LOS VIAJES REDUCIDOS

 

“Hay algo espantoso en la vida que llevamos actualmente, no visitamos nunca dos veces el mismo sitio – confesaba W. G. Sebald – . Un año nos vamos a la India, al año siguiente a Perú y un año después a Groenlandia. Porque hoy cualquiera puede ir donde le apetece. Yo en canbio prefiero mucho más conocer media docena de lugares que signifiquen alguna cosa para mí antes que decir al final de mi vida, “yo he estado en casi todas partes”. En una primera visita no se aprende gran cosa. Yo tengo, por ejemplo, un sitio preferido, la isla de San Pedro sobre el lago de Bienne, en Suiza. Allí me he sentido como en mi casa, aunque parezca extraño, porque aquello es un mundo en miniatura. Una finca, una granja. Una viña, un prado de manzanas, un cerezo y un jardín. Es como cuando uno era niño y se dibujaba un rincón. No me gusta lo que se presenta a gran escala, ni en arquitectura ni en términos de evolución. Para mí, eso es una aberración. En lo que me concierne, el ideal estético y moral es algo muy pequeño y al mismo tiempo autónomo”.

(Imagen –Joaquim Vayreda– 1878)

EL POEMA QUE NO SE ESCRIBE

 

 

“Era bueno, magnífico quizás, se escriben otros, pero ėse no se escribe.

No hay razón ninguna para no escribirlo; y, sin embargo, no se escribe.

Desde entonces, sobre todo, en ciertos días de mal ser aquel poema duele, amarga, es un martirio y, sin embargo, no se escribe.

Con escribirlo, todo estaba terminado, y, sin embargo, no se escribe.

Y él quiere salir, quiere vivir, ser gozado, tener eternidad, y uno es bueno y no lo escribe”.

Juan Ramón Jiménez – “ Un poema, de vez en cuando, no se escribe” -“Cuentos largos de la palabra”

(Imagen – Franz Gertsch – Monica de Cárdenas- artnet)

EL CRECIMIENTO DE UN NIÑO

 

“Al pasar las páginas de uno de los periódicos – comenta Chesterton en uno de susEnsayos escogidos”, seleccionados por W. H. Auden ( Acantilado) – mis ojos se posan en la frase siguiente : “ A la luz de la ciencia y el pensamiento modernos, estamos en disposición de ver que el ser humano normal repite en cierto sentido histórico la vida de la raza humana”. Se trata de una afirmación moderna muy típica: es decir, se trata de una afirmación para la que ni hay ni ha habido nunca la menor prueba. Sabemos muy poco de lo que ha sido la vida de la especie humana, y ninguna de nuestras conjeturas científicas al respecto guardan el más remoto parecido con el verdadero crecimiento del niño. Según esa teoría, un bebé empieza por golpear piedras de sílex y frotar palos para encender  fuego. Es muy frecuente ver a bebés dedicados a tales menesteres. Al cumplir los cinco años el niño, ante la deleitada mirada de sus padres, funda un pueblo. A los once, se ha convertido en una pequeña ciudad estado parecida a la antigua Atenas. Animado por eso, el niño sigue adelante y antes de cumplir  los catorce ha fundado el Imperio romano.

 

 

Pero entonces los padres se llevan un gran disgusto. Después de verlo llegar tan lejos, no sólo con placer sino con la natural sorpresa, deben prepararse para asistir al espectáculo de su decadencia. Tienen que ver a su hijo pasar por el declive del Imperio occidental y las Edades Oscuras. Verán en su expresivo rostro la invasión de los hunos y de los hombres del norte. Después de repetir la batalla de Châlons y el fracasado sitio de París parecerá un poco más feliz, y cuando llegue al siglo Xll el rostro de su hijo será tan luminoso como lo era antes cuando “repetía” a Pericles. No tengo espacio suficiente para continuar con esta notable demostración de cómo la historia se repite en nuestros jóvenes; cómo se desaniman a los veintitrés para representar el fin del medievalismo, se vuelven a iluminar porque se acerca el Renacimiento, vuelven a ensombrecerse con las disputas de los últimos años de la Reforma, se ensanchan plácidamente al llegar a la treintena como el racional siglo XVlll, hasta que por fin, a eso de los cuarenta y tres, dan un grito y le pegan fuego a la casa como símbolo de la Revolución francesa. Así ( sin duda alguna) es el desarrollo normal de un niño”.

