” -no pueden tener tablero, o tienda de su oficio a par de la del mercader. No pueden tener tampoco tienda de mercaderías, sólo pueden usar de un oficio, o de otro, así como ni zapateros, ni oficiales de hacer obras de cuero, pueden ser curtidores,  ni tener a su cargo tenerías algunas.” Julio Caro Baroja evoca cómo hace siglos en las ciudades españolas se extendían arrabales destinados a profesiones: olleros, tejeros, sogueros, punto de cita de arrieros y trajineros, y a su lado los mesones.

Madrid- ccvy-calle de Cedaceros

Madrid presenta numerosos oficios en la historia de sus calles. Répide o Peñasco y Cambronero, entre muchos otros, han dedicado numerosas páginas a estas calles que van unidas a tradicionales menesteres y que han dejado su huella en la ciudad. Répide, al hablar, por ejemplo, de la calle de Botoneras, recuerda que ese era el lugar donde estaban establecidas las vendedoras de quincallla, “en  cuyo comercio figuraba como especial mercancía la de las botonaduras que servían a soldados y pajes, además de su natural clientela femenina.

Madrid- caard-calle de Esparteros- wikimedia

La calle de Cedaceros- – anotan igualmente Hilario Peñasco y Carlos Cambronero  -aparece ya en los planos de Texeira y Espinosa, y en sus construcciones y casas vivía y trabajaba mucha gente de este oficio. En Bordadores, recuerda Répide, los maestros que trabajaban en telas en tiempo de don Juan ll lograron acabar un magnífico manto a la reina doña María de Aragón. Siglos más tarde, Santa Teresa de Jesús estuvo en los talleres de los bordadores “para que le bordasen el traje de un San José que llevaba para una de sus fundaciones, y como no quisiesen cobrar nada por su trabajo, la santa, después de darles las gracias, les dijo: “no toma oro quien da oro.”

Madrid-cewwd-calle de Bordadores- wikimedia

En Esparteros – sigue diciendo Répide -” algunos valencianos tejían el esparto, haciendo las esteras que se usaban en la mayor parte de las casas de la Corte. Fueron estableciéndose en diferentes puntos de la capital, y la calle de su nombre fue más especialmente ocupada por las tiendas de los fabricantes de agujas y botones y los almacenes de ferretería que formaban la parte más importante de la feligresía de Santa Cruz.

Madrid-vbhh-calle de Cabestreros- wikimedia-org

En Cabestreros se establecieron – sigue diciendo Répide – los cordeleros de cáñamo y formaban un gremio, cuyo titular era San Antonio Abad “y la fiesta de San Antón se celebraba con la romería que se llamaba de los gitanos, que con mulas enjaezadas iban a dar las vueltas y a recibir la cebada bendita en un altar portátil que se colocaba a la puerta la iglesia.”

Madrid-ccsss- calle de Tintoreros- commons wikimedia org

Si en Tintoreros estaban las tiendas de varios químicos que se establecieron en Madrid perfeccionando el arte del teñido de las sedas, en los Yeseros se encontraban antiguamente las yeserías y esa calle estaba continuamente

Madrid-cfoi-calle de Yeseros- wikimedia. com

cruzada por los carros que cargaban tal material.

Madrid-cvgy-calle de la Ribera de Curtidores- wikimedia. com

El ambiente en la Ribera de Curtidores lo evocan, entre muchos otros autores, Peñasco y Cambronero al decir que”se hace digna de que la visite el forastero en un día de fiesta. Ocupando la parte de la vía pública que hay dispuesto para ello, se instalan los domingos multitud de vendedores con objeto de dar salida a los trastos viejos, saldos, ropas procedentes de empeño, antigüedades, libros usados, retazos de tela, hierro viejo y curiosidades de todo género. Allí, en confuso montón, aparecen revueltos un uniforme de miliciano y una vajilla desportillada, el retrato del duque de la Victoria y un capuchón de Carnaval, una mantilla de casco y un espadín del siglo XVlll; por eso el padre de familia, el comediante casero, la mujer hacendosa y el anticuario encuentran siempre en el Rastro algo que puede remediar sus necesidades o satisfacer sus aficiones.”

