VERANO 2016 (3) : NO QUIERO RECORDAR NI CONOCERME

 

mar-nbg- lagos- Arkhip Kuindzhi- mil ochocientos setenta y tres

 

«No quiero recordar ni conocerme.

Es suficiente ver esto que somos.

Basta para vivir

ignorar que vivimos.

Vive lo que vivimos cada hora

y al vivirlo lo muere con nosotros:

cuando pasa, sabemos

que nosotros pasamos.

¿Mas qué sirve saber que lo sabemos?

Sin poder, nada vale conocernos.

Mejor vida es la vida

que pasa sin medirse».

Fernando Pessoa.- poema de Ricardo Reis

(Imagen.-Arkhip Kuindzhi)

EL PRINCIPAL RASGO DE MI CARÁCTER

 

figuras- ubgr- Helen Frankenthaler

 

Marcel Proust, a los trece años-  en 1885 – contestaba a las preguntas formuladas en el álbum inglés de Antoinette Faure, y esas contestaciones no serían exactamente las mismas que expondrá a los veinte años, cuando responda prácticamente a idénticas interrogaciones. Proust irá confesando la cualidad que prefiere en el hombre y en la mujer, su principal defecto y ocupación, el país, el color y la flor que más le gustan, sus autores preferidos, sus héroes en la vida real y en la ficción, y todo lo que ya se conoce como el célebre «cuestionario Proust».

La primera de las preguntas de ese cuestionario indagaba sobre cuál era el principal rasgo de su carácter: «La necesidad de ser amado más que la necesidad de ser admirado», contestó Proust. Pero la ruleta de esas cuestiones prosiguió su camino y muchos otros personajes fueron interrogados sobre ese tema. ¿Cuál es el principal rasgo de mi carácter?. Narciso Yepes, por ejemplo, confesó que el tesón.

 

figuras-iutt- Paul Jenkins

 

Salvador de Madariaga, la espontaneidad. El poeta Joan Brossa, la voluntad. Eduardo Chillida, la desorientación. El pintor Guinovart, la inseguridad. Jorge Guillén, el interés por lo otro y los otros. Octavio Paz, el entusiasmo y la melancolía. Mercé Rododera, la necesidad de huir. Ernesto Sábato, angustia, paradójicamente unida a una gran vitalidad. El escultor Amadeo Gabino, la impulsividad y la sinceridad. El músico Luis de Pablo, la reflexión, la timidez, la previsión.

Acercándonos al espejo de la página cada uno sabrá cuál es el principal rasgo de su carácter. Tantas veces pendiente del momento, de la edad y del tiempo.

 

pintores-buun- Yves Klein-pinstake com

 

(Imágenes. -1- Helen Frankenthaler/2-Paul Jenkins/ 3-Yves Klein- pinstake com)

MEDIO SIGLO DE «EL CUADERNO GRIS»

 

Pla-rrtb-Josep Pla en el Mas Llofriú

 

«El escribir ha creado dentro de mí un yo íntimo y espontáneo, una persona extraña, que muchas veces ni yo mismo comprendo lo que tiene que ver conmigo, de tantas diferencias como constato. En virtud de este desdoblamiento resulta que si yo, por natural, soy un ser débil y mísero, cuando tengo una pluma en la mano me vuelvo dionisíaco y ofensivo, entro en un estado de exaltación silenciosa y soy capaz de mantener una posición hasta las últimas consecuencias«. Así se confiesa Josep Pla en «El cuaderno gris» y así  lo leo una y otra vez en estos días saboreando esa gran literatura de observación a la que me he referido aquí alguna vez.

Algunos comentaristas se preguntan hoy qué sucede con Pla y el eco de su figura, pero el gran homenaje a Pla es tenerlo con frecuencia en la mesilla de noche de la atención, oír sus pasos de prosa por el campo de los países, admirar cómo escoge adjetivos y detalles, aprender de su humor y su ironía envuelta tantas veces en sentido común.

