OTOÑO, CAÍDA

 

 

“Caen, caen los días; cae el año

desde el verano.

Sobre el suelo mullido por las hojas,

cae el aroma,

que errando solicita la atención

del soñador.

Atento el soñador, a pie, despacio

va contemplando

cómo en los amarillos de la flora

la luz se posa,

reconcentrada ya en la claridad

de un más allá.

Más acá se difunde por la atmósfera

casi una gloria

que es ya interior, tan íntima al amparo

de los castaños,

tan dulcemente abandonada al sol

del peatón.

Con ondas breves de silencio el lago

llega hasta el prado,

propicio a recibir algunas ondas

de remadoras.

 

 

Apariciones que a los sueños dan

cuerpo real.

Y el soñador y el sol, predestinados

por tanto hallazgo,

se exaltan con asombro ante las frondas

cobrizas, rojas

de esos arces divinos en furor

de donación.”

Jorge Guillén —“Cántico” (1928)

 

 

(Imágenes—1-Michael Yamashita- National a Geographic/ 2-Lynn Geesaman/ 3-foto Elliot Eskey)

OTOÑO EN MADRID

 

 

“Sentado en la misma piedra, inmerso en el mismo olvido y sonriente a la misma desilusión, he vuelto un instante a sorprender el otoño.  Ha venido este día de agosto al jardín a preparar su temporada, menos ligero ya de ropa, rodeado de brisas frescas y con una hoja verde-amarillenta en la boca.

Aún no están las cosas que son pero ya piensan aquí. Y su pensamiento hecho hoja y agua, pájaro y sol, nos cerca la frente y entra un poquito, y luego, voluble, se va en el mediodía que tiene ya algo de tarde.

Algo de tarde. Como una tarde es el día todo del otoño. Sobre su luz está siempre, inminente, lo sombrío y lo frío sobre su calor. Ya el corazón lleno de amor lo siente. Y no se ve en él un saludo infantil del invierno sino un adiós romántico a la primavera.”

Juan Ramón Jiménez – “El otoño”- “Colina del alto chopo”

 

 

(Imágenes -1-Lynn Geesman- 1997/ 2-Michael Yamashita – National Geographic)

OTOÑO EN EL PARDO

“Contra el macizo negro y plata de Guadarrama, que asoma imponente, mina de hierro, entre sus nubes grandes, al fin del río, el agua gris viene al puente viejo, entre chopos deshojados, que aún conservan un festón amarillo.

El terreno bello, lomeado, hace un oleaje de verdeazul y sombras negras, y por las negras encinas sin bellotas, andan los cuervos negros.

El dramatismo de El Pardo no es nada ascético, como se ha dicho tanto, ni nada místico. Su trájico es sano, su fatídico saludable y con quien debiera concertar mejor que con Felipe ll, Felipe lV y Carlos lV, es con Carlos lll.

El Pardo se ha aconsejado como sanatorio. Sí, es sanatorio de sanos, concentrador de dispersos, arraigador de volubles, pedazo ejemplar de esta gran España otra – ¡ qué lejos de ésta! – con su Guadarrama de hierro y plata, sus encinas de hierro y fecundidad y su sueño de hierro y vida”.

Juan Ramón Jiménez: “Otoño en El Pardo” (“Madrid posible e imposible”)

(Imágenes:- 1.- Mary Cassatt.-1880/ 2.- Lynn Geesaman-.-parq de Scaux.-France.-1997)

INVIERNO 2011 (3) : YO DIGO RÍO

“Yo digo río, corrosivo

beso de entrañas,

río, cortadura, enorme abrazo

en los más pequeños pantanos,

agua forzada forcejeando con las compuertas,

pues con las nuevas lágrimas

te he transformado en río

venenoso

rítmico

triunfante

que hacia las orillas floridas del mar

arroja como cicatriz mi senda de manzanillos.

Yo digo río

como quien diría paciente cocodrilo real

dispuesto a salir del sueño,

río

como anaconda real,

inventor del sobresalto,

río,

chorro único como desde el fondo de la pesadilla

las montañas más Peladas.

Río

a quien todo le está permitido,

aleja ya mis orillas,

ensánchame

para auscultar el nuevo corazón coralino de las mareas,

y que todo el horizonte, cada vez más ancho

ante mí,

a partir de tu hocico se aventure

desde ahora

remolino

y líquido”.

Aimé Césaire: ” Tu retrato

(Imágenes.-1.-Damme.-Bélgica 1995.-Lynn Geesaman.-Thomasbarry.com/ 2.-Damme.-Bélgica 2004-.- Lynn Geesaman-Thomasbarry.com/3.–Bélgica 1995.-Lynn Geesaman.-galería Robert Koch)