VIEJO MADRID (38) : VALLE INCLÁN , LOS TOROS, LA PUERTA DEL SOL

ciudades.- rrvv- Madrid.- Puerta del Sol 1950.- Francesc Catalá Roca

«La Puerta del Sol lostrega el prestigio oriental de su nombre. Calle de Alcalá. ¡Tarde de toros! Calle de Alcalá, luminosa y retintinante. Puerta del Sol. Bulla de pregones:

– ¡Altramuces! ¡Abanicos! ¡Naranjas! ¡El programa de la corrida! ¡La lista grande! ¡ Nardos y claveles!

Se vierte sobre las aceras el vocerío de cafetines y tabernas. Zumbona manolería asalta la imperial de los ómibus. Disputas y zaragatas. Las coimas de rumbo se lucen en calesa, florido el rodete y el pañuelo del talle. La Corte muestra su vana magnificiencia en landós y carretelas. Clarines. Escolta de Guardias. Morriones y plumeros. Grupas en corveta. Caballerizos de espadín y tricornio a la portezuela de las carrozas reales. La Reina Nuestra Señora, lozanea entre azules y guipures. A su izquierda se acoquina la pulcra insignificancia del Rey Consorte. Las Reales

MADRID 38.-Puerta del Sol en 1890.-donado por Julio De Amuriza Fornías.-Archivo

Personas no disimulan el desacuerdo del tálamo. La Señora saluda apomponada, florea la mano, tiene una afable sonrisa para su Pueblo. El Augusto Consorte se inclina, con urbana mesura, en un término casi olvidado del gran atalaje. Charoles y metales. Cuatro yeguas andaluzas. Encumbrados palafreneros: Pelucas blancas y medias encarnadas. Otra sección de Guardias. Renovados clarines baten la marcha del Príncipe de Asturias. El Augusto Niño -uniforme de sargento – encanta al populacho con la monería de su saludo militar. Sonríe, entre bigotes y perillas

Madrid.- 6ff.- Puerta del Sol en 1935

marciales. Le asisten y celebran el General Marqués de Novaliches, Mayordomo y Montero Mayor de Su Alteza. El General Sánchez Osorio, Jefe de Estudios. El Coronel Losada, Placa de San Fernando, Medalla de África, Gran Diploma de la Asociación de Caza y Pesca, Primer Premio en los Concursos de Tiro, gloria nacional en los ejercicios de carabina y bayoneta.– La Marcha de Infantes. Más landós, más carretelas. Los Duques de Montpensier saludan. Aplausos y vítores.– Los Comités de la Unión Liberal pagan dos pesetas.– El retén de pistolos permanece formado ante la verja del Ministerio de la Guerra. Los Duques saludan: Sonrisa de soberanos.

Madrid.- yrrr.- Puerta del Sol en 1860.- wikimedia.org

La misma algazara de cornetas. Caballerizos y palafrenes. Las mismas pelucas blancas, las mismas medias encarnadas. Otra sección de Guardias, más coches de la Real Casa. Landó a la Grand d`Aumont. La Infanta Isabel Francisca, rubia, chata, una fábula verde el vestido, cachirulo de carey, mantilla de madroños, belleza manchega de Princesa Aldonza. A su lado, la Duquesa de Casteluccio. En la bigotera un uniforme: Dormán y chascás con pompón de gala.– Otra ráfaga de cornetas.– El Príncipe Napolitano, Prometido de la Señora Infanta.– Vítores graneados. La Intendencia de Palacio paga dos reales:

– ¡Altramuces! ¡ Abanicos! ¡Naranjas! ¡ El programa de la corrida! ¡La lista grande!

Madrid.-uttb-- Puerta del  Sol.- 1900.- Archivo Moreno

Alcahuetas y cesantes, pícaros y bohemios, ciegos y lisiados, con donaires  y lástimas, dan tientos a la bolsa ajena. El gentío de a pie, con el sol en la espalda, sube hacia la plaza esparcido por las dos aceras. Endrina y garbosa, ondula la gitana prometiendo venturas. Sobre un penco trota el picador, amarillo jinete, con el azul monosabio a la grupa. Un ciego pregona el romance del Horroroso Crimen de Solana. En la imperial de los ómnibus, chungas y algarabías, calañeses y peinetas de teja, bastoneo y pataleo, luces morenas. El mayoral arrea el tiro de mulas. Bailan borlones y cascabeles. En torno de la plaza, tumulto de ruedas y caballos. Humo de fritangas:

– ¡Agua, azucarillos, aguardiente! ¡El programa de la corrida! ¡Agua, azucarillos, aguardiente! ¡ Claveles! ¡Claveles! ¡Claveles! ¡Patitas de bailaor, déjame una mota!

