COLORES DE PAVO REAL

comer-cggyyu-pavo real

“¿Qué soberbia criatura, dilatando

la cola de magnífica manera,

las verdinegras plumas relumbrantes,

con su ancho cendal extendido,

muestra luego las escamas de su pecho

como un redondo y prodigioso escudo?

Azules, grises, de turquesas,

son, al extremo sus plumas,

círculos de sombra, olas renovadas

de oro fluido, de plata escurridiza;

si las inclina, ¡fulguran esmeraldas!

si las vuelve, ¡zafiros resplandecen!”

Así describe el poeta ruso Gavrila Derzhavin los colores del pavo real. “Estrofas que centellean como escaparates de orífices – va comentando Angelo Maria Ripellino en su Itinerario a lo maravilloso”, al que ya me he referido aquí -, algunas figuras parecen hechas a cincel, como gemas nieladas. Su pajarillo, su pavo real con collages de pajitas preciosas, de filigranas, de esmaltes, de entorchados, ejemplares de una fantástica fauna de joyero.”

Pero los colores del pavo real no son los únicos en Derzhavin.  Ripellino destaca también otros coloridos ante el espectáculo de manjares y comida, “la textura de las cosas, la corporeidad tangible de los objetos se une en sus versos a las listas de frutos y de bocados catados”:

“Jamón purpúreo, sopa verde de coles con yema de huevo, pastel amarillo y bermejo, blanco queso, rojos camarones, caviar como brea, como ámbar, y, con azuladas plumas, un lucio variopinto.”

comer-vhui-bodegón- Antonio de Pereda- mil seiscientos cincuenta y dos- Museo  del Hermitage- San Petersburgo

Es el itinerario a lo maravilloso de la plasticidad:

“Retumba la música, coros se oyen

en torno a tus apetitosas mesas;

montañas de dulces y ananás,

gran cantidad de varios frutos,

seducen y alimentan los sentidos;

hace los honores una fila de muchachas,

ofreciendo a su vez los vinos más diversos:

con el tinto alterna el champán,

la cerveza rusa con la inglesa,

y el mosela con el agua de seltz”.

“Suntuosidad – dice Ripellino – que corresponde al esplendor de la época de Catalina. Los frisos, las arcadas, los relieves, las resplandecientes minucias de sus estrofas pomposas equivalen a las colecciones de bronces, de cuadros, de porcelanas, que amontonaban entonces en sus mansiones Bezborodko y Yusúpov.

comer-vffyy-bodegón con reloj.-mil seiscientos cincuenta y dos- Antonio de Pereda- Museo Pushkin de Bellas Artes de Moscú

(Imágenes.-1.-pavo real/ 2.-Antonio de Pereda.-1652- museo de Le Hermitage.-San Petersburgo/3.-Antonio de Pereda.-1652-Museo Pushkin de Bellas Artes de Moscú)

DEGAS, DANZA, DIBUJO

Las tres DDegas Danza Dibujo – (Paul Valéry en el título de su texto sobre el pintor no las quiso separar con comas)  parece que bailaran y se mezclaran unas con otras representando de alguna forma uniones y trazos del gran impresionista francés. La Royal Academy of Arts de Londres nos lo acerca ahora en una exposición y podemos seguir atentamente evoluciones, pasos y movimientos. Es siempre Degas y el Ballet, o el Ballet y Degas, o Degas delante del Ballet, o el Ballet pintado por Degas. De los caballos de Degas hablé ya en Mi Siglo, y hace más tiempo aún de su ballet de medusas.


Me llaman el pintor de las bailarinas -confesaba Degas -. No comprenden que, para mí, la bailarina es un pretexto para pintar hermosas telas y representar el movimiento”. Valéry, en sus “Piezas sobre arte” (La Balsa de la Medusa), separa de nuestros movimientos voluntarios ( los que tienen por fin una acción externa, es decir, alcanzar un objeto o lugar ) los otros movimientos, cuyas evoluciones no nos llevan a ningún objeto determinado. Y ahí se encuentra la Danza. Ahí van las tres D unidas en sus evoluciones y en sus ritmos – Degas Dibujando Danza; Dibujos de Danza de Degas –, a veces acompañadas por la música, “el universo de la Danza y de la Música tienen relaciones ímtimas que todos notamos – decía Valérysin que nadie sin embargo haya captado hasta ahora su mecanismo ni demostrado su necesidad. En los ballets se ven instantes de inmovilización del conjunto durante los cuales el grupo de ejecutantes ofrece a las miradas una decoración fija, mas no duradera, un sistema de cuerpos vivos limpiamente detenidos en sus actitudes y que da una singular imagen de inestabilidad.

En ese universo de la Danza – seguía diciendo Valèry el reposo no tiene lugar: la inmovilidad es cosa impuesta y forzada, estado de paso y casi de violencia, en tanto saltos, puntas, rotaciones vertiginosas son materia totalmente natural del ser y el hacer”.

Y así vemos el movimiento del dibujo y cómo baila la Danza de la mano de Degas.

(Imágenes:- 1.-Degas:  bailarina posando para un fotógrafo.- Museo Pushkin de Bellas Artes de Moscú/ 2.- Degas.-bailarina.-Museo d`Orsay/ 3.-Degas: bailarinas vestidas de azul.- Museo Pushkin de Bellas Artes de Moscú)