APUNTE DE PRIMAVERA EN EL RETIRO

“Pájaros en los almendros en flor. Violetas por todo el suelo. En los negros troncos, los grandes lunares amarillos de las grandes ramas podadas.

Al fondo, alto de nivel, el estanque con su cabrilleo deslumbrador, que trae una nostalgia del mar del Sur. La bandera española y una fila de lanchas verdes y amarillas contra la verde felpa de la orilla nueva, como en un pesebre de primavera.

Sobre el fondo verdeoscuro de esta otra agua estancada, los rosales frescos, transparentes de sol.”

Juan Ramón Jiménez— “Soledades madrileñas”

(Imágenes— 1- estanque del parque del Retiro en Madrid /2- Eero Jamefelt)

NO TE ASOMES A ESE JARDÍN

 


“No te asomes a ese jardín

ni quieras descubrir sus rosas.

Mueren tras ese idéntico

perfume, igual color,

y la sed llena el vaso.

No te acerques a ese jardín

si quieres que aún existas

y que tu amor de siglos no se apague,

y si amas la esperanza.

Déjalas bajo el sol: búscate dentro

esa otra rosa que renace y muere,

esa flor que sospechas que hay en ti,

esa rosa que fue, pasó, nunca hubo rosas.”

Ángel Crespo — “Claroscuro” (1978)

(Imagen —Álexei Antonov)

EL SÁBADO, ROSA DE LA SEMANA

 

 

«Creo que el sábado es la rosa de la semana.; el sábado por la tarde la casa está hecha de cortinas al viento y alguien vacía un cubo de agua en la terraza; el sábado al viento es la rosa de la semana; el sábado por la mañana la abeja en el patio, y el viento; una picadura, el rostro hinchado, sangre y miel, aguijón perdido en mí: otras abejas olfatearán y el próximo sábado por la mañana veré si el patio está lleno de abejas. El sábado es el día en que las hormigas trepan por la piedra. Un sábado vi un hombre sentado en la sombra de la acera comiendo de una calabaza hueca carne seca y gachas de mandioca; nosotros ya nos habíamos bañado. Por la tarde, el timbre inauguraba al viento la matinal del cine; al viento el sábado era la rosa de nuestra semana. Si llovía yo sabía que era sábado; una rosa mojada, ¿no? En Río de Janeiro, cuando pensamos que la semana va a morir, con un gran esfuerzo metálico, la semana se abre en rosa:  el coche frena de repente  y, de repente, antes de que el viento asombrado pueda volver a empezar, veo que es sábado por la tarde. Ha sido sábado, pero ya no me preguntan más. Entonces yo no digo nada, aparentemente sumisa. Pero ya he cogido mis cosas y me he ido al domingo por la mañana. El domingo por la mañana también es la rosa de la semana. No es exactamente rosa lo que quiero decir».

Clarice Lispector – «Atención al sábado» – Para no olvidar»

(Imagen.-Eero Jarnefelt)

OH, CUÁN BELLA BELLEZA SE APARECE

 

 

«¡Oh, cuán bella belleza se aparece

si la verdad la adorna dulcemente!

Bella es la rosa, y más nos lo parece

por ese dulce olor que está presente.

Tan coloridas son las bravas rosas

cual fragante en las otras su atractivo,

tan espinosas, bailan voluptuosas

al destapar sus brotes soplo estivo.

Mas su única virtud es ser vistosas,

vacías viven y malquistas yacen,

solas mueren; mas no las dulces rosas;

de su dulce morir fragancias se hacen.

Cuando se ajen tu encanto y juventud,

destilará mi verso tu virtud».

William Shakespeare – soneto LlV – (traducción Bernardo Serrano)

(Imagen – taringa net)

LAS ROSAS Y SAINT- EXUPERY

»

flores-nnbbt-Henri Fantin- Latour- rosas

 

«—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El principito se fue a ver las rosas:

—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas :

—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por vosotras. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mi rosa es igual que cualquiera de las vuestras.. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.

—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : únicamente con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.

