EN EL TALLER DE CÉZANNE

pintores.-339.-Cézaann.-taller de Cézanne 1902

«Duranty, un antiguo amigo de Cézanne, habla de una visita al taller del pintor (que designa bajo el nombre de Mailloret) Cuenta que sus ojos fueron exaltados por enormes telas, suspendidas por todas partes, y «coloreadas terriblemente». Yacen por el suelo, en series grandes, potes de farmacia, con inscripciones latinas abreviadas; el pintor dice que esta es su caja de colores. Con una cuchara saca de uno de los potes una argamasa verde, que aplica a una tela, en la cual algunas líneas indican un paisaje. El color es aplicado, haciendo

casas.- 5dfg.- Paul Cezannegirar la cuchara sobre sí misma. Así, el espesor del color en las telas alcanza a menudo a cerca de un centímetro, y forma sobre las mismas como valles y colinas de un mapa en relieve. Evidentemente – dice DurantyMailloret creía que un  kilogramo de verde era más verde que un gramo del mismo color…»

«Hoy, al leer esto, no sabe uno –comenta Eugenio D´Ors en su «Cézanne» (Aguilar) -si divertirse o indignarse ante tanta incomprensión del verdadero sentido del esfuerzo de un artista. Esta caricatura de Cézanne, el Cézanne de la leyenda, ofrece rasgos tan íntimamente contradictorios con los auténticos rasgos del Cézanne, como el de atribuir una ignorancia estúpida de

paisajes-vgy-Paul Cézanne- estanque de Soeurs- mil ochocientos setenta y cinco

las propiedades físicas de los colores al hombre que probablemente había en su tiempo reflexionado con más hondura sobre problemas de este linaje (…) Duranty se equivoca al hablar del verde; la dominante entonces en ese  período empieza a ser el azul ; precisamente nace también en esta época la opinión de que su manera obedecía a una enfermedad óptica caracterizada, entre otras enfermedades, por la imposibilidad de ver el color verde».

fruta.-877g.- Paul Cèzanne.-Naturaleza muerta con manzanas y peras.-1885

Philip Sandblom – al que varias veces he aludido aquí refiriéndome a su ensayo «Enfermedad y creación» -, al analizar la vejez de Cézanne, recuerda cómo el gran pintor estaba cada vez más débil y enfermo por la diabetes y comprendía que sus días estaban contados: «Ya vislumbro la tierra prometida – decía -, ¿pero llegaré, o terminaré como el patriarca del pueblo hebrero? » Pocos días antes de su muerte, le escribió a su hijo: «Sigo trabajando en medio del dolor, pero algo saldrá de todo ello, y esto es, creo, lo que importa.» En sus últimos cuadros, las calaveras sustituyen a sus manzanas tan queridas, esas manzanas que formaban una nueva armonía de las esferas, y las calaveras, en cambio, símbolo de la

pintores.- 822ww.- Paul Cézanne.- autorretrato con sombrero.- 1894

vanidad. «Parece ser– evocaba Rilke sobre este último Cézanneque realmente trabajaba sin alegría, constantemente enfadado, en conflicto con todos sus cuadros, en ninguno de los cuales había podido lograr lo que él consideraba ser lo más indispensable, la réalisation

(Cuando en Madrid se inaugura  la exposición «Cézanne site/non- site»)

pintores.-3eee.-Cezanne y Pisarro

(Imágenes.-1.-taller de Cézanne.-1902/2.- casas/3.- estanque /4.- naturaleza muerta con manzanas / 5.-autorretrato con sombrero /6.- Cézanne sentado en el jardín de Pisarro en 1877)

ENCUENTRO CON LA PALABRA (1)

ciudades.-t8yy.-Nueva York 1968.-Arthur TRESS

«Todos habían salido de casa. A eso de las once, advertí que me había fumado el último cigarrillo. Como no deseaba exponerme al viento y al frío, busqué por todos los rincones un cajetilla, sin encontrarla. No tuve más remedio que ponerme el abrigo y descender la escalera (vivo en un quinto piso). La calle, una hermosa calle de altos edificios de piedra gris y dos hileras de castaños desnudos, estaba desierta. Caminé unos trescientos metros contra el viento helado y la niebla amarillenta, sólo para encontrar cerrado el estanco. Dirigí mis pasos hacia un café próximo, en donde estaba seguro de hallar un poco de calor, de música y sobre todo los cigarrillos, objeto de mi salida. Recorrí dos calles más, tiritando, cuando de pronto sentí – no, no sentí: pasó, rauda, la Palabra. Lo inesperado del encuentro me paralizó por un segundo, que fue suficiente para darle tiempo de volver a la noche. Repuesto, alcancé a cogerla por las puntas del pelo flotante. Tiré desesperadamente de esas hebras que se alargaban hacia el infinito, hilos de  telégrafo que se alejan irremediablemente con un paisaje entrevisto, nota que sube, se adelgaza, se estira, se estira… Me quedé solo en mitad de la calle, con una pluma roja entre las manos amoratadas.»

