¡ESCRIBA, ESCRIBA!

 

chejov-retrato-por-osip-braz-wikipedia

 

«¡Escriba lo máximo que pueda! Escriba, escriba, escriba…hasta que los dedos no aguanten más ( en la vida es importante escribir bien) – le dice Antón  Chéjov en una carta a María V. Kiseliova -.   Escriba más, teniendo en cuenta no tanto el desarrollo intelectual de la masa como la circunstancia de que en un primer tiempo le devolverán una buena parte de sus escritos por el hecho de no ser conocida para la «pequeña prensa». Pero no deje que le importunen. Incluso si le devuelven la mitad de sus escritos, entonces será de provecho. Y la vanidad… No la conozco, como usted, aunque  hace tiempo que estoy acostumbrado.

Escriba sobre diversos temas, cómicos y serios, buenos y malos… Haga cuentos, menudencias, chistes, agudezas, etc

Escriba de una sentada, con total confianza en su pluma. Le hablo con honestidad, no de  manera hipócrita: el ochenta por ciento de los editores de la «pequeña prensa» no son nada comparados con usted».

Antón Chejov, Moscú, 29 de septiembre de 1886

(Imagen-retrato de Chejov por Osif Braz. Wikipedia)

LA SEMANA DE UN POETA

periódicos-vvbbn-Albert Anker

 

«En esta ociosa vagancia me ha cogido el sábado, mi querido Munilla escribe José Zorrilla al Director de «Los Lunes de El Imparcial» en «Recuerdos del tiempo viejo» – sin  haber escrito ni acordarme de escribir una palabra del artículo de mañana (…) El lunes, satisfecho de haber publicado y cobrado mi artículo, me salí al sol a espaciar el ánimo y a descansar del trabajo hecho. Los martes son malos días para empezar negocio ni labor alguna: el miércoles me volví a salir al sol para prepararme a oír por la noche en el Ateneo al Sr. Moreno Nieto, a quien voy siempre a escuchar cosas que yo no sé (…) El jueves continué paseándome al sol, para rumiar lo oído al señor Moreno Nieto; y a las siete y media  (costumbre mía de los jueves) me senté a la mesa de la condesa de Guaqui (…); recibe conmigo a su mesa los jueves esta gentilísima señora al prodigio de memoria, de erudición y de precocidad, el joven Menéndez Pelayo (…) Puede usted

 

periódicos- Maria Paulova

 

 

comprender que no tendría perdón de Dios si empleara los viernes en otra cosa que en saborear los recuerdos, en prosa y en verso, del salón de aquella condesa Carmen, con la cual no tienen flor comparable ninguna de los Cármenes escalonados en el valle de los Avellanos de la morisca Granada.

Del viernes ya pensé en emplear la noche en escribir mi artículo; pero fatalmente para usted, los viernes ha dado en reunir en su casa la señora de Malpica a algunos amigos suyos, entre los cuales me cuenta (…) De aquella casa  se sale con pesar a las cuatro de la mañana; y el sábado hay que pasarlo en soñar con aquellas tres parejas de muchachas, que le dejan a uno en los oídos para veinticuatro horas el eco de todas las harpas de Sión, y de los gorjeos de todos los ruiseñores de los bosques de la Alhambra.

La tarde del sábado, cuando ya iba disipándose la especie de embriaguez en que envuelven el espíritu de los poetas, aunque seamos viejos, el recuerdo de tanta poesía, tanta música y tantos serafines con forma humana…, ella bajando y yo

 

periódicos-tgbb.-Adolfo Kaminsky.-le journal de la photographie

 

subiendo, tropecé en la calle de la Montera con la marquesa de D. H. , que es la más mona de todas las marquesas de los reinos unidos y desunidos de Europa; una malagueña que tiene una mata de rayos de sol por cabellos, un puñado de azucenas por cara, dos pedazos de cielo por ojos y dos ramilletes de jazmines por manos; y que me dio justísimas quejas, y que la di merecidísimas satisfacciones, y que me ofreció el perdón suyo y el de su esposo, y que le prometí enmienda, y que me fuí a mi casa entre la niebla del crepúsculo, mareado y andando a tientas con el recuerdo de sus palabras y la imagen de su hermosura.

