Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘ajedrez’

 

juegos.-rtggb.-ajedrez.-Thomas Eakins.-1876

 

“En su grave rincón, los jugadores

rigen las lentas piezas. El tablero

los demora hasta el alba en su severo

ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores

las formas: torre homérica, ligero

caballo, armada reina, rey postrero,

oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,

cuando el tiempo los haya consumido,

ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra

cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.

Como el otro, este juego es infinito”.

Jorge Luis Borges. – Ajedrez – “El hacedor” (1960)

(Imagen.- Thomas Eakins– (1876) – Museo metropolitano de Nueva    York

Read Full Post »

 

 

”  La mirada de los filósofos atraviesa la opacidad del mundo- recordó Italo Calvino – , supera su espesor carnoso, reduce la variedad de lo existente a una telaraña de relaciones entre conceptos generales y fija las reglas del juego por las que un número finito de peones que se mueven sobre un tablero de ajedrez agota un número tal vez infinito de combinaciones. Llegan los escritores, y las abstractas piezas de ajedrez , los reyes, las reinas, los caballlos y las torres son sustituidas con un nombre, una forma determinada, un conjunto de atributos reales o equinos y en el lugar del tablero se extienden polvorientos campos de batalla o mares agitados; y así las reglas del juego saltan por los aires y un orden distinto de los filósofos se va abriendo camino paulatinamente. Es decir, quienes descubren estas nuevas reglas del juego son nuevamente los filósofos, que se toman la revancha demostrando que la operación llevada a cabo por los escritores es reducida a una operación.”

 

 

(Imágenes -1- Man Ray – autorretrato junto al ajedrez – all- art-org / 2- Luigi Chessa- 1921)

Read Full Post »

 

juegos-nhu- ajedrez- Alice Kent Stoddard

 

Música, matemáticas y ajedrez son tres campos intelectuales en los que los seres humanos han realizado importantes hazañas antes de alcanzar la pubertad”. Así lo explicaba George Steiner en “Muerte de reyes” en 1968. Ahora que se anuncia para el otoño una exposición sobre las relaciones entre Marcel Duchamp y el ajedrez, las reflexiones sobre este juego vuelven a estar de actualidad. “El niño prodigio – sigue diciendo Steiner – sabe el orden, la dimensión apropiada de la suma o de la figura geométrica antes de haber dado los pasos intermedios. El niño predice el jaque mate en seis jugadas porque la victoriosa posición inicial, la configuración más eficiente de sus piezas en el tablero, se encuentra “allí” de cierto modo, clara y precisamente enfocada en su mente (…) El ajedrez es un juego en el que treinta y dos piezas de marfil, cuerno, madera, metal o ( en los campos de concentración ) aserrín pegado con betún, son movidas en un espacio de sesenta y cuatro casillas de colores alternos. Para el aficionado, una descripción de este tipo es una blasfemia.

 

juegos.-rtggb.-ajedrez.-Thomas Eakins.-1876

 

Para el verdadero jugador de ajedrez, el acto de mover treinta y dos piezas en un espacio de 8 x 8 casillas es un fin en sí mismo, un mundo muy completo al lado del cual la vida biológica, política o social da la impresión de ser desordenada, aburrida y contingente (…) ¿ Existe algo más en el mundo fuera del ajedrez? Pregunta necia, que, sin embargo, todo verdadero jugador se ha hecho alguna vez. Y cuya respuesta es al menos incierta. Se ha calculado que hay más variantes posibles en una partida de ajedrez que átomos en nuestro vasto universo. El número posible de modos legítimos de hacer las cuatro primeras jugadas de cada lado llega a 318. 979. 584. 000. Jugando una partida por minuto y sin repetirla nunca, todos los habitantes del globo terráqueo  necesitarían doscientos dieciséis billones de años para agotar todas las maneras concebibles de hacer las diez primeras jugadas de los ajedrecistas que narra Nabokov“.