 

Pla- ny- manuscrito original de El cuaderno gris- wikipedia

 

A los 21 años, asomándose al espejo de la página, Pla se ve como «un hombre volandero y huidizo, superficial, enigmático, inseguro y equívoco. De ahí – dice – la teoría de mi frivolidad cínica. Otros desconfían de mí (…) Sería capaz de adular a una persona inteligente en cualquier rama del saber siempre que esta persona pudiera enseñarme algo. No sería capaz, en cambio, de adular a nadie más, salvo que mi pobreza fuera extrema. Me gustan más las mujeres simpáticas que las bellas, tengo una tendencia al racionalismo matizada por la ironía; me gusta vivir entre gente bien vestida, aunque por mi parte janás he prestado atención personalmente a mi indumentaria. Me gustan los zapatos cómodos aunque estén muy usados. No tengo ninguna ambición, y sería incapaz de dar un paso para conseguir una posición brillante. Me gustaría tener dinero, porque el dinero es libertad, principalmente en nuestro país, pero no dinero cuya administración me hiciera perder mucho tiempo o me produjera una especie de angustia triste y estéril. Prefiero la conversación con un comerciante, con un industrial, con un campesino, con un veterinario que con un colega…».

Así va asomándose al espejo en «El cuaderno gris», su personal taller de escritura.

 

Pla- nyu- Pla junto al escritor catalán Manuel Brunet- wikipedia

 

(Imágenes.-1.-Josep Pla- wikipedia/ 2- manuscrito original de «El cuaderno gris»- wikipedia/ 3,. Pla con el escritor catalán Manuel Brunet- Wikipedia)

CRIATURAS DEL MAR

 

pescado- bhu- peces- Canan Berber

 

«Cuando contempla uno el mar aparecen, invisibles, sus criaturas entre las aguas, criaturas bañadas por las artes, lomos y estelas y escamas transparentes atraídas por la música, la pintura o el teatro. Hijas del Océano son llamadas por poetas anteriores a Cristo y llegarán hasta lienzos de Renoir o de Picasso. Como también las Nereidas, nietas del Océano, que viven en el fondo del mar y que pintará Delacroix, esculpirá Rodin y pondrá música Dvorak en una balada.

 

peces- nui- Armand Vallée- mil novecientos veintitres

 

Plinio el Viejo, en su «Historia natural», habla de la aparición de «un hombre marino«, un hombre-pez en la bahía de Cádiz, uno de los innumerables «hombres-peces» que asoman a lo largo de los siglos. En el teatro, el francés Giradoux, en «Ondine»(1939) nos lleva hasta la historia dramática de un espíritu del agua. Y en el teatro también, una criatura del mar como la sirena entra en las tablas de «La sirena varada» de Alejandro Casona (1934) y nos acerca a las ensoñaciones del autor.

Cuando contempla uno el mar asoman entre las aguas azules estelas, escamas y lomos transparentes: brillo de criaturas del arte bañadas en teatros, en pintura o en músicas».

José Julio Perlado

 

peces-vvgy-infancia- Josef Koudelka- dos mil ocho

 

(Imágenes.- 1.- Canan berber/ 2.-Armand Valleé- 1923/ 3.-Josek Koudelka- 2008)

LA MODA Y LA MUJER

ciudades-ftbyhg- Nueva York- Moda- Louise Dahl-Wolfe-mil novecientos cuarente

 

«Apenas una moda  ha destruido otra moda, ya es abolida por otra más nueva, que a su vez deja paso a la siguiente que no será la última: así es nuestra ligereza – escribe La Bruyère en sus «Caracteres» – . Ahora una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid sobre Louise Dahl Wolfe nos lleva hasta el mundo de la moda y esa visión de  la moda nos vuelve a llevar a la lectura de La Bruyère. » A través de estas revoluciones – prosigue el escritor francés – ha transcurrido un siglo que ha colocado todos estos adornos en la categoría de las cosas pasadas y que ya no existen; entonces la moda más curiosa y que más gusta ver es la antigua.

