EL CINE, LOS JUEGOS, EL OLOR

 

 

 

“Cuenta  la argentina María Negroni cómo a su vez la italiana Giuliana Bruno describió el cine de varios modos. Lo llamó archivo nómada de imágenes, viaje arquitectónico, paisaje cultural del inconsciente, y visión peripatética. En todas sus definiciones, movimiento y figura son claves.  Pero al cine — añade — lo preceden muchos “espacios para ver”: los museos de cera, las vidrieras, las vistas panorámicas, las caminatas urbanas, los museos y, en general, todo espacio donde el espectador puede volverse, literalmente, un consumidor de imágenes.

Bergman por su parte quiso fundir el cine muchas veces con su infancia y con el juego especial del momento de rodar. “Me siento — decía —  muy atraído por mi infancia, casi obsesionado. Son unas imágenes y unas impresiones muy claras y que tienen un olor. A veces, puedo recorrer el paisaje de mi infancia, las habitaciones en las que he vivido, los muebles, los cuadros en las paredes, la luz. Es como un film, como trozos de films, y yo pongo en marcha el proyector.

Muchos artistas —continuaba — se parecen a niños grandes. Pensad en Picasso, por ejemplo, tiene cara de niño; con Churchill, Stravinsky, Orson Welles, ocurre lo mismo. Podría citarse también a Mozart. Yo soy consciente de eso cuando entro en el plató, o cuando tengo una cámara en las manos y los técnicos en torno  a mí. Entonces me digo: “ Bueno, vamos a comenzar un juego”.  Recuerdo exactamente que cuando era pequeño, antes de comenzar a jugar sacaba uno todos los juegos del cofre. En el plató  tengo más o menos la misma impresión. Hay una cierta analogía. La única diferencia está en que ahora, por una razón inexplicable, alguien me paga por organizar el juego, y determinadas personas me respetan y siguen mis instrucciones, cosa que de vez en cuando no deja de sorprenderme.”

 

 

(Imágenes—1-Chiara Samugheo- Marcello Masttroiani/2-Brazier Celyn)

SOBRE EL AJEDREZ

 

 

 

 

juegos.-56ggb.- ajedrez.- vidrieras de ajedrez del Hotel de la Bessée.- Villefranche -sur- Saône.- 1430- 1440

 

 

“Cualquier persona que haya jugado al ajedrez con un muchacho particularmente joven y dotado- comenta George Steiner en “Extraterritorial” (Barral) -, habrá observado la diferencia enorme, casi escandalosa, que existe entre la astucia y la sofisticación analítica de las jugadas sobre el tablero y su comportamiento infantil una vez que las piezas han sido guardadas. He visto a un niño de seis años usar la defensa francesa con tenaz habilidad y luego convertirse, segundos después del partido, en un mocoso chillón y destructor (…)  El niño prodigio, como un adulto, es capaz de visualizar de manera instantánea y, sin embargo, extraordinariamente segura de qué modo han de estar las cosas después de varias jugadas (…) El niño predice el jaque mate en seis jugadas porque la victoriosa posición inicial, la configuración más eficiente de sus piezas en el tablero, se encuentra “allí” de cierto modo, clara y precisamente enfocada por su mente”.

Ahora que se evoca de nuevo la pasión del ajedrez, se quiere imponer el ajedrez como asignatura y este juego va a entrar en las aulas, célebres jugadores literarios nos traen sus recuerdos. Nabokov, que en su cuarto de baño con azulejos del Montreux Palace tenía junto al inodoro

 

juegos.-yeddv.-ajedrez.-Maurice Lalau.-1909

 

un tablero de ajedrez, con las piezas en su lugar, fue durante muchos años un estudioso de los problemas de ajedrez. Brian Boyd en su biografía del profesor y novelista cuenta las partidas de Nabokov con el filósofo Max Black, ex campeón de ajedrez en la Universidad de Cambridge y que había derrotado una vez a Arthur Koestler, ex campeón de la Universidad de Viena, y lo había hecho en cuatro movimientos. El filósofo recuerda que cometió el error de suponer que Nabokov era un jugador muy fuerte, y deliberó con mucho cuidado los movimientos. Nabokov sabía que no era un as del tablero: las cualidades de la imaginación que le permitían componer tan magníficos problemas de ajedrez no

 

juegos.-r566y.-ajedrez.-Sir William Orpen .-1902

 

tenían tiempo para funcionar en una competición. Con todo, rara vez encontraba a alguien capaz de igualarlo en el juego. Para sorpresa de ambos, Black lo venció fácilmente en una partida que apenas duró quince minutos. Nabokov pidió una revancha inmediata, y perdió casi en el mismo tempo.

