LAS CAMPANADAS DEL SACRISTÁN

 

Hay despertares singulares.

Contaba Elizabeth Carter, la poeta y traductora inglesa del siglo XVlll: “En la cabecera de mi cama tengo una campana atada a un grueso cordel que a su vez está atado a un plomo… que cuelga a través  de una grieta de mi ventana hasta el jardín de abajo, que pertenece al sacristán. Cuando èl se levanta entre las cuatro y las cinco de la mañana, tira del mencionado cordel con la misma fuerza y vehemencia que si estuviera tocando a difuntos. Gracias a este curioso invento me levanto temprano cada mañana, cosa que estúpidamente sería incapaz de lograr si alguien no me llamase. Conozco a algunas personas endiabladas que me han amenazado vilmente con cortar el cordel, lo que supondría mi completa ruina: me quedaría indefectiblemente dormida el verano entero.

 

 

Después de desayunar, mi mayor preocupación es regar los claveles y las rosas que tengo metidas en por lo menos veinte rincones de mi habitación. Una vez terminada esta tarea, me siento ante un clavecín pequeño. Tras dejarme sorda durante media hora con toda clase de ruidos, me dedico a otros pasatiempos que me ocupan aproximadamente el mismo periodo de tiempo, ya que de hecho hay bien pocas actividades a las que dedique más de treinta minutos. Así que entre leer, trabajar, escribir, dar vueltas a los globos terráqueos, subir y bajar las escaleras un millón de veces para saber dónde está todo el mundo y asegurarme de que están bien — lo que me garantiza pequeños intervalos de conversación  —, pocas veces me quedan ganas para hacer negocios o entretenerme.”

 


(Imagenes—1- Constable-1826-Tate gallery/2- Gerard Chowne -1904/ 3-Alexei Antonov)

VERANO 2O18 (1) : JOHN KEATS

 

 

“El mar conserva sus susurros a lo largo

de orillas desoladas, y con su recia marea

inunda veinte mil cavernas, hasta que el encanto

de Hécate les deja su sombrío sonido.

A menudo encuentra su temple calmado

y durante días apenas se mueven las conchas

diminutas de allí donde al fin quedaron,

cuando se desataron los vientos de los Cielos.

Vosotros que tenéis los ojos cansados y doloridos,

alegradlos ante la inmensidad del mar;

vosotros que tenéis los oídos silenciados por el estruendo

o demasiados hartos de pesadas melodías,

sentaos junto a una vieja caverna y meditad

hasta que os sobresalten los cantos de las ninfas.”

John Keats – “Al mar” (edición De Francisco Ruiz Casanova)

 

 

(Imágenes -1- Childe Hassam/ 2-Miguel Rita)

COMO EL RUISEÑOR, ALLÁ EN LO ALTO

 

 

“Como el ruiseñor, allá en lo alto

de su impenetrable  y húmeda fronda

canta sólo para su amor, ciego a que la Noche

apartando su obscuro velo,  agazapada escúchalo,

así el amor, aunque sólo de él veamos

su espejismo de apasionados alientos,

nos da con creces cuanto habíamos soñado”.

John Keats. – “Endymion” (traducción de José María Alvárez) – “Ruiseñores de Inglaterra”

(Imagen – Donald Sultan – 1997- arnet)

UNA BIBLIOTECA SENTIMENTAL

 

libros-nnyy- biblioteca- Diva Diva

 

“Imagino una “biblioteca sentimental”- confesaba Alberto Manguel – formada por libros que me gustaría poseer por razones puramente anecdóticas. Por ejemplo, entre otros, el “Homero” traducido por Chapman que perteneció a Keats, el ejemplar de “La metamorfosis” que Kafka regaló a su padre, el “Cicerón” de San Agustín, el “Aristóteles” de Averroes, el ejemplar de “La tempestad” que perteneció a John Gielgud, el ejemplar de “Yerma” que perteneció a Margarita Xirgu, el “Amadis” que perteneció a Cervantes, el ejemplar de los “Poemas” de Heine que Borges utilizó para aprender alemán”.