 

juegos.-ajedrez.-8877b.-vidriera de jugadores de ajedres del Hotel de la Bessée.-1430.1440.-Villefranche -sur- Saône

 

“Hoy me conformo con jugar – escribió a su vez Duchamps -. Todavía soy una víctima del ajedrez. Tiene toda la belleza del arte y mucho màs. No puede ser comercializado. El ajedrez es más puro que el arte en su posición social. Las piezas del ajedrez son los bloques del alfabeto que moldean los pensamientos, aunque forman un diseño visual en el tablero, expresan abstractamente su belleza como poema… He llegado a la conclusión personal que, si bien no todos los artistas son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez son artistas”.

 

ajedrez-unnb-Pamela J Crook-jmrw com

 

(Imágenes.-1,. Alice Kent Stoddard/ 2.-Thomas Eakins– 1876/ 3.-vidriera de jugadores de ajedrez del Hotel de le Besée- Villafranche-sur-Saone- 1400/ 4.-Pamela J. Crook-jmrw)

Read Full Post »

 

 

 

 

juegos.-56ggb.- ajedrez.- vidrieras de ajedrez del Hotel de la Bessée.- Villefranche -sur- Saône.- 1430- 1440

 

 

“Cualquier persona que haya jugado al ajedrez con un muchacho particularmente joven y dotado- comenta George Steiner en “Extraterritorial” (Barral) -, habrá observado la diferencia enorme, casi escandalosa, que existe entre la astucia y la sofisticación analítica de las jugadas sobre el tablero y su comportamiento infantil una vez que las piezas han sido guardadas. He visto a un niño de seis años usar la defensa francesa con tenaz habilidad y luego convertirse, segundos después del partido, en un mocoso chillón y destructor (…)  El niño prodigio, como un adulto, es capaz de visualizar de manera instantánea y, sin embargo, extraordinariamente segura de qué modo han de estar las cosas después de varias jugadas (…) El niño predice el jaque mate en seis jugadas porque la victoriosa posición inicial, la configuración más eficiente de sus piezas en el tablero, se encuentra “allí” de cierto modo, clara y precisamente enfocada por su mente”.

Ahora que se evoca de nuevo la pasión del ajedrez, se quiere imponer el ajedrez como asignatura y este juego va a entrar en las aulas, célebres jugadores literarios nos traen sus recuerdos. Nabokov, que en su cuarto de baño con azulejos del Montreux Palace tenía junto al inodoro

 

juegos.-yeddv.-ajedrez.-Maurice Lalau.-1909

 

un tablero de ajedrez, con las piezas en su lugar, fue durante muchos años un estudioso de los problemas de ajedrez. Brian Boyd en su biografía del profesor y novelista cuenta las partidas de Nabokov con el filósofo Max Black, ex campeón de ajedrez en la Universidad de Cambridge y que había derrotado una vez a Arthur Koestler, ex campeón de la Universidad de Viena, y lo había hecho en cuatro movimientos. El filósofo recuerda que cometió el error de suponer que Nabokov era un jugador muy fuerte, y deliberó con mucho cuidado los movimientos. Nabokov sabía que no era un as del tablero: las cualidades de la imaginación que le permitían componer tan magníficos problemas de ajedrez no

 

juegos.-r566y.-ajedrez.-Sir William Orpen .-1902

 

tenían tiempo para funcionar en una competición. Con todo, rara vez encontraba a alguien capaz de igualarlo en el juego. Para sorpresa de ambos, Black lo venció fácilmente en una partida que apenas duró quince minutos. Nabokov pidió una revancha inmediata, y perdió casi en el mismo tempo.

Nabokov, en 1969, comenzó a preparar la copia en limpio de su obra “Poemas y problemas”. Quiso combinar poemas y problemas de ajedrez. “Me niego a disculparme – dijo – por haberlo incluido. Los problemas de ajedrez exigen del compositor las mismas virtudes que caracterizan a todo arte digno de este nombre: originalidad, inventiva, concisión, armonía, complejidad y una magnífica falta de sinceridad… Los problemas son la poesía del ajedrez”. A finales de los años sesenta y principios de los setenta – cuenta Boyd -, sus años más prolíficos en lo tocante

