PÁJAROS Y ATLETAS : OLIMPIADAS 2012 (5)

“Lanzadores del disco. Jabalinas

que perforan los aires como halcones.

Mirlos maravillosos. Maratones

corridos por veloces golondrinas.

Pájaros de la tierra, serpentinas

de la pluma y el aire. Campeones

del deporte del trino. Verderones.

Vencejos planeando las esquinas.

Están aquí, en mis ojos. Montañeros

en trances y asunción de enredadera.

Avispas y floretes. Picos de oro.

Todos aquí, en las ramas. Ballesteros

del polen rubio. Olimpia verdadera

venida a mi jardín. Árbol sonoro”.

Ángel García López.-“Epinicio coral para el deporte y los atletas”.

(Imágenes- 1- Olimpiadas 2012.-30 de julio 2012.-foto Marcelo del Pozo.-a través de Reuters.-The New York Times/ 2.- pájaros.-Dmitry Dubikovskiy)

CARTA A UN ATLETA : OLIMPIADAS 2012 (4)

“Te envío esta hija tosca de una tejedora secuana – escribe el poeta latino Marcial -, un albornoz extranjero, vestidura bárbara, que tiene nombre de lacedemonio, regalo mezquino pero no despreciable en el helado diciembre, para que – si te desprendes el ceroma pegajoso o manejas la pelota tibia, o si arrebatas con tu mano el balón cubierto de polvo, si lanzas a uno y a otro lado el peso ligero como una pluma de un pelotón hinchado, si pretendes vencer en la carrera al ligero Atas – no entre el frío penetrante en tus húmedos miembros ni te empape Iris cargada con una súbita agua. Cubierto con este regalo te reirás de los vientos y las lluvias y no estarás tan seguro envuelto en una muselina de Tiro“.

Marco Valerio Marcial.

(Imagen.-Joaquín Sorolla y Bastida. – “En la barca de remos” (Zarauz).-1910.-colección particular

JUEGOS Y FILÓSOFOS : OLIMPIADAS 2012 (3)

“Pienso para mis adentros – escribe Séneca -cuántos hombres ejercitan los cuerpos y cuán pocos su carácter, cuánta concurrencia hay en un espectáculo pasajero y vano y cuanto abandono en los estudios nobles. (…) Particularmente revuelvo en mi mente esta idea: si el cuerpo mediante el ejercicio puede conseguir tal endurecimiento que le permite encajar a la vez puñetazos y puntapiés de muchos contrincantes, que permite a un hombre pasar la jornada aguantando un sol abrasador en medio de la ardentísima arena, impregnándose de su propia sangre; cuanto más fácilmente podría robustecerse el alma para encajar invicta los golpes de la fortuna y, hasta derribada en el suelo y pisoteada, poderse levantar. El cuerpo, en verdad, necesita de múltiples recursos para estar vigoroso; el alma se desarrolla, se nutre, se ejercita por sus propios medios. Estos luchadores precisan abundante comida, abundante bebida, abundante óleo, en fin, prolongado esfuerzo; tú alcanzarás la virtud sin  preparativos, sin gastos. Todo cuanto puede hacerte bueno lo tienes en ti mismo”.

“¡Cuántos golpes reciben los atletas en el rostro, cuántos en todo el cuerpo! – sigue diciendo Séneca  -. Pero soportan toda clase de tormentos por el afán de la gloria; ni los sufren tan sólo porque combaten, sino en orden a combatir: su misma preparación es un tormento. También nosotros superemos todo obstáculo; la recompensa que nos aguarda no es la corona, ni la palma, ni el tañido del heraldo que impone silencio antes de proclamar nuestro nombre; sino la virtud, la fuerza del alma y la paz conseguida para el futuro, si de una vez, en algún combate, hemos derrotado a la fortuna”.