 

moda.-5fwq.-Balenciaga por el Sena.-1953.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art-org

 

(…) Se condena una moda que toma la cabeza de las mujeres como base de un edificio de varios pisos, cuya disposición y estructura cambian según sus caprichos; que separa los cabellos de la cara, a pesar de que crecen para acompañarla, que los levanta y los eriza al modo de las bacantes, como si quisiera cambiar la fisonomía dulce y modesta de las mujeres por otra altiva y audaz; se protesta, en fin, contra tal o cual moda, que, sin embargo, por muy extraña que sea, adorna y embellece mientras dura y de la que se saca todo el partido que se puede esperar de ella: el de agradar».

 

moda.-5gbcvv.-Balenciaga.-1953.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art.org

 

(…) En algunas mujeres – sigue diciendo La Bruyère – hay una nobleza artificial que radica en el movimiento de los ojos, en el gesto de la cabeza, en la manera de andar y que no va más lejos: un ingenio deslumbrador que impresiona y que no se estima porque no es profundo. En otras hay una nobleza sencilla, natural, independiente del gesto y del modo de andar que tiene su origen en el corazón y que es como una consecuencia de su elevada estirpe; un mérito tranquilo, pero firme, unido a mil virtudes, que toda la modestia no consigue ocultar, que se escapan y se muestran a los que tienen ojos».

 

moda.-6ghb.-1949.-por Louise Dahl-Wolfe.-all-art.org

 

(Imágenes.- 1- Louise Dalh Wolfe- 1940/ 2.-Louise Dalh Wolfe-all- art- org- 1953/ 3.-Louise Dalh Wolfe-all-art- org- 1953/ 4.-Louise Dalh Wolfe- all- art- org)

EL CAMINO DE SANTIAGO

 

camino- nuy- caminodesantiagoescribano wordpress com

 

«El peregrino – así lo va recordando el sociólogo y antropólogo francés David Le Breton – es ante todo un hombre que camina, un homo viator, lejos de su casa durante semanas o meses y que hace penitencia por la renuncia al mundo y por las pruebas a las que se somete a fin de acceder al poder de un santo lugar y regenerarse en él. El peregrinaje es entonces una permanente devoción a Dios, una larga plegaria ejecutada por el cuerpo (…)  El estado de los caminos es a veces desastroso, sobre todo en los comienzos. No hay mapas que faciliten el viaje; hay que ir de pueblo en pueblo, siguiendo las piedras que marcan el camino, exponiéndose al frío o al calor, a la lluvia o a la nieve…

 

camino- unb-commons wikimedia org

 

Lo que al principio eran caminos librados a la buena o mala fortuna del peregrino, en los que se exponía a todos los peligros del tiempo, se acabaron convirtiendo en las cuatro rutas que llevan a Santiago de Conpostela y que fueron organizando poco a poco su acogida, con guías que le informaban de los lugares donde dormir y comer, o rezar. Los peregrinos recorrían cada día entre treinta y cuarenta kilómetros, y gozaban de la protección de las autoridades civiles y religiosas. En las regiones montañosas, los peregrinos podían saber dónde encontrar un albergue gracias a las campanadas regulares de las parroquias y los peregrinos los descubrían también gracias a las insignias que reproducían la concha de Santiago.

Los caminos de Compostela siguen siendo recorridos hoy por miles de peregrinos, no ya como afirmación ostentosa de la fe sino en una búsqueda personal de espiritualidad o en una voluntad de tener un tiempo para uno mismo, de romper con los ritmos y las técnicas del mundo contemporáneo uniéndose simbólicamente a millones de predecesores. Se trata todavía de una promesa, de una voluntad de afirmar la devoción, pero lo más común es que sea una búsqueda de lo sagrado, es decir, de la constitución de una temporalidad y una experiencia íntima, inolvidable por su originalidad y densidad.