 

juegos.-88y,.ajedrez.-Adolphe Francois Monfallet.-1887

 

al ajedrez, Nabokov se hizo suscriptor de “The Problemist” y calificaba los problemas de cada número (…) En enero de 1970 le invitaron a participar en el equipo norteamericano como redactor de problemas en futuros torneos internacionales de problemas de ajedrez. Para Borís Spaski, uno de los problemas de “Poemas y problemas” merecía un elogio especial. Los fanáticos suscriptores de “The Problemist” definían sus problemas de los sesenta y los setenta como no especialmente difíciles pero ingeniosos y excepcionales por la original redacción (…) “ Sus problemas difieren radicalmente entre sí en lo tocante al diseño, pero comparten estos rasgos: no dependen de un conflicto forzoso, sino de la mera sorpresa del diseño central en sí: por ejemplo, la sorpresa de un rey errante; soluciones falsas tan complejas como la única solución verdadera; una reina que pese a todo su poder tiene que exiliarse a un remoto rincón del tablero; el forzado circuito de una torre que ataca; un destello de inesperada simetría; una súbita visión de las variantes, y una divertida abundancia de jaques descubiertos”.

 

juegos-ffvv-ajedrez- Nils Gustav Wentzel- mil ochocientos ochenta y seis

 

(Imágenes.- 1.-vidrieras de ajedrez del Hotel de la Bessée- Villefranche-sur- Saône- 1430/ 2.-Maurice Lalau- 1909/ 3.-Sir William Orpen -1902/ 4.-Adolphe Francois Monfallet- 1887/ 5.-Nils Gustav Wentzel– 1886)

Read Full Post »

 

juegos.-4fvb.-ajedrez.-Marcel Ducham.-retrato de jugadores de ajedrez.-1911.-Museo de Arte de Filadelfia

 

“En uno de los cuentos que integran la serie de los Mabinogion, dos reyes enemigos juegan al ajedrez, mientras en un valle cercano sus ejércitos luchan y se destrozan. Llegan mensajeros con noticias de la batalla; los reyes no parecen oírlos e, inclinados sobre el tablero de plata, mueven las piezas de oro. Gradualmente se aclara que las vicisitudes del combate siguen las vicisitudes del juego. Hacia el atardecer, uno de los reyes derriba el tablero, porque le han dado jaque mate y poco después un jinete ensangrentado le anuncia: Tu ejército huye, has perdido el reino.”

Edwin Morgan.“La sombra de las jugadas

juegos.-77b.-ajedrez.- Bobby Fischer.-1967.-Philipe Halsman

 

 

(Imágenes.- 1.-Marcel Duchamp- retrato de jugadores de ajedrez- 1911- museo de Filadelfia/ 2.-Bobby Fisher- 1967- Philipe Halsman)

Read Full Post »

“Ya antes incluso del inicio de la partida las piezas, en las que parece insinuarse sutilmente una malevolencia casi humana – escribe Steiner en “Campos de fuerza: Fisher y Spasski en Reykiavic (La Fábrica) -, se miran al acecho en medio de un silencio electrizante. Con la primera jugada el silencio da la sensación de rasgarse con un chasquido, como la seda tal vez, ya que tu contrario abre las alas, la masa y la energía interactúan por completo para formar un encaje tan finamente tejido, tan multidimensional, que no podemos concebir su patrón. (…) Cuando empiezas a respirar el aroma de la victoria – una aura almizclada, embriagadora, levemente metálica, indescriptible, pues no la puede comprender quien no sea ajedrecista -, la piel se te tensa en las sienes y tus dedos tiemblan“.

Es el silencio del ajedrez, la gran concentración del deporte mental, un especial juego de guerra que entablan los dedos en el aire moviendo con táctica las piezas. El escritor británico Martin Amis, que además de reconocido novelista es excelente constructor de críticas y reseñas, va relatando esta atmósfera al describir en “La guerra contra el cliché : escritos sobre literatura.- (Anagrama), algunos libros de Nabokov, de Steiner y de otros varios apasionados a este juego. Añade también juicios en torno a otros libros sobre  fútbol – el de Bill Buford, por ejemplo, y el vandalismo a veces que los seguidores de este deporte propagan -, y es casi inevitable acodarse sobre el borde de los estadios –  el pequeño del ajedrez y el grandioso del campo de fútbol – para comparar el vocerío y el silencio, el alarido de las muchedumbres y el mutismo cerebral de quienes observan el tablero. Es la competición, el azar, el simulacro, el vértigo en el balón y en la pieza, el aguante, la rapidez, la lentitud, el vigor y la memoria, la ingeniosidad y la destreza. Cada uno mira de distinta forma los saltos calculados de un caballo o el arco que traza una pelota hasta los pies de un extremo. Es la oportunidad, la atención, el equilibrio de un torneo. Es la invitación, el desafío, la persecución, el duelo.