Octavio Paz.- «Trabajos del poeta»

(al cumplirse cien años del nacimiento del poeta mexicano)

calles.-ccv9.-Paul Wolff y Alfred Tritschler.-1940

(Imágenes.-1.-Arthur Tress.-hombre en la calle – Nueva York 1968/ 2.-Paul Wolf & Alfred Tritschler.-Nueva York- 1940)

EL PICHÓN

animales.-9hht.-pájaros.-John J. Carlano«Nada me turbó más que un pichón que zureaba sobre una rama, entre la isla y el río.

Era su collar de color de alfóncigo, de lapislázuli su pechuga, tornasolado su cuello, castaño el dorso y el extremo de las plumas del ala.

Hacía girar sobre el rubí de su pupila párpados de perla, y orillaba sus párpados una línea de oro.

Negra era la aguda punta de su pico, como el cabo de un cálamo de plata mojado en tinta.

Se recostaba en el ramo del arak como en un trono, escondiendo la garganta en el repliegue del ala.

Mas, al ver correr mis lágrimas, le asustó mi llanto, e, irguiéndose sobre la verde rama,

desplegó sus alas y las batió en su vuelo, llevándose mi corazón. ¿Adónde? No lo sé.»

Abu- L- Hasan Ali Ben Hisn (secretario de Mutadit de Sevilla, siglo Xl).- «El pichón»

( de «Poemas arábigoandaluces» traducidos por Emilio García Gómez)

pájaro-vvggy-Jacques Le Moyne de morgues- siglo diecisiete

(Imágenes.-1.-John Carlano/ 2-Jacques Le Moyne de Morgues.- siglo XVl)

LEER CON LOS DEDOS, TOCAR CON LAS PALABRAS

escribir-Sam Messer- máquina de escribir llorando- dos mil nueve

«Mecanografiar – confesaba Paul Auster en «The Paris Review» (2003) -me permite experimentar el libro de otro modo, hundirme en el flujo de la narración y sentir cómo funciona en conjunto. Lo llamo «leer con los dedos» y resulta asombrosa la cantidad de errores que encuentran tus dedos y tus ojos no perciben. Repeticiones, construcciones torpes, ritmos entrecortados. Nunca falla. Creo que he terminado el libro, empiezo a pasarlo a máquina y me doy cuenta de que necesita más trabajo (…) La máquina de escribir me obliga a empezar desde el principio cuando he terminado. Con un ordenador, haces los cambios en la pantalla, y luego imprimes una copia en limpio. Con una máquina de escribir no tienes un manuscrito limpio a menos que empieces de cero. Es un proceso increíblemente tedioso. Has terminado el libro, y tienes que pasar  varias semanas dedicado a la tarea puramente mecánica de transcribir lo que ya has escrito. Es malo para  tu cuello, malo para tu espalda e, incluso aunque puedas mecanografiar veinte o treinta páginas al día, las páginas terminadas se apilan con una lentitud insufrible. Ése es el momento en el que siempre deseo haberme pasado al ordenador, y sin embargo cada vez que me someto a esa etapa final de un libro termino descubriendo lo esencial que resulta (…)

escribir.-tbgg.-Jason Toney.-Hard Boiled

(…) Pero antes de pasar a la máquina de escribir, siempre escribo a mano. Normalmente con una pluma estilográfica, pero a veces con un lápiz, especialmente para las correcciones. Si pudiera escribir directamente en una máquina de escribir o un ordenador, lo haría. Pero los teclados siempre me han intimidado. Nunca he podido pensar con claridad con los dedos en esa posición. Una pluma es un instrumento mucho más primitivo. Sientes que las palabras salen de tu cuerpo y luego las excavas en la página. Escribir siempre ha tenido una cualidad táctil

escribir.-ervvb.-Eve Arnold.-EE.UU. Nueva York.-Arthur Miller.-Las brujas de Salem.-1953

para mí. Es una experiencia física (…) Pienso en el cuaderno como una casa de palabras, un lugar secreto para reflexionar y examinarse a uno mismo. No me interesan sólo los resultados de la escritura, sino el proceso, el acto de poner palabras sobre la página. De joven, siempre me preguntaba: ¿de dónde vienen las palabras? »

Si esto dice Auster respecto al «leer con los dedos«, el «tocar con las palabras» (sea en Pla o en W. G. Sebald) – a los que en varias ocasiones me he referido aquí -, nos transmite todo el misterio de las palabras, la lucha también con las palabras, como cuando dice Sebald escribiendo:  «las frases se disolvían en palabras aisladas, las palabras, en una sucesión arbitraria de letras, las letras en signos inconexos, y éstos en una huella gris azulada, que brillaba plateada aquí o allá, y que algún ser reptante había segregado y arrastrado tras sí, y cuya vista me llenaba cada vez más de sentimientos de horror y vergüenza».