Moscas y polvareda. Negrea el gentío en las entradas de la Plaza. Disputas taurómacas. Impacientes empellones:

– ¡Naranjas! ¡Naranjas! ¡Fresca! ¡Fresquita!… ¡ De la Fuente del Berro! ¡Aleluyas de don Pirlimplín! ¡ Risa para un año! ¡ El programa de la corrida! ¡El Horroroso Crimen de Solana! »

Ramón María del Valle-Inclán.«Viva mi dueño«.- 1927

toros.-768.-Las Ventas-2006.-Esteban Pastorino Diaz.-PDNB photografie.-NOT BEN Gallery.-photogtafie.-artnet

(Imágenes:- 1.- Puerta del Sol.- 1950 – Frances Catalá Roca/2.-Puerta del Sol.-1890.- Archivo fotográfico de Madrid.- donado por Julio de Amuriza Fornías/ 3.- Puerta del Sol en 1935/ 4.- Puerta del Sol en 1860.- wikimedia/ 5.- Puerta del Sol en 1900.- archivo Moreno/6.- Plaza de toros de las Ventas.-2006.- Esteban Pastorino Díaz.– photographie not-ben gallery.-artnet)

VIEJO MADRID (32) : DESDE LA ALTURA DE LA CIBELES

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Asomado a esta alta terraza sobre la Cibeles, Madrid se extiende a la vista hacia el cruce de Alcalá- Gran Vía, también hacia el Paseo de Recoletos, también hacia el Paseo del Prado. La mirada de Pedro de Répide en su libro «Madrid a vista de pájaro el año 1873″ (Renacimiento)  es una mirada hablada, escondida en los pliegues del Plano de Madrid, que no es el famoso Plano de Texeira, sino una lámina que representa el Madrid de 1873 y que Répide comenta así:

Del Retiro – a pocos pasos de aquí – dice por ejemplo: «Fundado en 1633 por el conde-duque de Olivares para halagar al rey Felipe lV, el Retiro, verdadero sitio de placer durante el reinado del monarca poeta, en su boscaje y a veces en su estanque mismo se representaban las comedias de los más altos ingenios de aquel siglo con los que gustaba alternar el soberano que firmaba sus obras como «Un hidalgo de esta corte». En el teatro del Retiro fue donde quiso poner bajo el escenario varios barriles de pólvora, para que estallasen durante la representación, el marqués de Liche, don Gaspar de Haro, enfurecido con el rey porque no le había transmitido la privanza que había perdido su padre el marqués de Haro«.

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La mirada hablada de Répide es distinta a la mirada hablada de Galdós o a la de Mesonero cuando, cada uno a su modo, contemplan también Madrid  «a vista de pájaro», como ya escribimos aquí. La mirada hablada de Répide gira desde la altura de la Cibeles y se va alargando Paseo adelante a contar cómo era entonces el de Recoletos: «Este Paseo – dice Répide – también se llamó de Copacavana, por esta imagen de la Virgen que, copiada de la que existe en el Perú, había en el Monasterio de los Agustinos Recoletos, y fue llamado el Prado Nuevo, para distinguirle del Viejo o de San Jerónimo. (…) Pasadas las casas del duque de Medina de Rioseco, inmediatamente a continuación uno de otro, y sólo separados por la costanilla de la Veterinaria (calle de doña Bárbara de Braganza ) se hallaban el circo de Price y el que, tomando por modelo el de los Campos Elíseos de París, construyó en los últimos años del reinado de Isabel ll don Simón de las Rivas. Circo de Rivas se llamaba, además de su nombre oficial de «Príncipe Alfonso», y convertido en teatro a partir de 1870 era en la época de este grabado coliseo dedicado al género bufo, entonces tan en boga, además de ser el local destinado para los conciertos que allí inauguró el maestro Barbieri en 1866″.

