LITERATURA Y PINTURA

A Hemingway le preguntaron en cierta ocasión de quién había aprendido más para escribir y él citó a Tintoretto, Jerónimo Bosch, Breughel, Goya, Giotto, Cėzanne, Van Gogh y Gauguin. y añadió: “He incluido a pintores porque yo aprendo a escribir también en los pintores. Alguien se preguntará cómo sucede eso. Pero explicarlo también nos llevaría un día entero”. Dos Passos declaró igualmente: ”Parte de mi servicio militar fue en el frente italiano. Y allí estaba la pintura. Lo digo porque estoy seguro de que la gran pintura narrativa de los siglos XlV y XV influyó profundamente sobre mis ideas de cómo narrar en palabras una historia.”

(Imagen — Su Tung- P O (Su Shi) ( 1036- 1101)

HEMINGWAY EN PARÍS

“Ernest Hemingway lo describió como era, en los años veinte, cuando el frío se hacía sentir más: árboles totalmente desnudos, que había que mirar como si fueran una especie de esculturas concisas; se ve el soplo del viento en la lámina fina y opaca de los estanques y en el chorro nítido de los surtidores — así lo recuerda Pere Gimferrrer en uno de sus “Dietarios” —.Quien atraviesa el jardín de Luxemburgo, en un día claro, frío y venteado, es el joven Hemingway, pero es el Hemingway viejo quien lo recuerda. En aquellos años, el museo de Luxemburgo era albergue de los cuadros impresionistas que luego fueron trasladados al Jeu de Paume. A menudo, Hemingway, con el estómago vacío, contemplaba un Monet, o un Cézanne: persistentes, los volúmenes plasmados en la tela se iban afilando, como aguzados por el hambre misma, cada vez más, detallados con agudeza obsesiva, como las palabras— esenciales, exactas, verídicas — que el joven Hemingway escribía, eliminaba, condensaba, sustituía en la tersura de un papel tan limpio y abstracto como el cielo de invierno sobre el jardín cubierto de escarcha.”

(Imágenes— 1- París 1929- national geographic/ 2- Montmartre 1947- Paul Almasy)