Las palabras se escapan, uno no encuentra las palabras, y uno describe de forma magistral que en ese momento le está siendo imposible escribir.

escribir-ccdbn-Eugène Carrière- mil ochocientos

(Imágenes.-1. Sam Messer– máquina de escribir llorando- 2009/2.-Jason Toney Hard-Boiled/ 3.- Eve Arnold– Arthur Miller- «Las brujas de Salem»- 1953/4.- Eugène Carrière)

NINGÚN DESORDEN

ciudades.-3rtt.- París.- Raoul Dufy

«Yo descendía por la calle Soufflot. ¿Qué edad tenía? Veintidós años.

Sobre los árboles del Luxemburgo, la torre Eiffel, el sol poniente,

parecía hecha de vidrio amarillo y polvoriento.

ciudades.-t700o.-París.-Maximilien Luce.-1901

Yo no buscaba ningún recuerdo: creía volver a ver brillar unos ojos

y se me aparecía la profunda escena que volvía a abrirse de nuevo.

El sol de la tarde me guiaba desde la Contrescarpe al Louvre,

los cafés se encendían, pero yo cerraba el libro

sintiendo la delicia y el suplicio de vivir.

ciudades.- 4ftt.- París.- Albert Marquet.- le pont neuf

Por todas partes las luces tejían los mágicos espacios

y el amor desconocido se mostraba en esta roja música,

y el silencio, el desierto de la habitación donde yo tarde regresaba,

la lámpara, que era siempre faro de todas las separaciones,

nada zozobraba, todo crecía en el espejo de diciembre,

sobre el futuro donde se abría siempre la antigua habitación.»

Henri Thomas.- «Ningún desorden»

interiores.-399h.-Helena Rubinstein.-apartamento de París

(Imágenes.- 1.-Raoul Dufy.-1934-wikipanting/ 2.-Maximilien Luce– La Sainte Chapelle- 1901/ 3.- Albert Marquet- le pont Neuf- 1935-39/ 4.-Helena Rubinstein- apartamento de París)

«MISTERIO Y UTILIDAD DE LA CREACIÓN»

Copio del blog de Juan Pedro Quiñonero, «Una temporada en el infierno« y le doy las gracias por su muy cordial y generosa referencia:

«MISTERIO  Y  UTILIDAD DE LA CREACIÓN

enero 26, 2014

España quizá sea víctima de un proceso de desertización espiritual.

[ .. ]

La destrucción de lo bueno y lo bello, a través del arte (degradado), la cultura (a través de su conversión en mercancía publicitaria), y los medios de com. e incomunicación de masas (atizando el suicidio moral, ofreciendo pasto a las multitudes lectoricidas), es un proceso saturnal cuya raíz última se pierde en el dédado de la picaresca.

Sin duda, también hubo y hay (proscritos, las más de las veces) creadores que intentan salvar lo que salvarse puede de ese naufragio histórico.

José Julio Perlado pertenece a esa especie, amenazada. Prosigue en su nuevo libro, El proceso creador (Villanueva, Centro Universitario), la tarea que abordó en su última novela, Perlado y las palabras de la tribu.

Con sencillez, precisión y sabiduría, José Julio desgrana, desmenuza y resume de manera muy pedagógica muchos de los caminos y misterios del proceso creador (literario). Aquí y allá recurre con mucha eficacia a las citas de grandes maestros, aportando preciosos materiales de acarreo.

Recuerda a Virginia Woolf, anotando en su diario, una noche de octubre de 1920:

“Si nunca sintiera tensiones extraordinariamente omnipresentes -de desasosiego, o sosiego, o felicidad, o incomodidad- flotaría y caería en la conformidad. Aquí hay algo con lo que luchar: cuando me despierto temprano me digo a mí misma: lucha, lucha.”

Más adelante, José Julio escribe por su cuenta: “La felicidad significa última perfección.”

Entre ambas citas, recuerdo a Luis Rosales“A mí, en rigor, me han hecho como soy los que amé”. Esa tarea de amar y nacerse, a través de la creación, quizá sea la tarea esencial del creador. Su obra es una formade resistencia contra la realidad desalmada de las cosas dominantes, contra la historia, contra Todo diría el maestro Agustín García Calvo. Amén»

proceso-creador

LA GRAN GUERRA (y 2)

guerra.vvggy-Max Beckmann- Declaración de guerra- mil novecientos catorce

«Los regimientos llegaban por la carretera de Allenstein todavía con el impulso que mueve al combate, dispuestos a atravesar la ciudad y seguir adelante, adonde tenían ordenado, pero lo mismo que sucede en el cuento, cuando a los primeros pasos que da más allá de la raya encantada pierde el héroe sus fuerzas y deja caer la espada, la lanza y el escudo, sometido ya por completo al poder del hechizo, en cuanto pisaron las primeras calles algo invadió a los batallones: su paso se

guerra-vdde-Christopher RW Nevinson- mil novecientos dieciseis

descompuso, las cabezas giraron a un lado y a otro, amainó hasta desaparecer el impulso que les hacía avanzar hacia el ruido del combate; dejó de existir sobre ellos la voluntad de la brigada y de los regimientos, nadie les incitaba a seguir, no acudían enlaces con nuevas órdenes. Y los batalllones, Dios sabe por qué

