LECTURA RÁPIDA, LECTURA LENTA

 

 

“Los anuncios de los periódicos tientan a algunas personas a hacer toda clase de cursos de lectura rápida – recordaba Amos Oz -: por una módica suma, nos prometen que nos enseñarán a ahorrar un valioso tiempo, a leer cinco páginas por minuto, a recorrer la página en horizontal, a saltarnos los detalles y a llegar rápidamente a la última línea. Las sugerencias que he ofrecido en este volumen ( Oz se refería a su interesante libroLa historia comienza” ) , diez breves ojeadas a los contratos iniciales de diez novelas o relatos, pueden servir de introducción a un curso de lectura lenta: los placeres de la lectura, como otros goces, deben consumirse a pequeños sorbos.”

Uno de los escritores israelíes más universales como es Amos Oz publica estos días “Queridos fanáticos”, una obra en la que trata de “diagnosticar los orígenes del fanatismo y la agresividad” y vuelvo a tomar sus ensayos sobre literatura, ese  útil estudio de los principios narrativos en Gógol, Kafka, García Márquez, Chejov o Carver entre otros, en su análisis del amor por los detalles, y en la satisfacción que nos produce la lectura lenta.

 

 

’El juego de leer – dice Oz – exige al lector que tome parte activa, que aporte su propia experiencia vital y su propia inocencia, así como prudencia y astucia. Los contratos iniciales son unas veces como el juego del escondite y otras se parecen más a una partida de ajedrez. O de póquer. O a un crucigrama. O a una travesura. O a una invitación a entrar en un laberinto. O a una invitación a bailar. O a un galanteo de mentira que promete pero no entrega, o entrega lo que no debía, o entrega lo que no había prometido, o entrega sólo una promesa”.

Los contratos iniciales, es decir, los comienzos de muchos libros célebres o no, nos inducen siempre a una lectura gozosa y lenta.

 

 

(Imágenes -1- Oscar Bluhm -1892/ 2- Julia Margaret Cameron – 1867/ 3- George Clausen – 1909)

FICCIÓN DE LIBROS Y ESCRIBAS

 

libros-itre-Wolfang Suschitzky-- Londres- mil novecietos treinta y site

 

“Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y

 

libros-bgxx-André Kertész

 

los impresos llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo. Así los escribas siberianos ven sus impresos precipitados al mar glacial, y los escribas indonesios etcétera. Esto permite a los escribas aumentar su producción, porque en la tierra vuelve a haber espacio para almacenar sus libros. No piensan que el mar tiene fondo, y que en el fondo del mar empiezan a amontonarse los impresos, primero en forma de pasta aglutinante, después en forma de pasta consolidante, y por fin como un piso resistente aunque viscoso que sube diariamente algunos metros y que terminará por llegar a la superficie. Entonces

 

mar-nnhu.- olas- Hans Bohrdt

 

muchas aguas invaden muchas tierras, se produce una nueva distribución de continentes y océanos, y presidentes de diversas repúblicas son sustituidos por lagos y penínsulas, presidentes de otras repúblicas ven abrirse inmensos territorios a sus ambiciones etcétera. El agua marina, puesta con tanta violencia a expandirse, se evapora más que antes, o busca reposo mezclándose con los impresos para formar la pasta aglutinante, al punto que un día los capitanes de los barcos de las grandes rutas advierten que los barcos avanzan lentamente, de treinta nudos bajan a veinte, a quince, y los motores jadean y las hélices se deforman. Por fin todos los barcos se detienen

 

mar-vvggu-barcos-Leon Spillaert- mil novecientos cuatro- Offa Gallery -Bégica

 

en distintos puntos de los mares, atrapados por la pasta, y los escribas del mundo entero escriben millares de impresos explicando el fenómeno y llenos de una gran alegría. Los presidentes y los capitanes deciden convertir los barcos en islas y casinos, el público va a pie sobre los mares de cartón a las islas y casinos donde orquestas típicas y características amenizan el ambiente climatizado y se baila hasta avanzadas horas de la madrugada. Nuevos impresos se amontonan a orillas del mar, pero es imposible meterlos en la pasta, y así crecen murallas de impresos y nacen montañas a orillas de los antiguos mares. Los escribas comprenden que las fábricas de papel y tinta van a

