EL ARTE DE LA ESCRITURA (y 3)

 

“Puede ser que acompases tus palabras  —recuerda el escritor chino Lu Ji — con una rima tan pobre y tan escasa que, al final, sólo quede una huella imperceptible y una inmensa soledad. Así, quizá, esa rima se suspenda en el silencio sin otra nota que pueda secundarla, o se alce en el espacio, donde ni los ecos puedan responderle. Es igual que tocar una sola cuerda en un instrumento. Sonará clara y limpiamente, pero no habrá música acordada. Puede ocurrir que se tiña tu melodía de un tono tan débil y fatigoso que las palabras, inútilmente, serán långuidas. Esto es una única forma de belleza y fealdad compuesta. Una sustancia excelente pero cargada de imperfecciones. Es igual que los laúdes que suenan precipitándose en el patio. Entre ellos hay respuesta pero falta armonía.

Quizá abandones la Razón y prefieras quedarte con lo extraño, en una persecución de lo minúsculo, en un afán inútil de vacío. Así, no habrá emoción en las palabras, tampoco habrá ternura. Melodía que flota suspendida y no regresará. Es como una cuerda muy fina pero tañida violentamente. Puede ser que haya armonía pero no auténtica emoción..

Supón que el texto es de una límpida pureza, de una fina contención, eliminando lo complejo, abandonando siempre lo excesivo. Pero quizá le falte ese sabor antiguo de las pócimas secretas, rituales. Igual que las claras vibraciones  de las  cuerdas carmesíes de una cítara. Y es que, aunque uno cante y tres en coro le respondan, todo ello puede resultar digno y elegante, pero no grandioso.”

 

(Imágenes—1-Zhang  Xiagogan – 2007/ 2- Lín  Schunxiong)

EL ARTE DE LA ESCRITURA (2)

 

 

“Así es el comienzo: se interioriza la visión, se adentran los sonidos. Se demora el pensamiento y todo se interroga. El alma galopa hacia los ocho confines del espacio. El espíritu viaja errante por alturas infinitas —dice el chino Lu Ji —. Al acercarse, la emoción poco a poco se convierte en luz. Las cosas se reflejan e intercambian su claridad. Y es que al beber la esencia de las palabras dichas y escritas, paladearás el muy dulce sabor de los Clásicos. A la deriva, entre cielos y abismos, te dejarás llevar por la gran corriente, bañándote en las aguas del manantial, internándote en su profunda hondura. Y esas frases sumergidas que se esconden y se agitan, serán como pájaros inquietos que, mordiendo el anzuelo, emergerán desde el fondo más insondable. Y las otras delicadas bellezas, vagando ingrávidas y errantes, serán como pájaros de alto vuelo que, cazados con flecha y con cuerda, caerán en picado desde las nubes más altas.

Haz acopio de palabras y de frases no usadas por más de cien generaciones. Escoge rimas perdidas y olvidadas desde hace miles de años. Desdeña las flores marchitas, ya abiertas, del amanecer, y quédate con los brotes tiernos, aún cerrados, de la noche. Así, verás pasado y presente en un único instante, y abarcarás los inmensos mares en tan sólo un abrir y cerrar de ojos.”

 

 

(Imágenes —1-Xue Liang- 2003/2.- Zhang daquian)

INVITACIÓN PARA LA PRIMAVERA

 

paisajes,.csx.-Wang Wusheng.-niebla en Nueva Celeste Camino del Mar.-2004

 

“Últimamente, durante el mes de las ofrendas, el tiempo ha sido apacible y soleado, y podría haber cruzado la montaña sin dificultad. Pero sabía que estabas encerrado con los clásicos y temía molestarte. De modo que he deambulado por la ladera de la montaña, he descansado en el templo de Kan-p´ei, he cenado con los monjes que viven allí y, después de cenar, he vuelto a casa. Cuando iba hacia el norte, he cruzado el Yüan-pa, sobre cuyas aguas brillaba una luna clara con un contorno deslumbrante. Ya avanzada la noche, he subido por la colina de Huan-tzu y desde lo alto he visto cómo las olas agitadas del río Wang lanzaban la

