EL LOBO

 

animales.-5tn.-lobo.-Sarah Esteje.-abadidabou sarah esteje

 

“Querido hijo, sólo para contarte que anoche volvió el lobo. Hay quien dice que treinta y quien veintinueve los años que no asomaba por aquí, o sea llevando yo ya de maestra sobre unos cinco o seis, que apenas lo recuerdo, porque son los hombres los que hacen efemérides o “memorabilia” de estas cosas. (…) No tengo que decirte que el lobo ya no es fuente de aprensión ninguna por aquí (qué digo, si tan siquiera habías nacido) y, en cambio, una gran temática de curiosidad, de diversión, de episodios antiguos cien veces reajustados, mejorados y redondeados. Esto los viejos, que se dan muchas ínfulas y credenciales de testigo de vista de que el lobo existe o ha existido alguna vez; y a tanto llegan que algunos, como Fariña, hace como que se muere de risa de todos los que juran y perjuran haberlo visto anoche.(…) Los viejos se resisten, como ya puedes entender, a que nadie amenace robarles el honroso y acrisolado prestigio de haber sido los últimos que han visto al lobo alguna vez. (…) Sólo Dios sabe en este mundo lo que es capaz de andar un lobo en treinta horas, como no sea que se tope con alguna querencia o merodeo. Tu padre me cuenta que se ha sabido, con comprobación, de alguna loba parida que se alejaba hasta veinte kilómetros, cinco leguas dice él, de la carnada, en busca de una presa, y a la noche volvía puntualmente a amamantar a los lobeznos ; lobas y todo, madres son.”

Así va contando Sánchez Ferlosio, en su excelente prosa tan cuidada, el relato “Carta de provincias (ABC 2004) – recogido en “El geco” (Destino) – rondando literariamente las vicisitudes del lobo. En estos días surge de nuevo la alarma contra los ataques del lobo y la literatura nos vuelve a traer a este animal que fue tema en varias ocasiones del autor de “Alfanhuí“, siempre tratado en su escritura con enorme eficacia y gran belleza.

 

lobos-eeff-en el Barraco, Avila, con los mastines y las vallas para protegerse de los lobos- foto Carlos Rosillo- elpais es

 

“El lobo, viejo, desdentado, cano, despeluchado, desmedrado, enfermo, cansado un día de vivir y hambrear- cuenta en “El reincidente” (“El País”, 1987) -, sintió llegada para él la hora de reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador. Noche y día caminó por cada vez más extraviados andurriales, cada vez más arriscadas serranías, más empinadas y vertiginosas cuestas, hasta donde el pavoroso rugir del huracán en las talladas cresterías de hielo se trocaba de pronto, como voz sofocada entre algodones, al entrar en la espesa cúpula de niebla, en el blanco silencio de la Cumbre Eterna.”

 

lobos-uunnh-lobos en España- todoavatar com

 

Muchos años antes, en “Papeles de Son Armadans”, en 1956 – y también recogido en “El geco” -, Ferlosio había trazado ya las suertes últimas del lobo en la boca de un personaje del relato titulado “Dientes, pólvora, febrero” : “…, y luego un concejal, ya bebido, empezó en voz alta que en ningún otro pueblo sabían hacer lobadas más que ellos; ningún otro pueblo de los alrededores sabía combatir al lobo como hay que combatirlo; y que al lobo hay que combatirlo en su terreno, combatirlo con sus mismas astucias y artimañas; que el lobo había que combatirlo y no había que dejarle ni un día de descanso, porque si no el ganado jamás podría prosperar; que por los otros pueblos salían en busca del lobo como si fueran a robar una gallina, y así de buena gana, así en su vida matarían a un lobo; porque el silencio era lo primero que hacía falta para enganchar al lobo, y lo segundo no darle en el olfato, y lo tercero la constancia, como en todas las cosas de la vida, además, que sin constancia no se iba a ningún sitio ni nada se conseguía, más que enredar y hacer el tonto; y el lobo es un ganado muy astuto, decía, y camina diez leguas en una sola noche y es necesario exterminarlo, porque es un bicho que mata por matar, porque asesina cien ovejas y luego se come una sola, y eso sólo lo hace por malicia, por hacer daño y se acabó; igual que una persona avariciosa.”

Excelentes narraciones en torno a un debatido animal.

 

lobos-nnngu-castle-clash wikia com

 

(Imágenes.-1- Sarah Esteje/ 2.-el Barranco- Ávila- los mastines y las vallas para defenderse del lobo- foto Carlos Rosillo- elpais/ 3.-lobos en España- todoavatar.com/ 4.-castle-clash-wikia.com)

FERLOSIO

“Calculo que habré escrito en mi vida, hasta la fecha – decía Sánchez Ferlosio  en 1977 – como entre 200 o 300 veces más de lo que he publicado; por eso mi refrán – glosado del que dice “Cada maestrillo tiene su librillo” – ha sido siempre: “Más vale maestrillo de menos que librillo de más”. Tal vez sea una coartada de mi inseguridad o, más probablemente, que como estoy irrecuperablemente anclado en el Ancien Régime y todavía escribo con el anticuado deseo de tener razón y de convencer a alguien de algo que me parezca cierto, tanto la duda de todo “tener razón” como el descorazonamiento de no lograr convencer a nadie de nada me anima cada vez menos a publicar, aunque siga escribendo y escribiendo eternamente”.

El escritor, que ha sido galardonado hoy con el Premio Nacional de las Letras Españolas 2009, hacía estas y otras interesantes confesiones enLa forja de un plumífero(Destino) y allí contaba sus aventuras y desventuras familiares y literarias, sus recorridos por muy distintas viviendas, sus predilecciones por la ficcción primero y por la gramática después. También ternuras paternas jalonando su trabajo y su existencia: “me quedaba una media de 4 días con sus 4 noches en sesión continua de lecturas y escrituras gramaticales –decía evocando el final de los cincuenta y principios de los sesenta -, con luz eléctrica también de día, como Monsieur Dupin, el de  “El misterio de María Rôget” y “Los crímenes de la calle Morgue”; al fin caía redondo y me dormía profundamente durante 24 o más horas, salvo 1 o 2 brevísimos despertares para comer y beber y con una maravillosa bajada de tensión. Después cogía a mi niña – que en el 60 cumplió los cuatro años – y me pasaba con ella 4 o 5 días sin interrupción; íbamos a los parques y a visitar museos: de El Prado, le gustaba sobre todo El Bosco, porque, como ella decía, “tiene mucho”, y La Laguna Estigia de Platinir. Pero El triunfo de la muerte de Brueghel el Viejo, se volvería su favorito. Yo no quería enseñárselo, por esa tontería de los padres de evitar a nuestros hijos pequeños la visión de la muerte (la educación del príncipe Gauthama), y me la llevaba disimuladamente hacia el que estaba al lado, haciendo rincón con él: El carro de heno. Pero ella era tan atenta y difícil de engañar que, a la segunda, me cazó. Y El triunfo de la muerte se hizo su cuadro favorito para siempre. Esta reproducción que tengo ante los ojos, ahí colgada en la pared, era de ella”.

(Vayan estas líneas como recuerdo hoy al gran escritor deEl testimonio de Yarfoz” (Alianza) o de los extraordinarios relatosCarta de provincias” o “El reincidentey las prosas excelentes deLos príncipes concordes“, “El escudo de Jotán” o “Los lectores del ayer” ( todos ellos recogidos en “El geco(Destino).

 Ojo, oído y literatura, como ya escribí aquí.

(Imágenes :-1.-Rafael Sánchez Ferlosio.-foto EFE/2.-Ferlosio.-ucm.es)