 

 

(Imágenes-1- Walter Mori – 1956/ 2- Enzo Sellerio- Sicilia/ 3- Valentín  Alexandrovich Serov)

LA NAVIDAD Y BERGMAN

 

 

“En nuestra casa la Nochebuena era un acontecimiento bastante tranquilo que empezaba con la oración de Navidad en la iglesia a las cinco – cuenta Bergman en sus “Memorias” – y seguía luego con una comida alegre, pero mesurada. Después se iluminaba el árbol, se leía el evangelio de Navidad y nos íbamos pronto a la cama porque teníamos que levantarnos a tiempo para la misa del alba que en aquella época era de verdad el alba. No se repartía ningún regalo, pero la noche era animada,  un prólogo excitante de los festejos del día de Navidad. Después de la misa del alba, con sus velas y trompetas, daba comienzo el desayuno de Navidad. Para entonces mi padre solía desplegar su mejor humor y pronunciaba un improvisado discurso en verso para los invitados, cantaba canciones especialmente compuestas para la fiesta, brindaba con aguardiente, imitaba a sus colegas y hacía reír a todo el mundo.

(…) Después del desayuno íbamos todos a la cama a dormir unas horas. La organización interna tuvo que haber seguido funcionando ya que a las dos en punto de la tarde, justo al anochecer, se servía el café. La casa estaba abierta para todos los que querían desear Felices Pascuas en la rectoría. Algunos de los amigos eran músicos de profesión y en las festividades de la tarde solía haber un concierto improvisado. Y así se iba acercando el cenit pantagruélico del día de Navidad, que era la cena. Tenía lugar en la amplia cocina donde provisionalmente se había suprimido el rango social. La comida estaba en la mesa y en los bancos del fregadero cubiertos con manteles. Los regalos se repartían en la mesa del comedor. Se traían los cestos, mi padre oficiaba provisto de un puro y una copa de licor, se entregaban los paquetes, se leían versos, se aplaudían y comentaban; no había regalo sin versos”.

 

 

(Imágenes- 1- Salvador Dalí -Christmas 1946/ 2- Pietro Perugino)

REALIDAD, FOTOGRAFÍA Y FICCIÓN

 

 

”A veces me han preguntado: ¿qué es más fácil escribir, realidad o ficción? Y añado yo a esa pregunta: ¿y qué es en el fondo la realidad? La realidad absoluta es casi imposible de describir. La auténtica realidad, o al menos quizá un débil acercamiento a la completa realidad reflejada, tal vez sería, y no estoy muy seguro de ello, la fotografía. Pero en cuanto el escritor quiere acercarse a una realidad e intenta mostrarla lo más fielmente posible a los demás, no tiene más remedio que acumular enumeraciones, añadir y añadir detalles tras toda su observación, procurar elegir muy bien los adjetivos, agrupar descripciones llenas de matices, y aún así no lo conseguirá. Un acercamiento a la auténtica realidad de lo que se muestra, quizá sería, como digo, aunque muy lejanamente, la fotografía. Tal vez una fotografía de una mujer caminando sobre las maderas de un pasillo nos mostraría la realidad de su figura. Pero se necesitarían varias fotografías, una que la enfocara por delante, otra por detrás y varias más, desde ángulos muy distintos. Y aún así no bastaría. Sí, veríamos perfectamente en esas fotografías su vestido estampado de colores marrones, su figura diminuta, quizá los abalorios brillantes que cubrían sus dedos. Pero en ese pasillo resuenan también las maderas crujiendo bajo sus pasos, y esos sonidos, naturalmente, ninguna fotografía los recoge. Sólo los recogería un documental: esa mujer en un documental. ¿Y sus pensamientos entonces? ¿Y su personalidad? Por ello, ¿ qué hace el escritor para poder contar lo más fielmente posible esa realidad? Pues ponerse ante la página en blanco e intentar describir lo mejor que sepa y pueda todos esos pasos, esos movimientos, esos colores y esos sonidos. Y adivinar además sus pensamientos. Es decir, recrear. Le será imposible fotografiar. Sólo recrear. El escritor, pues, recrea. Al recrear, de alguna forma inventa. Se acerca hasta ese pasillo con sus adjetivos, su memoria, algunos recuerdos que le vienen a la cabeza, otras asociaciones de ideas que le llegan también, las inspiraciones para evocar un ambiente, mil cosas convocadas en ese instante para recrear y para crear. Creará incluso a veces algo mejor que la pura realidad y cuando acabe de crear, a veces no sabrá bien cómo lo ha hecho. Será quizás una mágica combinación de elementos la que le ha llevado hasta una creación que incluso supere a la misma realidad”.

