DE NUEVO GRECIA

 

calles.-588j.-archipiélago de la Cícladas,. Grecia.- 1951.-foto David Seymour.-Magnum Photos

 

Los acontecimientos internacionales nos llevan desde hace tiempo hasta Grecia pero – aparte de la intensa y tantas veces preocupante actualidad – la pregunta se hace aún más profunda y nos remonta a su historia. ¿Por qué Grecia? ¿Por qué hay que volver a Grecia constantemente para adentrarnos en los caminos de la cultura?

Hace unos meses escribí en Alenarte revista sobre el tema y aquí reproduzco mis palabras:

 Recordaba que T. S. Eliot comentó:

“¿Dónde está la vida que hemos perdido en vivir?

¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido en conocimiento?

¿Dónde el conocimiento que hemos perdido en información?”

En estos momentos recorre el mundo una vertiginosa velocidad de información, una corriente algo menor de conocimiento, y un lento caminar hacia la sabiduría. La transmisión de las informaciones se ejecuta  con un simple pestañeo del móvil, con la simple yema del dedo en el teclado del ordenador. La información atraviesa en zigzag telediarios y tabletas, su rapidez nos conecta con lo último, que no es siempre lo más importante. Muchas de esas informaciones nos pueden ayudar al conocimiento, pero ¿nos llevan al fin a la sabiduría?

 

mar.-8hcd.-Grecia.-por Jean Louis Dumas.-museo europeo fotografie

 

La profesora Jacqueline de Romilly escribió un penetrante libro titulado “¿Por qué Grecia?”. Allí, en el fondo de los pasillos de la Historia, aparecen de modo permanente los tesoros griegos. Tesoros de democracia, de teatro, de razones, de estilo. Los temas griegos se representan cada año en los escenarios teatrales y se incorporan a las secuencias cinematográficas. Son personajes casi inmortales, pasiones que han vencido a los siglos, diálogos en los que la emoción discute con la razón. Electra, Medea, tantas figuras de vestiduras blancas han atraído a O´Neill o a Giradoux. Platón y Tucídides prosiguen su andadura en libros de bolsillo. En el siglo V ateniense se inventó la democracia y la reflexión política. Esquilo, Sófocles y Eurípides marcan para siempre la tragedia; Aristófanes eleva la comedia; Herodoto y Tucídides registran las claves de la historia; Sócrates nos tiende la filosofía; Fidias las estatuas; Hipócrates la medicina…

 

Grecia.-4ffn.-Henri Cartier- Bresson.-Atenas.-1953

 

Es el mapa de la sabiduría. El hombre que exaltaron los griegos era un hombre completo. Le gustaban la vida y las fiestas, los banquetes, el amor, la gloria. Los coros de las tragedias griegas nos abren los ecos de las lamentaciones pero también las estrepitosas carcajadas. Hay un destino encerrado en las misteriosas máscaras pero igualmente hay muecas cómicas, el rictus de la ironía envuelta en los pliegues embozados.

 

pueblos.-5h233.-Fred Boissonas.-Grecia 1908

 

Está además la paz y la guerra. “Nadie tan insensato existe – escribe Herodoto – que prefiera la guerra a la paz; en ésta, en efecto, los hijos entierran a sus padres; en aquella, por el contrario, los padres a los hijos”. Eurípides, en “Las suplicantes”, exclama que los hombres prefieren “la guerra, rechazando los bienes, y los hombres reducen a otros hombres a la servidumbre, y las ciudades a otra ciudades más débiles”.

 

mar.-rr7yyj.-Leon Dabo.- Grecia.

 

Todo esto – el teatro, el arte, la filosofía, la historia, el pensamiento – nos lanza (no nos retrocede) hacia la sabiduría.

El vértigo instantáneo de la información y de la comunicación, que tanto nos gusta diariamente, ha de llevarnos al conocimiento.

Y el conocimiento debe empujarnos a la sabiduría.

 

Grecia-nnyu-Monte Athos- James L Stanfield- mil novecientos ochenta y tres

 

A las puertas de los siglos siempre nos esperará la Grecia clásica con sus permanentes enseñanzas.

 

Grecia.-8ttc,.notiespectaculo com

 

(Imágenes.- 1.-David Seymour- magnum- 1951/ 2- Jean Louis Dumas- museo europeo de la fotografía/ 3.- Atenas-Henri Cartier Bresson- 1953/ 4.-Fred Boissonas- 1908/5.-Leon Dabo/ 6- Monte Athos- James Stanfield- 1983/ 7.- notiespectaculo)

COLORES EN DELACROIX

Las mezclas de colores en Delacroix son las que han fascinado a muchos pintores. Leo en su Diario  (Centauro, México),  en la entrada correspondiente al 11 de junio de 1856: “Los claros de la Medea, de su mejilla, de su garganta, del torso, etc, basados en el tono de tierra de sombra blanca y laca amarilla con blanco y laca. El cadmio con tonos quebrados domina en la localidad; pocos tonos rojos, sin embargo, algo de tonos de marrón rojo, blanco con laca amarilla y tierra de sombra y blanco (Esta última combinación es excelente para muchas localidades un poco oscuras).

Para el tono verde rosa caliente de la mejilla en una mujer fresca y morena: cadmio y blanco, amarillo zinc claro y verde esmeralda, blanco y laca o bermellón y blanco, según el efecto;el blanco y verde esmeralda, que es un verde frío, se une bien con éstos. Sustituyendo el ocre y blanco al cadmio, se tienen localidades de sujetos más oscuros: el bermellón y blanco concierta con el zinc amarillo y verde. Una mezcla de todos estos tonos hace una localidad de carne excelente”.

Un año después, en 1857, la gran sensibilidad de Delacroix  descubrirá los matices del color en un día cualquiera. “Una de estas mañanas -escribirá en su  Diario el 4 de noviembre -, mientras estaba al sol en mi galería, he notado el efecto prismático de la cantidad de pequeños pelos de tela de mi vestido gris. Todos los colores del arco iris brillaban en ella como en un cristal o en un diamante. Cada uno de los pelos, por ser brillante, reflejaba los colores más vivos, que cambiaban a cada movimiento mío; cuando no hay sol, no nos damos cuenta de ese efecto”.

Pero los colores no permanecen en sí mismos en el caso de Delacroix. A través de ellos el pintor medita sobre el sentido de la vida. A los 24 años, en 1822, escribe el 12 de octubre: “Acabo de ver brillar a Orión en el cielo, en medio de nubarrones negros y de un viento tempestuoso. He pensado primero en mi vanidad, en comparación con esos mundos en suspenso; después he pensado en la justicia, en la amistad, en los sentimientos divinos que se hallan grabados en el corazón del hombre, y sólo he encontrado grande en el universo a él y a su creador. Esta idea me llama la atención. ¿Es posible que no exista? ¡Qué!, el azar, combinando los elementos, ¿habría hecho que naciesen las virtudes, reflejos de una grandeza desconocida? Si el azar hubiese construido el universo, ¿qué significarían conciencia, remordimiento y abnegación?”.

El Diario de Delacroix mezcla continuamente colores y pensamientos. Esta mezcla le lleva a audacias en el arte y a reflexiones como ser humano. Acaso por eso muchos pintores han quedado atrapados en sus combinaciones y a  muchos lectores  ( que jamás pintarán) estas páginas les han hecho pensar.

(Imágenes:Delacroix,”Autorretrato a los cuarenta años”, Louvre.-foro artehistoria.net/”Mujeres de Argel en habitaciones”, Louvre.-flickr/ “La barca de Dante”, Louvre -flickr)