 

escribir-nhy-Isidro Ferrer

 

quebrar, y escriben con letra cada vez más menuda, aprovechando hasta los rincones más imperceptibles de cada papel. Cuando se termina la tinta escriben con lápices etcétera; al terminarse el papel escriben en tablas y baldosas etcétera. Empieza a difundirse la costumbre de intercalar un texto en otro para aprovechar las entrelíneas, o se borra con hojas de afeitar las letras impresas para usar de nuevo el papel. Los escribas trabajan lentamente, pero su número es tan inmenso que los impresos separan ya por completo las tierras de los lechos de los antiguos mares. En la tierra vive precariamente la raza de los escribas, condenada a extinguirse, y en el mar están las islas y los casinos o sea los trasatlánticos donde se han refugiado los presidentes de las repúblicas, y donde se celebran grandes fiestas y se cambian mensajes de isla a isla, de presidente a presidente, y de capitán a capitán”.

Julio Cortázar.-Fin del mundo del fin”.-“Historias de cronopios y de famas”

 

escribir-uttb- Kagit Gemi

 

(Imágenes.- 1.-Wolgang Suschitzky/ 2.-André Kertész/ 3.-Hans Bohrdt / 4.-Leon Spilliaert– 1904/ 5.-Isidro Ferrer/ 6.- Kapita Gemi)

SOLEDAD Y SILENCIO

interiores-unnh-Reiner Lautwein- mil novecientos noventa nueve

 

Cinco formas de soledad creadora aborda George Steiner en sus “Gramáticas de la creación” (Siruela): la soledad como elección; la soledad política (el exilio); quienes fabrican su soledad con sus propias realidades y mitologías; la soledad por enfermedad y la soledad en el ámbito teológico y transcendental. Todas estas soledades se envuelven siempre con la capa del silencio. El embozado silencio las conduce hasta lo alto de las montañas, a la cima que dominan colinas y lagos, o las repliegan a interiores y recintos, acunadas a veces por los versos de Tibulo :”En la soledad sé un mundo para ti mismo”.

 

interiores-uew- Anton Dieffenbach- mil ochocientos cincuenta y seis

 

Pero el silencio y la soledad están muchas veces reñidos con el mundo actual y sin embargo los dos son fuertemente anhelados. El escritor austriaco Peter Handke aborda en su último libro el silencioso mundo de su infancia en el internado, el silencio de una estación de trenes en la que pasó una noche, el silencio de un parque portugués y varias cosas más. Silencios creadores, silencios revividos. Todos los vocablos que pueden rodear al silencio – el silencio absoluto, hondo, impenetrable, elocuente, obligado, piadoso, profundo…- se unen a los vocablos que en ocasiones acompañan a la soledad:  soledad gozosa, inmensa, insondable,  soledad apacible, pero también soledad angustiosa, amarga soledad… Soledades y silencios nos acompañan, nos hacen meditar sobre nosotros mismos.

 

ventanas-mmuu- interiores- Matteo Massagrande

 

“Hemos de reservarnos una trastienda muy nuestra, libre, – escribía Montaigne -, en la que establezcamos nuestra verdadera libertad y nuestro principal retiro y soledad. En ella se ha de tener ordinaria charla con uno mismo y tan privada que ninguna relación o comunicación extraña halle en ella lugar; discurrir y reír allí  como si se careciera de mujer, hijos y bienes, escolta y criados, para que cuando acaezca el momento de la pérdida, no sea nuevo para nosotros prescindir de todo ello. Tenemos un alma capaz de volverse sobre sí misma; puede hacerse compañía; tiene con qué atacar y con qué defenderse, algo que recibir y algo que dar; no temamos languidecer en esa tediosa soledad”.

 

interiores-nutt- ciudades- Ernst Oppler

 

(Imágenes.- 1- Reiner Lautwein– 1999/ 2.-Anton Dieffenbach– 1856 / 3.-Matteo Massagrande/ 4.- Ernst Oppler)

DESPUÉS DE TRES AÑOS

 

interiores.-rrffv.- jardines.- Philipp Roth.-1909

 

 

Empujando la puerta estrecha y vacilante,

he entrado por las sendas del olvidado huerto

que el buen sol matinal alumbra dulcemente

salipicando las flores de un húmedo destello

Nada ha cambiado: he vuelto a ver el emparrado

humilde de la viña, los bancos de madera…

El surtidor prosigue su murmullo argentino,

y viejo tiembla y dice su queja sempiterna.

