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Posts Tagged ‘“La Divina Comedia’

 

 

”Con objeto de hacer lo que haces, necesitas caminar. Andando es como te vienen las palabras, lo que te permite oír su ritmo mientras las escribes en tu cabeza. Un pie hacia delante, y luego el otro, el doble tamborileo de tu corazón. Dos ojos, dos brazos, dos piernas, dos pies. Éste, y luego el otro. Ése, y luego éste. El acto de escribir empieza en el cuerpo, es música corporal, y aunque las palabras tienen significado, pueden a veces tener significado, es en la música de las palabras donde arrancan los significados. Te sientas al escritorio con objeto de apuntar las palabras, pero en tu cabeza sigues andando, siempre andando, y lo que escuchas es el ritmo de tu corazón, el latido de tu corazón.”

 

 

Paul Auster compone estas frases en su “Diario de invierno”, pero su caminar persiste a lo largo de los libros. En las conversaciones que mantuvo con I. B. Siegumfeldt recogidas ahora en “Una vida en palabras”, vuelve a recordar que “caminando se establece un ritmo, una cadencia binaria, como con tantas cosas propias del cuerpo humano: dos ojos, dos manos, dos piernas, dos pies, y el latido del corazón, que es una especie de bum- bum, bum- bum. Caminar parece crear un ritmo conducente a la producción de lenguaje, en especial, por supuesto, poesía. En “Conversaciones sobre Dante”, Mandelstam argumenta que la poesía de Dante imita los ritmos del paso humano, para luego plantear esta bella cuestión: “Me pregunto cuántos pares de sandalias gastó Dante mientras escribía “La divina comedia”. Sólo a un poeta se le podría haber ocurrido algo así. Se agitan tantas cosas en mi interior cuando estoy escribiendo – añade Auster -que me resulta difícil estar mucho tiempo sentado. Me levanto y paseo mucho por la habitación, y simplemente eso, el hecho de andar, parece generar la siguiente andanada de palabras.”

 


 

(Imágenes -1- artexpertinc – 1958/ 2- Theodore Rousseau/ 3- Richard Long)

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“Maestro – leemos en el Canto Séptimo deEl infierno” de Dante -, dime también qué es esa Fortuna de que me hablas y que tiene en sus manos los bienes del mundo”. “¡ Oh vanas criaturas! – me replicó -. ¡Cómo os ciega la ignorancia! Quiero que te penetres bien de mis palabras. Aquel cuya sabiduría trasciende a todo hizo los cielos y les dio una guía, de modo que de una parte u otra llega el esplendor con la luz distribuida armoniosamente. De la misma manera señaló una guía rectora a los esplendores mundanos, la cual, de tiempo en tiempo, cambiase los bienes de nación en nación, de una en otra familia, más allá del alcance de la prudencia humana, por lo cual una nación impera y otra languidece, según la voluntad de aquella que está oculta como la serpiente en la hierba”. Es en este Canto Séptimo donde se habla de los avariciosos, y Dante, en unos versos precedentes, quiso describirlos así en el infierno: “Se entrechocaban y se revolvían retrocediendo y gritando “¿ Por qué atesoras?” y “¿Por qué derrochas?” Así volvía cada uno al punto de partida por el tétrico círculo, gritándose siempre el mismo estribillo odioso, para regresar de nuevo y, al juntarse en el centro, renovar su injuriosa algarabía”.

