INTERIORES : ( y 2 )

 

 

“Y yo miro el escenario al que estoy tan acostumbrado, y pienso cuánto misterio encierra todo esto: creado por el esfuerzo de unos hombres, y alguna parte construida acaso con amor, tal construcción y todo lo construido tiene por fin quedar destruido y no permanecer : tan solo la capacidad de amor y de esfuerzo será valorada, y ese amor escondido en la fatiga de crear  objetos para el hombre, permanecerá al otro lado del fin, cuando los propios objetos desaparezcan. Y en mi imaginación veo por un segundo qué frágil es todo, incluso lo aparentemente  más fuerte, sin poder pesar realmente toda la fuerza de la que es capaz el amor. Y es este cuarto en mi pensamiento como cierta prolongación de mí mismo, como si este contorno tan habitado formara parte de mi propio yo en la existencia de la tierra.

 

 

Contemplo esta alfombra, y el comedor y cada mueble, y mis ojos pasan sobre el sofá  y en él quedan de repente detenidos en
su movimiento: la mirada descansa allí, sujeta por algo entre las cosas. Pero mi pensamiento continúa y en estos instantes  nada ha variado de su rumbo; de tal modo, que todo el pensar sigue hilvanando cuanto ve y cuanto imagina ver. Y es como proseguir en este escenario y tener conciencia de que todo esto tan real ha tenido un inicio y tendrá un fin, y esa exacta y precisa realidad, aparentemente  tan sólida, verdaderamente fuera irreal, secretamente impalpable y casi etérea, aparecida en este momento — que puede durar años, una vida, varias vidas, incluso varías generaciones  de vidas —, pero que sólo en tal momento se muestra como si todo lo construido y su presencia, se desgajara y deshilvanara, desprendiéndose con suavidad y sin ruido, deshilachándose tenue pero decisivamente, hasta desintegrarse en silencio todo lo construido e ir dejando el gran espacio sin límites, la creación  del espacio sin ninguna creación  real de hombre, sino tan sólo su creación  misteriosa  e invisible, esa creación del amor puesto en cada acto elaborado por el hombre, la creación de amor que el hombre deposita al crear y al confeccionar  las cosas y los objetos.”

José Julio Perlado —“Contramuerte”

 

(Imágenes -—1-Tommy Hilding- 2017/ 2-Adolph von Menzel. 1845/ 3-Jan Reich -1986)

VIAJES POR EL MUNDO (10) : PRAGA MÁGICA

 

 

» Ciudad por la que vagan disparatados comandos de alquimistas, de astrólogos, de rabinos, de poetas, de ángeles y santos barrocos, de fantoches arcimboldescos, de marionetistas, de cacharreros, de deshollinadores. Ciudad grotesca por sus humores extravagantes y propicia a los horóscopos, a las ráfagas de lo irracional, a los encuentros fortuitos, a las concurrencias  de circunstancias (…) Y en la plaza de San Venceslao, los buffets, apuntes de tartas y tortitas, salchichas con mostaza y negra espuma de cerveza. Y los muñecos de los turcos con turbantes y gabán color turquesa, que asentían desde los escaparates de los ultramarinos Meinl. Y la chatarra de los tranvías rojos, que renqueaban hacia el cementerio de Olsany, con una corona colgada del remolque, como un salvavidas (…)  Y la torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, con el calendario pintado por Josef Mánes y con el reloj astrológico del Maestro Hanus, sobre el que se pone en movimiento, al son de las horas, un teatrillo alegórico. Por detrás de dos ventanillas, ves desfilar un grupito de pequeñas estatuas : los apóstoles con el Salvador, y la muerte que seduce al avaro y el avaro que la rechaza, y el turco, y otras figuras, hasta que, al cantar el gallo, todo desaparece.

 

 

(…) En la Ciudad Vieja nos enredaba esta urdimbre de corredores ocultos y comunicaciones infernales, que se extienden por todas partes y la estudian toda. Callejuelas torpes, enfiladas de zaguanes, caminos de ronda por donde apenas se pasa, subterráneos que aún huelen a Edad Media, descuidados cobertizos encogidos, donde me sentía como en el cuello de una botella.

En ciertos puntos angostos de la Ciudad Vieja, el visitante se pierde, chocando con la  malignidad de altos muros. ¡Ah, los muros de Praga, tema obsesivo de la poesía! El plexo voluble de las callejuelas medievales, que de pronto se estrechan o se ensanchan, se contraen o sobresalen a trozos, saca de quicio al transeúnte, impidiéndole andar libremente. Es como si la materia de la ciudad medieval se le echara encima, casi adhiriéndose a su cuerpo con zalamería carcelaria. Me sustraía a la angustia axfisiante de las callejuelas, a la retorcida picardía de los callejones, a esos muros prensiles y torcidos, huyendo hacia las verdes islas, los florecidos parterres, los parques, los miradores y los huertos que rodean Praga por todos lados».

