EL GUSTO INFANTIL

 

 

infancia.-rrtbn.-lectura.-Laura Muntz Lyall.-1898

 

«No existe un gusto literario común a todos los niños – afirmaba C S Lewis  en 1958  -. Entre ellos hay tantas diferencias como entre nosotros. Muchos, como nosotros, no leen ni encuentran otra cosa con la que entretenerse. Algunos optan por libros tranquilos y realistas, por «trozos de vida». A otros les gustan los libros fantásticos. A otros les interesa casi exclusivamente el ensayo, lo mismo que les sucede a algunos adultos. Los niños tontos prefieren las novelas rosas de la vida escolar, pero también hay adultos tontos a quienes les encantan las novelas rosas de la vida adulta.

infancia-vvgu-ilustración de Inga Moore

 

(…)  Consideramos especialmente infantil un gusto que en muchos lugares y épocas, tal vez en la mayoría, ha sido el gusto de toda la especie humana. Los relatos de las mitologías griega y nórdica, de Homero o del folklore que los niños (no todos los niños) leen con delectación fueron antaño del gusto de todos.

Ni siquiera el cuento de hadas propiamente dicho estaba en sus orígenes destinado a los niños; por el contrario, se contaba y disfrutaba en la corte de Luis XlV (…) Su peculiaridad es que todavía les gusta, incluso en el siglo XX.

 

infancia-reff-lectura- Haddon Sundblom- mil novecientos veintisiete

 

(…) La peculiaridad del lector infantil consiste en que no es peculiar. Somos nosotros quienes lo somos. En el terreno de los gustos literarios, las modas van y vienen entre los adultos y cada época tiene sus propios dogmas. Éstos no mejoran el gusto de los niños cuando son buenos, pero tampoco lo corrompen cuando son malos; y es que los niños sólo leen por divertirse y gozar. Por supuesto, debido a su vocabulario limitado y a su ignorancia del mundo, muchos libros les resultan ininteligibles, pero aparte de esto, el gusto infantil es, sencillamente, el gusto de los hombres, transmitido de época en época.

 

fantasía-ccur-cuentos- infancia- Beatrix Potter

 

(…) En la actualidad existen dos tipos distintos de escritores de «literatura infantil». Primero están los que se equivocan, los que creen que los niños «son otra raza» (…) Cocinan no lo que les gusta sino lo que creen que les gusta a los miembros de la otra raza. Y en el preparado intervienen motivos educativos y morales, además de comerciales.

Luego están los autores que aciertan, los que trabajan a partir del terreno común, universal y humano que comparten con los niños y, en realidad, con numerosos adultos. En sus libros ponen la etiqueta «Para niños» porque los niños son el único mercado actualmente reconocido para los libros que ellos, en todo caso, desean escribir.»

 

infancia.-tvgg.-cuentos.-dibujos.-James Jean

 

Seis años antes de este artículo C.S. Lewis había publicado otro titulado «Tres formas de escribir para niños» y en él decía : «debemos escribir para niños a partir de los elementos de nuestra imaginación que compartimos con los niños; hemos de diferenciarnos de nuestros lectores niños, no por un menor o menos serio interés por los temas que manejamos, sino por el hecho de que tenemos otros intereses que los niños no comparten. El tema de nuestro relato debería formar

 

jardines-vvggu-infancia- ilustración de Inga Moore

 

parte del mobiliario habitual de nuestro pensamiento (…) Nada me parece peor para este arte que la idea de que todo lo que compartimos con los niños es «infantil», en el sentido peyorativo del término, y que todo lo infantil es, en cierto modo, cómico. Debemos tratar a los niños como a nuestros iguales en esa área de nuestra naturaleza en la que somos sus iguales (…) No hay que tratar a los niños con condescendecia ni idolatrarlos, tenemos que hablar con ellos de hombre a hombre. La peor actitud de todas es la del profesional que considera a los niños una especie de materia prima que hay que manejar.»

Frontispiece: The Tailor Mouse circa 1902 by Helen Beatrix Potter 1866-1943

 

(Imágenes.-1.-Laura Muntz Lyall.- 1898/2.-Inga Moore/3.-Habdon Sundblom– 1927/ 4.-Inga Moore/5.- James Jean/6.-Inga Moore/ 7-Beatrix Potter.-1902- tate. org uk)

 

«EL HOBBIT» DE TOLKIEN

«Ser entrevistado – confesaba Tolkien en 1967- me resulta cada vez mas fastidioso y perturbador». El autor de «El Señor de los Anillos« padecía de artritis, y tenía que ser entrevistado de pie; caminaba de un lado para el otro y usaba continuamente la pipa, según se cuenta en sus Cartas. Intentaba preservar su intimidad creadora: » Se me ha informado – dijo en una ocasión – que la Weekend Telegraph tiene intención de que su artículo aparezca ilustrado por una serie de fotografías tomadas mientras estoy trabajando y en casa. En ninguna circunstancia acordaré ser fotografiado otra vez con semejante propósito. Considero todas estas intromisiones en mi intimidad una impertinencia (…) Mi trabajo necesita concentración y paz de ánimo».

Entre los partidarios y no partidarios de Tolkien se han sucedido abundantes declaraciones. Ursula Le Guin afirmaba de él que «como todos los grandes artistas, escapa de la ideología porque es muy veloz para sus redes, muy complejo para sus simplicidades, muy fantástico para su racionalidad y muy real para sus generalizaciones«. C. S. Lewis,  al comentar «El hobbit«, anotaba que este libro «les resultará más divertido a sus lectores más jóvenes y, sólo años después, en una décima o vigésima lectura, comenzarán a percatarse de qué copiosa erudición y profundas reflexiones consiguen que todo sea tan maduro, tan familiar y, a su manera, tan ciert. En el universo de Tolkien,  Moria, ha sido minuciosamente reseñada por Alberto Manguel en su «Diccionario de lugares imaginarios» como «la ciudad de los enanos más antigua e importante, tesoro inabarcable para el geólogo amateur. En ella los enanos forman un pueblo singularmente rudo, práctico y obstinado«.

Pero en cuanto a la referencia y al dibujo de los propios hobbits -más que en declaraciones a periodistas – Tolkien se expresa con gran detalle a lo largo de su correspondencia. «Imagino – dice en 1938, intentando ayudar a los ilustradores para futuras ediciones de su novela -una figura bastante humana. Una cara redonda y jovial; orejas sólo ligeramente puntiagudas; el pelo corto y rizado ( de color castaño). Los pies, desde los tobillos hacia abajo, cubiertos de pelos castaños. La ropa: pantalones de terciopelo verde; chalecos rojos o amarillos; chaqueta verde o castaña; botones de oro (o bronce); una capucha y capa de color verde oscuro (propia de un enano)». «Y se los hace «pequeños»  – se añade en las Notas a las «Cartas»en parte para exhibir la mezquindad del hombre, del hombre estrecho de miras y poco imaginativo, aunque no con la pequeñez ni el salvajismo de Swift, y sobre todo para mostrar en criaturas de muy escasa potencia física el asombroso e inesperado heroísmo de los hombres ordinarios «en casos de apuro».

(pequeño apunte cuando «El Hobbit» cumple estos días 75 años)

(Imágenes.-1.-«El Hobbit» ilustrado por Alan Lee/ 2.-. Tolkien leyendo/ 3.- la colina de Hobbiton, donde se encuentra la casa de Bilbo Bolsón.-wikipedia)

(video: ilustraciones de Alan Lee)