PAISAJES DE HEMINGWAY

 

 

“Mirar la nieve, la lluvia, la hierba, tiendas de campaña, vientos, cambios de estación… charlar – decía Hemingway -, volver a ver a tus hijos, una mujer, otra mujer, varias mujeres, pero sólo una mujer de verdad,  algunos amigos, la velocidad, animales, cobardía, valentía, orgullo, co- ordinación, la migración de los peces, muchos ríos, la pesca, bosques, campos, todos los pájaros que vuelan, perros, caminos, toda la buena escritura, toda la buena pintura, las variaciones estacionales de la Corriente del Golfo, sus variaciones mensuales, los vientos alisios, corrientes alternas, la plaza de toros española, bares, vinos, el Prado, Pamplona, Navarra, Santiago de Compostela, Casper, Wyoming, Michigan, Florida, Arkansas, Montana.”

(Imagen – foto de Yousuf Karsh)

HEMINGWAY Y PAMPLONA

escritores-buec-Ernest Hemingway

 

“Quedamos con Antonio Ordóñez para la hora de cenar en “Las Pocholas”. Y regresamos hacia la Plaza del Castillo. Hemingway pisaba las grandes losas con la dignidad y el gozo de quien vuelve a tomar posesión de algo muy suyo. A fin de cuentas, a partir de “Fiesta había comenzado su vida literaria.

Se fue derecho a la terraza del bar “Choko”, después de echar una mirada a la plaza entera.

– Antes iba al “Iruña”, allí enfrente – dijo Hemingway -, pero se ha puesto cargante ese bar.

Además del “Choko” había a mano otros bares, el “Kutz” o “El Torino”, y como el día era largo, habría tiempo para probar las sillas de uno y otro.

Y seguía constante, clamoroso, arrebatado, el homenaje del pueblo, no sólo del pueblo navarro, sino de españoles de todas las regiones que se mezclaban en la cola con los extranjeros. Hemingway hablaba, firmaba. Y de vez en cuando se quedaba abstraído, aturdido, como burlado. De repente, a mí me entraban ganas de preguntarle sobre personajes o hechos pasados.

– ¿Qué tal era Belmonte cuando lo conociste?- le dije en un descanso.

– Más bien callado, un tipo poco expresivo.

– ¿Tímido acaso?

– Un poco raro. Se pasaba uno con él un mal rato hasta que se ponía en facha. Cuando se ponía bromista era divertido, pero esto ocurría poco. Lo natural es que se mantuviera taciturno, como desdichado.

– ¿Tanto?

– Siempre me pareció preocupante”.

 

escritores.-thhui.-Hemingway

 

Todo esto lo cuenta Castillo Puche en su “Hemingway“, cuando pasea con el escritor por Pamplona y por diversos sitios de España. Es sabido que Hemingway, años antes, en el verano de 1924, había vuelto a los Sanfermines (había estado ya en 1922 y 1923) y corre los toros por las calles. En Pamplona se hospeda  en el Hotel Quintana, cuyo dueño le presenta a  diversos toreros. “Aunque los tablones del encierro estaban puestos – prosigue contando Castillo Puche-, todavía no había aparecido el personaje principal de la Fiesta: el toro”. Lo sucedido en Pamplona le fascinó por completo. Anthony Burgess recuerda que Hemingway idolatró al torero Nicanor Villalta y pensó que cuando tuviera un hijo le iba a bautizar con ese nombre. Durante años escribió breves apuntes de las corridas, apuntes vigorosos, sangrientos, para unos imparciales, para otros brutales.

 

escritores.-Ernest Hemingway

 

Las relaciones con el arte taurino y el arte de narrar han sido estudiadas por muy diversos autores. “La gran cosa es resistir – escribe Hemingway hablando de su oficio enMuerte en la tarde – y hacer nuestro trabajo, y ver y oír e intentar comprender; y escribir cualquier cosa cuando sea;  y no antes; y no demasiado tarde (…) Se trata de trabajar y aprender a rendir”. “Escribiendo para un periódico – había dicho en otra ocasión – se cuenta eso que sucede y, con uno o dos trucos, se llega a transmitir  la emoción gracias al elemento de temporalidad que hace emocionante no importa el tipo de suceso que se haya producido ese día. Pero la verdadera realidad, el encadenamiento de movimiento y de hechos que constituyen la emoción y que serán aún válidos un año o diez años después, esto no se encuentra aún a mi alcance, y debo trabajar muy duro para intentar alcanzarlo (…) Yo querría dotar la prosa de una cuarta dimensión, algo más difícil de escribir que la poesía, escribir sin trucos y sin mentira alguna, sin nada que arriesgue el corromper la prosa inmediatamente”.

 

escritores,-.55ec.-Hemingway.-Jean Philippe Charbonnier.-1950

 

(Imágenes.- 1,2 y 3 – Hemingway/ 4.- Hemingway- Jean Philippe Charbonier- 1950)

FIESTA

toros.-ttrbb,.San Fermines.-rtv.es

“Oí el cohete y me di cuenta de que no podía llegar a los corrales a tiempo para ver entrar los toros. De modo que pasé a través de la gente hasta la cerca. Fui apretado contra los tablones de la cerca, donde la Policía estaba sacando a la gente. Corrían hacia los corrales. Luego la gente empezó a llegar. Un borracho resbaló y cayó. Dos policías le agarraron y lo empujaron violentamente hacia la cerca. La gente corría rápidamente ahora. De la multitud se elevaba un gran grito, y pasando la cabeza a través de los tablones vi a los toros salir y seguir por el largo corral entre las empalizadas. Iban apremiados, persiguiendo y empujando a la multitud. Justamente en ese momento un borracho se separó de la cerca con una blusa en la mano.

toros.-rbyynn.-fotografiad. com

Quiso capear un toro.  Los dos policías se precipitaron sobre él, lo acogotaron y uno le pegó con su cachiporra y lo arrastró hacia la cerca, y allí se quedaron parados, apretándose contra los tablones, cuando pasaron los rezagados de la multitud y los toros. Había tanta gente corriendo delante de los toros que la masa se condensó y se hizo más lenta al pasar a través del portal de los corrales. Cuando los toros llegaban galopando en montón, pesadamente, con los flancos llenos de barro, balanceando los cuernos, uno disparó hacia delante, agarró por la espalda a un hombre de los que corrían entre la multitud y lo levantó en el aire. Los dos brazos del hombre estaban rígidos a lo largo del cuerpo, la cabeza se echó atrás al entrar el cuerno; el toro lo levantó y luego lo dejó caer. Luego el toro agarró a otro hombre de los que corrían ante él, pero el hombre desapareció entre la multitud que había pasado entretanto a través del portal y estaba en el redondel con los toros detrás. El portón rojo del redondel se cerró, la multitud que asomaba por los balcones exteriores se volcó hacia el interior, y se sintió un grito, después otro.”

Ernest Hemingway.-“Fiesta”

Alguna vez he hablado en Mi Siglo de Hemingway. Cuando corren los toros en Pamplona me acuerdo de él.

escritores.-rvbn.-Hemingway.-modern-nostalgic

(Imágenes:- 1.-Corridas en los encierros de San Fermin.-rtv.es/ 2.corridas en los encierros de San Fermin.-foyografiad.com/ 3.-Hemingway y Antonio Ordóñez .-modern-nostalgic)