VIAJES POR EL MUNDO (26) : COLOR DE LISBOA

 

 

“Color. De Lisboa se puede decir que hasta los daltónicos discuten sobre su color —evoca Cardoso Pires en su “Diario de a bordo” —. Fíjese, lo que predomina es el ocre  advierte un byroniano que está de paso. El verde, el verde, contrapone alguien a continuación, con los ojos en el Terreiro do Paco:” hasta el caballo de Don José se va poniendo verde, comido por el mar”, decía Cecilia Meíreles. O el blanco, el blanco recuerda espumas del océano, cal de muros, Mediterráneo, “se siente una nostalgia blanca…”,  escribió Mary McCarthy en una “Carta de Portugal”, y Alain Tanner, cineasta civilizado, no se anduvo con rodeos y llamó a esto “Ciudad Blanca”.

 

 

Por esas y por otras razones es muy difícil para un pintor plasmar el color de nuestra ciudad. A veces aparece en las acuarelas de Bernardo Marques, sí, un poco: o en l a ingenua suavidad de Carlos Botelho. Está en aquel atardecer casi lúgubre del Largo de Camoes, de Abel Manta, en la Rua Augusta a Noite, de un modestísimo académico como José Contente, y, sin duda, en la descripción del Alto de Santa Catarina de Joao Abel. Podemos verla en azul en la versión de Vieira da Silva, como ya la habíamos visto en un célebre azulejo del siglo XVlll pero, en Vieira da Silva, Lisboa es un recuerdo que le quedó en el corazón porque, incluso en otros temas muy alejados de éste, muchos de sus discursos cromáticos son ecos de los azulejos lisboetas por su luz y su composición ”


 

(Imágenes—1-Abel Manta- largo Camoes/ 2-Bernardo Marques -Lisboa- artnet/3- Rui Palha)

VIAJES POR EL MUNDO (4) : LISBOA

mar.-55ffy.-ríos.-ciudades.-Lisboa.-Eduardo Gageiro.-Lisboa

 

“Apenas amanece, te me apareces posada sobre el Tajo como una ciudad que navega. Es natural: cada vez que me encuentro en alturas desde las que creo abarcar el mundo, en la cima de un mirador o sentado en una nube, te veo ciudad- nave, barca con calles y jardines por dentro, y hasta la brisa que corre me sabe a sal. Hay olas de mar abierto dibujadas en tus calzadas; hay anclas, hay sirenas. El combés, en ancha plaza con una rosa de los vientos bordada en el pavimento, está gobernado por dos columnas surgidas

 

ciudades.-r5bbn.-Lisboa.- 1956 -música.-Eduardo Gageiro

 

de las aguas, que montan guardia de honor a la partida hacia los océanos. Parecen flanquear la proa o ésa es la impresión que dan; detrás, a pocos pasos, un rey-niño sobre un caballo verde está mirando a través de ellas hacia el otro lado de la Tierra y a sus pies se ven nombres de navegantes y fechas de descubrimientos inscritos en basalto sobre la plaza batida por el sol. Enfrente corre el río hacia los meridianos del paraíso. Es el Tajo al que cronistas alucinados pueblan de tritones que cabalgan sobre delfines.

 

ciudades.-reebb.-Lisboa.-calles.-Gérard Castello-Lopes.-1957

 

(…) Pero  esto no es sólo luz y río, como bien sabes. No es sólo geografía, revelaciones o memorias, ni el vacuo palabrerío de los manuales y de los oradores fracasados. Hay voces y olores reconocibles – olores, claro que sí: el del pescado en sal y  barrica de las tiendas de la Rua do Arsenal, sin ir más lejos; el del mar, a ciertas horas, en los muelles del Tajo; el de las noches de verano en los jardines de A Lapa; el de los almacenes de aparejos marineros entre Santos y el Cais do Sodré; el del pescado asado a la parrilla a la puerta de las tascas en rincón o travesía, desde el Bairro Alto a Carnide; y, en el invierno, por las calles, el olor humeante de las castañas asándose en los hornillos de los vendedores ambulantes”.

José Cardoso Pires – “Lisboa – Diario de a bordo”

 

ciudades.-tyuu.-lluvia.-Lisboa 1956.-foto António Sena da Silva

 

(Imágenes -1-Lisboa- Eduardo Gageiro/ 2.-Lisboa- Eduardo Gageiro- 1956/ 3.-Lisboa-Gerard Castello Lopes -1957/ 6.- Lisboa-António Sena da Silva- 1956)