¡La vamos a armar…! ¡La vamos a armar…! – gritan ciertos hinchas después del partido, según recuerda Buforf en Entre los vándalos¡La energía…, la energía es elevadísima! ¡Sentid la energía! (…) ¡La ciudad es nuestra…, nuestra, nuestra, nuestra!“. Son algunos gritos tras salir de los estadios con la victoria en las manos, exultantes alegrías eléctricas enardecidas tantas veces por el alcohol. Detrás queda una tarde de esfuerzos sostenidos, la voluntad de vencer, el haber sido reconocido desde la grada por la excelencia. Detrás queda, en otros tableros, la caída del adversario cercado en un jaque mate premeditado y conseguido, certero movimiento último que los espectadores admiten admirados y aplauden en silencio.

(Imágenes:- 1.-Man Ray.-autorretrato ante el ajedrez.-all-art.org/2.-Will Barnet– 1975 -The Old Print Shop.-arnet/ 3.-Zhong Biao.-9 masterpiece. París-artnet)

Read Full Post »

AJEDREZ.-B

Los dedos de la música evolucionan en el aire antes de posarse en la torre o en el alfil, antes de aterrizar en el suelo de las matemáticas. Las matemáticas ordenan y desordenan el cerebro del tablero y la mano, conducida por la mente que ha tardado en decidir pero que ya ha decidido, mueve al fin una pieza esencial que modificará el ritmo de la partida y nos llevará a la salvación o al jaque mate. “La música, las matemáticas y el ajedrez – nos dice Steiner (“Steiner en “The New Yorker”) (Siruela) – son, en algunos aspectos vitales, actos dinámicos de localización. Unos elementos simbólicos son dispuestos en hileras que tienen un significado.(…) La música y las matemáticas figuran entre las maravillas más destacadas de la raza humana (…) El ajedrez, por otra parte, es un juego en el que treinta y dos figuritas de marfil, cuerno, madera o metal o (en los campos de prisioneros) serrín pegado con cera de zapatos se arrastran de un lado a otro sobre sesenta y cuatro casillas de colores alternados. (…) Para un verdadero jugador de ajedrez, llevar de un lado a otro treinta y dos figuras sobre 8 x 8 casillas es un fin en sí mismo, todo un mundo al lado del cual la mera vida biológica, política o social resultan desordenadas, rancias y contingentes”.ajedrez.-16

De aquí esa fascinación de los ojos clavados sobre las combinaciones del tablero, el movimiento mental de las piezas que atacan o defienden, la estrategia de ritmos que jamás adivinará el contrario, la música silenciosa de la mano que siempre toma su tiempo antes de salir al escenario. Los ajenos al ajedrez no descubrirán nunca música o poesía en este juego, y en cambio sus devotos advertirán enseguida cuánta poesía ycuánta música esconden las artimañas de un caballo o la protección de un rey. Nabokov recordaba que “los problemas de ajedrez exigen del compositor las mismas cualidades que caracterizan cuaquier otra actividad artística: originalidad, inventiva, concisión, armonía, complejidad, y una espléndida falta de sinceridad. Componer en esta trama de ébano y marfil es un don infrecuente y una ocupación dispendiosamente estéril; pero todas las artes son inútiles, divinamente inútiles, si se las compara con un buen número de populares ocupaciones humanas. Los problemas son la poesía del ajedrez, y esa poesía, como toda poesía, está obligada a intervenir con su florete en los diversos conflictos que enfrentan a las viejas y nuevas escuelas“.

Mientras tanto la mano sigue calculando pros y contras en el tablero de los movimientos, precisión en sus combinaciones matemáticas. Luego decidirá en el aire y el  aire llevará los dedos seguros bajando en picado hasta las piezas. Al fin un definitivo jaque mate suena a música.

Read Full Post »