MADRID 50.-Cibeles en 1900.-donado por Mario Fernández Albarés.-Archivo

Luego la mirada hablada de de Répide calla un momento desde la altura y vemos pasar abajo, por las calles, las carrozas de Historia de 1900.

MADRID.-32.-Paseo del Prado en 1890 junto al Banco de España.-donado por Mario Fernández Albarés.-Archivo

Y vemos también abajo, junto al Banco de España, diversas figuras:  perfiles y afanes de otro tiempo.

(Imágenes:- 1 y 2.-Madrid desde la terraza de la Cibeles.-fotos JJP.-19 de abril 2013/3.- la Cibeles en 1900.-donado por Mario Fernández Albarés.-Archivo fotográfico de la Comunidad de Madrid/ 4.-Paseo de Prado junto al Banco de España en 1890.-donado por Mario Fernández Albarés.-Archivo fotográfico de la Comunidad de Madrid)

VIEJO MADRID (26) : VOCES DE LA PLAZA DE ORIENTE

Me detengo ante esta puerta del Palacio Real y oigo la voz de los historiadores: “Nacimientos, bautizos, bodas y muertes de Reyes y Príncipes, levantamiento contra los franceses; visita de Napoleón a su hermano el Rey José; restauración fernandina; baile de las Constituciones; camarillas, ecos de revueltas populares; una dinastía – la de Saboya – que dura dos años; Alfonso Xll, la Regencia; “turno pacífico” de partidos; guerras coloniales; crisis y componendas; Marruecos; guerra mundial; Dictadura…España entera ha vivido doscientos años pendiente de lo que en este Palacio hubo de decidirse». Es la voz pausada de Sánchez Cantón que marcha conmigo, que pasea conmigo, voz que va pisando luces y sombras, que contempla cerrados vemtanales.

«En la Nochebuena de 1734 – me sigue recordando la voz – se inició un incendio que destruyó el Alcazar de los Austrias. El 6 de abril de 1738 se puso la primera piedra del Palacio Nuevo. El 1 de diciembre de 1764 durmió en él por primera vez un Rey – Carlos lll -.El 14 de abril de 1931, al caer la tarde, salió de aquí, camino del destierro, Alfonso Xlll

Luego la voz da una vuelta conmigo por la esquina del tiempo y el tiempo me trae carruajes de memoria, explanadas antiguas, piedras venerables. Hay una palidez amarilla en el cielo de Madrid porque estamos ya en un febrero perpetuo, uno de esos febreros de fina lámina cubriendo tejados y columnas, ocultando casi la ciudad.


Camino luego siguiendo a esta otra voz que viene, y cuando ella se detiene ante las estatuas reconozco la voz de RAMÓN desde el fondo de  la greguería, inventando la historia de los Reyes: «Era un día de fiesta interior y los Reyes de la Plaza de Orienteme dice Gómez de la Serna – se habían puesto sobre su capa de piedra un manto de armiño que los borraba bajo la borrada tierra, todos reyes armiñados, todos nada, todos sólo lo que de inmortal tiene el corazón recóndito de España». Y sigue Ramón hablándome desde su novela «Las tres gracias«: «A la de Santiago sí bajaban varios días, porque era la de su barrio y los reyes de piedra se ponían alegres y a veces se prestaban a que les pasasen un alambre por el cuello para sostener las grandes bombillas de la fiesta» .

Verbenas, fiestas, silencios, el viento cubriendo febrero y la Plaza que nos abandona…

(Imágenes: 1 y 3.-Palacio Real y Plaza de Oriente.-febrero 2011.-fotos JJP/2.-Palacio Real en 1887.-.Archivo fotográfico de la Comunidad de Madrid.–donado por Santiago Saavedra)

UN DÍA EN MADRID Y EN EL TIEMPO

«Al rayar el día – escribe Mesonero Romanos en 1833 – empieza lentamente el movimiento de este pueblo numeroso. Se abren sus puertas para dar entrada a infinidad de aldeanos (…); en estas primeras horas los tahoneros, montados en sus caballos con enormes serones, reparten el pan por las tiendas; los ligeros valencianos cruzan las calles en todas direccciones pregonando sus refrescos; las tiendas se llenan de mozos y criados que concurren a beber; los carros de los ordinarios que salen, se cruzan con la rechinante carreta de bueyes que viene cargada de carbón».

