GUERRA Y LITERATURA

 

ciudades.-5hy.-guerra.-Richard Petersen.-Dresde,--.ataque aérero del 14 de febrero de 1945

 

Releyendo el libro de William L Shirer «Auge y caída del lll Reich», se da uno cuenta de la importancia literaria que tuvo la Segunda Guerra Mundial, como por otra parte la tendrían – y la seguirán teniendo – todas las guerras. El día 1 de septiembre de 1939 penetraban las tropas alemanas por las fronteras de Polonia: «Por la mañana, a la hora del desayuno, – escribe Jünger ese día en su «Diario de guerra y de ocupación» – , el camarero me preguntó, con un gesto significativo, si había oído las noticias del día. Decían que habíamos entrado en Polonia. Durante el día, mientras atendía mis ocupaciones, fui enterándome de las otras nuevas que confirmaban que había estallado la guerra, también con Francia e Inglaterra. Por la noche, breves comunicados, disposiciones, oscurecimiento de la ciudad».

 

guerra-brrg-Werner Bischof- Alemania- mil novecientos cuarenta y cinco

 

Dos días después, el 3 de septiembre, Saint-Exupery era movilizado en Francia. Cuando su avión sobrevuele Arras, ocupada por los alemanes, escribirá en «Piloto de guerra»: «A pesar de los setecientos metros, esperaba. A pesar de los parques de tanques, a pesar del fuego de Arras, esperaba. Esperaba desesperadamente. Retrocedí en mi memoria hasta la infancia, para tener de nuevo el sentimiento de una protección soberana. No hay protección para los hombres. Cuando has llegado a hombre, te dejan ir…»

 

guerra-uuuu-Dessau- mil novecientos cuarenta y cinco- Cartier Bresson

 

«Entre nosotros dos – le escribe a su vez Joseph Roth a su amigo Stefan Zweig en 1934 – se abrirá un abismo mientras usted no haya roto » interiormente» con Alemania. Preferiría que usted combatiera contra ella con todo el peso de su nombre».  Cartas y Diarios se cruzan con ametralladoras y bombas. No solo la literatura dejará testimonio de las guerras sino también las manchas de la pintura, los trazos de Picasso, las extremidades a veces retorcidas de la escultura, los réquiem musicales. Las guerras serán observadas y sufridas por los artistas, los ojos vacíos de los cadáveres quedarán reemplazados por los ojos precisos de

 

guerra-vvffy-Dessau- mil novecientos cuarenta y nueve- Henri Cartier Bresson

 

quienes dan testimonio en cuadernos y en lienzos. Cada uno en su sitio, todos de algún modo darán testimonio, Heinrich Mann y Thomas Mann, Camus,Vercors…; Hemingway vería la liberación de París, otros se embozarían en la ResistenciaHitler no podía imaginar que sus actos de agresión políticos y militares dejarían un rastro literario tan abundante.  Toda guerra los deja. Se abren las cartas, se hojean los Diarios, se sumerge uno en las novelas y allí están la paz y la guerra ensambladas – todas las paces y las guerras, con sus escaramuzas, traiciones y heroísmos dejando la marca literaria en el fluir de la Historia.

 

guerra- vvrty- Dmitry Beliakov

 

(Imágenes.- 1.-Richard Petersen- 1945/ 2.-Werner Bischof- 1945/ 3.-Cartier Bresson- 1949/ 4.- Dmitry Beliakof)

LA RINOCERONTITIS

gentes.-8hhh8.-Arthur S Siegel.-derecho de reunión.- 1930.-metmuseum org

«Mirad las personas que corren afanosas por las calles. No miran ni a derecha ni a izquierda, con gesto preocupado, los ojos fijos en el suelo como los perros. – explicaba Ionesco en una conferencia de 1961 refiriéndose al efecto rinoceronte, del que en alguna ocasión he hablado aquí -. Se lanzan hacia adelante, sin mirar ante sí, pues recorren maquinalmente el trayecto, conocido de antemano. En todas las grandes ciudades del mundo es lo mismo.

animales- rrfy- rinoceronte- Francois Xavier Lalanne- mil novecientos ochenta y uno El hombre moderno, universal, es el hombre apurado, no tiene tiempo, es prisionero de la necesidad, no comprende que algo pueda no ser útil; no comprende tampoco que, en el fondo, lo útil puede ser  un peso inútil, agobiante.

animales.-4yn.-rinoceronte.-Beata Bienak

Si no se comprende la utilidad de lo inútil, la inutilidad de lo útil, no se comprende el arte. Y un país en donde no se comprende el arte es un país de esclavos o de robots, un país de gente desdichada, de gente que no ríe ni sonríe, un país sin espíritu; donde no hay humorismo, donde no hay risa, hay cólera y odio.

gentes.- trfbb.- ciudades.- Werner Bischof

Porque esta gente atareada, ansiosa, que corre hacia una meta que no es humana o que no es más que un espejismo puede, súbitamente, al sonido de cualquier clarín, al llamado de cualquier loco o demonio, dejarse arrastrar por un fanatismo delirante, una rabia colectiva cualquiera, una histeria popular.