Nabokov, en 1969, comenzó a preparar la copia en limpio de su obra “Poemas y problemas”. Quiso combinar poemas y problemas de ajedrez. “Me niego a disculparme – dijo – por haberlo incluido. Los problemas de ajedrez exigen del compositor las mismas virtudes que caracterizan a todo arte digno de este nombre: originalidad, inventiva, concisión, armonía, complejidad y una magnífica falta de sinceridad… Los problemas son la poesía del ajedrez”. A finales de los años sesenta y principios de los setenta – cuenta Boyd -, sus años más prolíficos en lo tocante

 

juegos.-88y,.ajedrez.-Adolphe Francois Monfallet.-1887

 

al ajedrez, Nabokov se hizo suscriptor de “The Problemist” y calificaba los problemas de cada número (…) En enero de 1970 le invitaron a participar en el equipo norteamericano como redactor de problemas en futuros torneos internacionales de problemas de ajedrez. Para Borís Spaski, uno de los problemas de “Poemas y problemas” merecía un elogio especial. Los fanáticos suscriptores de “The Problemist” definían sus problemas de los sesenta y los setenta como no especialmente difíciles pero ingeniosos y excepcionales por la original redacción (…) “ Sus problemas difieren radicalmente entre sí en lo tocante al diseño, pero comparten estos rasgos: no dependen de un conflicto forzoso, sino de la mera sorpresa del diseño central en sí: por ejemplo, la sorpresa de un rey errante; soluciones falsas tan complejas como la única solución verdadera; una reina que pese a todo su poder tiene que exiliarse a un remoto rincón del tablero; el forzado circuito de una torre que ataca; un destello de inesperada simetría; una súbita visión de las variantes, y una divertida abundancia de jaques descubiertos”.

 

juegos-ffvv-ajedrez- Nils Gustav Wentzel- mil ochocientos ochenta y seis

 

(Imágenes.- 1.-vidrieras de ajedrez del Hotel de la Bessée- Villefranche-sur- Saône- 1430/ 2.-Maurice Lalau- 1909/ 3.-Sir William Orpen -1902/ 4.-Adolphe Francois Monfallet- 1887/ 5.-Nils Gustav Wentzel– 1886)

JUGUETES DE RILKE

 

muñecas-uuttvcm-Lotte Pritzel- librairie-fourcade com

 

“Gran alma fogosa del caballito de balancín – escribe Rilke -, alma que meces el corazón del niño en un mar de olas inducidas, agitando el aire del cuarto de jugar y haciéndolo tumultuoso como si estuvieras por encima de los célebres campos de batalla de la tierra, tú, alma orgullosa, creíble, casi visible. De qué modo hacías temblar y moverse las paredes, los marcos de las ventanas y los horizontes familiares, como si las tormentas futuras ya estuvieran arrancando estas estructuras provisionales que podían parecer tan invencibles en las tardes largas y monótonas. Ah, alma del caballito de balancín, cómo nos transportabas a una esfera inexorablemente heroica, para perecer allí en el calor y la gloria con los cabellos en el más tremendo desorden.”

 

muñecas-buur-Lotte Pritzel- mil novecientos catorce- pinterest com

 

 

Así escribe Rilke en su articulo “Muñecas: sobre las muñecas de cera de Lotte Pritzel“, con motivo de una exposición de muñecas de la artista alemana Pritzel en febrero de 1914. El misterioso universo de los juguetes atrae a Rilke, que va pasando a través de su prosa desde las muñecas a las marionetas, desde las marionetas a los diminutos  tranvías y de los tranvías a la redondez del balón. ” Oh tú  – prosigue en ese texto , segura alma del tranvía, casi podías dominar cuando viajábamos alrededor de la habitación sólo con la más vaga creencia en nuestra naturaleza de tranvía. Vosotras, almas de todos aquellos juegos y aventuras solitarios – alma del balón, ingenuamente complaciente, alma en el olor de los dominós, el alma inagotable del libro ilustrado, alma de la cartera de la escuela ( una era un poco desconfiada porque con frecuencia tenía tratos con adultos), alma sorda en  el pabellón de la espléndida trompeta de hojalata -, qué cordiales  erais todas, y casi tangibles.”

