EL DESAYUNO

 

 

“Me gustas cuando dices tonterías,

cuando metes la pata, cuando mientes,

cuando te vas de compras con tu madre

y llego tarde al cine por tu culpa.

Me gustas más cuando es mi cumpleaños

y me cubres de besos y de tartas,

o cuando eres feliz y se te nota,

o cuando eres genial con una frase

que lo resume todo, o cuando ríes

(tu risa es una ducha en el infierno),

o cuando me perdonas un olvido.

Pero aún me gustas más, tanto que casi

no puedo resistir lo que me gustas,

cuando, llena de vida, te despiertas

y lo primero que haces es decirme:

”Tengo un hambre feroz esta mañana.

Voy a empezar contigo el desayuno.”

Luis Alberto de Cuenca – “El desayuno” – “El hacha y la rosa” (1993)

(Imagen – Sibylle  Bergemann)

IMITAR Y CREAR

escritores-vvghh- Proust- Tullio Pericoli

 

Hay una etapa en la creación en la que es obligatoria una actitud mimética. La mayoría de los grandes escritores han pasado por esa fase”, ha querido recordar el poeta y filólogo Luis Alberto de Cuenca, y el  director de la Real Academia Española, José Manuel Blecuaha completado: “Un escritor se hace con la lectura”.

El escritor empieza imitando, se sintetizó en unas recientes declaraciones. Ello es cierto. Pero el imitar y el crear a la vez se ha logrado también en figuras memorables de las letras. En 1908 Proust decide comentar un acontecimiento a través de una serie de “pastiches” o parodias. Se trataba de que un ingeniero francés, Lemoine, había hecho creer a Sir Julius Wernher, presidente de de la De Beers, que él podría fabricar diamantes, y ese escándalo estalla a principios de 1908. Marcel Proust publicará en “Le Figaro” una serie de parodias  glosando lo ocurrido como  si lo escribieran y describieran (es decir, “a la manera de”)  Balzac, Flaubert, Sainte-Beuve, Goncourt o Michelet entre otros. En un volumen, publicado en 1919, añadirá  Saint Simon, y quedarán inéditas las versiones correspondientes a Chateaubriand, Maeterlink y Ruskin.

 

Proust-innh- el mundo de Marcel Proust- larousse fr

 

El mayor especialista en la obra de Proust, como es Jean-Yves Tadié, destaca que lo que se propone el gran escritor francés es, acercándose a los rasgos dominantes y recurrentes de los autores citados, ejercer una doble crítica: analítica (bajo la forma de ensayo) y sintética ( bajo la forma de parodia). Proust se adapta al ritmo del autor imitado, incluso cuando se trata de su propio estilo. Cuando Proust publica estos textos en el periódico son elogiados por los entendidos en la materia, que admiran la maestría en un arte menos fácil de lo que parece, pues la inteligencia de Proust se une a la invención y se hermanan el talento y el genio.

 

 

escritores.-9jbbn.-Marcel Proust.-colección Martinie

 

Este género de la imitación – y a la vez de la creación – tendrá sus seguidores. Dos escritores franceses, Paul Reboux y Charles Muller, publicarán un volumen bajo el título “A la manera de…”, pero será Proust quien quede absolutamente reconocido. Sus imitaciones-creaciones reunidas en “Parodias y misceláneas” (Alianza)  nos acercan a lo que hubieran escrito Balzac o Michelet en parecidas circunstancias. Proust recibe los elogios a sus parodias definiéndolas como “un ejercicio fácil y vulgar” y cuando alguno de sus amigos le expresa su admiración ante tal técnica literaria el escritor francés responde que en el fondo, con esas parodias, lo que ha querido de algún modo es enviar unas cartas de despedida a sus maestros antes de iniciar él su obra original. Tal obra será “A la busca del tiempo perdido”.

 

 

(Imágenes.- 1- Marcel Proust- por Tullio Pericoli/ 2.-El mundo de Marcel Proust- larousse.fr/ 3.-Marcel Proust- foto H. Martinie)