Viejos oficios, viejas calles en el viejo Madrid.

(Imágenes- wikimedia)

Read Full Post »

Madrid- dryuf-fdomingor.jazztel

“No llegaban a trescientos mil los habitantes de Madrid allá por el año de 1863. ¿A cuento de qué baños, si por escasez de agua o por la natural pereza de inmersión frecuente, muy pocos echaban de menos las abluciones generales? – escribe Emilio Gutiérrez Gamero en sus Memorias tituladas “Mis primeros ochenta años” -(…) Los viajes acuáticos de que Madrid se surtía eran insuficientes para las necesidades del municipio y de los ciudadanos, y cuando una rotura u otro inesperado suceso dificultaba cualquiera de los referidos viajes, todos los madrileños nos poníamos casi a  media ración, como si un ejército sitiador nos hubiera cortado las fuentes del plácido beber. Varias de estas fuentes se hallaban en distintos puntos de la capital; pero no llega a mi memoria más que la situada en la plaza de Pontejos, circundada de multitud de cubas, con cada una de las cuales cargaba el fiel aguador, quien, echándoselas al hombro, iba a repartir el líquido elemento a las casas de los parroquianos.

Madrid-vyyuu-jardinera en mil novencientos dos- fdomingorjazztel

(…) Pues, ¿qué hablar del polvo, que hacía el aire irrespirable, y de la basura, que ensuciaba las calles (…) Por fortuna, el municipio, siempre adivinando las necesidades de los madrileños, dio en el sabio recurso de los carros de la basura, provistos de un esquiloncillo que llamaba a las criadas al matutino deber de entregar las inmundicias caseras (…) Dos ruidos igualmente desagradables me despertaban, cuando el tranquilo dormir nueve o diez horas era mi delicia. ¡ El pesado sueño de los pocos años! Varios fuertes aldabonazos en la puerta de la calle, y en pos de ellos, un grito: “¡El burrero!” El burrero, que con unas cuantas burras de leche repartía entre los abonados catarrosos el ubérrimo licor de las andariegas bestias (…) El otro repiqueteo era el del carro de la basura, a las siete de la mañana, que me decía la hora y el momento de despegarme de las sábanas para empezar mis obligaciones diurnas.

Madrid-vvbh-tranvía de caballo en Cibeles- mil ochocientos setenta y nueve

(…) ¿Nada más que los ruidos? Y también un olor, para regalo del olfato, mucho más molesto y repugnante que las sonajas de burras y carros. ¡Los pozos negros! A falta de alcantarilllado, en el Madrid de ayer cada casa gozaba de su correspondiente pozo negro, y cuando – a las altas horas de la noche – iban los poceros a vaciarlo en cubas, no herméticamente cerradas, repartíase por toda la calle un tufo nausebundo, de tal fuerza perfumante, que al ciudadano más modorrro le hacía saltar de la cama, tapándose las narices, para obstruir rendijas y sahumar la habitación quemando alhucema, o un terrón de azúcar, o cortezas de manzana.”

Madrid-bbeer-La Puerta del Sol en el siglo diecinueve- cervantesvirtual

(Imágenes.-1.-calle de Madrid-/ 2.-inauguración de la primera líneas de tranvías en Madrid.- 1871- llegada de los coches a la estación del barrio de Salamanca.- La Ilustración Española y Americana/ 3.- tranvía de caballos en la Cibeles/ 4.- la Puerta del Sol en el siglo XlX- cervantesvirtual)

Read Full Post »

ciudades.-55ftt.-Madrid.-Arco de Cuchilleros.-1930-.-Diego González Ragel

Desciendo por el Arco de Cuchilleros y me va contando Diego San José en sus “Estampas nuevas del Madrid viejo” que “dieron nombre a este arco y a la calle los menestrales de armas, que durante el siglo XVl se avecinaban por aquellos contornos, industria que por el entonces era muy saneada, pues que estaba la villa a oscuras y siendo hervidero de ladrones y capeadores a mano armada, era menester que cada vecino colgase del tahalí una recia tizona para andar con cierta seguridad por las calles.” 

