MILAN KUNDERA

Cuando tenía 13, 14 años fui a clases de composición musical .— escribe Kundera en “Los testamentos traicionados”—. No porque fuera un niño prodigio sino por la púdica delicadeza de mi padre Eran tiempos de guerra, y un amigo suyo, compositor judío, tuvo que llevar la estrella amarilla ; la gente empezó a evitarlo. Mi padre, sin saber cómo expresarle su solidaridad, tuvo la idea de pedirle en el momento justo, que me diera clases. A los judíos entonces se les confiscaba el apartamento, que cada vez era más pequeño, para terminar en una pequeña vivienda en la que en cada habitación acampaban amontonadas muchas personas. En cada traslado había conservado su pequeño piano, en el que yo tocaba mis ejercicios de armonía o polifonía mientras unos desconocidos a nuestro alrededor se entregaban a sus quehaceres. De  todo aquello sólo  me han quedado mi admiración por él y tres o cuatro imágenes.Sobre todo esta: al acompañarme después de la clase él se detiene cerca de la puerta y me dice de pronto: “Hay  muchos pasajes sorprendentemente flojos en Beethoven. Pero  son estos pasajes flojos los que otorgan valor a los pasajes fuertes. Es como el césped,sin el cual no podríamos disfrutar del hermoso árbol que crece en él.” Curiosa  idea. Que se me haya quedado en la memoria es aún más curioso. Tal vez me haya sentido honrado de poder escuchar una  confesión confidencial del maestro : un ardid que sólo los iniciados tenían el derecho de conocer.  

Pequeña evocación de Milan Kundera, que acaba de fallecer.
Descanse en paz.

José Julio Perlado

Imágenes- 1 y 2 – Kundera / 3- Brno- Checoslovaquia

TERTULIAS EN LA ETERNIDAD (15) : RAY BRADBURY, STANISLAS LEM Y KAREL CAPEK

Ayer en la tertulia se enzarzaron  a discutir Stanislas Lem con  Ray Bradbury y con Karel Čapek sobre el tema de la ciencia ficción. Bradbury decía que en la eternidad ya  no hay ciencia ficción,  todo es realidad,  y esto nos lo decía desde su casa en Manhattan dentro de la eternidad, que se conserva igual que cuando vivía en la tierra, aunque ahora se sube por una rampa a través de una escalera  interior que sale del techo, y por allí Bradbury nos acompañó a todos,  levantó una trampilla, y enseguida vimos y pudimos tocar las nieves del Klimanjaro, que estaban húmedas, y que pertenecen a  una montaña nevada famosa por un cuento de Hemingway y también por una película de amores y pasiones.

Entonces allí,en la nieve, Bradbury que ha leído mucho, nos explicó los antecedentes de la ciencia ficción, unos antecedentes curiosos, por ejemplo el viaje a la luna de Cyrano de  Bergerac, otro viaje de Salgari, un relato de Julio Verne y muchas cosas más. Karel Čapek nos habló  de la guerra con las salamandras, que es uno de los libros que escribió en su vida, pero todos estábamos  muy interesados en cambio por el efecto de la nieve que estaba cayendo sobre la casa de Bradbury en Manhattan y que cubría los objetos de la mesa de Bradbury, sus cuadernos de trabajo, sus personajes y los libros preparados y amontonados antes de que el fuego los devorase.

Bradbury nos habló de la capacidad de asombrarse que se estaba perdiendo en el mundo, por ejemplo la aspiración, dijo,  de crear un día un “western” de marcianos, con sus revólveres desenfundados de las estrellas y los caballos alados galopando en el tiempo. Hay que seguir, nos dijo Bradbury, esa estela que trazaron Aristóteles, Platón y Lucrecio, pasando por los científicos deslumbrados por la ficción. Por eso es tan lógico que la nieve caiga aquí sobre mi despacho y que el Klimanjaro  sea la única lámpara que ilumina mi estudio. Así he escrito siempre. La nieve ha salvado mis libros del fuego y ha cubierto todo mi cuarto de blancura, para  que ahora, con solo levantar esta trampilla que habéis visto, uno pueda  tocar el gran monte y  los árboles sin moverse de su sitio. 

Así estuvimos durante mucho tiempo en la tertulia charlando sentados  encima de la nieve y  viendo Manhattan debajo de nuestros pies, todos atentos a lo que nos estaban diciendo. 

José Julio Perlado

Imágenes- 1- Kimanjaro/ 2- Manhattan/ 3 – Bradbury/ 4- nieve- wikipedia)