 

paisajes,.202n.-Wang Wusheng.-Huangshan

 

luna arriba y abajo. En la montaña invernal parpadeaban luces distantes y luego desaparecían; en algún sendero escondido detrás del bosque un perro le ladraba al frío, con un grito tan feroz como el de un lobo. El sonido de los aldeanos moliendo maíz en la noche llenaba los silencios entre el repiqueteo de una campana lejana.

Estoy aquí sentado, solo. Escucho, pero no oigo moverse ni hablar a mis criados. Pienso mucho en el tiempo pasado: en cómo andábamos de la mano por

 

escritores-unnhh- Wang Wei- China- wikipedia

 

senderos serpenteantes hasta la orilla de arroyos de aguas transparentes, componiendo poemas al paso.

Tendremos que esperar a que llegue la primavera: a que brote la hierba y florezcan los árboles. Entonces, cuando paseemos juntos en primavera, veremos cómo saltan las truchas en el río, cómo despliegan sus alas las gaviotas blancas y cómo se desvanece el rocío en el musgo. Y por la mañana oiremos el grito de los sarapicos en los campos de cebada.

 

 

paisajes.-66bb.-montañas.- Wang Wusheng, Huangshan .- Montaña amarilla

 

No falta mucho. ¿Estarás conmigo entonces? De no conocer la sutileza natural de tu inteligencia, no me atrevería a mandarte una invitación tan remota. Entiendes que es un sentimiento profundo el que dicta su curso.

Escrito sin falta de respeto por Wang Wei, un habitante de las montañas.”

Carta de Wang Wei a P éi  Ti  invitándole para la próxima primavera (después de 730) (Cuando la correspondencia era un arte) (Elba)

(Imágenes.- 1, 2 y 4- Wang Wusheng/ 3.- Wang Wei.- wikipedia)

VERANO 2011 (2) : VOLÉ TODA LA NOCHE

“Volé toda la noche.

muy alto, sobre el Lago del Espejo.

La Luna de aquel Lago puso sobre las olas

mi sombra y hasta el río de Shan se fue conmigo.

Allí el hogar de Hsieh aún se levantaba;

se rizaban las verdes aguas y era estridente el grito de los monos.

Yo me puse el calzado de Hsieh, el gran señor,

y en escala de oscuras nubes me llegué al Cielo.

A mitad de camino, vi el Sol, no levantado

aún, que tras el mar estaba oculto,

y oí el Gallo del Cielo bajo el azul cantando.

Por mil quebradas sendas giré de risco en risco,

sin ver casi, a las peñas aferrado y envuelto en la tiniebla.

Los osos con rugidos y con doliente canto los dragones

contestábanse en medio de roquedos y ríos.

Me amedrentó la noche de los profundos bosques

y temblé ante los muros encumbrados.

Hoscas eran las nubes, como trayendo lluvia,

y el aire oscurecían las desatadas aguas con su espuma.

Brillaban los relámpagos, rugía luego el trueno;

cumbres y cordilleras se hundían, vacilando.

Y de pronto los muros de mi abismo

con gran fragor se abrieron.

Al fondo azul miré de la insondable sima

donde el Sol y la Luna, en terrazas de plata y oro, refulgían.

Allí bajaba un gran tropel de seres,

espíritus de nube, con vestes de arcoiris,

cabalgando en corceles que eran vientos…”

Li Po .– poeta chino del siglo Vlll.- (701- 762).- “Volé toda la noche”

(Imágenes.- 1.- galaxias.- foto telescopio espacial Hubble de la NASA – ESA.- The New York Times/2..-foto Goldpaint.- Goldpaint Brad/ 3.-Robert Longo.- 2010 -artknowledgenews. com.-cortesía de Metro Pictures)