(Imágenes:- 1.-Ryan Lochte celebrando su triunfo.-28 de julio 2012 -Emmanuel Dunand.-AFP/ 2.-Félix Elie Tobeen.-el nadador)

¿QUIÉN ES EL MEJOR? : OLIMPIADAS 2012 (2)

“Como en todos los grandes espectáculos deportivos – recuerda Barthes en “Del deporte y los hombres” -, el ritual de la inauguración se observa con solemnidad.  En ciertas épocas, en ciertas sociedades, el teatro tuvo una gran función social: reunía a toda la ciudad en una experiencia común, que era el conocimiento de sus pasiones. Hoy esta función la cumple, a su manera, el deporte. Pero la ciudad ha crecido: ya no es una ciudad, es un país, y muchas veces es, por decirlo así, el mundo entero; el deporte es una gran institución moderna metida en el molde ancestral del espectáculo. ¿Por qué hay que amar el deporte? Conviene recordar en primer lugar que todo lo que le sucede al jugador también le sucede al espectador. Pero mientras que en el teatro el espectador sólo es un mirón, en el deporte es un actor.

Y además, en el deporte, el hombre no se enfrenta directamente al hombre; entre ellos hay siempre un intermediario, una bola, una máquina, un disco, una pelota. Y esta cosa es el símbolo mismo de las cosas: uno es fuerte, hábil y valiente para poseerla, para dominarla. Aquí, mirar no solamente es vivir,  sufrir, esperar y comprender, sino que es también, y sobre todo, decirlo con la voz, con el gesto, con la cara: es manifestarlo ante el mundo entero. En una palabra, es comunicar.

Finalmente, hay en el hombre unas fuerzas, unos conflictos, unas alegrías y unas angustias; el deporte las expresa, las libera, las quema, sin dejar que nunca destruyan nada. En el deporte, el hombre vive el combate fatal de la vida, pero ese combate está distanciado por el espectáculo, reducido a sus formas, liberado de sus efectos, de sus peligros y sus vergüenzas: ha perdido su carácter nocivo, pero no su esplendor ni su sentido.

¿Qué es el deporte? El deporte responde con otra pregunta: ¿quién es el mejor?

Pero a esta pregunta de los antiguos duelos, el deporte le da un sentido nuevo, pues aquí la excelencia del hombre tan sólo se busca respecto a las cosas. ¿Quién es el mejor de los hombres para vencer la resistencia de las cosas, la inmovilidad de la naturaleza? ¿ Quién es el mejor para trabajar el mundo y dárselo a los hombres… a todos los hombres?”.

(Imágenes.-1.-Estadio de Wembley- Londres.-wikipedia/ 2.-estadio olímpico de Londres.-wikipedia/ 3.-antorcha de loa Juegos Olímpicos Londres 2012.-wikipedia)

“LO MEJOR ES EL AGUA” : OLIMPIADAS 2012 (1)

“Lo mejor es el agua, y también el oro, como ardiente fuego

que refulge en la noche coronando la soberbia riqueza.

Pero, si certámenes atléticos cantar anhelas, querido corazón, ni busques otro astro más cálido que el sol

que brilla por el día en el aire diáfano,

ni ensalcemos otra competición superior a la de Olimpia.

Allí el himno clamoroso se origina

gracias a la inteligencia de sabios poetas,

para que al hijo de Crono, Zeus, canten los que acuden

a la espléndida y feliz morada de Hierón”.

Píndaro. Olímpica

(Imagen.-corredores en los juegos panatenaicos.-ánfora.-siglo Vl a de C.)

VERANO 2012 ( 7) : ESTRELLAS

“Esos rasgos de luz, esas centellas,

que cobran con amagos superiores

alimentos del sol en resplandores,

aquello viven que se duele dellas.

Flores nocturnas son; aunque tan bellas,

efímeras padecen sus ardores;

pues si un día es el siglo de las flores,

una noche es la edad de las estrellas.

De esa, pues, primavera fugitiva

ya nuestro mal, ya nuestro bien se infiere.

Registro es nuestro, o muera el sol o viva.

¿Qué duración habrá que el hombre espere

o qué mudanza habrá que no reciba

de astro que cada noche nace y muere?”.

Don Pedro Calderón de la Barca.- jornada segunda de “El Príncipe Constante”.-Primera Parte de Comedias.-Madrid, 1640.