 

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Los caminos de la fe  ceden su lugar a los caminos del conocimiento o de la fidelidad a la historia, los caminos de la verdad se convierten en caminos del sentido, y ya será cada peregrino quien decida con qué tipo de contenido personal los va a llenar. El caminar desnuda, despoja, invita a pensar el mundo al aire libre de las cosas y recuerda al hombre la humildad y la belleza de su condición. El caminante es hoy el peregrino de una espiritualidad personal, y su camino le procura recogimiento, humildad, paciencia; es una forma ambulatoria de plegaria, librada sin restricciones a la inmensidad del mundo alrededor de uno mismo».

 

camino-bfu-wwwbeevoz com

 

(Imágenes.-1- caminosdesantiagoescribano wordpress/ 2.-commons wikimedia org/ 3.-fotocomunity es/ 4.-wwwbeevoz com)

EL ARTE DE PERDER

mujer-onnu- salon des Champ de Mars-mil ochocientos noventa y siete

 

«No es difïcil dominar el arte de perder;

tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,

que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida

de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.

No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:

los lugares, y los nombres, y dónde pretendías

viajar. Nada de todo esto te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y, ¡mira!, voy por la última

– quizá por la penúltima – de tres casas amadas.

No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,

poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.

Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.

Incluso habiéndote perdido a ti (tu voz bromeando, un gesto

que amo) no habré mentido. Por supuesto,

no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces

pueda parecernos (¡escríbelo!) un desastre.

Elizabeth Bishop – «Un arte»

(Imagen.- salón des- champs- des – mars – 1897)

VERANO 2016 (2) : EL RÍO DEL OLVIDO

 

ríos-boyt- William Robnson Leigh

 

«No entiendo, no, por qué el río del olvido ha sido traído a esta tierra antigua, de tan sereno y apacible rostro. Comienzo por no entender – añadía Álvaro Cunqueiro  – por qué conviene a la economía de los humanos mitos el que haya un río, unas aguas lentas y oscuras, para olvidar. A mí nunca se me ha pasado por mientes beber vino para olvidar; si lo he bebido, habrá sido para todo lo contrario, para acercar aún más las islas de la nostalgia a mi corazón. Enrique von Kleist tenía una copa de plata que decía, en verso latino, «bebo porque así te veo». Olvidar, desasirse hasta de la propia memoria, soltarse de sí mismo, es cosa que no comprendo que se desee. Se lo decía al Limia, siguiéndole el camino por más de una larga legua, para poder recordarlo un día. Para poder recordar la puente y los álamos y las junqueras. Filosofaba así camino de Ginzo, y me gustaba citar a Ulises, esa memoria errabunda y patética, dejando los ojos perderse por la abierta gándara. El camino por donde viajaba cruzaba unos liñares, medio encharcados por la lluvia, y en un prado vecino podía ver el negro ganado vacuno de la Limia. Llovía mansamente sobre Ginzo de Limia, y yo quise entrar en la iglesia de Santa Mariña a pedirle a la santa que me conservase la memoria, la memoria de la tierra y la memoria de la lengua con que contarla, la memoria de las mañanas y las tardes y esa otra memoria siempre fugitiva que los hombres llaman los sueños».

(Imagen.-William Robinson  Leigh)

HEMINGWAY Y PAMPLONA

escritores-buec-Ernest Hemingway

 

«Quedamos con Antonio Ordóñez para la hora de cenar en «Las Pocholas». Y regresamos hacia la Plaza del Castillo. Hemingway pisaba las grandes losas con la dignidad y el gozo de quien vuelve a tomar posesión de algo muy suyo. A fin de cuentas, a partir de «Fiesta« había comenzado su vida literaria.

Se fue derecho a la terraza del bar «Choko», después de echar una mirada a la plaza entera.