—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

—Es el tiempo que yo he perdido con ella… —repitió el principito para recordarlo.

—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa…

—Yo soy responsable de mi rosa… —repitió el principito a fin de recordarlo».

Antoine de Saint- Exupery«El principito»

 

flores.-tttbn.-rosas.-Nancy Guzik

 

(Imágenes.- 1.- Henri Fantin- Latour/ 2.-Nancy Guzik)

BUSCA LA ROSA

flores.-ttgbn- rosa blanca.-Georgia O `Keeffe.-1927

 

«Busca la rosa.

Donde ella esté

estarás fuera de ti. Búscala en prosa,

puede ser

que en prosa ella florezca

aún, bajo tanta

metáfora; puede ser, y que cuando

en ella te veas, te reconozcas

como ante una infancia

inicial no empañada

por ninguna palabra

y ningún recuerdo.

Quizá entonces puedas

escribir sin porqué,

evidencia de nuevo de la Razón

y pasaje para lo que no se ve».

Manuel Antonio Pina.-«A un joven poeta»

 

flores-ww-rosas- Henri Fantin -Latour- mil ochocientos ochenta y cuatro

 

(Imágenes.- 1.-Georgia O`Keeffe- 1927/ 2.- Henri Fantin Latour- 1884)

ROSAS, LILAS, GLICINAS

flores.-yuinn.-rosas.-Francesco Vinea

Glicinas, rosas, lilas. Nada más nombrar estas flores, ya hacen una música de abril, ya nos traen un aliento fresco de primavera – escribe en su «Diario» (Trieste) Marià Manent el 7 de abril de 1919 -. Veo las rosas en un patio vecino, donde forman guirnaldas, combinándose con las hojas nuevas. Son unas rosas de color crema, menudas, especialmente abrileñas. A veces su imagen se espeja en un barreño de zinc, lleno de agua inmóvil, que mezcla las

flores.-9iiu.-rosas.-Josef Sudek.-1956

rosas con el cielo azul o con fragmentos de una nube que pasa. En este mismo patio hay también un lilo, pero es blanco: no hay que hablar de él porque es de los que no gustan a Francis Jammes. En cambio, el «lilo lila», como dice él, es una delicia. En un patio más alejado, vela uno de ellos junto a un gallinero

flores.-5ggt.-Franz Bischoff.-rosas en un cuenco azul

hórrido. Hoy he tenido en mi mesa un ramo de esta variedad azulada, venido de Cabrils, tierra florida. Exhala un olor tímido, y, entre las hojas perfectas,  los racimos cárdenos me recuerdan a Pomme d `Anis o a Clara d`Ellebeuse.

flores.-678nn.-anémonas rosas.-Berthe Morisot.-1841-1895

He visto la glicina florecida guarneciendo la reja de la última casa de un bello paisaje que da a la calle Clarís. Del tronco serpeante y adusto cuelgan las flores arracimadas y las hojas tiernas y frágiles, como temerosas de hacerse grandes. »

Marià Manent.-«Diario disperso» (1918- 1984) (Trieste)

flores.-rrvvft.-rosas.- Fantin Latour.-1883.-Museo del Hermitage.-San Petersburgo.- Rusia

(Imágenes:- 1.-Francesco Vinea.-cavetocanas/ 2.-Josef Sudek.-1956/ 3.-Franz  Bischoff/ 4.-Berthe Morisot/ 5.-Fantin Latour.-1883.-Museo de L`Hermitage.-San Petersburgo)

ROSA DE JARDÍN

flores.-47ggg.-Laure Albin-Guillot.-rosas.-1930

«No,

no me conmueve el marchitarse de la rosa;

lo siento.

Te estrujo, in mente,

pétalo de rosa,

entre mi pulgar y el otro dedo,

y siento un placer cosquilloso

con el destilar de tu zumillo tierno;

se te quiebra el color,

pálida rosa,

entre mi pulgar y el otro dedo…

Quisiera recaptarte, poesía

del marchitarse de un pétalo de rosa;

pero no puedo».