Las rosas como antes palpitan, como antes

los lises orgullosos se columpian al viento.

Cada alondra que viene y va me es conocida.

Hasta he hallado en pie a la antigua Velléda

que se desconcha, frágil, al fin de la avenida

envuelta en el olor soso de la reseda”.

Paul Verlaine. -“Después de tres años” (traducción de Luis Guarner)

 

jardines-hyhh-Edward Munch

 

(Imágenes.-1.-Philipp Röth.-1909.- pinterest/ 2.-Edward Munch)

CONSEJOS DE VERDI

Verdi.- rtbbh.- Verdi en 1887.- retrato de Francesco Paolo Michetti

 

“Practica la fuga constantemente, con tenacidad, hasta la saciedad  – aconsejaba Verdi en una de sus cartas -, hasta que se te fortalezcan las manos al punto de poder doblegar las notas a tu entera voluntad. Así aprenderás a componer con plena confianza, dispondrás las partes como debes, modularás sin afectación. Estudia a Palestrina y a unos cuantos contemporáneos suyos. Luego, sáltatelo todo hasta Marcello, y centra tu atención sobre todo en sus recitativos.

 

música-sa-Adolf von Menzel-mil ochocientos setenta y uno

 

No te dejes fascinar por las bellezas de la armonía y la instrumentación, y menos aún por los acordes de séptima disminuida, que son la roca y el refugio de todos los que no sabemos componer cuatro compases sin media docena de séptimas.

 

música.-yuummm.-Benoit Courti

 

¡ Y no estudies a los modernos! Ya, ya sé que eso les parecerá extraño a muchos, pero cuando veo y escucho tantas obras de hoy en día, construidas a la manera en que hacen la ropa los malos sastres, basándose en un patrón, de veras que no puedo cambiar de opinión (…) Cuando un joven ha experimentado un adiestramiento estricto, cuando ha encontrado su propio estilo y tiene plena confianza en sus poderes, si le parece útil, podrá estudiar algo de esas obras, y así no correrá el peligro de convertirse en mero imitador.”

 

música.-09bbg.-Maya Green

 

Consejos de Verdi sobre la música como tantos otros consejos de maestros sobre pintura o escritura.  Siempre destacados consejos.

(Imagenes.-1.-Verdi.-retrato de Francesco Paolo Michetti.-1887/ 2.-Adolph von Menzel-1871/ 3.-Benoit Courti/ 4.- Maya Green)

VERANO 2014 (3) : JOSEP PLA

caminos-nju-Henri Cartier Bresson- mil novecientos sesenta y ocho

 

“Hay otra manera de evitar el polvo  de las carreteras – escribe Josep Pla -: consiste en no pasar por ellas. Tomar los senderos, los atajos, caminar, prácticamente, a campo traviesa. Si se me permite un consejo sincero, es lo que aconsejaría para viajar a pie. Para tener un contacto directo con la tierra, para gozar de la belleza de los campos, para comprender hasta qué punto un paisaje puede ser delicioso y apreciar el encanto de las cosas que hay sobre la tierra, los senderos son excelentes. Caminar por los senderos de un hermoso país – tan bien cultivado, tan luminosamente ordenado como el nuestro – es algo muy delicado y exquisito. A veces serpentean entre pinares oscuros, solitarios, tocados por un aire silencioso, ondulantes en la grave y alta sonoridad que el viento modula

 

 

caminos-tyu-gentes-Louis Welden Hawkins

 

en las copas de los pinos. Otras veces pasan por las arboledas manchadas de sol y de sombras ligeras, un juego viviente de hojas claras y de verdes aguados, que repiquetean al pasar el aire. Los pinares son secos y su perfume aéreo. Las arboledas tienen como un cuerpo de frescor húmedo, las hierbas sombreadas un olor carnal y denso. Tanto en un paraje como en otro, tiendes a detenerte, a sentarte un rato sobre una piedra o a tumbarte sobre la tierra. Por ello son sin duda estos viajes  tan cortos, por lo que se refiere a los kilómetros, porque en realidad no son más que pretextos para caminar lo menos posible y contemplar, desde posiciones mas o menos horizontales, la belleza de la tierra.