– Antes iba al «Iruña», allí enfrente – dijo Hemingway -, pero se ha puesto cargante ese bar.

Además del «Choko» había a mano otros bares, el «Kutz» o «El Torino», y como el día era largo, habría tiempo para probar las sillas de uno y otro.

Y seguía constante, clamoroso, arrebatado, el homenaje del pueblo, no sólo del pueblo navarro, sino de españoles de todas las regiones que se mezclaban en la cola con los extranjeros. Hemingway hablaba, firmaba. Y de vez en cuando se quedaba abstraído, aturdido, como burlado. De repente, a mí me entraban ganas de preguntarle sobre personajes o hechos pasados.

– ¿Qué tal era Belmonte cuando lo conociste?- le dije en un descanso.

– Más bien callado, un tipo poco expresivo.

– ¿Tímido acaso?

– Un poco raro. Se pasaba uno con él un mal rato hasta que se ponía en facha. Cuando se ponía bromista era divertido, pero esto ocurría poco. Lo natural es que se mantuviera taciturno, como desdichado.

– ¿Tanto?

– Siempre me pareció preocupante».

 

escritores.-thhui.-Hemingway

 

Todo esto lo cuenta Castillo Puche en su «Hemingway«, cuando pasea con el escritor por Pamplona y por diversos sitios de España. Es sabido que Hemingway, años antes, en el verano de 1924, había vuelto a los Sanfermines (había estado ya en 1922 y 1923) y corre los toros por las calles. En Pamplona se hospeda  en el Hotel Quintana, cuyo dueño le presenta a  diversos toreros. «Aunque los tablones del encierro estaban puestos – prosigue contando Castillo Puche-, todavía no había aparecido el personaje principal de la Fiesta: el toro». Lo sucedido en Pamplona le fascinó por completo. Anthony Burgess recuerda que Hemingway idolatró al torero Nicanor Villalta y pensó que cuando tuviera un hijo le iba a bautizar con ese nombre. Durante años escribió breves apuntes de las corridas, apuntes vigorosos, sangrientos, para unos imparciales, para otros brutales.

 

escritores.-Ernest Hemingway

 

Las relaciones con el arte taurino y el arte de narrar han sido estudiadas por muy diversos autores. «La gran cosa es resistir – escribe Hemingway hablando de su oficio en «Muerte en la tarde« – y hacer nuestro trabajo, y ver y oír e intentar comprender; y escribir cualquier cosa cuando sea;  y no antes; y no demasiado tarde (…) Se trata de trabajar y aprender a rendir». «Escribiendo para un periódico – había dicho en otra ocasión – se cuenta eso que sucede y, con uno o dos trucos, se llega a transmitir  la emoción gracias al elemento de temporalidad que hace emocionante no importa el tipo de suceso que se haya producido ese día. Pero la verdadera realidad, el encadenamiento de movimiento y de hechos que constituyen la emoción y que serán aún válidos un año o diez años después, esto no se encuentra aún a mi alcance, y debo trabajar muy duro para intentar alcanzarlo (…) Yo querría dotar la prosa de una cuarta dimensión, algo más difícil de escribir que la poesía, escribir sin trucos y sin mentira alguna, sin nada que arriesgue el corromper la prosa inmediatamente».

 

escritores,-.55ec.-Hemingway.-Jean Philippe Charbonnier.-1950

 

(Imágenes.- 1,2 y 3 – Hemingway/ 4.- Hemingway- Jean Philippe Charbonier- 1950)

VERANO 2016 (1) : LOS DOS ÁRBOLES

 

árboles- bytr- Jane Fulton Alt

 