Diego Catalán.- «Rosa de jardín»

flores.-tbggb.-rosa.-Georgia O ´Keeffe.-1927

(Imágenes:- 1.-Laure Albin-Guillot.-1930/ Georgia O´Keeffe)

LENGUAJES DE LAS FLORES

flores.-46vbn.-tulipanes.-Ambrosius Boaachaert el Viejo.-Ramo de flores en una ventana abovedada.-1620.-Museo Mauritshuis de La Haya

A veces los escritores se acercan a las flores y las interrogan. Penetran en los pétalos y, bajo la contemplación, les invade sin embargo la inquietud.

«Esta pintura – «Ramo de flores en una ventana abovedada«, de Ambrosius Bosschaert el Viejo, comenta Zbigniew Herbert, el gran poeta polaco al que hace pocos días me referí en Mi Siglo – me ha producido siempre una especie de intranquilidad, aun siendo consciente de que el motivo de esta sensación no podía ser el mero tema pictórico. ¿Qué puede haber más tranquilizador, más idílico, que un ramo de rosas, dalias, lirios y orquídeas dispuesto con exquisita sencillez sobre un fondo en el que pueden verse el cielo y un lejano paisaje montañoso que se funde en el azul?».

«Con todo – sigue diciendo en estas páginas sobre los tulipanes («Tulipanes de amargo aroma» los llama) dentro de su libro «Naturaleza muerta con brida» (Acantilado) -, la manera de tratar el tema es digna de atención, y ligeramente insólita. En este cuadro, las flores (silenciosas sirvientes de la naturaleza, indefensas donadoras de encantos) se enorgullecen, reinan y se despliegan con una intensidad y fuerza desconocidas hasta ese momento. Se diría que un importante y decisivo acto de liberación ha tenido lugar. Las «calladas siervas de la naturaleza» han abandonado su papel de ornato, no hacen melindres, no se desvanecen; se diría que agreden al espectador con su consciente individualidad. Parecen sobrenaturales e insistentemente presentes (…) La luz del cuadro (clara, «objetiva») indica que el artista renunció a los encantos del chiaroscuro, de la jerarquía pictórica, es decir: a fundir unos objetos en la sombra y acentuar otros con la luz (…) El cuadro de Bosschaert fue pintado alrededor de 1620, poco antes de la muerte del artista. (….) Ya en aquel cuadro se pueden percibir los signos de una tormenta que se aproxima».

Y el ojo del poeta atraviesa el cuadro, penetra en la flor y nos va llevando hacia la fiebre del tulipán, la tulipomanía, en  un excelente ensayo que se adentra en la Historia.

(Imagen.-» Ramo de flores en una ventana abovedada»- Ambrosius Bosshaert el Viejo.-wikipedia)

ROSA DE ESCÁNDALO

«Súbita, inesperada, espesa nieve

ciega el último oro

de los bosques.

Un orden nuevo y frío

sucede a la opulencia del otoño.

Troncos indiferentes.

Silencio dilatado en muertos ecos.

Sólo los cuervos

protestan en voz alta,

descienden a los valles

y – airados e insolentes –

ocupan los jardines

con su negro equipaje de plumas y graznidos.

Inquietantes, incómodos, severos,

desde sus altos púlpitos marchitos

increpan a la tarde de noviembre

que exhibe todavía

entre sus galas secas

la belleza impasible de una rosa».

Ángel González.- «Rosa de escándalo«( Alburquerque, noviembre) ( American Landscapes)

(Imágenes.-2.-Giuseppe de Nittis.-1875/ 2.-Ansel Adams.-1932)

VERANO 2012 (6) : FLORES DEL VERANO

«Rosa divina, que en gentil cultura

eres con tu fragrante sutileza

magisterio purpureo de belleza,

enseñanza nevada de hermosura;

amago de la humana arquitectura;

ejemplo de la vana gentileza,

en cuyo ser unió naturaleza

la cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa presumida

soberbia el riesgo de morir desdeñas,

y luego desmayada y encogida

de tu caduco ser das mustias señas!