4 T

empezaron a torcer a derecha e izquierda buscando en la ciudad un hueco; también quedó paralizada la voluntad única de los batallones, las compañías pasaron a vivir por su cuenta, desintegrándose a su vez en secciones. Y lo más asombroso, nadie mostraba extrañeza, era como si soplase un viento encantado que hacía perder las fuerzas (…) A un lado, bajo un abeto y sentado en ancho y tosco banco campestre sin respaldo, el comandante en jefe, aunque a la vista de todos, parecía hallarse en un despacho aparte. Tenía sobre el banco el sable dorado y el portaplanos, se había quitado la gorra y se enjugaba de vez en cuando la alta y

guerra-vwwse-Paul Nash- el saliente- mil novecientos diecisiete

desnuda frente, por más que no podía tener calor a la sombra aireada, donde se derramaba el fresco de agosto. Para desesperación de su Estado Mayor, hacía ya varias horas que estaba allí sentado, con el cuello tenso, escasos y pocos movimientos, mortecino mirar y respuestas afables, como siempre, pero monosilábicas. Quizá pensara por todos buscando la salida. Quizá había

guerra-vvbby-Christopher RW Nevinson- mil novecientos diecisiete

olvidado pensar que tenía a sus órdenes todo un Ejército. Apoyado en el banco sobre las dos manazas, podía estar media hora mirando inmóvil el suelo delante de él. No dormitaba, no descansaba, no pasaba el tiempo en espera de noticias: pensaba y se torturaba, y su pensamiento caía sobre su cabeza con el peso de una

4 T

roca, por la cual se enjugaba el sudor (…) Era insólita la mezcolanza de aquellas unidades a las que nadie daba orden alguna. Era insólita la llegada de un general sin que nadie diera orden de formar, de alinearse, sin que doscientas gargantas respondieran unánimes. Más insólito aún era el propio general: con la gorra en la mano desmayada y la cabeza desnuda bajo el refulgente sol, con una expresión no de poderío, sino de solidaridad, de tristeza. Era como una fiesta eclesiástica, pero extraña, sin doblar de campanas, sin los alegres pañuelos de la mujeres del pueblo:

4 T

habían acudido en su carros ceñudos mujiks de las aldeas vecinas y pasaba ante ellos quizá un truhán, quizá un pope a caballo y les prometía tal vez la tierra, tal vez una vida paradisíaca por los sufrimientos en ésta. El comandante en jefe no gritaba a los soldados, no les ordenaba ir a ninguna parte, no les pedía nada. Preguntaba en voz baja y afable a los más próximos: «¿De qué unidades sois, muchachos?» (respondían) ; «¿Son muchas las bajas?» ( respondían),  se persignaba en memoria de los caídos; «¡Gracias por vuestro servicio a la patria!»,

La Mitrailleuse 1915 by Christopher Richard Wynne Nevinson 1889-1946

saludaba con la cabeza a un lado, a otro. Y los soldados no sabían cómo responder; contestaba al general un suspiro o un un gemido de sonidos incompletos, que no llegaba a ser un «¡cumplimos con nuestro deber!» Y así pasaba el comandante en jefe. Más adelante se repetía la escena: «¿ De qué unidades sois, muchachos?… ¿ Son muchas las bajas?… ¡Gracias por vuestro servicio a la patria!».

Alexandr Solzhenitsin.«Agosto 1914»

(Recuerdos de vidas únicas al cumplirse un siglo de la Primera Guerra Mundial)

guerra-vvgu- Cristhoper RW Nevinson- los caminos de la gloria- mil novencientos diecisiete

(Imágenes.-1.- Max Bekmann.- Declaración de guerra- 1914/2.- Christopher RW Nevinson- 1916/3-Paul Nash– 1918- National gallery of Canadá- Otawa/4- Paul Nash.-el saliente- 1917/5- Christhoper RW Nevinson– 1917/ 6.- André Mare– autorretrato carnet 2.- 1916- Historial de la Gran Guerra.- Peronns/7.-Lovis Corinth– retrato de Hermann Struck- 1915/ 8.-Nevinson- la ametralladora-Tate Britain/ 9-Christopher RW Nevinson- los caminos de la gloria- 1917)