Angelo Maria Ripellino – «Praga mágica»

 

 

(Imágenes-1- Willy Ronis- 1967/ 2.-Praga- Hugo Steiner– 1926/ 3.- reloj de Praga-guía de Praga)

EL POETA LE CUENTA SU VIDA PRIMERO A LOS HOMBRES

 

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«El poeta le cuenta su vida primero a los hombres;

después, cuando los hombres se duermen, a los pájaros;

más tarde, cuando los pájaros se van, se la cuenta a los árboles…

Luego pasa el Viento y hay un murmullo de frondas.

Y esto me ha dicho el Viento:

que el pavo real levante la cola y extienda su abanico,

el poeta debe mover sólo las plumas de sus alas.

Todo lo cual se puede traducir también de esta manera:

lo que cuento a los hombres está lleno de orgullo;

lo que cuento a los pájaros, de música;

lo que cuento a los árboles, de llanto.

Y todo es una canción compuesta para el Viento,

de la cual, después, este desmemoriado y único espectador

apenas podrá recordar unas palabras.

Pero estas palabras que recuerde son las que no olvidan nunca las piedras.

Lo que cuenta el poeta a las piedras está lleno de eternidad.

Y ésta es la canción del Destino, que tampoco olvidan las estrellas».

León Felipe -«Biografía, poesía y destino» – «Ganarás la luz»

 

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(Imágenes.-1.-Ota Janecek- 1961/ 2.-Lesser Ury– 1909- colección privada)

CIUDADES LITERARIAS

 

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Cuando releo el delicioso libro de Nuria Amat «Viajar es muy difícil» (Anaya & Mario Muchnik) sus páginas me llevan otra vez hasta ciudades literarias de sombras, farolas y adoquines por donde transitan, al costado de Borges o de Kafka, señores con bastón y sombrero, parejas de viudas empobrecidas, empleados de banca, oficiales retirados, funcionarios esquilmados, periodistas hambrientos, oficinistas humillados, y tantos y tantos hombres y mujeres que recorren el mundo. Se cruzan con nosotros gentes que viajan para leer, como Henry James, o que viajan para escribir como Joseph Conrad. «Huidizos, expatriados y perseguidos -comenta Amat-, los escritores no tienen casa propia. Tánger, por ejemplo, es una ciudad literaria debido a los muchos escritores que la visitaron y la hicieron suya. Praga expulsa a sus escritores (Rilke, Kafka, Kundera…) ; Trieste, sin embargo, los cobija (Svevo, Joyce) y mantiene (Magris..) Y lo mismo, o parecido, puede decirse de San Petersburgo, Buenos Aires, Venecia…» En el caso de Viena, y refiriéndose más que a los escritores a los músicos, Allan Janik y Stephen Toulmin en «La Viena de Wittgenstein» recuerdan igualmente que pocas ciudades han sido menos generosas que ésta para reconocer en vida a aquellos hombres a los que proclamaría héroes culturales después de su muerte. Franz Schubert, Arnold Schönberg y Gustav Mahler – al que se celebraba como el más grande de los directores pero se le denunciaba a la vez como compositor corrompido –  vivieron con la ciudad un romance sorprendente e insólito.

 

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Y es en varias de esas ciudades literarias extendidas en las calles del tiempo – entre cafés y personajes inesperados – donde podremos  oír al fondo el ruido de los tranvías. Nuria Amat habla de ellos. No sólo nuestra imaginación nos lleva con rapidez hasta Lisboa, sino también a otros puntos del mundo. En Buenos Aires, Borges iba y volvía en tranvía desde su casa  a la biblioteca pública de Boedo. Pero la parsimonia del tranvía hará decir a la autora que «el tranvía tiene una apariencia estética alada, celebrada por el poeta: «los suavemente tensos hacia atrás cables del tranvía», escribió Kavafis. » El tranvía también, dice Amat, es un anacronismo en sí mismo, una especie de fantasma del mundo industrial. Tan anacrónico, en fin, como la escritura».

 

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(Imágenes-1-Praga- Jakob Schikaneder– 1910/ 2.-Brujas -Cacmalaga -eu/ 3.- Viena –  Elfriede Mejchar– 1960)

Y LA HUMANIDAD LLORA …

«La música duerme dentro de la madera

La madera habla música

La música  toca el corazón de la roca

La roca repite la música

La música se esconde dentro del metal

El metal repite la música

Y la humanidad llora…

Las melodías llegan con el viento

El viento viaja con las melodías

Las melodías multiplican los rayos del sol

Los rayos del sol hacen vibrar las melodías

Las melodías salen con la luz de la luna

La luz de la luna se desvanece en las melodías

Y la humanidad llora…

El firmamento percibe la armonía

La armonía hace girar el firmamento

Las luces de las estrellas se inclinan en armonía

La armonía desciende por la luz de las estrellas

El horizonte simboliza armonía

La armonía pertenece al lejano horizonte

La humanidad llora…

La humanidad llora…

¡La armoniosa música de las lágrimas que caen

la melodía del corazón humano…!»

Denizé Lauture.-«Y la humanidad llora»

(Imagen.-1-Jirí Anderle-1991.–baruchfoundation.org/ 2.-Morteza Katouzian.-2006)