Cuenta Sileno personaje entregado a la búsqueda de la sabiduría y dotado del don de la profecía según relata Claudio Eliano en sus «Historias curiosas» (Valdemar) – que en el borde de determinado territorio hay un lugar llamado «Sin retorno». Dos ríos corren  por esta región, uno llamado Placer, el otro Dolor. En las orillas de cada uno de estos ríos hay árboles del tamaño de grandes plátanos. Los árboles que crecen junto al río Dolor producen frutos de la siguiente naturaleza. Si alguien los prueba, deja caer tantas lágrimas que consume todo el resto de su vida, hasta la muerte, en lamentos. Los otros árboles, los que han crecido junto al río Placer, producen frutos de características opuestas. Pues quien los prueba, cesa en todos sus anteriores deseos e, incluso si amaba a alguien, también de esa persona se olvida. Se va volviendo poco a poco más joven y va recuperando, hacia atrás, el tiempo que ya había vivido y aquellas edades por las que atravesó. Y así, tras abandonar la vejez, retorna a la madurez y, después, a la juventud para, a continuación, convertirse en un niño y después en un recién nacido. Tras todo ese recorrido, se consume».

 

árboles- ngr- Vincent van Gogh

 

(Imágenes.- 1.-Jane Fulton Alt/ 2.- Vicent van Gogh)

COCINA Y ESCRITURA

objetos.-7red.-cocina.-interiores.-Kelley Somer

 

«Escribir se parece a cocinar – decía Bioy Casares – Yo siempre quise saber algo de cocina, porque suelo imaginarme en un lugar solitario y tener que valerme por mí mismo, y me alarma pensar que no sé nada, porque saber escribir equivale acaso a la ignorancia universal en cuestiones prácticas. Entonces pido recetas y pregunto: «¿cómo se hace tal plato?». Me contestan: «Es muy fácil. Pones tal cosa y tal otra, en cantidad suficiente». ¡Cantidad suficiente! ¿Qué es cantidad suficiente? A lo mejor, escribir bien consiste en saber, en todo momento de la composición, cuál es la cantidad suficiente (…) Para escribir  bien hay que escribir mucho, hay que pensar, hay que imaginar, hay que leer en voz alta lo que uno escribe, hay que acertar, hay que equivocarse, hay que corregir las equivocaciones, hay que descartar lo que sale mal. Si vamos por mal camino y vemos que no tenemos esperanza, dejemos eso y empecemos otra cosa, o retomemos la idea de manera diferente, en la esperanza de, a lo mejor, ser una persona distinta. El consejo para los que empiezan a escribir es evidente: que lean mucho, que traten de leer buenos libros, que no sufran en su amor propio por errores cometidos, que se alegren de corregirlos y de aprender».

 

cocina- nhu-Kelley Somer-liveinternet ru

 

(Imágenes.-: Kelley Somer -liveinternet.ru)

TE ACOSTARÁS SOBRE LA TIERRA

cielos- nhu- Emil Nolde- mil novecientos treinta

 

«Te acostarás sobre la tierra sencilla,

¿quién te dijo que te pertenecía?

Desde el cielo inmutable, la luz errante

volverá a comenzar la eterna mañana.

Creerás renacer con las horas profundas

del fuego negado, del fuego mal extinguido.

Pero el ángel vendrá con sus manos de ceniza

para calmar la fiebre del día que nace».

Yves Bonnefoy.- «Te acostarás sobre la tierra»

(evocación ante la muerte ayer del poeta francés) Descanse en paz.

(Imagen.- Emil Nolde – 1930)

CREADORES

 

Klee- ynu- revolución del viaducto- mil novecientos treinta y siete

 

«En un jardín de infancia, en Berna, llevan a unos niños de cinco o seis años a un picnic. Los ponen delante de un acueducto y les dicen:»¡Dibujad el acueducto!». «¡Dios mío, vaya rollo!» Un niño dibuja el acueducto y a cada pilar le pone unos zapatos; desde entonces – tenía seis años -, todos los acueductos del mundo están en movimiento. Se llamaba Paul Klee. Lo mismo sucede con los cipreses de Van Gogh: ya no hay ni un solo ciprés que no sea una antorcha. Fue él el que se percató de que los cipreses eran antorchas. O bien Mozart, que, cambiando tres acordes a una bonita melodía de Salieri, compone un aria grandiosa.

