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Posts Tagged ‘Ensayos de Chesterton’

 

 

“Cenicientarecuerda Chesterton en sus Ensayos – recibió un carruaje del país de las maravillas y un cochero surgido de la nada, pero también una orden – que lo mismo podían haberle dado en Brixton – de que llegase a casa antes de las doce. Además recibió unos zapatitos de cristal, y no puede ser coincidencia que el cristal sea un material tan común en los cuentos populares. Una princesa vive en un castillo de cristal, la otra en una colina de cristal, y la de más allá lo ve todo reflejado en un espejo. Pueden vivir en casas de cristal, siempre que no tiren piedras, pues ese brillo del cristal no es sino la expresión del hecho de que la felicidad es luminosa pero frágil, como la sustancia que con tanta facilidad se hace añicos en manos de la criada o del gato. Dicho sentimiento procedente de los cuentos de hadas también me impregnó a mí y se convirtió en mi sentimiento respecto al mundo entero. Pensaba, y sigo pensando, que la vida humana es luminosa como el diamante , pero frágil como el cristal de una ventana; y aún recuerdo los escalofríos que sentía cuando oía comparar los cielos con un terrible cristal: temía que Dios hiciera desplomarse con estrépito el cosmos.

 

 

Si Cenicienta dice: “¿Por qué tengo que volver del baile a las doce?”, su hada madrina puede responder :” ¿Y por qué tienes que ir hasta las doce?”. (…)  El caso es que dejé los cuentos de hadas en el cuarto de juegos y ya no he vuelto a encontrar libros tan sensatos. Dejé a la niñera, guardiana de la tradición y la democracia, y no he encontrado a ningún moderno tan cuerdamente radical y conservador como ella. Pero lo importante es que, cuando me introduje en el ambiente intelectual del mundo contemporáneo, descubrí que era totalmente opuesto en dos cosas a mi niñera y a los cuentos infantiles. He tardado mucho en averiguar que era el mundo moderno el que estaba  equivocado y que mi niñera tenía razón. Lo verdaderamente curioso era que el pensamiento moderno contradecía las creencias fundamentales de mi infancia en sus dos puntos esenciales.

 

 

Ya he contado que los cuentos de hadas me inspiraron dos certezas: en primer lugar, que el mundo es un lugar absurdo y sorprendente, que podría haber sido diferente, pero que resulta bastante placentero tal como es; y, en segundo lugar, que, ante esa sorpresa y ese absurdo tan placenteros, más vale ser modesto y aceptar las extrañas limitaciones de tan extraña bondad.”

 

 

(Imágenes-1-Alfred Kubin- 1902 – cortesía de Neue gallerie – the New York Times/ 2- Edmund Dulac- ilustración para los cuentos de Edgar Allan Poe/ 3-oftherwate tumblr/ 4-Norman Rockwell)

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