LA GRAN GUERRA (1)

guerra- nnddl-Guido Severini- cañones en acción

«El viaje duró una noche, un día y otra noche entera (….) Habiendo llegado el 22 de agosto de 1914 al pueblo de Jamoigneles- Belles, en Bélgica, el regimiento perdió sólo en la jornada del 24 a once oficiales y quinientos cuarenta y seis soldados de un total de cuarenta y cuatro oficiales y tres mil soldados. Tras replegarse durante los días 25 y 26, recibió la orden de desplegarse en la linde del bosque de Jaulnay donde, en el transcurso del combate que libró el 27, las pérdidas ascendieron a nueve oficiales y quinientos cincuenta y dos soldados. Cuando, a las cuatro semanas, el corpulento general con bigotes de hortelano, logró parar y hasta, en algunos puntos, hacer retroceder la muralla de fuego (pasando la mayor parte de aquel tiempo durmiendo, sin despertarse más que para oír la lectura de los despachos, contemplar un momento el mapa, enterarse de las reservas, dar órdenes y volver a dormirse), no quedaba ni uno solo, incluido el

2 T UMAX     Mirage II        V1.4 [4]

propio coronel, de aquellos que, oficiales y clases de tropa, una sofocante tarde de agosto y bajo las aclamaciones de la muchedumbre, habían cruzado la ciudad donde estaba de guarnición el regimiento para dirigirse a la estación y subir al tren que había de llevarlos a la frontera (…) Entre los que cayeron en el combate del 27 de agosto se hallaba un capitán de cuarenta años cuyo cuerpo aún caliente hubo de ser abandonado al pie del árbol en el que lo habían apoyado. Era un hombre bastante alto, robusto, con facciones correctas, bigote retorcido y afilado, barba cuadrada y cuyos ojos pálidos color de loza, abiertos de par en par en el apacible rostro ensangrentado, miraban por encima de los soldados el follaje

guerra mundial- ffvg. Roger de la Fresnaye- la artillería- mil  novecientos once

destrozado por las balas en el que jugaba el sol de la tarde veraniega. La sangre pastosa formaba en la guerrera una mancha de un rojo vivo cuyos bordes empezaban a secarse, ya amarronados, desapareciendo casi totalmente bajo la nube de moscas de coseletes rayados, alas grises punteadas de negro, que se apiñaban y se subían unas en otras como las que se abaten sobre los excrementos en el suelo de los bosques. La bala se había llevado el quepis y en los cabellos pegajosos de sangre aún se podía ver el surco dejado por el peine que

guerra-vvgh-Verdun- Félix Vallotton

aquella misma mañana había trazado con esmero la raya en medio enmarcada por las dos ondas. Con gran decepción por parte del soldado enemigo que se acercó prudentemente, agachado, con el dedo en el gatillo del arma, y que, atraído por la vista de los galones, se inclinó sobre el cuerpo, apartando las moscas para registrarlo, los bolsillos de la guerrera estaban vacíos y no encontró ni el reloj de oro con carillón, ni la cartera, ni ningún otro objeto de valor. Más tarde, junto con la cartera, se mandó todo a la viuda, incluida una mitad de la plaquita grisácea que llevaba el nombre del muerto y estaba fijada a la muñeca por medio de una

guerra-vvhhu-Max Edler von Poosch- una escuadrilla- mil novecientos diecisiete

cadenita, conservándose en las oficinas de los efectivos la otra mitad de la placa partida siguiendo una línea de puntos varios hechos ex profeso con embutidera (…) En cuanto al juego de fumador de esmalte decorado con aves chinas de color añil con vientres rosa que volaban sobre nenúfares, había sido cuidadosamente guardado antes del combate en el estrecho baúl de metal reglamentario, pintado de un verde oscuro y sujetado con correas, transportado en los furgones con el equipaje de la compañía.»

Claude Simon.- «La acacia»

(Recuerdos de vidas únicas al cumplirse un siglo de la Primera Guerra Mundial)

guerra-ffcvvb-Sydey Carline- la destrucción de un convoy- mil novecientos dieciocho.- museo imperial de la guerrra- Londres

(Imágenes.-1.-Guido Severini.-cañones en acción/2.- André Dunoyer de Segonzac– preparación de artillerería-1915/3.-Roger de la Fresnaye.-la artillería- 1911/4.-Félix Vallotton– Verdun/ 5.-Max Edler von Poosch– una escuadrilla- 1917/ 6.-Sydney Carline– 1918)

ALEGRÍA DE UN DÍA

paisajes.-rrtyy.-John Ruskin

«Muerdes las hojas tiernas de los minutos que no retoñan.

Hormiga roja del día lento.

Pero mi alegría queda intacta y la veré multiplicada

en los caireles fulgurantes del sueño.

paisajes.-ttui.-Maurice Sapiro.-2011

Tal vez mañana caerá deshecha

contra el eje del nuevo sol de oro.

Ahora la llevo como un clavel del aire

abierto en el corazón bermejo del Otoño.

paisajes-thuuj-puesta de sol- Ferdinand du Puigaudeau

Ahora es mía y la levanto en alto

– Antorcha clara en mi ciudad de veinticuatro cúpulas -.

Pasaré con ella como una flecha

bajo los arcos de la tarde y la ramazón leve de la luna.

paisajes.-rrvvb.-primavera.-John Henry Twachtman.-1889-1991.-colección privada

Alegría de un día que yo he de salvar

del maleficio de las horas brujas.»

