ES MÁS TARDE DE LO QUE CREES

 

 

“Repasa Lorraine Harrison los relojes de sol al hablar de los jardines  y recuerda que “constituyen atractivos complementos. Existe constancia de la existencia de relojes de sol ya hacia el 1500 antes de Cristo y de esferas armilares en torno al 250 a de C. Ahora que sus funciones originarias  resultan innecesarias, se emplean como elementos decorativos, creando pequeños focos de atención en el paisaje. La contemplación serena de un reloj de sol puede suscitar en el observador reflexiones sobre el paso del tiempo y la mortalidad humana. Las inscripciones son a menudo parte integral de su diseño; en Bateman’s, el jardín de Rudyar Kipling en Sussex (Inglaterra), el reloj de sol porta la leyenda: “Es más tarde de lo que crees.”

 

 

(Imágenes- 1- Andre Kerstesz-reloj de la Academia Francesa/ 2-David Kezevadze)