 

 

Ahora el director de cine alemán Ralph Loop ha presentado en Madrid “Boticelli, Inferno”, un paseo cinematográfico dentro de los cauces del documental sobre las ilustraciones que el gran artista italiano realizó para los primeros diecinueve Cantos del “Infierno” de Dante. Es un recorrido sobre las salas florentinas, los paisajes ingleses, las mejores bibliotecas del mundo. Se indaga sobre Boticelli teniendo como fondo a Dante. En las Notas a las “Vidas” que escribió Vasari y en las que glosa a Boticelli se recuerda que estos dibujos del gran artista de Florencia se encuentran custodiados en la Biblioteca Vaticana y en el Gabinete de Dibujos y Grabados de Berlín. Vasari dice de Boticelli : “el Papa le pagó una buena suma de dinero, que derrochó y gastó en su estancia en Roma, por vivir azarosamente como era habitual en él. Cuando acabó y se descubrió la parte que se le había encargado, volvió inmediatamente a Florencia. Y aquí, como era una persona sofisticada, se dedicó a comentar una parte de Dante, ilustró el “Infierno” y lo imprimió, a lo cual dedicó mucho tiempo, y como no trabajaba, esto le causó muchos desórdenes en su vida”.

 

 

Boticelli quiso volver a Dante en cierto momento de su vida. ” Volver a Dante glosaba Carlo Bo –  aun tratándose de un texto de uso común y diario en su tiempo – significaba que en Dante Boticelli encontraba un sentido para la historia de aquel mundo cuya extrema fragilidad había sorprendido en determinados detalles”. En el “Infierno” coloca Dante numerosos pecadores. Si en el Canto Séptimo aparecen los avariciosos, en el Canto Diecisiete, por ejemplo, descubrimos a los usureros y a la usura, ” muy cerca de la combinación de mercancías y de la actividad humana – como  así lo recordaba Osip Mandelstam en su “Coloquio sobre Dante” -. La usura paliaba la ausencia de un sistema bancario, del que se sentía ya una imperiosa necesidad; era el más indignante de los males de aquella época, pero al mismo tiempo era una necesidad que facilitaba el comercio con el Mediterráneo. La Iglesia y la literatura cubrían de oprobio a los usureros, pero la gente seguía acudiendo a ellos. Había incluso algunas familias nobles que practicaban la usura: banqueros que tenían bienes territoriales, una base agraria, y esto irritaba especialmente a Dante.Y el paisaje de ese Canto Diecisiete del “Infierno” es de arenas incandescentes. Sobre la arena están sentados los más ilustres usureros de Florencia y de Padua. Cada uno lleva al cuello un saquito con el escudo de su familia bordado en él sobre un fondo de color”.

Es la imagen de Dante sobre determinados males. Es la imagen de Boticelli acercándose a Dante con sus dibujos. Es la imagen sobre los dos grandes artistas que recibimos nosotros.

 

 

(Imágenes- 1- Boticelli – ilustración para la “Divina Comedia” de Dante -clivejames com/ 2- Florencia-umitrips/ 3- libro sobre los dibujos de la “Divina Comedia”/ 4- Boticelli -concepción del Infierno de Dante-1490- wikipedia)

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Greene-nnhhy-Graham Greene con Alec Guiness-

 

“La influencia de los primeros libros es profunda – confesaba Graham Greene -. Una parte del futuro descansa en los estantes: las primeras lecturas tienen más influencia sobre la conducta que cualquier enseñanza religiosa. Estoy seguro de que nunca habría dado el paso en falso que me hizo ingresar, a los veintiún años, a la Compañía de Tabaco Británico- Americana, que me había prometido un cargo en China, si no hubiera leído La columna perdida, del capitán Gilson; y, sin conocer a Rider Haggard, ¿me habría sentido más adelante atraído por Liberia? Y esto derivó finalmente en un empleo de guerra en Sierra Leona. Y sin duda debe haber sido La hija de Moctezuma y el relato de la desastrosa retirada en la noche triste de Cortés lo que iba a llevarme a México veinte años después. Por otra parte, Los antropófagos de Tsavo dejaron en mi mente una imagen tediosa de África oriental, que ni siquiera Hemingway pudo cambiar más tarde”.