Con que con docta muerte y necia vida

viviendo engañas y muriendo enseñas.

Sor Juana Inés de la Cruz.- «Rosa divina, que en gentil cultura…»

(Imágenes.-1.- Alexei Antonov/ 2.-Suart Park)

PRIMAVERA 2011 (4) : JORGE GUILLÉN

«Yo vi la rosa: clausura

Primera de la armonía

Tranquilamente futura.

Su perfección sin porfía

Serenaba al ruiseñor,

Cruel en el esplendor

Espiral del gorgorito.

Y el aire ciñó el espacio

Con plenitud de palacio.

Y fue ya imposible el grito».

Jorge Guillén: «La rosa«

(Imagen.-The Christian Science Monitor)

SI TE LLAMO AZUCENA

«Si te llamo azucena, si te llamo,

¿a qué jardín del mundo no le obligo?

Si te digo romero, si te digo,

¿a qué monte del mundo no reclamo

que tenga tu color y olor? Te amo

por el romero en ti, porque te sigo

como a jardín del alma que te digo,

como monte del alma que te llamo.

Y con tanto nombrarte y renombrarte

sin variar de nombre, a cada cosa

bella, la voy llamando con mi acento;

y las dejo morir al silenciarte,

y si digo azucena y digo rosa,

las nombro a ellas, pero a ti te siento».

José Antonio Muñoz Rojas

(Imágenes:-1.- Eva Watson- Schütze.-1903/ 2.-Georgia O´Keeffe.-amapola roja.-1927.-arthistoryarchive)

BOCA, ROSA, BOCA, ROSA

«Los ojos se me meten, como pájaros

negros, por las abiertas rosas

y se están un instante en cada hoja

de boca, rosa, boca, rosa.

El ojo por el rojo,

limpieza con frescura,

forman

un laberinto

en donde todo y toda

complementan un lujo

de ilusión, sin más otra

que la hoja

verde que escamotea,

con el tallo, la espina que la roza.

Las rosas están todas en su casa

la casa de las rosas;

mis ojos se han salido de la suya,

la casa de las sombras,

en aventura

de color sano y de frescura loca;

un patio

de la gloria

terrena

que abandona

en su alto pensil

los ojos con las rosas».

Juan Ramón Jiménez: «Boca, rosa, boca, rosa».-«En el otro costado«.

(Cuando acaban de llegar a Madrid jardines de pintores)

Imagen:- Gustav Klimt.-«Rosales bajo los árboles».-1904.-Musée  d`Orsay.- foto RMN.-Gérard Blot

MAYO

flores-1

 Todas las rosas son la misma rosa,

amor, la única rosa.

Y todo queda contenido en ella,

breve imagen del mundo,

¡amor!, la única rosa.

 

Rosa, la rosa…(Pero aquella rosa…)

La primavera vuelve

con la rosa

grana, rosa, amarilla, blanca, grana;

y todos se embriagan con la rosa,

la rosa igual a la otra rosa.

¿Igual es una rosa que otra rosa?

¿Todas las rosas son la misma rosa?

Sí. (Pero aquella rosa…)

 

La rosa que se aisla en una mano,

que se huele hasta el fondo de ella y uno,

la rosa para el seno del amor,

para la boca del amor y el alma.

(…Y para el alma era aquella rosa

que se escondía, dulce entre las rosas,

y que una tarde ya no se vio más.

¿De qué amarillo aquella fresca rosa?)

 

Todo, de rosa en rosa, loco vive,

la luz, el ala, el aire,

la honda y la mujer,

y el hombre, y la mujer y el hombre.

La rosa pende, bella

y delicada, para todos,

su cuerpo sin penumbra y sin secreto,

a un tiempo lleno y suave,

íntimo y evidente, ardiente y dulce.

Esta rosa, esa rosa, la otra rosa…

Sí. (Pero aquella rosa…)

Juan Ramón Jiménez: «Rosa íntima».flores-trpb-por-alessandro-twombly-2008-artnet (Imagen: Alessandro Twombly.-2008.-artnet)