Madrid.-55g.-callede Cuchilleros.-1950-autor desconocido.-Archivo General de la Administraciçon

Bajo, pues, por los resbaladizos peldaños de esta escalera que parecen – sigue diciéndome el escritor madrileño – “como hollados por diversas plantas  y están purificados literariamente por los personajes más representativos de la fauna galdosiana.” Efectivamente, por estas escaleras, han descendido hacia las “cavas Fortunata, Nazarín, Estupiñá, y tantos más. Emilio Carrere otro literato madrileño al que más de una vez he citado aquí – evoca la barandilla de hierro, en semicírculo, que asoma sobre las escalerillas de piedra, bajo el Arco de Cuchilleros. Es “El Púlpito”, dice.”En este “Púlpito” nunca hubo predicadores (…) A principio del XX, junto al “Púlpito” había un tabernón siniestro y una escalerilla pina y angosta que conducía a un garito de calderilla (…) En la casa del “Púlpito“, los reyes barbudos de la baraja y las sotas falaces agrupaban a la gentualla buscona de fullería y de puñal. Era la flor del hampa en un escenario de lúgubres tintas.”

madrid.-ccc-Arco de cuchilleros.-1919.-skyscrapercit com

“Y esta rinconada de la Plaza Mayor – continúa Carrere – ya tenía entonces su leyenda maja y rufa. Se decía que en el tabernón de la planta baja se reunía la cuadrilla de Luis Candelas. Un tascón con cortinillas color de vino o de sangre, taburetes y mesas redondas para beber y una baraja abarquillada y mugrienta para jugar al “mus” tabernario, que por paradoja pintoresca llamaban “el mus ilustrado”. Parecía, en efecto, una baraja del tiempo de Candelas, el bandido de Madrid, que con Teresa – la novia de Espronceda – y con “Fígaro· forman el trío más romántico del romanticismo.”

Secretos, ¿leyendas?, historias del viejo Madrid.

(Imágenes.- 1.- Arco de Cuchilleros.- 1930.- Diego González Rangel/ 2.- Arco de Cuchilleros.- 1950.- autor desconocido/ 3- Arco de Cuchilleros.- 1919.-skyscrapercit.com)

Read Full Post »

estaciones.-988n.-invierno,-.lluvia.-viento.-Louis Icart- 1888-1950

“Golpes. Idas y venidas. El cielo se abre y se cierra, azul, blanco y plomo, con cegadores cuchillos destellantes de oro y plata, en una constante y trastornada fantasía de luz. Sobre la ciudad en sombra intermitente, en frío más bien, altos toques tristones de sol tembloroso en los pararrayos, en una cara tapada que se asoma a una guardilla a cojer algo, en las chimeneas torcidas, en las ropas tendidas, que hacen buque la ciudad, en los cables, en alguna olvidada maceta humilde de débil verdor mártir.

— Parece que el viento ha tomado carne, para venirse a lo humano, un cuerpo borracho de espacio, que anda tropezando, alegre, ciego, triste, de las mil formas de su delirante vino, por la tierra. Sube en súbita carrera asustante, baja rodando, se tiende sin caber, mueve las casas, cerradas, aúlla, ríe, llora, canta a un tiempo y con tonos infinitos, se coje a las esquinas, le pega a las mujeres, se hunde en los empedrados, miserables callejones abismosos, maltratando, abusando de todo lo delicado de la vida.

Los lejanos horizontes, quietos, rasos entre los cubos de sombra y sol de las manzanas conmovidas, se ven puros, abiertos, ideales – sólidos mares olvidados, llovido a trechos su color mudable -, con fijas nubes largamente paralelas, tendidas, como grandes grullas que huyen volando, inmóviles por la distancia, inmensamente.”

Juan Ramón Jiménez.“Viento de Madrid”.“La colina de los chopos”.– (1915- 20-24).- con la ortografía de Juan Ramón

ciudades.-6huuj.-Madrid.-Francesc Catalá Roca.-1950

(Imágenes.-1.- Louis Icart/ 2- Francesc Catalá Roca.- 1950)

Read Full Post »

Older Posts »