 

muñecas-uyyb-Lotte Pritzel y las muñecas-atelier Madame d´Ora- The European Library

 

Lore Prizel creaba unas muñecas de alambre y cera de aspecto extravagante, no pensadas para los niños, pero que tuvieron mucho éxito y Rilke se interesó por ellas.”Las fuerzas de mi infancia – escribió el poeta en una carta – han jugado conmigo; los recuerdos han jugado conmigo, perezosos deseos han jugado conmigo; mi propia sangre no sabía qué hacer y jugaba conmigo – y como ocurre con los juguetes: esto no me ha hecho más bello como un arma largo tiempo transportada, sino más malo, esto me ha usado, justamente, como un juguete.”

 

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Los juguetes hicieron meditar a Rilke y escribió sobre ellos en varias ocasiones. La magia de las cosas corrientes y comunes le hizo decir: “me gustaría mencionar rápidamente sólo unas cuantas cosas perfectamente simples – un atril de bordar, una rueca, un telar doméstico, un guante de novia, una taza, la encuadernación y las páginas de una biblia, por no hablar de la poderosa voluntad de un martillo, la devoción de un violín, la bondadosa impaciencia de unas gafas con montura de asta. Efectivamente, tomemos tan sólo esos naipes que se usan tan a menudo para hacer solitarios y echémoslos sobre la mesa : al instante se convierten en un punto focal para las tristes esperanzas que se han formado inesperadamente.”

Poesía, juguetes, misterio de las cosas.

(Imágenes.-1.Lotte Pritzel- muñeca-librairie fourcade/ 2.- Lotte Pritzel-muñecas- 1914 pinterest/ 3.- Lotte Priztel- atelier madame- The european librariy/ Lotte Pritzel- muñeca)

JUEGOS EN LA CIUDAD

 

juegos-bbvc-Playground- Erik Petersen- VEGAP- Madrid dos mil catorce-

 

“El juego es una dramatización de la actividad del adulto”, señalaba Spencer. “El juego es el niño del trabajo –completaba también Wundt -, no hay forma de juego que no encuentre su modelo en alguna ocupación seria que le precede en el tiempo.” En 1896  Karl Groos estimó que los juegos eran ejercicios mediante los cuales los niños o los animales jóvenes se preparan a las tareas de la vida de los adultos. “Los animales –comentaba- no juegan por el hecho de ser jóvenes, son jóvenes porque tienen que jugar”. Y el juego por fin –  lo que se ha dado en llamar la fiesta del juego – se ha instalado definitivamente en la ciudad.

 

juegos-ybbbg-Playgrounds-elcultural es

 

Ahora en Madrid se presenta la exposición Playgrounds. Reiventar la plaza y en ella se evoca “otra historia del arte, desde finales del siglo XlX hasta la actualidad, en la que la obra de arte contribuye a la redefinición del espacio público, reinventando la plaza como el lugar de la revuelta del homo ludens” y explorando la ciudad como tablero de juego : espacios de grandes ciudades que ofrecen el juego como singular actividad.

 

juegos.- 56ggh.- infancia.- William Glackens.- 1921

 

 

El pensador alemán Josef Pieper se preguntaba en su “Teoría de la fiesta” :”¿ No es el juego una actividad llena en sí misma de sentido, sin necesidad de legitimarse por la utilidad? ¿ Y no sería quizá consecuente explicar la misma fiesta ante todo como juego? Y cuando Lewis Mumford hace también su gigantesco recorrido de la Ciudad a través de la historia contemplamos la extensión comercial de las calles en las grandes urbes, la velocidad de los desplazamientos,

 

 

ciudades.- 55t.-Nueva York.-Edward Pfizenmaier.- Wollman Rink en Central Park.-1954

 

los lugares de encuentros, la importancia de los diálogos ( o su ausencia) entre los transeuntes, los problemas de las dimensiones, las concentraciones urbanas, la aparición de elementos dramáticos pronto sustituidos por la gris rutina, “hombres – comenta Mumford – pertenecientes a todos los grupos humanos, a todas las razas existentes, con sus lenguajes, sus modas, sus vestidos, sus cocinas particulares, que se encuentran aquí en contacto, en un terreno neutro.