 

Naipaul- indiatvnews com

 

En “El ojo y la palabra” quise recordar las lecturas que el novelista Naipaul, siendo niño, escuchaba de labios de su padre. “Varios parlamentos de Julio Césardecía -, páginas sueltas de los primeros capítulos de Oliver Twist y David Copperfield, unas cuantas páginas de El molino junto al Floss; algo de los Cuentos de Shakespeare, de Lamb; relatos de O´Henry y Maupassant, y unas cuantas páginas de Somerset Maugham“. Esa era la voz de la lectura, las voces de las madres y de los padres que, con intención y ternura, trenzan diversas influencias, abren el surco de la literatura.

 

Manguel- vfr- tinkuylibros com ar

 

El río de las influencias sortea las edades y esas mismas edades purifican el agua de las influencias mismas. Al cabo de los años uno podría irse encuadernando su propia antología personal, salpicada no sólo de títulos sino también de frases, pequeños hallazgos en versos, principios y finales, diálogos que nunca se olvidan, párrafos que nos hicieron pensar. Manguel, que tanto ha leído, ha recogido parte de su antología individual: “un pasaje en una novela policial de Dorothy Sayers, un poema de Dylan Thomas, están Rey Lear, la Divina Comedia, Alicia en el país de las maravillas, está El hombre que fue jueves, de Chesterton, ciertos pasajes de Chateaubriand, está Kim, de Kipling, está la primera frase de La bestia debe morir, de Nicholas Blake (…) Y, por supuesto, hay numerosos textos breves, frases de Borges, y muchas cosas más”.

Las influencias dejan su sello en nuestra infancia; luego, en nuestra madurez, nos acompañan.

 

libros-nju- Paul Signac

 

(Imágenes.-1.- Graham Greene con Alex Guinness/ 2.-Naipaul- indiatvnews/ 3.-Alberto Manguel- tinkuylibros com ar/4.- Paul Signac)

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“… ceñido el blanco velo con oliva,

una mujer surgió con verde manto,

vestida de color de llama viva.

Y el espíritu mío, que ya tanto

tiempo hacía que, estando en su presencia,

no sufría temblores ni quebranto,

sin despertar mis ojos mi conciencia,

por oculta virtud que ella movía,

de antiguo amor sentí la gran potencia.

Tan pronto como hirió a la vista mía

la alta virtud que ya me había herido

cuando estaba en mi infancia todavía,

los ojos a la izquierda he dirigido,

cual niño que a su madre corre y clama

si tiene miedo o hállase afligido,

por decir a Virgilio: “Ante esta dama,

cada dracma de sangre me ha temblado:

conozco el fuego de la antigua llama”.

Dante Alighieri: “La Divina Comedia”.-Purgatorio XXX

Comentando el colorido de estos primeros versos -“ceñido el blanco velo con oliva/ una mujer surgió con verde manto/ vestida de color de llama viva“, Ósip Mandelstam en su “Coloquio sobre Dante” (Acantilado) recuerda que “mucho antes del alfabeto de Arthur Rimbaud, Dante había asociado el color a la vocalización de los matices y de los sonidos del habla bien articulada. Pero él es tintorero, tejedor. Su abecedario es el alfabeto de las telas que ondean, teñidas con polvos de colores, con tintes vegetales. Los impulsos que siente por los colores pueden ser llamados impulsos textiles, más que alfabéticos. Para él, el tinte sólo se manifiesta en el tejido. El tejido en Dante representa la tensión suprema de la naturaleza material como sustancia determinada por la coloración. Y el arte de tejer es la ocupación más cercana a lo cualitativo, a la calidad“.

Así va tejiendo con colores sus palabras y sus palabras tejen visiones de mujer y la mujer avanza por la “Divina Comedia“.

(Imágenes.- 1.-Andrea del Sarto/ 2.-Leonardo da Vinci.-detalle de Cinevra Benci.-1474-1478/ 3.- Tilda Swinton / 4.-fresco de Domenico di Michelino.-1465.-de la cúpula de la iglesia de Santa Maria dei Fiore.-Florencia.-wikipedia)

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