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Posts Tagged ‘Norman Rockwell’

 

 

“Cenicientarecuerda Chesterton en sus Ensayos – recibió un carruaje del país de las maravillas y un cochero surgido de la nada, pero también una orden – que lo mismo podían haberle dado en Brixton – de que llegase a casa antes de las doce. Además recibió unos zapatitos de cristal, y no puede ser coincidencia que el cristal sea un material tan común en los cuentos populares. Una princesa vive en un castillo de cristal, la otra en una colina de cristal, y la de más allá lo ve todo reflejado en un espejo. Pueden vivir en casas de cristal, siempre que no tiren piedras, pues ese brillo del cristal no es sino la expresión del hecho de que la felicidad es luminosa pero frágil, como la sustancia que con tanta facilidad se hace añicos en manos de la criada o del gato. Dicho sentimiento procedente de los cuentos de hadas también me impregnó a mí y se convirtió en mi sentimiento respecto al mundo entero. Pensaba, y sigo pensando, que la vida humana es luminosa como el diamante , pero frágil como el cristal de una ventana; y aún recuerdo los escalofríos que sentía cuando oía comparar los cielos con un terrible cristal: temía que Dios hiciera desplomarse con estrépito el cosmos.

 

 

Si Cenicienta dice: “¿Por qué tengo que volver del baile a las doce?”, su hada madrina puede responder :” ¿Y por qué tienes que ir hasta las doce?”. (…)  El caso es que dejé los cuentos de hadas en el cuarto de juegos y ya no he vuelto a encontrar libros tan sensatos. Dejé a la niñera, guardiana de la tradición y la democracia, y no he encontrado a ningún moderno tan cuerdamente radical y conservador como ella. Pero lo importante es que, cuando me introduje en el ambiente intelectual del mundo contemporáneo, descubrí que era totalmente opuesto en dos cosas a mi niñera y a los cuentos infantiles. He tardado mucho en averiguar que era el mundo moderno el que estaba  equivocado y que mi niñera tenía razón. Lo verdaderamente curioso era que el pensamiento moderno contradecía las creencias fundamentales de mi infancia en sus dos puntos esenciales.

 

 

Ya he contado que los cuentos de hadas me inspiraron dos certezas: en primer lugar, que el mundo es un lugar absurdo y sorprendente, que podría haber sido diferente, pero que resulta bastante placentero tal como es; y, en segundo lugar, que, ante esa sorpresa y ese absurdo tan placenteros, más vale ser modesto y aceptar las extrañas limitaciones de tan extraña bondad.”

 

 

(Imágenes-1-Alfred Kubin- 1902 – cortesía de Neue gallerie – the New York Times/ 2- Edmund Dulac- ilustración para los cuentos de Edgar Allan Poe/ 3-oftherwate tumblr/ 4-Norman Rockwell)

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escribir-dd00-norman-rockwell

 

“La profesión de escritor- decía Erskine Caldwell – tiene un lado penoso, que consiste en que el trabajo lo obliga a uno a mezclarse con una serie de literatos. Para guardar las apariencias, una o dos veces por año, hay que concurrir a una reunión y pasar varias horas en compañía de críticos, autores y gente que lee libros. Todos ellos hablan una jerga que sólo pueden entender los literatos. Únicamente después de proceder a una purificación de fondo puede uno recobrarse y caminar con la cabeza en alto, como un ser humano”.

(Imagen- Norman Rockwell)

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lectura.-3deed.-Norman Rockwell.-1921.-Doug Jarret s Rockwell Collection

 

“Se lee mucho antes de dormir – recordaba Georges Perec -, y a menudo para dormirse, mas aun cuando no se concilia el sueño. Hay un gran placer en descubrir, en una casa donde nos invitaron a pasar el fin de semana, libros que no leímos pero que sentimos deseos de leer, o libros familiares que no leíamos desde hacía mucho tiempo. Nos llevamos una docena al dormitorio, los leemos, los releemos, casi hasta la mañana.

 

 

lectura.-5yhn.-Nina Leen.-1945.-LIFE

 

Las amas de casa leen en las plazas mientras miran jugar a los hijos.

Rara vez se lee durante el trabajo, a menos que el trabajo consista precisamente en leer.

Los curiosos vagabundean en las librerías de lance, o van a leer las noticias expuestas en las puertas de los diarios.

Los consumidores leen el diario vespertino mientras toman un aperitivo en la terraza de un café.

