«Embelesado, humildemente observo
a viejas transeúntes moscovitas,
a simples artesanos y sencillos obreros,
jóvenes estudiantes, gente de los suburbios.
No veo en ellos vestigio
de sumisión. Tampoco veo los frutos
del terror, la desdicha o la necesidad.
Se enfrentan a las pruebas cotidianas
como quien sabe que vino a perdurar.
Acomodados en todas las posturas,
en grupos o apacibles escondrijos,
los niños y muchachos permanecen sentados,
se embeben como sabios en sus libros.
Luego Moscú nos da la bienvenida
con una bruma oscura que se vuelve gris-plata».
Boris Pasternak: «Los primeros trenes«.
(«Habíamos llegado a un portón junto a una verja de madera baja – cuenta Olga Carlisle, la nieta del dramaturgo Leonidas Andreyev, al terminar su visita a Pasternak -. Me despedí con pesar: ¡eran tantas las cosas que yo hubiese querido preguntarle allí mismo! Me indicó el camino a la estación del tren, que estaba muy cerca, detrás de la colina coronada por el cementerio. Un pequeño tren eléctrico me llevó a Moscú en menos de una hora. Es el mismo que Pasternak describe con tanta exactitud en «Los primeros trenes«)
«Cuando escribí «El Doctor Zhivago» – le dijo Pasternak a Olga Carlisle en aquella ocasión – sentí que tenía contraída una deuda inmensa con mis contemporáneos. Fue un intento de pagarla. Este sentimiento de deuda se hizo abrumador a medida que yo avanzaba lentamente en la composición de la novela. Después de tantos años de escribir sólo poesía lírica y de traducir, me parecía que tenía el deber de hacer una declaración sobre nuestra época, sobre aquellos años tan remotos y que sin embargo se alzaban tan cercanos a nosotros. El tiempo apremiaba. Yo quería dejar una constancia del pasado y honrar en «El doctor Zhivago» los aspectos hermosos y sensitivos de la Rusia de aquellos años. Esos días no volverán, como tampoco volverán los de nuestros padres y los de nuestros abuelos, pero preveo que en el gran florecimiento del futuro sus valores revivirán. He tratado de describirlos. No sé si «El doctor Zhivago» está plenamente lograda como novela, pero con todos sus defectos creo que tiene más valor que esos primeros poemas. Es más rica, más humana que las obras de mi juventud».
(Pequeña evocación al publicarse una nueva edición de «El Doctor Zhivago« ( Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores)
(Imágenes:- 1.- el tren.- foto Olga Chernysheva.- Museo europeo de la fotografía/ 2.-Appolinari Mikhailovich Vasnetsov.-ABA Gallery.-artnet)