(…) Compóngase usted, pues, como pueda; que yo voy a probar si durmiendo doce horas seguidas puedo desembarazarme de la deliciosa pesadilla que me producen en vigilia las encantadoras imágenes de las nueve bienhechoras hadas con quienes he tenido la fortuna de tropezar en la semana que acabó ayer».

 

periódicos.-4d4.-Praga.-Stanko Abadzic.-contemporary net

 

(Imágenes.-1.-Albert Anker/ 2.-Maria Paulova – artnow-ru/ 3.-Adolfo Kaminsky- le journal de la photografie/ 4.-Stanko Abadzic- contemporary. net)

CONSEJOS DE VERDI

Verdi.- rtbbh.- Verdi en 1887.- retrato de Francesco Paolo Michetti

 

«Practica la fuga constantemente, con tenacidad, hasta la saciedad  – aconsejaba Verdi en una de sus cartas -, hasta que se te fortalezcan las manos al punto de poder doblegar las notas a tu entera voluntad. Así aprenderás a componer con plena confianza, dispondrás las partes como debes, modularás sin afectación. Estudia a Palestrina y a unos cuantos contemporáneos suyos. Luego, sáltatelo todo hasta Marcello, y centra tu atención sobre todo en sus recitativos.

 

música-sa-Adolf von Menzel-mil ochocientos setenta y uno

 

No te dejes fascinar por las bellezas de la armonía y la instrumentación, y menos aún por los acordes de séptima disminuida, que son la roca y el refugio de todos los que no sabemos componer cuatro compases sin media docena de séptimas.

 

música.-yuummm.-Benoit Courti

 

¡ Y no estudies a los modernos! Ya, ya sé que eso les parecerá extraño a muchos, pero cuando veo y escucho tantas obras de hoy en día, construidas a la manera en que hacen la ropa los malos sastres, basándose en un patrón, de veras que no puedo cambiar de opinión (…) Cuando un joven ha experimentado un adiestramiento estricto, cuando ha encontrado su propio estilo y tiene plena confianza en sus poderes, si le parece útil, podrá estudiar algo de esas obras, y así no correrá el peligro de convertirse en mero imitador.»

 

música.-09bbg.-Maya Green

 

Consejos de Verdi sobre la música como tantos otros consejos de maestros sobre pintura o escritura.  Siempre destacados consejos.

(Imagenes.-1.-Verdi.-retrato de Francesco Paolo Michetti.-1887/ 2.-Adolph von Menzel-1871/ 3.-Benoit Courti/ 4.- Maya Green)

PRELUDIOS DE MALLORCA, SILENCIOS DE CHOPIN

plazas desiertas,

raíces prodigiosas,

silencios,soledades,

efigies memorables,

el agua en los paseos,

«Estoy en Palmaescribirá Chopin a Fontana – entre palmeras, cedros, cactus, olivos, naranjos, limoneros, áloes, higueras, granados…, en fin, todos los árboles que poseen los invernaderos del Jardín de Plantas. El cielo es de turquesa, el mar, de lapislázuli; las montañas de esmeralda y el aire, como el del cielo. Sol todo el día. Todo el mundo va vestido como en verano, pues hace calor… Por la noche, durante horas, se oyen cantares y el sonido de las guitarras… En resumen, ¡una vida admirable!».

(Imágenes: distintos rincones de Palma de Mallorca.-fotos JJP.-marzo 2011)

GABRIELA MISTRAL Y LOS RECUERDOS

La aparición del libro «Gabriela Mistral. La niña errante» (Lumen) con el análisis de la correspondencia privada entre la poetisa chilena  y la estadounidense Doris Dana, poeta también y traductora, vuelve a evocarme la figura de aquella mujer sobre la que he escrito no hace mucho en la Revista Alenarte el siguiente artículo:

Lucía Godoy Alcayaga, nacida en Vicuña, provincia de Coquimbo, en 1889 y fallecida en Nueva York en 1957 – conocida mundialmente como Gabriela Mistral -, maestra en las escuelas rurales de su país, madre vocacional sin hijos, convocada por el ministro José Vasconcelos en 1922 en México para colaborar en la reforma de la enseñanza, fue galardonada con el Premio Nobel en1945.

El suicidio de un joven con quien compartió un breve idilio, el suicidio también, en 1942, de Stefan Zweig – con quien mantenía una profunda amistad –  y  asimismo el suicidio en 1943 de un sobrino de la poetisa parece que quisieran rondar de alguna forma los versos de este poema, “Interrogaciones”, obra de esta gran escritora chilena.

“¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?

¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,

las lunas de los ojos albas y engrandecidas,

hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas, después que los hombres se han ido

y les bajas el párpado sobre el ojo cegado

acomodas las vísceras sin dolor y sin  ruido

y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?”

El poema sigue. La fuerza de la poesía y de la vida continúan. Esos versos y otros muchos dejan las interrogaciones abiertas y las preguntas asomadas a cuestiones vitales, hondas cuestiones del vivir:

“Padre Nuestro que estás en los cielos,

¿por qué te has olvidado de mí?”

Te acordaste del fruto en Febrero,

al llagarse su pulpa rubí.

¡Llevo abierto también mi costado,

y no quieres mirar hacia mí!

(…)

Ahora suelto la mártir sandalia

y las trenzas pidiendo dormir.

Y, perdida en la noche, levanto

el clamor aprendido de Ti:

“Padre Nuestro que estás en los cielos,

¿por qué te  has olvidado de mí?”.

Desolación” (1922), “Ternura” (1925), “Tala” (1938), “Lagar” (1954) son algunos de sus grandes títulos. Unos preferirán la primera etapa de “Desolación”, otros se inclinarán por las composiciones más abstractas de “Tala”, pero en cualquier caso su poesía será  elogiada por Vicente Huidobro, Paul Valéry, Pedro Salinas, Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda. A lo largo de sus incontables viajes como diplomática y conferenciante conocerá a Romain Rolland, Giovanni Papini,  Henri Bergson, Unamuno o Madame Curie. Pero sobre todo se acercará a los niños, a las arenas, a las aguas, a la gruta y al árbol, a la menuda materia que le rodea en la vida y a la sombra de tantas criaturas que encuentra a su paso para elevarlas luego al paso del Creador.

Su ansia de maternidad le empujará a exclamar:

“¡Un hijo, un hijo, un hijo! Yo quise un hijo tuyo

y mío, allá en los días del éxtasis ardiente,

en los que que hasta mis huesos temblaron de tu arrullo

y un ancho resplandor creció sobre mi frente.

Decía: ¡Un hijo!, como el árbol conmovido

de primavera alarga sus yemas hacia el cielo…”

Se acercará también hasta el crepúsculo y  sobre él, y mirándolo fijamente, lanzará una visión audaz:

“Yo no le amo. Yo le odio su traición de pulpo blando que babea el noble poniente y se come la vida. Yo le odio el ojo sesgado de ladrona doméstica, cuando se va con mi día, que me era fiel y quería quedarse en mi cara: la maña callada con que me hace resbalar la luz que estaba tendida de mi rodilla a mi rodilla, como una gran mazorca luminosa”.

Es la potencia, la audacia, la ternura de una composición poética original,  voz a la orilla de la maternidad, voz en el quicio de la Naturaleza, voz contemplando cuanto admira e interrogando a la vez a toda extrañeza».

( Para una cronología de la autora puede visitarse la sección de la Biblioteca del Cervantes Virtual, en especial el artículo de Inmaculada García Guadalupe)

(Imágenes:Salvo la primera foto -perteneciente a Alenarterevistael resto son propiedad del Instituto Cervantes.)

MORIR COMO VIAJAR

viajar.-el hombre con la maleta.-por Alberto Sughi.-1992.-artnet

Ahora que pasan los obituarios por el arco iris de las palabrasBenedetti, Rafael Conte, tantos más – recuerdo las frases de Vincent Van Gogh a su hermano Théo:

«Si tomamos el tren para irnos a Tarascón o a Ruán, tomamos la muerte para irnos a una estrella. Lo que es realmente cierto en este razonamiento es que, estando en vida, no podemos irnos a una estrella; lo mismo que estando muertos no podemos tomar el tren. En fin, no me parece imposible que el cólera, el mal de piedra, la tisis, el cáncer, sean medios de locomoción celeste, como los barcos a vapor, los ómnibus y el ferrocarril, lo son terrestres. Morir tranquilamente de vejez sería ir a pie». («Cartas a Théo«) (Barral editores).

Ahora que pasan las palabras por encima de tantos obituarios morir recuerda mucho al viajar.

(Imagen: «Andare dove? L´uomo con le valigie».- por Alberto Sughi.-1992.-artnet)