LÉVI-STRAUSS

LEVI STRAUSS.-BB.-foto Daniel Mordzinski.-EFELa invención de la melodía es el supremo misterio de las ciencias humanas”. Esta frase de Lévi-Strauss, repetida muchas veces por Steiner en sus libros, asombraba al autor de “Gramáticas de la creación”.

En 1967, las Conversaciones de “L´Express” con diversos intelectuales del mundo recogieron, entre otras, estas declaraciones del pensador recientemente fallecido: “Es posible que nuestro mundo camine hacia un cataclismo o hacia una guerra atómica que extermine a las tres cuartas partes de la humanidad. En ese caso, el cuarto restante se encontrará en unas condiciones de vida bastante parecidas a las de las sociedades que estudiamos. Pero, incluso si se descarta esta hipótesis, podemos preguntarnos si nuestras sociedades, cada vez más grandes y cada vez más parecidas las unas a las otras, no tienden a recrear en su propio seno ciertas diferencias, centradas sobre ejes diferentes a los que ahora presiden el desarrollo de las similitudes.”.

La mezcla de ideas materialistas, marxistas y freudianas llevó a Lévi-Strauss a una antropología que fue calificada por muchos como “antihumana”, entre otras cosas por la disolución que supone de la persona. Emmanuel Lévinas, filósofo del Otro y del Rostro,  al cual me he referido más de una vez en Mi Siglo, declaró sobre Lévi-Strauss: “El ateísmo moderno no es la negación de Dios, es el indiferentismo absoluto deTristes trópicos“. Lévinas denuncia el lenguaje reducido a un sistema de signos, la formalización matemática. “El pensamiento contemporáneo se quiere mover así en un ser sin trazas humanas, donde la subjetividad ha perdido su sitio, en medio de un paisaje espiritual que se puede comparar a aquel que se ofrece a los astronautas que, al llegar los primeros, ponen su pie sobre la luna donde la tierra misma se muestra deshumanizada”.

Recuerdan de algún modo estas frases de Lévinas las declaraciones que Heidegger hiciera a la revista Spiegel en 1966 mostrando su recelo ante ciertas actitudes del mundo actual: “Todo funciona – decía Heidegger -. Esto es precisamente lo inhóspito, que todo funciona y  que el funcionamiento lleva siempre a más funcionamiento y que la técnica arranca al hombre de la tierra cada vez más y lo desarraiga. No sé si usted estaba espantado, pero yo desde luego lo estaba cuando vi las fotos de la Tierra desde la Luna. No necesitamos bombas atómicas, el desarraigo del hombre es un hecho. Sólo nos quedan puras relaciones técnicas. Donde el hombre vive ya no es la Tierra“.

cielo.-121.-por Cornelia Parker.-Galeria Carles Taché.-photogrfie.-artnet

(Imágenes:-1.-Claude Lévi-Strauss.-foto Daniel Mordzinski.-EFE/ 2.-“Einstein abstract”.-1999.-foto Cornelia Parker.-Galería Carles Taché.-artnet)