(Imagen.- nacimiento de estrellas en Orión)

VERANO 2012 (6) : FLORES DEL VERANO

“Rosa divina, que en gentil cultura

eres con tu fragrante sutileza

magisterio purpureo de belleza,

enseñanza nevada de hermosura;

amago de la humana arquitectura;

ejemplo de la vana gentileza,

en cuyo ser unió naturaleza

la cuna alegre y triste sepultura.

¡Cuán altiva en tu pompa presumida

soberbia el riesgo de morir desdeñas,

y luego desmayada y encogida

de tu caduco ser das mustias señas!

Con que con docta muerte y necia vida

viviendo engañas y muriendo enseñas.

Sor Juana Inés de la Cruz.- “Rosa divina, que en gentil cultura…

(Imágenes.-1.- Alexei Antonov/ 2.-Suart Park)

VERANO 2012 (5) : EL CAMPO

“Formaba de una quinta en campo hermoso

el Mayo, general de su terreno,

batallones floridos cuyo ameno

cuadro lucía en copias oloroso.

De las murtas en círculo frondoso

servía de trinchera el terrapleno

oponiendo a un reducto (de hojas lleno)

líquido curso, transparente foso.

Arbolaban las rosas las banderas;

en cada fuente su tambor se oía,

y cada flor estaba en sus hileras.

Montaba en lirios la caballería.

Eran picas las ramas lisonjeras,

y las mosquetas, la mosquetería”.

Don Juan de Ovando Santarem.“Ocios de Castilla”.-Málaga, 1662

(Imágenes.-1.-Kees van Dongen.-campos de trigo y amapolas/ 2.-Karl Nordström.– campo de avena.-Grez.

VERANO 2012 (3) : FRUTAS DEL VERANO

“Ya las cerezas rojas,

de la débil defensa de sus hojas,

están desafiando el apetito

porque en sus manos fértiles las cojas,

tan bermejas, tan lindas

que sin duda aspiraron a ser guindas,

pero porque favores les faltaron

con plazas de cerezas se quedaron.

(,,,)

Luego la multitud de las ciruelas

varias en el pellejo

quieren ya colocar su verde ollejo;

unas, por ser de monjas, melindrosas

otras por ser de damas, delicadas

y otras que patitiesas

porque las que son frailes viven gruesas.

También entre las cándidas mantillas

de las primeras flores,

salen ya madrugando las perillas,

de todas las primeras,

que por ser de la reina y ser tan niñas

parecen las meninas de las peras.

Ya la verde manzana

libreas de esmeralda se desnuda,

a los halagos de su amante Apolo;

más blanda y más galana

se viste de oro con cairel de grana;

tan buena que merece su hermosura

la cauta centinela,

si no del ángel del vergel primero,

la del hesperio al menos dragón fiero”.

Anónimo Aragonés

(Imágenes:- 1.-Qin Tianzhu— Fine Art Gallery/ 2 –Ben Schonzeit.-2010 / 3.-Paolo Scalera/ 4.-Ancha Gosnik Godec.-las manzanas de oro)

VERANO 2012 (2) : SER MARINERA

“Irme quiero, madre,

a aquella galera,

con el marinero,

a ser marinera.

Madre, si me fuere,

do quiera que vo,

no lo quiero yo,

que el Amor lo quiere.

Aquel niño fiero,

hace que me muera

por un marinero

a ser marinera.

El que todo puede,

madre, no podrá,

pues el alma va,

que el cuerpo se quede.

Con él porque muero

voy, porque no muera,

que si es marinero,

seré marinera.

Es tirana ley

del niño señor,

que por un amor

se deseche un rey.

Pues desta manera

quiere, irme quiero

por un marinero

a ser marinera.

Decid, ondas, ¿cuándo

vistes vos doncella,

siendo tierna y bella,

andar navegando?

Mas ¿qué no se espera

de aquel niño fiero?

Vea yo quien quiero,

ser marinera”.