José Julio Perlado – (del libro “Relámpagos”) ( texto inédito)

 

 

(Imágenes – 1-Maria Schtlova – autorretrato- liminous lint/ 2-Edward Steichen –  1924 -Gloria Swanson -museum of modern arte New York)

MUERTE EN EL OLVIDO

 

 

“Yo sé que existo

porque tú me imaginas.

Soy alto porque tú me crees

alto, y limpio porque tú me miras

con buenos ojos,

con mirada limpia.

Tu pensamiento me hace

inteligente, y en tu sencilla

ternura, yo soy también sencillo

y bondadoso.

Pero si tú me olvidas

quedaré muerto sin que nadie

lo sepa. Verán viva

mi carne, pero será otro hombre

– oscuro, torpe, malo – el que la habita…”

Ángel González – “ Muerte en el olvido”

(Imagen –Lucas Fowler -2001- national gallerys – of scotland)

DEL AMOR Y DEL MAR

 

 

“Quienes han querido describirnos el amor y sus caprichos – dice La Rochefoucauld – lo han comparado tantas veces con el mar que resulta difícil añadir algo a lo ya dicho. Nos han dado a conocer que tanto el uno como el otro son igualmente inconstantes e infieles, que sus bienes y sus males son innumerables, que las más afortunadas navegaciones se hallan expuestas a mil peligros, que las tempestades y escollos son siempre de temer y que incluso se puede naufragar llegado al puerto. Pero al expresarnos tantas esperanzas y tantos temores, no nos han mostrado lo bastante, me parece, la relación existente entre un amor ya gastado, lánguido y cerca de su fin, y esas prolongadas bonanzas, esa aburrida calma que encontramos bajo la línea : estamos cansados de un largo viaje, deseamos que se acabe; vemos tierra pero nos falta el viento para llegar a ella: nos vemos expuestos a los reveses estacionales; las enfermedades y la languidez nos impiden actuar; faltan el agua y los víveres, o cambian de gusto; recurrimos inútilmente a socorros ajenos; tratamos de pescar, cogemos algún que otro pez sin sentir por ello ningún alivio, ni sentirnos más alimentados; nos cansa todo lo que vemos, continuamos dándole vueltas a los mismos pensamientos, y seguimos aburridos; vivimos todavía y nos cuesta vivir; esperamos a tener algún deseo para salir de ese estado de languidez y apatía, pero los deseos que se nos ocurren son débiles e inútiles”.

 

 

(Imágenes-1-Floriana Barbu/ 2- Ryan McGinley-imagery our world)

VIEJO MADRID (73) : LA TRASHUMANCIA

 

 

“Los madrileños de mi edad, sin salir de la capital – recuerda Corpus Barga en “Los pasos contados”-, presenciábamos todos los años el desplazamiento vertical de Castilla, pasaba por la Puerta del Sol y ya no tenía nada de nomadismo, era trashumante y estaba tan bien regulado como la circulación de los ferrocarriles. Por el centro de Madrid había una cañada, la calle de Alcalá y en los meses de trashumancia, en primavera y en otoño, los señoritos madrileños que iban a la cuarta de Apolo (el último sainete con  música  de los cuatro que daba todas las noches el teatro Apolo, la catedral  de ese que llaman género chico y era el postrer eco del teatro español popular) y luego a Fornos, se asomaban de madrugada a la puerta de este café, que estaba en la esquina de las calles de Alcalá y Peligros, para reírse viendo cómo corrían y qué buscaban al pasar por allí con sus rebaños, los zagales y los rabadanes, toda la jerarquía complicada de los pastores.