 

 

juegos-newc-playgrouns- play-scapes com

 

Y será ahí, en esos espacios singulares, donde aparezca el juego – la necesidad de la  fiesta del juego en las ciudades – como recuerda detalladamente esta exposición.

juegos-ommmj-Agusti Centelles-guardería infantil en via Layetana- mil novecientos treinta y seis- Museo Reina Sofia

 

 (Imágenes.-1.- Erik Petersen- VEGAP- Madrid 2014/ 2.-playgrounds-elcultural.es/ 3.-·William Glackens– 1921- pinterest.com/ 4.-Edward Pfizenmaier– central park- 1954/ 5.-playgrounds- play- scapes/ 6.-Agustí Centelles– guardería infantil en Via Layetana- 1936-1939-Centro de Documentación Histórica -Museo Reina Sofía)

MUNDO EFÍMERO

paisajes.-6gf78.-isla de Corwallis - foto Luc Hardy.-yellow kormer com

“Una vez que la criada terminó de fregar, el suelo de linóleo empezó a secarse y, mientras lo hacía, el agua que iba quedando formó algo así como un archipiélago de islas. Empecé a darles nombre a todas ellas: ésta era la de Barlovento, esa otra la de los Cormoranes, aquélla la del Capitán Blunt, la de más allá bien podía llamarse del Catalejo (porque tenía la forma de ese aparato). Aún me dio tiempo a cartografiar treinta y dos islas antes que el suelo se secara y se desvanecieran para siempre. Cuando mamá me vio allí, arrodillado y triste, me preguntó qué me pasaba.”

Manuel Moyano.– “Mundo efímero”

paisajes.-9i9.-Islandia.- Olgeir Andrésson

(Imágenes:- 1.-foto Luc Harly.- isla de Corvallis.-yellowkorner. com/ 2.-Olgeir Andrésson.- Islandia)

PATIOS INFANTILES

“El niño casi siempre sabe a qué jugar, el problema es dónde – escribe la gran poeta Wislawa Szymborska en “Más lecturas no obligatorias” (Alfabia) -Dado que es prácticamente imposible hacer excursiones diarias fuera de la ciudad, solo nos queda el patio. Los urbanistas intentan que los patios sean espaciosos, estén llenos de parterres y que tengan un foso de arena. (…) Por desgracia, para realizar juegos infantiles es mucho más útil un espantoso cobertizo que el más hermoso de los jardines que no se pueda pisar. De igual

forma en casa: es mucho más interesante un desván atestado de cosas que un escondrijo casero ordenado con elegancia. En los edificios de nueva construcción ya ni siquiera hay desván. De igual forma queda eliminado el misterioso sótano, y la llave que lo abre está bien guardada, porque todas las madres quieren que sus hijos vuelvan a casa tan limpios como se fueron. Por lo

que volvemos de nuevo a los patios. Antaño eran abominables angosturas tapiadas, pero los Sioux del vecindario hacían la asamblea en el patio y ese día solo una casa escuchaba su sonido infernal. Hoy son patios interiores comunitarios ceñidos por coronas de bloques de pisos en donde los cuatrocientos vecinos oyen la algarabía a la vez. Por lo que se acalla a los niños. Los señores de la pradera están obligados a entenderse a media voz. Y si probaran de construirse una cabaña de ramas en ese hermoso patio o levantar un fuerte de tierra con un foso y atalayas, y después tomarlo al asalto, rápidamente se metería por medio la administración de los bloques”.

En esos patios se ha jugado con maderas, cuerdas y palos durante años, las grupas curvadas de los niños agachados se han inclinado ante la sucesiva procesión de saltos impetuosos, las canciones recitadas  en corro han iluminado el anochecer:

“A la una, andaba la mula.

A las dos, la coz.

A las tres, los tres brinquitos de San Andrés: Pedro, Juan y Andrés.

A las cuatro, brinco y salto.

A las cinco, salto y brinco.

A las seis, cabeza buey.

A las siete, salto y planto mi gran caperucete.

A las ocho, lo recojo.

A las nueve, empina la bota y bebe.

A las diez, borriquito, borriquito es.

A las once, llaman al conde con campanillas de bronce”.

(…)

Luego llega la noche. Pasan los días. Esas niñas y niños de los patios se refugiarán en las pantallas, se concentrarán en los móviles, casi vivirán en Internet.

