SOBRE LA SABIDURÍA

 

“La sabiduría es radiante e inmarcesible, la ven fácilmente los que la aman, y la encuentran los que la buscan; ella misma se da a conocer a los que la desean. Quien madruga por ella no se cansa: la encuentra sentada a la puerta— dice el libro de la Sabiduría—. Meditar en ella es prudencia consumada, el que vela por ella pronto se ve libre de preocupaciones; ella misma va de un lado a otro buscando a los que la merecen; los aborda benigna por los caminos y les sale al paso en cada pensamiento.”

(Imagen — Angelo Broncino)

DEL CONOCIMIENTO Y LA INFORMACIÓN

“Se cierne el águila en la cumbre del cielo,

El cazador y la jauría cumplen su círculo.

¡Oh revolución incesante de configuradas estrellas!

¡Oh perpetuo recurso de estaciones determinadas!

¡Oh mundo del estío y del otoño, de muerte y nacimiento!

El infinito ciclo de las ideas y de los actos,

infinita invención, experimento infinito,

Trae conocimiento de la movilidad, pero no de la quietud;

Conocimiento del habla, pero no del silencio;

conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra.

Todo nuestro conocimiento nos acerca a nuestra ignorancia,

Toda nuestra ignorancia nos acerca a la muerte,

Pero la cercanía de la muerte no nos acerca a Dios.

¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?

¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?

¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?”.

(…)

T. S. Eliot :–  (versión de Jorge Luis Borges)

(Imágenes:- 1.- Sergei Parajanov.-1968/2.-Pamela J Crook.-Saturday.-Loch Gallery-artnet)

REMEDIOS CONTRA LA VEJEZ

“Canela, pimienta común, jugo de adormidera, pétalos de rosa secos, semilla de colza, lirio de Iliria, bálsamo de Judea, mirra, azafrán, jengibre, calamita, pimienta blanca, flores de junco dulce, nardo, flores de zamarrilla, semilla de perejil, hoja de la India, genciana, anis, bálsamo, valeriana, hierba de San Juan, semilla de zanahoria, ricino, miel y vino de Palermo“, milenaria poción para retrasar la vejez. Parecería mentira, quizá una broma sofisticada o complicada, pero así se aconseja en la “Historia de la medicina del doctor Russell” y lo recoge la escritora inglesa Edith Sitwell en su libro “Ingleses excéntricos” (Tusquets) en donde añade aún otra receta más,  tomada del “Libro del Conocimiento“, de 1687, y en el que se lee la fórmula que hay que emplear para combatir el paso de la edad. “Cójanse – decían en el siglo XVll – de sus nidos pollos de golondrina en número doce, romero, hojas de laurel, lavanda y hojas de fresa, un puñado de cada clase. Córtense las plumas largas de alas y colas, pónganse en un mortero de piedra, echándoles las hierbas encima, y macháquense con plumas y huevos incluidos, mézclense entonces con tres libras de grasa de cerdo y déjense un mes al sol. A continuación hiérvanse, cuélense y consérvese en ungüento, que se aplicará a la parte afectada“.

¿Cuál es la parte afectada? ¿El rostro, el cuerpo, quizás el movimiento, acaso la memoria, tal vez la sabiduría? La singular Edith Sitwell, retratada por Roger Fry ,del grupo de Bloomsbury, y por otros grandes pintores y fotógrafos, enigmática y distante, nada añade.

Hay una experiencia profunda en la tercera edad, una visión personal de la vida, una mezcla de nostalgias y de esperanzas, que – felizmente – ninguna mágica poción consigue eliminar.

(Imágenes:-1.-retrato de Edith Sitwell por Roger Fry.-wikipedia/2.-retrato de Edith  Sitwell.-1921.- Powys  Arthur Lenthall  Evans.-(1899-1981).-Peter Nahum.-Leicestergalleries)