 

 

El paso nocturno de los ganados trashumantes era el motivo de una fiesta callejera (…) Los rebaños entraban en Madrid por el puente de Segovia y subían por la cuesta de la Vega a la calle Mayor. Los faroles municipales que vistos desde abajo parecían pocos, menos numerosos y menos brillantes que las estrellas, en la calle Mayor, aunque las luces de la ciudad de entonces parecerían ahora apagadas, deslumbraban a los pastores, excitaban a los mastines y amedrentaban a los carneros más que a las ovejas. Ellas eran las que parecían mantener el movimiento continuo del rebaño, estar acostumbradas a la noche artificial, ser las trasnochadoras. En la calle Mayor, del café de las Platerías salían ya los parroquianos a contemplar a los montaraces y generosamente se sacaban del bolsillo los terrones de azúcar que los cafés madrileños, también con generosidad, daban siempre de propina y querían con su dulzura  atraer a los perros albarraniegos; los mastines abrían sus fauces sangrientas enseñando las sanguijuelas que atrapaban en los arroyos, las mujeres chillaban, los parroquianos generosos desistían, excepto alguno, sin duda comerciante, que continuaba ensayando toda clase de tretas habituales en las relaciones cada vez más estrechas de hombre a perro, con el designio secreto, nada generoso pero natural en un comerciante precavido, de llevarse un buen guardián para su tienda. Alguna chulapa acariciaba con entusiasmo a un corderillo  y, en tal caso, nunca faltaba un chusco que hacía reír a los papanatas exclamando: “A ver si nos lo sirves en una fuente con muchas patatas”.

(…) El rebaño bajaba y subía a lo largo de la calle Alcalá, escoltado por los rudos mastines, seguido por los finos borriquillos cargados con las alforjas, las mantas, las trébedes, los calderos, los cuernos de aceite, y salía de Madrid cruzándose con el sol mañanero que por las Ventas del Espíritu Santo empezaba a ejercer su oficio de vendedor ambulante de rayos y dardeaba los ojos de los pastores ciegos”.

 

 

(Imágenes -1-trahumancia.- el país– el mundo- 20 minutos)

VOY A DORMIR

 

 

“Dientes de flores, cofia de rocío,

manos de hierbas, tú, nodriza fina,

tenme prestas las sábanas terrosas

y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera;

una constelación, la que te guste:

todas son buenas; bájala un poquito.

Dejame sola: oyes romper los brotes…

te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

para que olvides…Gracias. Ah, un encargo:

si él llama nuevamente por teléfono

le dices que no insista, que he salido…”

Alfonsina Storni– “Voy a dormir” – ‘Las grandes mujeres”

(Imagen – Andrew Wyeth)

REESCRIBIR Y CORREGIR

 

 

A la pregunta que se le hizo a Isak Dinesen sobre si reescribía muchas veces sus cuentos, contestó : » Oh, sí, lo hago, lo hago. Es infernal. Una y otra vez. Pues sólo si uno es capaz de imaginar lo que ha ocurrido…, de repetirlo en la imaginación, verá las historias, y sólo si tiene la paciencia de contárselas y volvérselas a contar ( yo me las cuento y me las vuelvo a contar), será capaz de contarlas bien».

«Yo no escribo borradores. Escribo la página uno muchas, muchas veces y luego sigo con la página dos. Amontono  hoja tras hoja  – decía a su vez Anthony Burgess – y cada una en su estado definitivo. La revisión la hago en cada página, no por capítulos ni por el libro entero». Alberto Manguel recordaba también el método de Kipling, que escribía todo, volvía al principio de la página  y, con la tinta más negra, se ponía a tachar todo lo obvio.