Juana de Ibarburu.«Alegría de un día».- «La rosa de los vientos»

paisajes-ruui-John A. Hemmingsen

(Imágenes.-1.-John Ruskin/ 2.-Maurice Sapiro-2011/ 3.-Ferdinand du Puigaudeau/ 4.-Henry Twachtam- 1889-1891-colección privada/ 5.-John A. Hemmingsen)

LOS DEDOS DE LAS MANOS

manos.- 4rty.- Alberto Durero.- 1506

«En las culturas del Sahara, a cada dedo corresponde una cualidad humana, un rasgo de vida, de destino y memoria. El primero es siempre, lógicamente, de introducción. Es el dedo de las explicaciones, tantas veces no pedidas pero dadas con desenfado, con ganas de desplegar intenciones y goces. El dedo gordo o pulgar es en algunas tribus de África símbolo de voluntad, de intención, a veces de fuerza. Muchas veces se le llama el dedo del destino, sobre todo porque el destino de muchos hombres ha sido determinado cuando el poderoso pone su dedo gordo hacia abajo. Pero también se le llama destino porque se supone que en él se combinan la voluntad del hombre para sostener las cosas o soltarlas y las diversas capacidades que al hombre le han dado los dioses; el camino que le han trazado se dibuja en su huella digital.

manos.-985ff.-foto por Nicholas Nixon.-2002.-artnet

El dedo índice, el segundo de la mano, tiene en muchas culturas, y tal vez en todas, la función de señalar, indicar, decidir. En el norte de África se le considera el dedo del equilibrio, del juicio justo. Es el dedo al que más se relaciona con la vista, por su poder de señalar, de asentir o negar (…) También se le relaciona con el silencio, con la capacidad de abstenerse y, en general, con todo lo que sea domino de sí mismo. Tal vez por contraposición, es también el símbolo de todo lo que a uno lo rebasa: el dedo que marca el límite. Y más allá, lo  ilimitado.

manos.-4ggvv.-Claude Cahun.-1939

En el dedo cordial  o mayor se supone que reposan las cualidades que definen y afirman una personalidad ( …) Es el más adelantado de los dedos y por lo tanto se le atribuyen cualidades de búsqueda, tanto interna como externa. Es por eso el dedo del espíritu, del alma, y a la vez el de la aventura, del riesgo, de la incertidumbre. Es símbolo de las pruebas, los obstáculos que el hombre debe vencer para lograr su meta; tocar con el nudillo del dedo cordial en las puertas del paraíso. (…)

manos-rthh-André Kertész- manos de mi madre- mil novecientos diecinueve

El dedo anular, el cuarto de la mano, es el que tradicionalmente lleva los anillos. Entre ellos el del matrimonio, y es por tanto el dedo del vínculo (…) En las culturas donde los anillos son muy significativos, un dedo anular sin anillos es signo de imposibilidad, de confusión o de rechazo de las maneras colectivas. Algunos lo llaman el dedo solar y en varias sectas africanas se le relaciona con el centro de círculos concéntricos. (…)

England, 1922

El dedo meñique es el quinto y más pequeño (….) Simboliza el gusto por la música, por las historias sagradas y los cuentos (…) Algunas culturas lo llaman el hijo de los otros dedos, y se dice que él puede jugar y disfrutar mientras los otros gobiernan, trabajan, pelean. Se le considera el dedo de los apetitos, pero también de la magia, los deseos secretos, los poderes ocultos, la adivinación (….)

Alberto Ruy Sánchez.- «De cuerpo entero»

manos.-6gg.-Riccardo Moncalvo.-Il gesto.-1937.-daringtodo com

(Imágenes.-1.-Alberto Durero– 1506/ 2.-Nicholas Nixon– 2002/3- Claude Cahun– 1939/ 4.-André Kertsész.-las manos de mi madre- 1919/ 5.–E. O. Hoppé-1922/ 6.-Riccardo Moncalvo- «Il gesto» -1937.-collezione della Fondazione di Venezia.-archivio Italo Zamier)

INTIMIDADES DE «EL GRECO»

El Greco- vvggh-Vista de Toledo- mil seiscientos- The Metrpolitan Museum of Art -Nueva York- colección  H O Havemeyer

«… el cajón de aparador viejo, el arca, la mesa de rima, las cuatro tinajas, el calentador, los dos cazos, las dos sartenes, los dos asadores y el almirez»- así nos va llevando, casi de la mano, por la cocina de El Greco, enumerando todos los utensilios,  el gran estudioso Manuel B. Cossío en su importante libro sobre el pintor-. Si pasamos a la alcoba – continúa diciéndonos  –  encontramos «la media cama de nogal con sus cuatro colchones, sus cuatro almohadas, dos sábanas, los dos cobertores, la colcha y el lujoso pabellón de damasco. En un corredor estarían los dos cofres y el cajón grande de pino con cinco gavetas; demasiado espacio para guardar la ropa de casa que no estaba en uso: un mantel, siete servilletas, dos sábanas y dos paños de manos; pues, en cuanto a lo personal, vestido el Greco con su traje de diario, con el que tal vez fuera enterrado, su ferreruelo de paño, sus calzas, sus escarpines, su sombrero, su espada y su daga con tiros y pretina, no quedaba por guardar sino una ropilla de sarga de seda, un ferreruelo de fileire, tres camisas, dos pares de medias de hilo y tres escarpines.»

