GENTES (9) : EL SOBERBIO

 

El soberbio es tal — dice el filósofo griego Teofrasto— que ordena al que le busca de prisa que después de comer le podrá hablar en el paseo. Si hace bien a otros, les dice aun en la calle que lo tengan presente, y les obliga a que se le acerquen ,  sin que jamás quiera acercarse ėl primero a nadie. Es capaz de mandar a los que le compran, o tienen que pagarle alguna cosa, que vuelvan otro día al amanecer. Yendo por la calle, no saluda a los que encuentra, y a lo más les inclina la cabeza. Si alguna vez le parece dar un convite a sus amigos, no come con ellos, sino encarga a alguno de sus criados que los cuide. Si va a ver a alguno, envía antes quien le diga cómo viene a visitarle. No permite que entren a verle cuando come.  Cuida también, si ajusta cuentas con alguno, de que un criado las haga, reste, saque las sumas y las ponga en el libro de anotaciones. Si escribe cartas, no tiene miedo de decir : “Me harás el favor”, sino “Quiero que hagas”, y también: “No se haga de este modo” y “Cuanto antes”. Porque la soberbia es “vilipendio de todos, a excepción de sí mismo”.

(Imagen — Jean Moral)

MÚLTIPLES LENGUAJES

 

 

”Los enamorados – reuerda Montaigne – se enfurecen, se reconcilian, se hacen ruegos, se dan las gracias, se citan, y, en suma, se lo dicen todo con los ojos. ¿Qué decir de las manos? Requerimos, prometemos, llamamos, despedimos, amenazamos, pedimos, suplicamos, negamos, rehusamos, interrogamos, admiramos, contamos, confesamos, nos arrepentimos, tememos, nos avergonzamos, dudamos, instruimos, mandamos, incitamos, animamos, juramos, atestiguamos, acusamos, condenamos, absolvemos, injuriamos, despreciamos, desafiamos, nos irritamos, adulamos, aplaudimos, bendecimos, humillamos, nos burlamos, nos reconciliamos, recomendamos, ensalzamos, celebramos, nos alegramos, nos compadecemos, nos entristecemos, nos desconsolamos, nos desesperamos, nos asombramos, gritamos, callamos, ¿y qué no?, con una variación y multiplicación que rivaliza con la lengua.

 

 

Con la cabeza, invitamos, despedimos, reconocemos, repudiamos, desmentimos, damos la bienvenida, honramos, veneramos, desdeñamos, pedimos, rechazamos, nos alegramos, nos lamentamos, halagamos, regañamos, nos sometemos, retamos, exhortamos, amenazamos, afirmamos, preguntamos.

¿Qué decir de las cejas?, ¿y de los hombros? No hay movimiento que no hable un lenguaje que es inteligible sin enseñanza, y que es público. Por eso, viendo su variedad y su práctica diferente de la de los demás, éste debe considerarse más bien como el propio de la naturaleza humana.”

 

 

(Imágenes -1-Jean Moral – 1927/ 2-Gerhard Richter/3- Otto Steinert)