 

vida cotidiana.-r56677.-Sergio Larrain.-metro de Earls Court Olympia.-1959

 

Se lee mucho al ir o al volver del trabajo (…) El lugar donde se lee es en el subterráneo (…) Desde el punto de vista de la lectura, el subterráneo ofrece dos ventajas: la primera es que un trayecto en un subterráneo dura un tiempo determinado casi con exactitud (alrededor de un minuto y medio por estación), lo cual permite regular la lectura: dos páginas, cinco páginas, un capítulo entero, según la longitud del trayecto. La segunda ventaja es la recurrencia biocotidiana y pentasemanal del trayecto. El libro comenzado el lunes por la mañana se terminará el viernes por la tarde…

 

EL FERROCARRIL EN EL ARTE

 

Se lee mucho cuando se está de viaje. Incluso se le consagra una literatura especial, llamada literatura de estación. Se lee mucho en los trenes. En los aviones se suele hojear revistas.

 

lectura.-5ggt.-John Lavery.-1922

 

Leer en vacaciones

 

lectura.-ttrrvb.-Eric Ravillious

 

 

Lecturas de veraneantes. Lecturas de agüistas. Lecturas de turistas.

 

sueño-uubbf-dormir- lectura- Michael Ancher- mil ochocientos ochenta y dos

 

Leer cuando uno está enfermo, en casa, en el hospital, en convalecencia.”

 

Georges Perec.-“Pensar/ clasificar”

 

 

Leer. Siempre leer.  

(Imágenes.-1.-Norman Rockwell.-1921/2.-Nina Leen- 1945/ 3.-Sergio Larrain.-1945/ 4.-Augustus Egg.- museo walker/ 5.-John Lavery- 1922/ 6.-Eric Ravillious/ 7.-Michel Ancher- 1882)

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vida cooriente.-7hh.-dinero.- Norman Rockwell.-soñar despierto de una contable.-1924

“He encontrado la felicidad en Cambo confesaba Edmond Rostand, el autor de “Cyrano – Allí paseo, respiro, sueño. Voy a hacerme construir una casa en un sitio incomparable. Tengo flores, tengo montañas, tengo el agua del gentil Nive, tengo la compañía de magníficos vascos. He ahí mi vida. ¿Para qué recargarla de cuidados superfluos? ¿ Y por qué he de trabajar a la fuerza? ¿ Qué es esa obligación de trabajo que se quiere imponer a todo el mundo? Si no tengo ganas de trabajar, ¿por qué he de trabajar?.” Lo comenta todo esto Rubén Darío en su libro “Opiniones(Mundo Latino) y añade que “en el inmenso vulgo hay la creencia de que, al contrario que Rostand, al artista le es necesaria la penuria, la miseria“. Darío hace eco de los comentarios que repiten cómo Cervantes no cenó cuando concluyó El Quijote, que Homero fue un mendigo y que muchos grandes poetas vivieron y murieron en el sufrimiento y en la escasez. Al propio Rubén Darío le dijeron un día: “Dios quiera que nunca le sonría a usted la fortuna“, y el poeta nicaragüense añade en otro momento: “¿Qué no hubiera hecho Verlaine poderoso o Mallarmé 

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con rentas copiosas?.” Antiguo debate el de literatura y dinero que nos podría llevar, entre muchos otros casos, hasta la vida de Dostoievski, para preguntarnos: “¿qué habría hecho si le hubieran suprimido sus deudas, sus adelantos, sus compromisos acuciantes?.” Hay poquísimos escritores a los que ha sonreído la fortuna y muchos en cambio que han trabajado cercados siempre de tensiones económicas. Es el dominio de  los “trabajos forzados” a los que ya he aludido aquí al referirme al libro de Daria Galateriatoda la variedad de profesiones que los autores han debido abrazar para poder comer. Las situaciones han sido diversas y a veces sorprendentes. Es el mundo de los intelectuales sin dinero.  Cuenta Curzio Malaparte que, recién llegado a París, al llegar a la Île  Saint- Louis, se detiene para comprar cigarrillos en

dinero.-tujm.-realmccoy.-mano con dinero aislado en fondo de arte pop flash.-123RF

un estanco, cuando un taxi se acerca. Baja un joven alto y flaco, con pequeñas manchas rojas en la cara; con decisión le pide a Malaparte veinte francos. Los coge, se los da al taxista, se guarda en el bolsillo el resto y, sin decir una palabra, se aleja. Pocas horas después, en el salón de la casa a la que Malaparte está invitado –  salón de intelectuales – le presentan al joven de las manchas rojas en la cara. “He aquí a André Malraux”, le dicen. Malraux empieza a hablar con su famosa elocuencia nerviosa – anota Galateria – y nunca más se referirá a aquellos veinte francos tan asombrosamente requeridos.

(Imágenes:- 1.- Norman Rockwell.-1924/2.-monedas/3.- realmccoy.-mano con dinero aislado en fondo de arte pop flash.-123RF)

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