El Greco-vvb-el caballero de la mano en el pecho- mil quinientos ochenta y cinco- Museo del Prado

«Y resta, por último, para alhajar el estrado, aquel cuarto real que se cita en el contrato, aparte de las ocho sillas, un escritorio aforrado de cuero, tres bufetes de pino, una alacena, una mesa de nogal de cadena, otra de pino, sobre ella, el velón y los dos candelabros, y en medio de la sala la bacía de brasero. Queda sólo el catre, que andaría en algún cuarto oscuro, utilizado por aquella María Gómez, la criada que sirvió al Greco hasta su muerte durante veinte años. o por Francisco de Preboste, que, como criado y colaborador, estuvo también con él todavía más tiempo.»

El Greco-vvgy-la dama del armiño- posiblemente Jerónima de las Cuevas- mil quinientos ochenta- Pollok House- Glasgow- Reimo Unido- wikipedia

Son las habitaciones de El Greco, tal como nos las muestran Cossío y otros biógrafos, entrando incluso en su taller, donde aparecen «tres bancos de pintar, dos banquillos y dos escaletas. Y encima de la mesa, con una gaveta, que al lado se encuentra, pongamos el resto: algunos colores; una losa de pórfido y dos moletas para prepararlos; una redoma de barniz de encarnación, un poco de barniz y una redoma de aceite de nueces.»

El Greco- mmnnm--El soplón- mil quinientos setenta- Museo Nacional de Capodimonte- Nápoles

(…) «El Greco – comenta Cossío -vivía, al parecer, gastando a diario lo poco o mucho que ganaba, y por su hogar refleja la holgada medianía de un pintor de aquella época, sin acceso en la corte (…) La calidad modesta del ajuar más íntimo a la hora de su muerte, deja cierta impresión de casa rica que ha venido a menos. Lo último que un español arruinado abandona son las apariencias.»

El Greco-bggu- retrato de un caballero anciano- Museo Metropolitacno de Nueva York- wikipedia

Varios poemas célebres retratan al gran pintor o procuran acercarse con glosas a su obra: así  Paravicino y Arteaga, o Cristóbal De Mesa, o Góngora.

Por su parte, F. Gregorio de Salas en su «Epitafio para un hombre que fue muy flaco», en 1775, dice de él:

«Este original del Greco

acartonado y enjuto

fue de color de escorbuto,

carilargo y anquiseco.

Habló grave, tosió hueco

y fue un grandísimo maza:

mas capaz con su cachaza

y adormitada paciencia

de reñir una pendencia

sobre un grano de mostaza.»

(Pequeño apunte al celebrarse en 2014 el cuarto centenario de la muerte de El Greco)

El Greco-vgy-detalle de San Idefonso-mil seiscientos tres- wikipedia

(Imágenes.-1.- El Greco.-Vista de Toledo.- 1595-1600- The Metropolitan Museum of Art, Nueva York.-coleeción H.O.Havemeyer/2.-El Greco.-El caballero de la mano en el pecho- 1583-1585 -Museo del Prado/ 3-El Greco.-la dama del armiño.-posible retrato de Jerónima de las Cuevas-1580- Pollok House- Glasgow.-Reino Unido- wikipedia/ 4-El Greco.-«El soplón». 1570- Museo Nacional  de Capodimonte.- Nápoles/5 -El Greco- retrato de un caballero anciano- autorretrato de El Greco- 1595- Museo Metropolitano de Nueva York/ 6.-El Greco.-detalle de San Ildefonso.-1603- wikipedia)

«MI SIGLO» EN 2013

WordPress me envía el resumen de las estadísticas de MI SIGLO en el año 2013 y las comparto hoy con los lectores, agradeciendo a todos la atención que tienen con este blog.

Aquí hay un extracto:

El Museo del Louvre tiene 8.5 millones de visitantes por año. Este blog fue visto cerca de 230.000 veces en 2013. Si fuese una exposición en el Museo del Louvre, se precisarían alrededor de 10 días para que toda esa gente la visitase.

Haz click para ver el reporte completo.

VIEJO MADRID (42) : CALLES Y OFICIOS

Madrid-vvbn-calle de Botoneras

«Los sastres y fundidores – se recordaba ya a mitad del siglo XVlll en el «Gobierno político de los pueblos de España» -no pueden tener tablero, o tienda de su oficio a par de la del mercader. No pueden tener tampoco tienda de mercaderías, sólo pueden usar de un oficio, o de otro, así como ni zapateros, ni oficiales de hacer obras de cuero, pueden ser curtidores,  ni tener a su cargo tenerías algunas.» Julio Caro Baroja evoca cómo hace siglos en las ciudades españolas se extendían arrabales destinados a profesiones: olleros, tejeros, sogueros, punto de cita de arrieros y trajineros, y a su lado los mesones.

