INTERIORES (1)

 

“Retorno a la intimidad de este cuarto. Entonces me quedo mirando la alfombra, los dibujos y el grosor de la lana, y sus medidas y extensiones bajo las grandes patas de los sillones: recorro lentamente esta tonalidad de hebras compactas en estilo de nudo suave y levemente mullido, como reconfortante y deslizante: y la mirada ahora, vaga ya más pérdida y más ancha, menos controlada, repasando conforme sube este contorno de las sillas y su borde dorado y oscuro: y más adelante, enseguida, los ojos se tienden horizontales y resbalando sobre la lisa superficie de mesa del comedor sesgada de vetas que la hacen más noble y al fondo, aquí y allá, muy despacio, maderas, marcos de ventanas, cristales, los estantes de la librería, espacio de cuadros, espacios desnudos, de pared blanca… Todo está aquí permaneciendo; unas manos, una vez, lo han colocado según gusto, orden y disposición.  Dispuestos los objetos, aquellas manos se retiraron en una ocasión… y el escenario siempre idéntico, siempre inmóvil — un escenario que es necesario limpiar cada jornada, pero volviendo a ajustar cada pieza en su sitio — y que permanece sin movimiento propio hasta tanto otras manos lo cambien.

 

 

Este escenario es ya un hábito para mis ojos: cada persona tiene alrededor suyo un escenario más natural o más artificial, más rico o más pobre, menos cuidado o más limpio. El escenario de esta habitación hubo una vez que no tuvo existencia, era la nada en el espacio: pero, poco a poco, a cierto nivel de esa nada, el vacío se ha ido llenando y construyendo hasta desaparecer la nada y el espacio, y todo ello adquirir una forma determinada, un color, y sustentado entre otras formas construidas encima, debajo, a derecha e izquierda de ese escenario, cubrir todo ello una forma de aire y de huecos, e ir sustituyendo el aire limpio y vago por un aire limitado, condicionado por fronteras de tabiques y techos y suelos, — y aceleradas sus corrientes según la disposición de ventanas y balcones cerrados o abiertos. Así la nada invisible ha desaparecido bajo creaciones y formas idénticas o diversas, y todas ellas reunidas en muchas ocasiones, estrechamente emparejadas en verticalidad y en extensión horizontal, fundidas en su interior por complejos conductos y necesidades, separados unos bloques de formas de otros bloques, por espacios libres pero estrechos, alargados como calles del aire…, allí quedaban como encajonados entre los muros y girando de improviso en revuelo de esquinas y de cruces.”

José Julio Perlado“Contramuerte”

 

 

(Imágenes—1-Roy de Carava -1953/ 2-Robert Henderson/ 3 –Saúl Leiter)

AQUELLA ÉPOCA (3)

ciudades.- yyfrrm.- Andreas Feininger

“Así, el panorama de las ciudades dejaba ver una extensión enorme de casas similares frecuentemente envueltas en una densa humareda. Bajo aquellas urbes gaseosas, de tinte gris y expandidas entre cielo y suelo como ciudades flotantes e impregnadas, podían encontrarse capitales inmensas, tan absolutamente silenciosas desde lejos como hirvientes de ruidos insoportables en su interior.

ciudades.-tgbju.-Joel Tjinjelaar.-twistedsifter com

Si es necesario creer ciertos textos, las mayores de aquellas urbes se hacían tentaculares, transformándose en una sola vivienda de extraordinarias proporciones; vivienda, por ejemplo, que disponía de todos los elementos y necesidades de una casa: espacio para dormir o para alimentarse, lugar de trabajo y de recreo, así como aquellas zonas reservadas para servicios de higiene que todo hogar, con un mínimo de dignidad poseía. Unas páginas de

ciudades.-lol.-Michael Wolf.- de la arquitectura de la densidad.- 2002- outlying

aquel tiempo detallan la existencia de las llamadas “ciudades- dormitorio”, situadas en su inicio a una cierta distancia del núcleo de la urbe pero muy pronto absorbidas por él. Podía entonces decirse que, mientras la historia en épocas anteriores había ido mostrando la evolución de estructuras urbanas muy diversas ( las denominadas, por ejemplo, “ciudades carboníferas”, más tarde, “ciudades subterráneas”, y después, el nacimiento de conjuntos de cercanías, etc ), lo que destacaba sin embargo, en aquellos años próximos al fenómeno, eran inmensas concentraciones congestionadas como órganos a punto de estallar, extendiendo tan rápida como imperceptiblemente sus arterias hacia todos los ángulos, hinchando sus pulmones de gases y no alcanzando jamás fronteras ni límites: todo ello en una modificación constante e irreversible en donde anchura y largura se agigantaban.”

ciudades.-6hhy.-Nueva York.-Andreas Feininger.-Manhattan en 1941

JJPerlado.Contramuerte”.- pág 23

(Imágenes.- 1.-Andreas Feininger/ 2.- Joel Tjinjelaar/3.- Michael Wolf.- arquitectura de la densidad /3.- Andreas Feininger.– Manhattan.-1941)