CRISTINO DE VERA

 

 

“El ambiente, la luz de las islas, sí que ha influido en mi pintura – recordaba Cristino de Vera -. Mi primer viaje a la Península lo hice a los diecinueve años. Ya en ese tiempo dibujaba, pintaba. La luz cambiante de las islas, la observación de tonos y cosas, el primer muerto que vi – un compañero de la escuela, su tremenda sinceridad en el rostro -, las frutas de los mercados… mis largos paseos por La Laguna (nubes bajas) mis primeras observaciones de los cambios del mar, tierra, nubes… sin duda tienen una influencia definitiva en mi trabajo.”

 

 

Ahora Cristino de Vera expone en Madrid, en Caixa Forum. Su muestra la titula “Hacia el silencio”. Una depuración de años, una búsqueda interior a través de la pintura. “Me siento vinculado – proseguía el artista – a una forma de pensamiento que creo que es una constante en la historia de la pintura : el esfuerzo o la búsqueda de cierta belleza escondida que hay en todo, una cierta nostalgia por la muerte que podría estar con un expresionismo poético muy particular, un ansia en cada cosa de intemporalidad, un amor al reposo de las formas. El primer contacto con Zurbarán, su forma mística de transfigurar la luz…cierto enfoque de ver el cosmos en Van Gogh, la serenidad de Fray Angélico…la fuerza de un Van der Weyden, Van der Goes… todos estos grandes artistas creo que me han servido bastante para ir descubriendo y desarrollando mi propio estilo.

 

 

A mí me gusta  trabajar las cosas que ya en su realidad despiden una carga de humildad y sencillez… un cestillo, una rosa seca, un cráneo, una áspera mesa, una figura irradiada de blanca luz, unas florecillas. Decía Paracelso que “a veces en la más humilde de las cosas está encerrado todo el misterio del Universo”. Cuando pinto figuras o ventanas con fondo de cementerio… o figuras muertas sobre mesas, o en campo de flores, con fondo de galaxias…lo que a veces intento es que por medio de una limpia luz de estrellas, noche, luna o crepúsculo se mitigue el fondo dramático que la muerte encierra… y es cómo si llevase dentro de mí un cúmulo de cosas con mucha carga atormentada que me hacen a veces un ser muy inestable… por eso a veces en mi pintura hay aquello de que más carezco y amo, un mundo de paz, y humildemente pretendo que este mi trabajo pueda servir a algunos seres. Ya eso de por sí sería bastante.”

 

 

(Imágenes-: Cristino de Vera: -1-Lorenart/ 2-fundación Cristino de Vera/ 3-Caixaforun/ 4- elpais)

¿QUÉ ES UNA OBRA MAESTRA? (1)

El artículo del argentino José Emilio Burucúa publicado recientemente bajo el título “¿Qué es una  obra maestra?” nos lleva a otras preguntas similares, las formuladas, entre otros, por Kenneth Clark,  Arthur C. Danto o Werner Spies. “Las definiciones abstractas de la expresión obra maestra – dice Kenneth Clark -, como la definición abstracta de la misma belleza, constituyen un ejercicio de ingenio, pero sólo guarda una relación remota con la expresión(…) La Anunciación de Donatello, por ejemplo, parece sencilla, pero quien haya contemplado durante largo rato esta obra sublime habrá experimentado una serie de emociones profundas y complejas”. Clark, tras recordar que Donatello había visto una obra griega, fuese original del siglo V o una copia del período helenístico, y percibiendo que aquello era una lápida, decidió devolverla a la vida, poniendo entonces de manifiesto” dos de las características de las obras maestras : la confluencia de recuerdos y emociones para conformar una única idea, y el poder de recrear las formas tradicionales de tal modo que sean expresivas de la época del artista y no obstante mantengan la relación con el pasado; las obras maestras no deben tener “el espesor de un hombre, sino el espesor de muchos hombres”, como señaló Lethaby.”

“En el caso del retrato de Pablo lll, de Tiziano, en Nápoles, se presenta un ejemplo conmovedor de la completa entrega a un personaje complejo– sigue diciendo Clark -.Es posible estar mirándolo durante una hora, como he hecho yo, apartando y devolviendo la mirada, y descubrir algo nuevo cada vez. La cabeza de un viejo sabio, un viejo zorro astuto, un hombre que ha conocido demasiado bien a sus semejantes, un hombre que ha conocido a Dios. Tiziano vio todo esto y mucho más”.

Tras recorrer épocas, obras y pintores, Clark se detiene ante “Mujer con guitarra” de Picasso, de 1911. “¿Podemos decirse pregunta – que los grandes cuadros cubistas de Picasso son obras maestras? Yo creo que podemos afirmarlo. Un cuadro como “Mujer con guitarra“, que tan esotérico resultaba cuando fue pintado en 1911, en la actualidad no presenta dificultades a nadie con cierto sentido de la composición animada”. A lo largo de su apasionante recorridoRembrandt, Velázquez, Giotto, Roger Van der Weyden, Hugo Van Der Goes, Brueghel, Boticelli, Caravaggio, Giorgione, Rubens, Manet y tantos otros en “¿Qué es una obra maestra?(Icaria) – el gran historiador inglés vuelve a su teoría:” una obra maestra es la de un artista genial que ha sido absorbido por el espíritu de la época de tal forma que su experiencia personal se convierte en universal”.

Largo debate, gustos diversos, pareceres valiosos, enfoques distintos.

(Imágenes.-1.-Donatello.-La Anunciación.-Sta Croce.-Florencia/ 2.-Tiziano.-Pablo lll.- Museo de Campodimonte.- Nápoles/ 3.- Picasso.-mujer con guitarra.-1911)