Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘John Burroughs’

VERANO 2018 (7) : ELOGIO DE LAS FUENTES

 

 

“Se encuentra algo importante al final de ese sendero, y la buena fortuna  – así lo descubre y lo escribe John Burroughs – espera a quien se adentra a él. Es un camino concurrido que, si sube y baja con frecuencia una colina, es el más fácil de recorrer: al llegar a la fuente olvidamos nuestro cansancio, y éste nos ha dejado ya en el momento de dar media vuelta para regresar. Una fuente es siempre un punto vital en el paisaje. Verdaderamente, es el ojo de los campos y, con frecuencia, alguna cornisa o un talud le dibuja una ceja. O bien un árbol que el colono ha tenido la inteligencia de no cortar señala su sitio y dispensa un frescor refrescante que hace el agua más pura. A la sombra de ese árbol, se sientan los segadores para almorzar mirando estremecerse los campos con la brisa. Aquí, el paseante del domingo se detiene para sentarse cómodamente a leer; y baña sus manos y su frente en la frescura de la fuente. Aquí, la pequeña recolectora de fresas silvestres viene  con su cesta a descansar por unos momentos a la sombra. En efecto, una fuente es siempre un oasis en el desierto de los campos. Es un punto de creación y fecundación. Todo lo atrae hacia sí: hierbas, musgos, flores, plantas silvestres, árboles frondosos. El caminante la descubre, los campistas la buscan, el viajante construye su cabaña en la proximidad. Cuando el colono o el que busca nuevas tierras encuentra una buena fuente, ha encontrado un buen lugar donde comenzar a vivir. Ha encontrado la fuente de lo esencial que busca en este mundo.”

 

 

(Imágenes-1- piedra artificial / 2-fan del agua)

Read Full Post »

paisajes,.ttgbn.-bosques,. caminos.-Newton Bennett.-1854-1914

“Basta sentarse en el bosque o en los campos, a la orilla de un río o de un lago – decía John Burroughs, el amante y observador de la naturaleza al que he citado aquí alguna vez -, para que casi todo lo que ofrece interés venga a ofrecerse: los pájaros, los animales, los insectos;  y una vez que la mirada se habitúa al lugar, a la sombra y a la luz, hay muchas oportunidades de descubrir esa planta o esa flor que se había buscado en vano y de tener una agradable sorpresa. Así, a gran escala, el estudioso y el enamorado de la naturaleza tiene una ventaja sobre las

paisajes.-yyhuu.-paseos.- Maria Iakunchikova.- árboles.- 1898.- 1870-1902

gentes que recorren el planeta de arriba abajo, en busca de novedades y de emoción: les basta quedarse donde están y mirar la procesión. El globo inmenso se desliza por delante de ellos como un escaparate giratorio; el paso de las estaciones se parece al recorrido por comarcas extrañas y maravillosas; las diferentes zonas de la tierra, adornadas con todas sus bellezas y maravillas, desfilan ante su puerta sin prisas. ¡Qué viaje sin necesidad de abandonar ni por una sola noche el rincón

paisajes.-67bbg.-bosques.- Herry Ward

del fuego! Saint Pierre tiene razón cuando dice que nuestro corazón se llena tanto de los poderes y los misterios de la naturaleza después de haber dado un paseo por el campo como después de haber recorrido el mundo. Estoy sentado entre los enebros del Hudson con la intención, como todos los años, de ir a Florida o las Antillas o a las costas del Pacífico, y las estaciones pasan, y yo sigo merodeando distraídamente, animado tal vez con la vaga intuición de que si permanezco

bosques.- 77gr.- árboles.- Childe Hassam

tranquilo y al acecho, esas comarcas alejadas vendrán hacía mí. Puedo, en todo caso, aguantar y no perder gran cosa, después de todo. La gran preocupación de Mahoma es saber cuándo decidirá la montaña ir hacia él. A veces, un conejo, un arrendajo o un pájaro cantor traen el bosque a mi puerta.” Y así va esperando serenamente Burroughs a que las estaciones pasen como pasan igualmente ante la vida las edades del hombre.

bosque.- 456gh.- árboles.- Lasszlo Mednyánszky- húngaro

(Imágenes:- 1.-Newton Bennett.-askart.com/2.-Maria Yakunchikova.- 1898 3.-Henry Ward/ 4.-Childe Hassam/ 5.-Lászlo Mednyánsky)

Read Full Post »

“Durante todo el día, mientras la lluvia golpeaba y susurraba – confesaba John Burroughs  en susMiradas a la naturaleza(Centellas) -, he estado oyendo las notas del petirrojo y el tordo de los bosques; el papamoscas no dejaba de jugar a dos pasos de mi ventana, lanzándose como una flecha, gorjeando con voz baja y satisfecha entre las hojas humedecidas, con las plumas secas y lisas, como si las gotas hubieran pasado a través de él; el sinsonte jugueteaba y se

posaba sobre la valla de mi jardín; el troglodita se detenía un instante bajo la lluvia, y se entregaba luego a una breve pero fogosa repetición bajo las grandes hojas del emparrado; el ave del paraíso me informó de su vecindad con su vuelo amanerado, y la golondrina de las chimeneas, encaramada en la buhardilla, cantaba “chipi-chipi-cherri”, la adivinanza para los niños”. Alguna vez en Mi Siglo he hablado ya de la música de los pájaros, pero ahora son también los pájaros los que se posan sobre los dedos de nuestras manos, sobre las páginas de nuestros libros. Cuando Len Howard, en “Los pájaros y su invidualidad” (Fondo de Cultura) habla del cántico del petirrojo recuerda que es mucho más expresivo en otoño que en primavera. “Me suena feroz – dice -, amenazador, mimoso, aliviado, contento, triunfante, mórbido, presumido, lastimero, resuelto, aburrido, desesperanzado, dando la impresión de que su adversario es un necio y el mundo una cosa estúpida. Garstang,recuerda también Howard  -en su libro sobre el canto de los pájaros, lo llama el Chopin de su clase, pero

Chopin es a menudo sentimental y los petirrojos no lo son nunca”. Burroughs y Howard, entre tantos otros, van y vienen entre los pájaros, entre sus plumas y sus cánticos, observándolos y escuchándolos, interpretando sus movimientos.  “Con estos ángeles y ministros de misericordia como compañeros – seguía diciendo Burroughs -, hasta en la soledad de mi despacho me siento impulsado más que nunca a expresar amor y admiración. (…) A los ojos del hombre de ciencia, que diseca y clasifica, un pájaro no es ni más ni menos simpático que una ardilla o un pez; a mí, sin embargo, me parece que todas las cualidades superiores de la creación animal convergen y se concentran en estas ninfas del aire; la naturaleza alcanza su obra maestra con el pájaro cantor”.

Es así como los poetas se acercan a los pájaros y los pájaros a los pintores y los pintores de nuevo a los poetas para escuchar mejor a los pájaros, prendidos todos ellos, por ejemplo, de los timbres del mirlo,” de voz bellísima y madura – comenta Howard -, con los modos de sus tonadas diversos, a menudo hermosos, serenos y calmantes, a veces humorísticos o extraños, y con frecuencia de carácter pastoril, porque la canción de cada pájaro se compone de muchas de esas tonadas, ideadas por él y cantadas luego con variaciones improvisadas sobre la idea original si está de humor”.

(Imágenes:- 1.- Sonja Braas.- 1991.- you-hare-ere.-26.-melisaki/ 2.-Indra Grusaite.- Indra Grusaite. tumblr/ 3.-New York Historical Society/ 4.-René Magritte/ 5.-anónimo francés del siglo XVll)

Read Full Post »