Madrid- ccvy-calle de Cedaceros

Madrid presenta numerosos oficios en la historia de sus calles. Répide o Peñasco y Cambronero, entre muchos otros, han dedicado numerosas páginas a estas calles que van unidas a tradicionales menesteres y que han dejado su huella en la ciudad. Répide, al hablar, por ejemplo, de la calle de Botoneras, recuerda que ese era el lugar donde estaban establecidas las vendedoras de quincallla, «en  cuyo comercio figuraba como especial mercancía la de las botonaduras que servían a soldados y pajes, además de su natural clientela femenina.»

Madrid- caard-calle de Esparteros- wikimedia

La calle de Cedaceros- – anotan igualmente Hilario Peñasco y Carlos Cambronero  -aparece ya en los planos de Texeira y Espinosa, y en sus construcciones y casas vivía y trabajaba mucha gente de este oficio. En Bordadores, recuerda Répide, los maestros que trabajaban en telas en tiempo de don Juan ll lograron acabar un magnífico manto a la reina doña María de Aragón. Siglos más tarde, Santa Teresa de Jesús estuvo en los talleres de los bordadores «para que le bordasen el traje de un San José que llevaba para una de sus fundaciones, y como no quisiesen cobrar nada por su trabajo, la santa, después de darles las gracias, les dijo: «no toma oro quien da oro.»

Madrid-cewwd-calle de Bordadores- wikimedia

En Esparteros – sigue diciendo Répide -» algunos valencianos tejían el esparto, haciendo las esteras que se usaban en la mayor parte de las casas de la Corte. Fueron estableciéndose en diferentes puntos de la capital, y la calle de su nombre fue más especialmente ocupada por las tiendas de los fabricantes de agujas y botones y los almacenes de ferretería que formaban la parte más importante de la feligresía de Santa Cruz.»

Madrid-vbhh-calle de Cabestreros- wikimedia-org

En Cabestreros se establecieron – sigue diciendo Répide – los cordeleros de cáñamo y formaban un gremio, cuyo titular era San Antonio Abad «y la fiesta de San Antón se celebraba con la romería que se llamaba de los gitanos, que con mulas enjaezadas iban a dar las vueltas y a recibir la cebada bendita en un altar portátil que se colocaba a la puerta la iglesia.»

Madrid-ccsss- calle de Tintoreros- commons wikimedia org

Si en Tintoreros estaban las tiendas de varios químicos que se establecieron en Madrid perfeccionando el arte del teñido de las sedas, en los Yeseros se encontraban antiguamente las yeserías y esa calle estaba continuamente

Madrid-cfoi-calle de Yeseros- wikimedia. com

cruzada por los carros que cargaban tal material.

Madrid-cvgy-calle de la Ribera de Curtidores- wikimedia. com

El ambiente en la Ribera de Curtidores lo evocan, entre muchos otros autores, Peñasco y Cambronero al decir que»se hace digna de que la visite el forastero en un día de fiesta. Ocupando la parte de la vía pública que hay dispuesto para ello, se instalan los domingos multitud de vendedores con objeto de dar salida a los trastos viejos, saldos, ropas procedentes de empeño, antigüedades, libros usados, retazos de tela, hierro viejo y curiosidades de todo género. Allí, en confuso montón, aparecen revueltos un uniforme de miliciano y una vajilla desportillada, el retrato del duque de la Victoria y un capuchón de Carnaval, una mantilla de casco y un espadín del siglo XVlll; por eso el padre de familia, el comediante casero, la mujer hacendosa y el anticuario encuentran siempre en el Rastro algo que puede remediar sus necesidades o satisfacer sus aficiones.»

Viejos oficios, viejas calles en el viejo Madrid.

(Imágenes- wikimedia)

LA TRAVESÍA DE LOS JARDINES

paisajes-4fgtty-Emil Nolde

«En nosotros erige sus cumbres la llanura. Revela el atardecer que nos llena los ojos de una luz dulce. Su diseño – su aliento – cerca la cabaña donde el horizonte viene a perfilarse: este es nuestro umbral, nuestra alma, nuestro diario de a bordo. Calor y sombra se alejan. La línea de fuga, como bloques de una bella base despliega su amplitud. A ella ascendemos, al pájaro friolero que descifra el azul, pasa las páginas de un libro límpido.

El libro del cielo, la ofrenda océana para quien sondea y es sondeado. Un dios compartido, un dios que abre la vía al encanto sin salidas.»

Liane Nimrod.-«La travesía de los jardines» (Tchad, 1959)

paisajes- dfln- Ed Mell

(Imágenes.-1.-Emil Nolde/ 2.-Ed Mell)