VERANO 2018 (8) : LEÓN FELIPE

 

 

“¿Dónde está la estrella de los nacimientos?

La tierra, encabritada, se ha parado en el viento.

Y no ven los ojos de los marineros.

Aquel pez —¡seguidle!—

se lleva, danzando,

la estrella polar.

El mundo es una  slot-machine,

con una ranura en la frente del cielo,

sobre la cabecera del mar.

(Se ha parado la máquina,

se ha acabado la cuerda).

El  mundo es algo que funciona

como el piano mecánico de un bar.

(Se ha acabado la cuerda,

se ha parado la máquina)…

Marinero,

tú tienes una estrella en el bolsillo

¡Drop a star!

Enciende con tu mano la nueva música del mundo,

la canción marinera de mañana,

el himno venidero de los hombres.

¡Drop a star!

Echa a andar otra vez este barco varado, marinero.

Tú tienes una estrella en el bolsillo…

una estrella nueva de paladio, de fósforo y de imán”.

León Felipe – “Drop a star” (1929)

(en los cincuenta años de su fallecimiento )

 

 

(Imágenes -1- León Spilliaert/ 2-Salvador Dalí – 1942- museo de San Petersburgo)

EL POETA LE CUENTA SU VIDA PRIMERO A LOS HOMBRES

 

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“El poeta le cuenta su vida primero a los hombres;

después, cuando los hombres se duermen, a los pájaros;

más tarde, cuando los pájaros se van, se la cuenta a los árboles…

Luego pasa el Viento y hay un murmullo de frondas.

Y esto me ha dicho el Viento:

que el pavo real levante la cola y extienda su abanico,

el poeta debe mover sólo las plumas de sus alas.

Todo lo cual se puede traducir también de esta manera:

lo que cuento a los hombres está lleno de orgullo;

lo que cuento a los pájaros, de música;

lo que cuento a los árboles, de llanto.

Y todo es una canción compuesta para el Viento,

de la cual, después, este desmemoriado y único espectador

apenas podrá recordar unas palabras.

Pero estas palabras que recuerde son las que no olvidan nunca las piedras.

Lo que cuenta el poeta a las piedras está lleno de eternidad.

Y ésta es la canción del Destino, que tampoco olvidan las estrellas”.

León Felipe -“Biografía, poesía y destino” – “Ganarás la luz”

 

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(Imágenes.-1.-Ota Janecek- 1961/ 2.-Lesser Ury– 1909- colección privada)

“EL NIÑO DE VALLECAS”

“De aquí no se va nadie.

Mientras esta cabeza rota

del Niño de Vallecas exista,

de aquí no se va nadie. Nadie.

Ni el místico ni el suicida.

Antes hay que deshacer este entuerto,

antes hay que resolver este enigma.

Y hay que resolverlo entre todos,

y hay que resolverlo sin cobardía.

Sin huir

con unas alas de percalina

o haciendo un agujero

en la tarima.

De aquí no se va nadie. Nadie.

Ni el místico ni el suicida.

Y es inútil

inútil toda huida

(ni por abajo

ni por arriba).

Se vuelve siempre. Siempre.

Hasta que un buen día (¡un buen día!)

el yelmo de Mambrino

-halo ya, no yelmo ni bacía –

se acomode a las sienes de Sancho

y a las tuyas y a las mías

como pintiparado,

como hecho a la medida.

Entonces nos iremos todos

por las bambalinas.

Tú, y yo, y Sancho, y el Niño de Vallecas,

y el místico, y el suicida”.

León Felipe.“Pie para El niño de Vallecas” de Velázquez”

(el enano Francisco Lezcanosegún afirma Brown en suVelazquez” -estuvo empleado en la Corte entre 1634 y 1649, salvo una ausencia de tres años. “Lo que tiene en la mano – nos enseña Brown – es un mazo de cartas, símbolo tradicional de la ociosidad, que puede referirse a su condición de compañero de juegos de Baltasar Carlos o, de manera más general, a la misión de entretenimiento que cumplía en la Corte. El enano está sentado en una roca, con la pierna derecha osadamente extendida hacia el espectador. (…) Viste traje de color verde hoja seca y tiene por fondo una oscura escarpadura rocosa. En el centro de tan leñosos colores, el rostro es el núcleo de atención irresistible de toda la composición. La cabeza, echada ligeramente hacia atrás, se inclina hacia un lado en la medida justa para trastornar el equilibrio de la postura. La descompensación se afirma suavemente por medio de la mancha blanca de la camisa, por completo visible a un lado y casi invisible al otro. Aunque los rasgos están plasmados con la técnica de transparencias que caracteriza a los retratos informales, la nariz respingona y casi sin caballete, el gesto torcido de la sonrisa semiinconsciente y la expresión velada pero vacía de la mirada retratan con contundencia a una criatura cuya deformidad parece alcanzar tanto al alma como al cuerpo. (…) Velázquez se animó a plantear la ejecución por la vía de audaces atajos: por ejemplo, la sumaria descripción de las manos, en las que los dedos parecen surgir de las sombras por medio de dos breves e irregulares pinceladas de un pigmento rojo anaranjado”)

La poesía y la pintura – como tantas otras veces – se entrelazan ante un mismo motivo. Como también aquí se une la medicina, cuando en 1964 el doctor Moragas, al estudiar “los bufones de Velázquez,” diagnostica que Lezcano “sufre de un cretinismo con olifogrenia y las habituales características de ánimo chistoso y fidelidad perruna”. ” En la cara hay una expresión de satisfacción, favorecida por el entornamiento de los párpados y la boca entreabierta, que parece acompañarse del inicio de una sonrisa…” Murió Lezcano en 1649 y tenía este llamado “Niño de Vallecas”, según señala Moragas, un criado a su servicio, lo que era común entre los bufones reales.

(Imágenes:- 1.-detalle de “El Niño de Vallecas”/ 2.-Velázquez.-Francisco Lezcano, el “Niño de Vallecas”.- Museo del Prado.-wikipedia)