 

caminos- vvce-Louis Welden Hawkins-

 

(…) Es agradable dejar de lado la carretera y enfilar un sendero. A menudo, a la salida de esos pueblos hay unas viejas higueras, cargadas de fruta, de pulpa olorosa, colmadas de abejas. El sendero puede seguir el curso de una u otra corriente de agua – corriente siempre escasa en cualquier momento del año -. Sin embargo, ese camino te llevará, indefectiblemente, a un punto donde la tierra se abre: te encontrarás en medio de una fresca y solitaria arboleda. Si miras a lo alto de los árboles, verás moverse las hojas, entre el sol y la sombra, deliciosamente. La suavidad del aire, el frescor de la tierra, el tierno azul del cielo que el ramaje te dejará entrever, te producirá una agradable distensión; se te despertará la curiosidad: la cosa más pequeña – esa irisada telaraña colgada entre dos ramillas – te parecerá una maravilla.”

Josep Pla.- “El payés y su mundo”

(Imágenes.-1.-Cartier- Bresson.-1968/ 2 y 3 -Louis Welden Hawkins)

 

“LA DAMA DE LOS KIMONOS BLANCOS”

flores.-88yy.-japón.- por Konan Tanigami.-grabado en madera japonesa

“Y tras todas estas sesiones de historias y leyendas que Hisae Izumi contaba en su casa magistralmente, años después, ‑precisamente después de 1185, después de la batalla de Dan-no-ura   ella, la dama japonesa, dedicó gran parte de su tiempo (sin duda para olvidar a aquel primer amor) a viajar por todo el archipiélago. La llamaron por entonces en Japón “la dama de los kimonos blancos” porque quizá para recordar a aquel Kiromi Kastase, el samurai muerto, quiso comprarse una serie de kimonos blancos como los que Kiromi llevaba, y vestida con ellos comenzó a recorrer todo el país. Fue primero a las costas de la isla de Dozen, en el archipiélago de Oki, y por las tardes se la veía pasear silenciosa arriba y abajo de la orilla. Cuando las gentes desaparecían y la costa quedaba desierta ella permanecía absorta escuchando siempre el sonido del mar. El sonido del mar venía entonces en caracolas redondas hasta ella, girando por debajo de las olas. Aquel sonido curvado de todas las aguas revolucionadas le iba llegando hasta su kimono blanco y allí se iban quedando impresos los sonidos sobre la blancura de la tela. Redondeaba y culebreaba el rumor del mar sus dibujos yendo y viniendo sobre la superficie del kimono, aparentemente sin tocarlo, pero impregnando de todos los sonidos las mangas hacia abajo, no sólo con los ruidos del movimiento de las aguas sino con la danza de los peces. Ese sonido tumultuoso del mar iba marcando dibujos tostados por todo el kimono, manchándolo de color de agua mezclada con arena y con puntas agudas de espuma como crines de estrellas. Y cada noche Hisae, al colgar su kimono en el armario, aquel kimono dibujado de sonidos, cerraba la puerta y desde la cama oía perfectamente el rumor del océano sobre la tela.

interiores.-6bbn.-Kengo Kuma.-Pabellón.-Japón 2005

En 1199 ‑ahora en la isla de Kyūshū y ante el estrecho de Iki‑, Hisae comenzó a lucir otros de sus kimonos blancos. Ya no era el sonido sino la fuerza de la corriente silenciosa la que le trazaba el dibujo. Se veía que allí tenía más poder el silencio que el ruido, y el mar, aun cuando se le oía, antes que nada se le veía avanzar impetuoso por los bordes del vestido de Hisae, que le esperaba en pie sobre la orilla. El mar venía girando sobre sí mismo, se autoenvolvía, y las corrientes rápidas iban subiendo kimono arriba hacia las mangas para luego descender hasta los pies. Hisae se dejaba querer por el color del mar, por los azules y los verdes, y por la noche, cuando Hisae colgaba ese kimono en su armario, él apenas estaba húmedo, aunque quedaban para siempre las manchas de las corrientes marinas.”

José Julio Perlado.-(del libro “Una dama japonesa“) (relato inédito)

SKD438347

(Imágenes.-1.-Konan Tanigami- 1917-adamsjapaneseprints.com/ 2.-Kengo Kuma.-Orbe Tea Room.- foto David Ano/ 3.-Carl Gustav Carus.-1819)