«las plazas y mercados van progresivamente llenándose de gentes que se ocupan de las compras en menudo, las iglesias de ancianos piadosos y madrugadores, que concurren a las primeras misas de la mañana (…) Suenan las ocho, y el tambor de las guardias que se relevan se hace oir en todos los cuarteles de la capital. Las jóvenes elegantes que habían salido a misa o a paseo en un gracioso negligé vuelven lentamente a sus casas, acompañadas, por supuesto, casualmente (…) Los cafés retirados, las tiendas de vinos y las hosterías presencian a tales horas estos obsequios misteriosos».

«Pero a las nueve el cuadro ha variado de aspecto; los coches de los magnates, de los funcionarios públicos, seguidos a carrera por la turba de pretendientes, que los espera a su descenso, corren a los Consejos y a las oficinas públicas; el empleado subalterno, saboreando aun su chocolate, marcha también a colocarse en su respectiva mesa; los estudios de los abogados quedan abiertos a la multitud de litigantes; el ruido de la moneda resuena en el contador del comerciante (…) La Puerta del Sol empieza a ser el centro del movimiento del público y del quietismo de una parte de él, que se la reparten como su propiedad. Los corredores subalternos de préstamos y demás, hacen allí sus negocios sin correr; los músicos, esperan avisos de bodas, llegadas de forasteros y festividades para correr a felicitar a los dichosos (…) ; los ciegos pregonan sus curiosos romances; los aguadores riñen por haberse quitado la vez para llenar sus cubas, y las vendedoras de naranjas hacen conocer sus excelentes pulmones».

«Los Consejos, la Sala, los Juzgados de la Villa, la Caja de Amortización y otros muchos objetos llaman a la multitud hacia la calle Mayor; los litigantes cargados de papeles; los procuradores de sus procesos; los escribanos y alguaciles con sus respectivas vestimentas».

«El artesano, entre tanto, que al punto de las doce dejó sus trabajos, prepara su comida sencilla, mientras el pretendiente va a ocupar su lugar en la antesala de la secretaria».

«En el Prado luce la sociedad elegante, los brillantes trenes y la esmerada compostura; la multitud esparciéndose fuera de las puertas, busca los paseos adecuados a sus gustos. Todos permanecen en ellos hasta que la noche se acerca. (…) La multitud va disminuyendo en las calles; los barrios apartados permanecen solitarios, y solo los del centro ofrecen todavía vida hasta después de cerrados los teatros. La mayor parte vuelve a sus casas a disfrutar del reposo; pero otra parte prolonga la vida que hurtaron al día, ostentando en tertulias elegantes sus estudiados adornos, o arruinándose en juegos reprobados; sus coches hacen retemblar las pacíficas calles y va disminuyendo su número hasta que ya a las dos de la mañana se oye solo la voz del vigilante sereno, que da la hora y avisa al desvelado las que aun le faltan que penar. Los cantos de las aves precursoras del día suceden a aquel silencio, y el cuadro anterior vuelve a comenzar».

Ramón Mesonero Romanos: «Un día en Madrid» («Manual de Madrid») 1833.

(Imágenes.-Se ha inaugurado estos días en Madrid, ( del 26 de noviembre al 31 de enero de 2010) la  exposición «Marileños. Un Álbum Colectivo» del Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid, con fotografías provenientes de particulares.-Algunas de las imágenes aquí representadas pertenecen a dicho Archivo) ( Fotos:- 1.-Palacio Real en 1887 .-donado por Santiago Saavedra/2.-Omnibus del barrio de Salamanca en 1890.-donado por Mario  Fernández Albarés./ 3.-Puerta del Sol en 1900.-klumpcol.com/4.-calles y transeuntes en 1900.-donado por Mario  Fernández  Albarés/5.-operarios en 1900.-donado por Mario  Fernández Albarés/ 6.-La Cibeles en 1890.-donado por Mario Fernández  Albarés/7.-calle de Alcalá en 1892.-donado por Jaime Murillo Rubiera)