UN ARTE SONORO

Es en las ciudades donde anidan las tormentas de los ruidos.

Es en los hielos marinos –como dice Chris Watson – donde se oyen las voces del océano congelado.

Son los hombres los que escuchan tensas vibraciones de silencio.

Son los extraños contactos entre tenedores y vajillas los que provocan el temblor.

Son las máquinas pensantes las que siempre nos hablan, según Martin Riches.

Son las máquinas habladoras las que también nos interrogan.

Son las sombras y luces las que nos envuelven.

Son los » bosques desencantados» de esferas y colores los que continuamente nos rodean, tal como los ve Angela Bulloch.

Todo esto es el arte sonoro que se expone estos días en Madrid. Se escuchan – y se hace arte- con sonidos, y al revés: es el arte el que emite sonidos. Igual que atentamente se escuchaban los ruidos de la ciudad de Lisboa, a los que ya me referí una vez en Mi Siglo.

«Es el Arte Sonoro que queda definido en la exposición de La Casa Encendida –  sencillamente, como arte que suena. Es decir, algo que trata de comunicarse tanto en lo auditivo como en lo visual y, por tanto, se desarrolla en el tiempo. Se enmarca dentro de las nuevas prácticas artísticas nacidas a consecuencia de la aparición de tecnologías como el altavoz, el cine, el video, lo digital… En ese sentido puede hablarse de un arte plenamente contemporáneo que puede ir desde la escultura con sonido hasta la ocupación puramente sonora de un espacio.»

La poeta alemana Elisabeth Borchers decía: «Miro en el interior de las estrellas y no encuentro nunca nada, hasta que doy con una palabra en un idioma extraño».

Así sucede igual al escuchar el mundo de las ciudades, el mundo de los objetos.

A muchos artistas les basta solo escuchar.

(Imágenes.- 1-Panorama Island 1995.-Angela Bulloch.-Engholm Gallery/2.-Hielo marino.-Voces de un océano congelado.-Chris Watson.-lacasaencendida/3-«Test Pattern.-motivo geométrico de prueba.-2008.-Ryoji Ikeda.-lacasaencendida/ 4.-des-equilibrio.-Gabriel Castaño.-lacasaencendida/5.-la máquina pensante.-Martin Riches.-lacasaencedida/6.-la máquina habladora.-Martin Riches/7. Talkin Machine 1990-1992.-Martin Riches.- experience- art.de/ 8.-Bosque desencantado.-Angela Bulloch.-lacasaencendida)

LA CASA ENCENDIDA

pajaro-1984-por-louis-le-brocquy-artnet«Creo que hay en mi obra – decía Luis Rosales en 1977 – tres libros que tienen una relación muy estrecha: «El contenido del corazón», La casa encendida» y, hoy día, mi último libro, aún inédito, del cual voy a publicar una amplia antología que va a salir en estas semanas y que se llama «Diario de una resurrección«. Creo que estos tres libros – desde el punto de vista del contenido y desde el punto de vista del estilo – representan una de las alas importantes de mi poesía, los tres están interrelacionados y en los tres hay un dificilísimo camino hacia la búsqueda de la sencillez.

El primero, «El contenido del corazón» ,es, de un lado, el más claro, el más compendiado, el más exigente y, yo diría, una síntesis de «La casa encendida«, una cristalización de los temas que después se desarrollarán en «La casa encendida». «La casa encendida» tiene la ventaja, primero, de que está escrita después; segundo, que es un poema unitario, un poema de una sola dimensión; y también, de que es un poema con más misterio, desde el punto de vista expresivo tiene más influencia surrealista. Creo que éstas son las connotaciones que separarían a un libro como «La casa encendida» de un libro como «El contenido del corazón«.paisaje-44ee8-por-james-p-graham-maddox-arts-london-artnet

Era febrero, en su casa de Madrid. Estábamos sentados hablando de poemas y entonces Luis Rosales me dijo:

«Entonces, ¿la poesía qué es? La poesía es una remodelación, una recreación de tu propia vida, en la cual esa remodelación diría yo que es constituyente, y en la cual tú puedes ver y percibir lo que esa experiencia fue verdaderamente. Yo diría que la poesía es el proceso de cristalización de una experiencia vital; eso es lo que ha sido para mí la poesía, y no otra cosa. Cuando ese proceso de cristalización está sometido a una auténtica ley es cuando, además, es unitaria. Estas son las dos cosas que me han interesado: desde el punto de vista de su expresión, conseguir la unidad orgánica; desde el punto de vista vital, conseguir que la poesía fuera la cristalización de esos momentos, a veces radiantes, que ha tenido la vida. Y al decir radiantes, en modo alguno digo alegres; creo que los momentos verdaderamente profundos del vivir nos los ha dado en muchísimas ocasiones el dolor; el dolor es el elemento más obrador y constituyente de nuestra propia vida, y muchos de esos momentos radiantes que después han pasado a la poesía, han pasado a través del dolor. En definitiva, lo que decía Antonio Machado: «Se canta lo que se pierde…». Y en un intento de rescatarlo, claro».

Era febrero. En su casa de Madrid.

Diálogos con la cultura«, págs 151 y 153)

(Envío este post y lo dedico muy afectuosamente a mi amigo Juan Pedro Quiñonero, gran periodista y escritor, en el día en que dedica en su excelente blog, «Una temporada en el infierno» su recuerdo en el tiempo a Luis Rosales)

(Imágenes:1.-Louis Le Brocquy, 1984.-arnet/2.-James P. Graham, 2005.-Maddox Arts.-London.-arnet)