Esa es la diferencia: yo la conozco – sigue diciendo Steiner en sus reflexiones -, esa diferencia, y se la enseño a mis alumnos. Les digo: «Ojalá pudierais ser creadores, sería mi mayor gozo». En cincuenta y dos años he tenido cuatro alumnos con mucho más talento que yo, mucho más inteligentes, mejores, y esa ha sido mi mayor recompensa.

Tal vez – espero que no – un día haya una neuroquímica de la creación: comprenderemos qué arcos eléctricos del cerebro de un Picasso  hicieron posible la revolución que inició. Hasta ahora – y si nada cambia -, todo eso sigue siendo un misterio».

 

van gogh- bhu- camino con ciprés

 

(Imágenes.- 1.- Paul Klee- revolución del viaducto- 1937/ 2.- Vincent Van Gogh- camino con ciprés)

PROFUNDIDAD DE LAS IMÁGENES

 

jardines- nhy- Georges Seurat- mil ochocientos ochenta y cuatro

 

«Conforme voy redactando estos recuerdos que tengo en la memoria, todo lo que yo pienso sobre el asombro y la sorpresa, sobre el valor de la sorpresa en la vida, mis recuerdos se encarnan como siempre en imágenes, y estas imágenes visten ahora unos abriguitos rojos y van cubiertas con unos pequeños gorros azules. Han pasado los años. Son mis hijos. Mis hijos jugueteando. Es un dīa en que Ana y yo les llevamos de excursión. Son los bosques, las hojas secas de un suave color tabaco que crujen bajo unos diminutos zapatos azules, y éste es un día de mucho frío porque ellos cubren sus piernecillas con unos gruesos calcetines azules que ascienden mucho más arriba de las rodillas y sus manos y sus dedos se enfundan en la lana azul de unos guantes. Corretean asombrándose de la vastedad del bosque, de su altura, de sus ruidos y de sus silencios. Ellos se asombran de algo que para mí es tan sólo costumbre. Nunca me sorprendió este bosque que a ellos les causa tanta sorpresa. Ellos corretean entre los troncos escondiendo y asomando sus redondas caras rosadas como manzanas y sus ojos brillantes mientras yo escribo lentamente todo esto con la pluma sobre el papel en esta mesita del jardín. Los veo corretear por el bosque, juegan al escondite, mientras yo sigo escribiendo en esta mesa junto a la piscina y a la vez me veo a mí mismo escribir. Me asombro de esta profundidad de las imágenes, de cómo voy asomándome por encima de las líneas que escribo, al otro lado de la tapia de las letras, para ver lo que sucede en el bosque (…) Reímos. Miramos cómo va la luz del día en el bosque. Oímos cómo crujen las hojas amarillas. Olemos la naturaleza y atravesamos sin herir el aire en esta mañana de cristal».

José Julio Perlado – «Mi abuelo, el Premio Nobel»

 

jardines-unnh- otoño- Edward Cucuel

 

(Imágenes.-1-Georges Seurat/ 2.- Edward Cucuel)

ANTE LA ESCRITURA

escribir-rec- Paul Serusier

 

«Está, pues, la página en blanco y el tema que te obsesiona – decía Margaret Atwood. Está la historia que quiere dominarte y está tu resistencia a que eso suceda. Está tu deseo de liberarte de aquello, de esa servidumbre, hacer novillos, hacer cualquier cosa. Hacer la colada, ver una película. Están las palabras con sus inercias, sus matices, sus insuficiencias y su grandeza. Están los riesgos que corres y la serenidad que pierdes, la ayuda que te llega cuando menos lo esperas. Está la revisión minuciosa, las tachaduras, las páginas arrugadas que inundan el suelo de papeles para tirar. Está la frase que sabes que vas a conservar».

(Imagen.- Paul Serusier)