EL MIEDO A LO INMEDIATO

“La televisión puede desvelar todas las matanzas, todas las torturas y todos los acontecimientos de modo que lo inmediato se nos convierta en lejano, extraño y monstruoso — afirmaba Steiner—, como si fuéramos niños asustados por la caída de la noche. Sabemos ya, por Pascal y Montaigne, que ell objetivo de toda educación consiste en no tener miedo de permanecer sentado en una habitación silenciosa. Ahora bien, el noventa por cierto de los jóvenes, segün las estadísticas, no pueden ya leer sin escuchar música o mirar la televisión con el rabillo del ojo. El fenómeno demuestra hasta qué punto tenemos miedo del encuentro, en la acepción que dio al término Lévinas, miedo de la desnudez del otro. La escucha se hace cada vez más difícil. Para los jóvenes, la música “rock” y el ”heavy metal” se han convertido en ese esperanto internacional que excluye cualquier lectura.”

(Imagen — Park seo bo 1992)

¡NO MATARÁS!

”La piel del rostro es la que se mantiene más desnuda, más desprotegida — dice el filósofo Emmanuel Lévinas —. El rostro es lo que no se puede matar, o, al menos, eso cuyo sentido consiste en decir: “No matarás” (…) El rostro habla. Habla en la medida en que es él el que hace posible y comienza todo discurso (…) El “No matarás” es la primera palabra del rostro. Ahora bien, es una orden. Hay, en la aparición del rostro, un mandamiento, como si un amo me hablase. Sin embargo, al mismo tiempo, el rostro del otro está desprotegido; es el pobre por el que yo puedo todo y a quien todo debo.”

Está claro, por ejemplo, que este rostro habla con sólo mirarlo. Son los ojos vivos, o “el ojo vivo”, en expresión de Starobinski. “ El acto de la mirada no se agota en el momento: lleva consigo un impulso perseverante, una reanudación obstinada, como si estuviera animado por la esperanza de acrecentar su descubrimiento o reconquistar lo que se le está escapando.” Estos ojos me miran y yo miro a estos ojos que me ven. Me ven mientras me alejo o me acerco. Aunque adquiera distancia estos ojos me siguen y el fotógrafo Steve McCurry también seguirá años después a estos ojos de Alam Bibi retratados en un campo de refugiados de Pakistán y que fueron portada de la revista “National Geographic”. Los ojos son la luz del rostro y el rostro dicen que es el espejo del alma. Leonardo llega a decir que “ el ojo, que es la ventana del alma, es el órgano principal por el que el entendimiento puede tener la más completa y magnífica visión de las infinitas obras de la naturaleza.”

José Julio Perlado —“El ojo y la palabra”

(Imagen— foto Steve McCurry- La Razón)