gentes.-5g7h.-Andreas Feininger.-Quinta Avenida.-1950

Las rinocerontitis más diversas, de derecha y de izquierda, constituyen las amenazas que pesan sobre la humanidad que no tiene tiempo de reflexionar, de recuperar su serenidad o su lucidez.»

animales.-3vbvb.-rinoceronte.-tapiz de Flandes 1550.-castillo de Kronborg

(Imágenes.-1.-Arthur Siegel.-1930-metamuseum/2.-Rinoceronte- Francois-Xavier Lalanne– 1981/ 3.-Beata Bieniak/ 4.-Werner Bischof/ 5.-Andreas Feininger.-Nueva York 1950/ 6- Rhino- tapiz de Flandes – 1550- castillo Kronborg.-wikipedia.ru)

LITERATURA DE LA AUTENTICIDAD

lectura.-4szn.-Werner Bischof.- Magnum Photos.-Finlandia 1948

«Ionesco en sus «Notas y contranotas» comentaba: “basta una presencia, una sinceridad ciega y, por eso mismo, clarividente: se pertenece (por el lenguaje) a ella o no se pertenece, casi naturalmente. Se tiene la impresión asimismo, que cuanto más se pertenece a su época más se pertenece a todas las épocas ( si se rompe la cáscara de la actualidad superficial). El esfuerzo de todo creador auténtico consiste en deshacerse de las escorias, de los clisés de un lenguaje agotado para recuperar un lenguaje simplificado, esencializado, renaciente, que pueda expresar las realidades nueva y antiguas, presentes e inactuales, particulares y a la vez, universales.”

Pienso que un creador debe ser auténtico, y por tanto  que lo que salva a un escritor es precisamente su autenticidad, su fidelidad, su honestidad consigo mismo. Parecen palabras banales ya que las palabras  se malgastan,  pero no lo son.. La historia de la Literatura es un cúmulo de cordilleras y valles que elevan y descienden con las modas, que vienen y van entre nombres y obras fervorosamente aplaudidas en su momento y olvidadas o sepultadas casi al  momento siguiente, si no a la generación siguiente. Algunos Premios Literarios, en líneas generales, desde el Nobel hasta el galardón localista o provinciano, suelen aparecer impregnados de intereses creados, con frecuencia teñidos de política unos – es decir, de instantaneidad – y mezclados otros con el oportunismo comercial. Lo que permanecerá en las estanterías de las novedades (que el tiempo va envejeciendo con celérica prontitud) será solamente  la autenticidad. La autenticidad permanece. Un escritor que ha sido auténtico consigo mismo se mantiene con una o dos obras suyas (quizá de las diez o  doce que publicó) y esas poquísimas obras se sostienen por encima de los vaivenes de los críticos y del resonar de las camarillas. La autenticidad es una moneda que se entrega personalmente al lector y no a esos circuitos comerciales cuya banda eléctrica recorre alocada los espacios de las ventas. Se ha escrito tanto sobre los gustos que un escritor auténtico no debe caer nunca en el servilismo de esos gustos, plegado cada vez al viento de lo que se lleva. (“Hay un elemento que quizá sea un poco preocupantedecía Javier Marías -: la rendición por parte de las editoriales. Han dicho: “Si el gusto del público es el que es, le voy a dar más de lo mismo”. Si  cada uno renuncia; si los autores a  veces se rebajan, porque tienen que vivir de algo y dicen: “”Está de moda la literatura policiaca de nuevo, pues voy  a hacer una policiaca, que no la he hecho nunca, o una novela histórica…”, si los autores renuncian a la idea de conseguir o de crear sus propios lectores; si se amoldan a los gustos preexistentes; si los editores se suman a lo mismo; si los críticos empiezan a  hacer lo mismo…, entonces ahí ya se está produciendo una especie de rendición incondicional. Y eso es peligroso.”)

Por la escritura de la autenticidad es, al fin, por lo que merece la pena escribir.»

José Julio Perlado.«El proceso creador» (libro de próxima aparición)

lectura.-5g778.-Nishant Choksi

(Imágenes:- 1.- Werner Bischof.- Magnun photos/ 2.- Nishant Choksi.- thegazoo.com)

CONCIERTO EN SUEÑOS

música.-55rrg.-guitarra.- Oleg Eldeukov.-

«Era un teatro vacío que debía de estar lleno de niños sentados en sus butacas de tapiz rojo y que, sin embargo, permanecía desierto. Salí al escenario, a la luz de aquella penumbra hundida hacia el infinito sobre la que las candilejas no me dejaban ver sino polvo en niebla rozando los hombros de las butacas, y comencé – sentado en mi silla solitaria – a puntear mi guitarra: el inicio de aquella clase infantil.