(Imágenes: 1.-Alexis Perevoschikov/ 2.-Enzo Sellerio.-Sicilia,/ 3.-Robert Doisneau/ 4.-André Kertész.-1918/ Walter Mori.-1956)

DEBUSSY, EL SILENCIO Y EL MAR

“El  mar es un niño, juega y no sabe bien lo que hace… – escribe Debussy a René Peter – tiene una larga y hermosa cabellera, y un alma…; va y viene y cambia sin cesar. El mar ha sido muy amable conmigo. Se me ha mostrado bajo todas sus formas. Por eso estoy aún completamente aturdido“. Así habla el creador de “Nocturnos“, “Imágenes” y “Juegos. El mar verde, el mar azul, el mar extenso, la naturaleza entera ante los ojos: “los árboles – escribe – son buenos amigos míos, mejores que el mar, que se agita, salta sobre la tierra y muerde las rocas con cóleras de jovencita, curiosas en una persona de su importancia; en rigor, se comprendería mejor que sacudiese a los barcos como a gusanos molestos. Los árboles, menos caprichosos, se renuevan a pesar de los siglos; ¿no es ésta la más hermosa lección de filosofía? Podrían aplicársela los hombres, si fueran más pacientes y, sobre todo, si no fueran tan ávidos”.

Debussy ante el mar y ante la música valora enormemente el papel del silencio. En una carta a Chausson le dice: “Me he servido, y espontáneamente desde luego, de un medio que me parece bastante extraño; es decir, del silencio como agente de expresión y tal vez como único medio de hacer valer la emoción de una frase…“.

En el silencio de su despacho es el color verde el que parece que le evocara el mar. Compone preferentemente durante la noche. La alfombra de su cuarto de trabajo es verde claro, el tapizado de las paredes es verde botella, los muebles son verde azulado. Suele vestir una chaqueta verde. En su juventud prefería el azul. El azul de la juventud viene del mar y el mar de la madurez se funde con el verde hasta ir recorriendo en el piano reflejos en el agua.

(Imágenes: 1.-Iván Aivazovsky,.1879.-el Mar Negro en la noche/ 2.-Debussy.- por J. E. Blanche)

EL MUNDO DEL NIÑO

“¡Si yo pudiera encontrar un rinconcito tranquilo en el mismo corazón del mundo de mi niño! Sé que en él tiene estrellas que le hablan, y un cielo que baja hasta su cara para divertirlo con sus nubes tontas y sus bobos arcoiris. En él todos esos que parecen que nunca dicen nada y que nunca se mueven, se deslizan hasta su ventana y le cuentan cuentos y le ofrecen bateas cargadas de juguetes de ricos colores.

¡Si yo pudiera andar ese camino que que cruza el pensamiento de mi niño, salirme de todas sus lindes, ir hasta  donde los mensajeros desconocidos traen y llevan mensajes sin razón por reinos de reyes sin historia; hasta donde la razón hace barriletes con sus leyes y los echa al aire; donde quita a las acciones sus cadenas la verdad!”.

Rabindranath Tagore: “El mundo del niño“.-(“La luna nueva“)

(en la víspera de los Reyes Magos)

(Imágenes: 1.– Ilse Bing.-1945 / 2.-Eliot Elisofon.-1954-new.eyeonlifemag)

JUEGOS DE MANOS, JUEGOS DE PALABRAS

“Hay en la villa de Madridescribe madame d`Aulnoy al contar su viaje por España – varias casas que son como academia, adonde muchas personas van a reunirse, ya para jugar o para entretenerse hablando. Los que juegan, lo hacen muy honradamente, y cualquiera cantidad que se apunte bajo palabra y se pierda, se paga antes de que transcurran veinticuatro horas, y no se prolonga el plazo ni se falta una sola vez. Se cruzan grandes cantidades, y no por esto aumenta el ruido ni se deja ver disgusto en el rostro del que las pierde; el que gana paga el barato

Ahora que tiene lugar una exposición en la Biblioteca Nacional de Madrid sobre la magia y el juego las palabras jugadoras vienen a la memoria desde los clásicos. Palabras como naipes, arrojadas en la lona del Diccionario para triunfar y quedarse, vencer la partida del tiempo. No lo han conseguido todas, pero muchas aún brilllan avaladas por Quevedo o Cervantes, elGuzmán de Alfarache o los “Avisos” de Barrionuevo.