(Imagen: –  María Gato -2002-art space virginia miller galleries coral gables – Miami- artnet)

RECONOCIMIENTO A UN MAESTRO

 

“Querido señor Germain – (le escribe Albert Camus el 19 de noviembre de 1957 a su maestro en Argel, Louis Germain)

Esperé  a que se apagará un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido ( el Premio Nobel). Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, sin su enseñanza y su ejemplo, no hubiese sucedido nada de todo esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de corroborarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso en ello continúan siempre vivos en uno de sus pequeños escolares, que, pese a los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido. Lo abrazo con todas mis fuerzas”.

(Imagen -Albert Camus)

VIEJO MADRID (72) : BODEGONES DE PUNTAPIÉ

 

 

“Como refugio natural de la población equívoca y de acarreo de Madrid, y también de menestrales y artesanos – cuenta Deleito y Piñuela hablando de la mala vida en la España de Felipe lV -, eran famosos algunos ventorrillos, tabernas y bodegones de los arrabales y extramuros, correspondientes a la actual barriada de Lavapiés, donde abundaban espacios despejados que servían de solar,  especialmente dominical, a las clases humildes de la Corte. También existían los llamados bodegones de puntapié en los sitios céntricos, incluso en la Puerta del Sol. Uno de los más célebres por sus escándalos, era el situado en lo alto de la calle de la Montera, modesto artefacto de tablas, perteneciente a un Juan Rana. Allí se despachaban panecillos, molletes, garrapiñas de chocolate, arenques, jaleas, mermeladas y otros tentempiés, y se bebía aguardiente y bebidas imperiales, a cuyo reclamo acudían remendados hidalgos, capigorrones, ex soldados de Flandes, barateros, y toda suerte de rufianes de alquiler, que pasaban allí día y noche trasegando, y en espera del mejor postor para los oficios de su daga o su espada. De allí salían choques a cada paso con las rondas de alguaciles, el alcalde de noche y los soldados en activo, siendo frecuente que corriese la sangre por el llanado arroyo de la Montera, y que menudearan los homicidios”.

 

 

(Imágenes-1-Alcazar deMadrid- siglo XVll- Pinterest/ 2-Madrid siglo XVll- biblioteca virtual Miguel de Cervantes)

“PROFESIONALIZACIÓN” Y CREATIVIDAD

 

 

“¿Estamos verdaderamente seguros de que el objetivo principal de la enseñanza en las escuelas secundarias  debe ser la “profesionalización?” – escribe Nuccio Ordine enClásicos para la vida” (Acantilado)-. Privilegiar este aspecto “profesionalizador” significa perder por entero de vista la dimensión universal de la enseñanza. Reducir la formación educativa a la mera adquisición de un “oficio” acabaría por matar cualquier posibilidad de animar a los estudiantes a cultivar su espíritu de manera autónoma y a dar libre curso a su curiositas.

No se trata de una preocupación que incumba sólo a quienes militan en el campo de las ciencias humanas. Basta con releer el pasaje de un grandísimo científico, Albert Einstein, para percatarse del grave peligro que corremos.

”La escuela debe siempre plantearse como objetivo – dice Einstein enMis ideas y opiniones” – que el joven salga de ella con una personalidad armónica y no como un especialista. En mi opinión, esto es aplicable, en cierto sentido, incluso a las escuelas técnicas, cuyos alumnos se dedicarán a una profesión totalmente definida. Lo primero debería ser, siempre, desarrollar la capacidad general para el pensamiento y el juicio independientes y no la adquisición de conocimientos especializados”.

 

 

(Imágenes -1-Antonio Mancini – 1875- galería  nacional de arte moderna/ 2– Rimma Gerlovina and Valery Gerlovin- artnet)

UN LIBRO COMO UN HACHA

 

 

“Si el libro que estamos leyendo no nos despierta con un puñetazo en la crisma, ¿para qué lo leemos? ¿Para que nos haga felices, como tú escribes? Dios mío, también podríamos ser felices sin tener libros y, dado el caso, hasta podríamos escribir nosotros mismos los libros que nos hicieran felices. Sin embargo, necesitamos libros que surtan sobre nosotros el efecto de una desgracia muy dolorosa, como la muerte de alguien al que queríamos más que a nosotros, como un destierro en bosques alejados de todo ser humano, un libro ha de ser un hacha para clavarla en el mar congelado que hay dentro de nosotros. Eso creo yo”.