dolor.-eev- infancia.- Werner Bischof.-Hungría 1947

Seguí con mis ojos de niño cómo tocaba aquel hombre. Envuelto en cientos de cabezas, ladeándome un poco, conseguí adivinar entre todas las nucas los movimientos de la figura aislada, inclinada la frente sobre su instrumento, los dedos pellizcando las cuerdas. No veía sino muy de lejos la madera, el vientre de aquella resonancia que escuchaba. Todo el teatro aparecía sombrío: ojos paralizados en cada sillón atraídos por la luz del escenario, aquel foco blanco proyectado en la imagen oscura.

teatro.-por Lisa Kereszi.-2004.-Yancey Richardson Gallery.-New York.-photografie.-artnet

Entonces estuve centrado en la interpretación. Pulsé las cuerdas como acariciando los nervios de la música y con las yemas de los dedos fui oprimiendo los trastes cruzados de tiritas de metal; la palma de mi mano derecha reposando en la angostura del mango. Así nació, temblando bordones y alambres, el agua de los sones, gotas que surgían de la boca, del paladar del fondo, mientras abrazaba el borde y el contorno del cuerpo cercano al cuerpo mío formando una sola silueta, talle de guitarra grave hecha de carne. Nada veía, la luz me deslumbraba: solo un foso negro al otro lado de las candilejas y el vacío. Ningún oído de niño a este pulsar del adulto. El teatro sin teatro alguno: abierto al abismo aquel concierto de clase infantil.

teatro.-5wfb.-foto Trey Ratcliff.-StuckinCustoms.-Palais Garnier

Era un silencio absoluto el extendido en la sala. Jamás había visto un teatro. Todo el oro, el deslumbrante semicírculo de los palcos, las alturas del cielo, aquella cúpula de dibujos alados, el terciopelo rojo de las plateas, hasta el suave mullido donde mis zapatos resbalaban, lo había ocultado la negrura y una tensión densa era lo único presente, tal y como si colores y sensaciones se hubieran afincado en un único color y en individual sensación: aquella oscuridad que me cercaba y el escuchar. Jamás había escuchado una guitarra. La guitarra aparecía al fondo, hablaba en música ante un telón casi borrado por el ojo de luz. Yo no podía desprender mi ojo de niño de aquella luz de ojo y en ella estaba la guitarra: venía a mí desgranándose, como si cada sonido no tuviera más oído que el mío.

música.-rrttbn.- guitarra.- Carsten Eggers.-1957

Sobre mi pierna derecha descansaba aquel lomo redondeado, la curva de la caja entallada cuya forma octogonal caía hacia el lado izquierdo, allí donde índice, mayor, anular y meñique recorrían la plaqueta de ébano. Venía un aire suave, de ondas envueltas: igual que si alguien respirara el escenario. Pero el escenario estaba vacío: nadie entre bastidores ni a mi lado. No podía sentir aquel suave aire sino en un dulce movimiento de telas, pliegues de cortina que apenas se estremecían: negro telón tras de mí nunca entrevisto, oscuro, largo y ancho; dorso de luz que me cegaba. Bajo aquella luz, acordes, arpegios, acompañamientos, breves golpes de mano cerrada sobre las cuerdas, breves golpes de mano abierta sobre el puente, punteo de cuatro dedos con la mano izquierda; todas las armonías iban saliendo despacio, lo mismo que si se escaparan lamentándose. Así permanecí, inmóvil y solitario, hasta llegar al final.

música.-t3wss.-Stanislaw Eleszkiewicz.-1930.-autorretrato.-1900-1963

Al finalizar aquel hombre se levantó: concluyó el sonido. Tomó su instrumento y la luz le siguió hacia el lado derecho; el foco blanco le acompañaba en silencio. Fue entonces cuando el escenario se  iluminó débilmente: una fugaz claridad dejó ver cómo la negra cortina del fondo se descorría con lentitud y tras ella, sentado en una silla diminuta, un niño dejaba de tocar realmente su pequeña guitarra y preguntaba con voz de siete años:

– ¿Ya hemos terminado?

El niño tenía los mismos rasgos del hombre y el hombre le miró sin acertar a responderle.

Luego fueron apagándose todas las luces y sólo quedó una en el centro: un haz redondo y potente que provenía del techo. La luz acercó el rostro del hombre y se le vio llorar.

Suavemente me erguí. Me fui levantando del palco donde lo había visto todo oculto y agachado. Allí, en la sombra, en pie, muy lejos de él y sin poder consolarle, le vi llorar, él y yo solos en el teatro oscuro.»

JJPerlado.- «Concierto en sueños «.- Diario «ABC», febrero 1975

teatro,.nvm009.-Ohaio Sugimoto.-1980.-Wada Garou-co Gallery.-artnet

(Imágenes.-1.- Oleg Eldeukov/ 2.- Werner Bischof.- 1947/ 2.-Lisa Kereszi.- Yancey Richardson/ 3.-foto Trey Ratcliff- StuckinnCumston. com- Palais Garnier/4.- Carsten Eggers.-1957/ 5. -Stanislaw Eleszkiewicz.— 1930/6.- Hiroshi Sugimoto– – wada garou gallery.- artnet)