¿CIUDADES MUERTAS?

«¡ Y qué triste estaba también Brujas en aquellas últimas horas de la tarde! Es así como él la deseaba. Por esa misma tristeza, la había elegido y había ido a vivir allí después de la gran tragedia. Antes, en los tiempos felices, cuando viajaba con su mujer y juntos llevaban una vida llena de fantasía y un tanto cosmopolita – en París, en el extranjero, junto al mar -. antes había venido con ella, de paso, sin que aquella gran melancolía pudiese influir en su alegría. Pero más tarde, ya solo, se había vuelto a acordar de Brujas y había intuido al instante que a partir de aquel momento, tenía que fijar allí su residencia».

Así lo escribe Georges Rodenbach en su novela lírica y dramática «Brujas, la muerta«, publicada en 1892 (Vaso Roto). Estudiada como uno de los exponentes de la narración de Fin de Siglo, Mallarmé dijo de Rodenbach que era» uno de los artistas más puros y exquisitos. Es un maestro de la sensación. Puede decirse que percibe analogías y descubre relaciones por el tacto y el oído, hasta el punto de que, aunque indiscreto, sería curioso saber si no es la sensación la que sugiere su pensamiento».

¿Era Brujas entonces una ciudad muerta? ¿Es Venecia ahora una ciudad muerta? Byron, Musset, Gautier, Taine y Wagner, entre otros, quisieron comenzar a tejer a finales del XlX  el mito de Venecia como ciudad muerta. Muchas veces he hablado de Venecia en Mi Siglo. Pero se han estudiado varias ciudades más como posibles «ciudades muertas«. «Toledoopina, por ejemplo, Hans Hinterhäuser al comentar las figuras y mitos del Fin de Siglo (Taurus) – es ciudad muerta y lugar místico, aunque de modo diferente a Venecia y con mayor intensidad que Brujas«. Los pasos en Toledo entre Grecos que cruzan van unidos al vaivén de las góndolas ante iglesias y palacios acuáticos y también a las nieblas de Brujas envolviendo a la melancolía.

Las ciudades – y también los campos – se han hermanado siempre con escritores y pintores, pero igualmente con personajes. Steiner separa muy bien la ciudad y el campo en «Ana Karenina» y en «Resurrección«. Julio Caro Baroja ha dedicado importantes trabajos a lugares comunes surgidos en la relación ciudad – campo.

Ciudades muertas, escritores vivos. Escritores vivos resucitando a ciudades que no desean morir.

(Imágenes- 1.- Brujas/ 2.-Venecia.-Lucien Lévy Dhurmer/ 3- Venecia.-Guido Cadorin.-El Canal.-1921.-colección privada/ 4.-Venecia.-Luisa Casati.-1921)

MANOS, OJOS Y BOCA DE VENECIA

ciudades.-114,.Venecia.-2003.-por Arno Rafael Minkitten.-artnet

El último número en español de National Geographic está dedicado a Venecia y yo recuerdo que cuando la mano se posa sobre el lomo de aquellos canales podemos notar, como dice en su delicioso y pequeño libro Tiziano Scarpa, que «Venecia es un pez» (Minúscula), una ciudad de agua,  silencio escurrido sobre ese «lenguado colosal tendido al fondo». Venecia igualmente es tortuga, los pies de Venecia levantan escalones al costado de alcantarillas y canales, Venecia es mano sobre piedras y parapetos, Venecia son olores, «como en el arsenal de los venecianos  (dice Dante en «El Infierno«)  hierve en invierno el pegajoso alquitrán para embrear los barcos averiados que no pueden navegar«. «Los más hediondos canales – recuerda Scarpa  ( y él ha nacido en Venecia )- son el río delle Muneghéte, en la frontera entre los barrios de Santa Croce y San Polo, y el recodo apestoso entre la Fondamenta del Remedio y el Sotopòrtego de la Stua«; Venecia es también oído, oído del acordeón y de la góndola, escucha de la cadencia del agua, cabeceo de los vaivenes sobre  los que en alguna ocasión hablé ya en Mi Siglo.

Venecia.-656.-John Singer .-siesta de los gondoleros.-1904.-Fundacón Beyeler.-

Venecia es ojo. «La belleza te asalta a fachadas – dice Scarpa -, te abofetea, te golpea. (…) Las ventanas de las casas están exageradamente cerca de las esquinas, asoman al máximo por la proa angular de los edificios para captar la mayor cantidad de luz posible, reflejarla de inmediato sobre la pared adyacente y proyectarla dentro de la habitación».

Venecia es boca también. Se muerden los bocados de su alfabeto y se disfruta a la vez con los «bìgoli in salsa«, los espaguetis agujereados con salsa de sofrito de cebolla y anchoas en salmuera.

venecia.-999.-anders Zorn 1894.-Fundacion Beyeler

Y por fin – entre muchas cosas más – Venecia son libros, autores, obras. Musset y George Sand, Chateaubriand, D ´Anunnzio, Balzac, Dickens, Proust, Mann, Henry James, Mark Twain, Saul Bellow, Ruskin, Dino Buzzati, Kafka, Walter Benjamín…, la lista sería interminable. Hotel San Marco, Hotel Sandwirth, Hotel Gritti Palace, Hotel de Europa, Hotel Danieli, Hotel Bellevue et de Russie…; por allí estuvieron las mentes y las plumas creando anotaciones, llenando cuadernos… El pez de la ciudad bajaba mientras tanto entre canales, manso,  pasaba despacio bajo el puente de Rialto y, para no distraer a quienes escribían, apenas hacía ruido.

(Imágenes. 1.-Venecia.-foto de Arno Rafael Minkitten.-2005.-arnet/ 2 .-siesta de los gondoleros-por John Singer Sargent-.10904.-Fundación Beyeler/ 3.-gondolero-por Anders Zorn.-1894.-Fundación Beyeler)