 

lectura-unnhy-John Singer Sargent

 

Cada uno puede construirse – al menos con la imaginación – su “biblioteca sentimental”. Allí estarán quizá los primeros libros de la juventud bajo el polvo de un desván de recuerdos, la primera biblioteca a la que fuimos y la primera personal que nos rodeó, los volúmenes que nos marcaron desde el principio, los que nos asombraron en el tiempo y los que nos acompañaron en la madurez. Páginas que releemos de cuando en cuando, sorbos preciosos de lectura. “Allí hay familias de grandes atributos – escribía Séneca refiriéndose a su biblioteca – Elige aquella a la que debes pertenecer. La adopción te proporcionará no sólo nombre, sino también bienes, que no debas guardar con espíritu mezquino o avaricioso; cuanto más las compartas, más se acrecentarán… Éste es el medio que tienes de prolongar tu mortalidad, no de transformarla en inmortalidad”.

 

libros-unnhy-libros en Antalya- Turquía

 

Toda biblioteca produce alegrías. “Porque si es posible disfrutar en  este mundo de un bien soberano – decía el bibliotecario Gabriel Naudé -, de una felicidad perfecta y acabada, creo que no existe ninguna más deseable que el diálogo y el grato y productivo entretenimiento que un sabio puede encontrar en una biblioteca semejante, y juzgo que no es cosa extraña poseer libros. Puesto que a causa de su biblioteca puede considerarse  legítimamente cosmopolita o ciudadano del mundo, puede saberlo todo, verlo todo y no ignorar nada; en resumen, al ser dueño absoluto de esta fuente de satisfacción, puede utilizarla como le venga en gana, disfrutarla cuando le plazca y conversar con ella tanto como quiera, y así, sin obstáculo alguno, sin trabajo y sin esfuerzo, puede instruirse y conocer las características más precisas de todo lo que existe, de lo que ha existido y de lo que puede existir sobre la tierra, en el mar y en los lugares más recónditos del Cielo”.

 

interiores.-88ttbb.-libros.-Frank Moss Bennett

 

(Imágenes.- 1.-biblioteca- diva-diva/ 2.-John Singer Sargent/ 3.- libros en Antalya- Turquía/ 4.- Frank Moss Bennett)

LA MÚSICA

música.-trrvb.-Stanislav Brusilov

“Amo anhelantemente la música divina,

es una flor marchita mi corazón sediento;

vierte el sonido en él, cual un vino encantado

que derrama sus notas como lluvia de plata.

Suspiro y desfallezco porque ellas me despierten,

como un árido llano por el agua suspira.

música.-tedc. el violinista -Edmund Charles Tarbell.- 1890

Deja que beba el agua de ese suave sonido

más, más aún; estoy todavía sediento.

Él me libra de esa serpiente que la angustia

ata a mi  corazón, con deseo de ahogarlo.

La melodía lánguida se transmite al cerebro,

y llega al corazón, a través de mis venas.

música.-5ggb.-José DeCamp.-la joven del violín.-1902

Igual que una violeta de marchito perfume,

que crecía en la orilla de un lago plateado,

y ha secado el ardiente mediodía su cáliz

de rocío, y no hay vaho que su sed calmar pueda,

y se troncha la flor, cuando el aroma huye

en las alas del viento sobre el agua azulada…

música.-677hh.-Hans Thoma.-el violinista.-revista Pan.-1895-1896

Igual que alguien que bebe una mágica copa

de vino bullidor, con chispeante espuma,

servida por alguna poderosa Hechicera

que le invita al amor con su beso divino…

Percy B. Shelley.– “La música” (traducción de Vicente Gaos)

flores.-ttrrv.-música.- Aurél Bernáth.-Hungría.-1895-1982

(Imágenes:- 1.-Stanislas Brusilov /2.- Edmund Charles Tarbell.– 1890/ 3.-Joseph De Camp– 1911/ 4.- Hans Thoma.- Revista Pan.- vol l .- Berlín.- 1895/ 5.- Aurél Bernáth)