Franz Kafka – (carta  a Oskar Pollak del 27 de enero de 1904)

“Yo no tengo interés alguno por la literatura, lo que ocurre es que consisto en literatura, no soy ninguna otra cosa ni puedo serlo”. ( carta a Felice Bauer del 14 de agosto de 1913)

 

 

(Imágenes – 1- Franz Kafka- czech tv/ 2- Franz Kafka – El Mundo es 1)

VIAJES POR ESPAÑA (17) : LA ALHAMBRA

 

 

«Este palacio, aunque no muy grande – escribe el veneciano Andrea Navagero en su «Viaje por España» (1524- 1526) – es una edificación admirable con maravillosos jardines y sistemas de agua corriente, el más bello que existe en España. Tiene varios patios, todos con agua abundante, pero uno en particular con una acequia en el centro y repleto de espléndidos naranjos y arrayanes. Allí se encuentra una logia, que ofrece una panorámica hacia el exterior, y está situada bajo unos arrayanes de una altura tan impresionante que, prácticamente, se elevan hasta el balcón. Son tan frondosos, todos con copas igual de altas, que parecen un corredor cubierto de verde. El agua fluye por todo el palacio y, si se quiere, también por las habitaciones, algunas de las cuales son adecuadas para una exquisita estancia veraniega».

 

 

(Imágenes- La Alhambra- turismo de Granada)

ARCIMBOLDO

 

 

“Las Cabezas Compuestas de Arcimboldo (algunas de ellas se están exponiendo actualmente en el Bellas Artes de Bilbao) participan del tenor del cuento de hadas: de sus personajes alegóricos – como así quiso recordarlo Roland Barthes-.  Arcimboldodecía Barthes –  convierte la  pintura en un lenguaje en toda regla: dota a la pintura de una doble articulación. Sus cabezas se descomponen (…) Una concha sirve de oreja, un montón de peces forman el Agua, el Fuego se convierte en una cabeza envuelta en llamas. Arcimboldo encripta: encriptar significa al mismo tiempo ocultar y no ocultar; el mensaje está oculto en cuanto el ojo es desviado del sentido general por la atracción del detalle : ve primero, las frutas o animales amontonados; sólo gracias a un esfuerzo de distanciamiento, cambiando el nivel de percepción, capta otro mensaje (…)

 

 

«Oficialmente, Arcimboldo era retratista del emperador Maximiliano. Su actividad, sin embargo, abarcó mucho más que la pintura: compuso blasones y armas ducales, dibujó cartones para vidrieras y tapices, decoró cajas de órganos, e incluso inventó un método de transcripción musical, gracias al cual “una melodía podía representarse con pequeñas  manchas de color sobre el papel”; pero, sobre todo, se dedicó a entretener a los príncipes, inventando trucos, organizando divertimentos, creando juegos. Sus Cabezas Compuestas, que durante veinticinco años propuso a la corte de los emperadores de Alemania, no eran, en definitiva, sino un juego de salón”.

 

 

David Larkin, autor de “Arte fantástico”, incluye a Arcimboldo entre los “disidentes visionarios”, aquellos que optan por transmitir lo que sentían visualmente : fantasías en el arte, espejos de espejos; aquellos dedicados a la comunicación de lo inexplicable, y el pintor alemán Thomas Hafner confesaba : “yo no encuentro nada fantástico en el arte así llamado; éste es un aspecto de la realidad en busca de cordura más allá de los límites normales. Creo que el arte fantástico está emparentado con el sueño protector, que prolonga el sueño curativo y encuentra símbolos que convierten el terror en admiración, extrañeza y hermosura”.

Pero indudablemente son las extrañas Cabezas Compuestas de Arcimboldo los que le han hecho famoso y su obra fue muy valorada por los surrealistas que lo consideraban predecesor suyo.

 

 

(Imágenes.-1-Arcimboldo -slideshare/ 2-Arcimboldo- La Primavera- museo de Bellas Artes de San Fernando- Madrid/ 3-Arcimboldo-caminoverde/ 4-Arcimboldo- Flora-wikart)