Palabras como rentoy, cientos, reparólo, siete y llevar, las pintas, la flor, capadillo, báciga, cuco, matacán, vueltos, quinolas, carteta, la taba, el palmo, el hoyuelo. Los “engaños a ojos vistas” en las calles y en los garitos son ya narrados por Quevedo que avisa que “hay en cada cuadrilla tres interlocutores”. Y cuando Deleito y Piñuela habla de “la mala vida en la España de Felipe lV“, sale a relucir el cierto, “por mal nombre fullero“, que prepara varias barajas con trampa, por si una es descubierta o se pierde. Viene después el rufián, a cuyo cargo corre el hacerlas desaparecer cuando el juego acaba, para que ojos profanos no descubran las trampas. El tercero es el enganchador, equivalente al llamdo gancho en el argot moderno; es decir, el encargado de atraer con ardides a los incautos, para que en la timba los desplumen. Es ley guardada invariablemente entre ellos – sigue diciendo Deleito y Piñuela – que finjan no conocerse en el garito; si ven en él a alguno de su calaña (al que llaman entruchón), le tapan la boca con ocho o diez reales; salen mostrando pesadumbre o decepción por los lances del juego, y se reúnen después en cualquier figón próximo, comiendo abundante y bebiendo de lo fino a costa del despellejado.

Palabras envueltas en lances, mezcladas entre la competición y el azar, el mérito y la suerte, barajadas con rapidez y vigor de manos, con memoria, mímica y disfraz, velocidad en gestos y en dedos, fingimiento, a veces acompañadas de talismanes, presagios y presentimientos, simulacros, máscaras y destrezas, las palabras volando sobre los tapetes y Lope que cantaba los juegos:

“Como el sacar los aceros

con el que diere ocasión,

así el jugar es razón

con quien trajere dineros“.

(Imágenes:- 1, 2 y 3.-exposición de la Biblioteca Nacional de Madrid)

FÚTBOL Y AJEDREZ

“Ya antes incluso del inicio de la partida las piezas, en las que parece insinuarse sutilmente una malevolencia casi humana – escribe Steiner en “Campos de fuerza: Fisher y Spasski en Reykiavic (La Fábrica) -, se miran al acecho en medio de un silencio electrizante. Con la primera jugada el silencio da la sensación de rasgarse con un chasquido, como la seda tal vez, ya que tu contrario abre las alas, la masa y la energía interactúan por completo para formar un encaje tan finamente tejido, tan multidimensional, que no podemos concebir su patrón. (…) Cuando empiezas a respirar el aroma de la victoria – una aura almizclada, embriagadora, levemente metálica, indescriptible, pues no la puede comprender quien no sea ajedrecista -, la piel se te tensa en las sienes y tus dedos tiemblan“.

Es el silencio del ajedrez, la gran concentración del deporte mental, un especial juego de guerra que entablan los dedos en el aire moviendo con táctica las piezas. El escritor británico Martin Amis, que además de reconocido novelista es excelente constructor de críticas y reseñas, va relatando esta atmósfera al describir en “La guerra contra el cliché : escritos sobre literatura.- (Anagrama), algunos libros de Nabokov, de Steiner y de otros varios apasionados a este juego. Añade también juicios en torno a otros libros sobre  fútbol – el de Bill Buford, por ejemplo, y el vandalismo a veces que los seguidores de este deporte propagan -, y es casi inevitable acodarse sobre el borde de los estadios –  el pequeño del ajedrez y el grandioso del campo de fútbol – para comparar el vocerío y el silencio, el alarido de las muchedumbres y el mutismo cerebral de quienes observan el tablero. Es la competición, el azar, el simulacro, el vértigo en el balón y en la pieza, el aguante, la rapidez, la lentitud, el vigor y la memoria, la ingeniosidad y la destreza. Cada uno mira de distinta forma los saltos calculados de un caballo o el arco que traza una pelota hasta los pies de un extremo. Es la oportunidad, la atención, el equilibrio de un torneo. Es la invitación, el desafío, la persecución, el duelo.

¡La vamos a armar…! ¡La vamos a armar…! – gritan ciertos hinchas después del partido, según recuerda Buforf en Entre los vándalos¡La energía…, la energía es elevadísima! ¡Sentid la energía! (…) ¡La ciudad es nuestra…, nuestra, nuestra, nuestra!“. Son algunos gritos tras salir de los estadios con la victoria en las manos, exultantes alegrías eléctricas enardecidas tantas veces por el alcohol. Detrás queda una tarde de esfuerzos sostenidos, la voluntad de vencer, el haber sido reconocido desde la grada por la excelencia. Detrás queda, en otros tableros, la caída del adversario cercado en un jaque mate premeditado y conseguido, certero movimiento último que los espectadores admiten admirados y aplauden en silencio.

(Imágenes:- 1.-Man Ray.-autorretrato ante el ajedrez.-all-art.org/2.-Will Barnet– 1975 -The Old Print Shop.-arnet/ 3.-Zhong Biao.-9 masterpiece. París-artnet)