Luis de Camoens.-“ Con el marinero…”

(Imágenes.-1.-Yuko Shimizu.-bibliodyssey/ 2.-Guillaume Maguet/ 3.-Ivan Aivazovsky.- arthistoryarchive com)

LIBROS COMO MEDICINA

“¿Por qué, en ciertos momentos de nuestra vida, escogemos la compañía de un libro y no de otro?- se pregunta Alberto Manguel en El sueño del Rey Rojo” -.  La lista de títulos que Oscar Wilde solicitó en Reading Gaol incluía “La isla del tesoro” de Robert Louis Stevenson y un método de conversación para principantes en francés e italiano. Alejandro Magno llevaba a sus campañas una copia de “La Ilíada” de Homero. Al asesino de John Lennon le pareció adecuado leer “El guardián entre el centeno” de J. D. Salinger cuando estaba planeando su crimen”, y así va desgranando Alberto Manguel sus reflexiones en su interesante obra en torno a “Lecturas y relecturas sobre las palabras y el mundo” (Alianza).

Indudablemente las afecciones del alma y los vaivenes de la vida – la violácea melancolía, la aceleración de la existencia, el paso del tiempo, los decaimientos y las exaltaciones, las estaciones del año y hasta las horas de día – empujan nuestras manos hacia lomos de libros singulares y nuestros ojos se asoman a diversos cristales de lecturas. “¿Leer en el mar? – se preguntaba Azorín – ¿ Leer en la montaña? ¿ Leer en la tierra nativa? ¿ Leer en tierras extrañas? En cada una de esas lecturas somos distintos”. “Así como para las enfermedades corporales hay copiosísimo número de medicinas – recordaba también Rodríguez Marín -, también hay muchas y muy eficaces pra los males del espíritu: su botica son los buenos libros”.

Cuando se adentra uno en una copiosa biblioteca el tiempo acumula la densidad de cuanto se escribió y las imaginaciones encuadernadas dejan pasar horas de páginas, vienen deprisa las curiosidades y muy despacio las relecturas, vienen precisas las anotaciones en los márgenes y llega el silencio, el silencio toca el pensamiento y el sentimiento, la soledad acompaña. “Desde hace siete años – confiesa Manguel -, vivo en una antigua casa parroquial de piedra en Francia, al sur del Valle del Loira, en una aldea de menos de diez casas. Escogí este lugar porque junto a la casa había un granero, medio derribado hace siglos, de tamaño suficiente para dar cabida a mi biblioteca de unos treinta mil libros, reunidos a lo largo de seis décadas itinerantes. Sabía que cuando los libros encontraran su lugar, encontraría el mío”.

(Imágenes.-1.-biblioteca de Alberto Manguel.-studio bibliográfico Apuleyo/ 2.- Harriet  Backer.-La biblioteca de Thorvald Boeck)

VERANO 2012 (1) : MIRADA DE INFANCIA

“Delante del pueblecito está sentado un enanito,

detrás del enanito se levanta un montecito,

del montecito baja un arrroyito,

sobre el arroyito flota un tejadito,

bajo el tejadito hay un cuartito,

en el cuartito está sentado un muchachito,

detrás del muchachito hay un banquito,

sobre el banquito se encuentra un armarito,

en el armarito hay una cajita,

en la cajita se aloja un nidito,

ante el nidito está sentado un gatito,

tengo que fijarme en este lugarcito”.

J. P. Vich.Steckenpferd und Puppe (“Caballito y muñeca“) , Nördlingen, 1843

(Imagen.-Riviere.-Simpatía.-1878.-Tate Gallery.-Londres)

FAULKNER

“99 % de talento… 99 % de discipilina… 99% de trabajo – repetía Faulkner dando su fórmula para ser un buen novelista en la entrevista que mantuvo en 1956 con Jean Stein– . El novelista nunca debe sentirse satisfecho con lo que hace. Lo que se hace nunca es tan bueno como podría ser. Siempre hay que soñar y apuntar más alto de lo que uno sabe que puede apuntar. No preocuparse por ser mejor que sus contemporáneos o sus predecesores. Tratar de ser mejor que uno mismo. (…) El único ambiente que el artista necesita es toda la paz, toda la soledad y todo el placer que pueda obtener a un precio que no sea demasiado elevado. Un mal ambiente sólo le hará subir la presión sanguínea, al hacerle pasar más tiempo sintiéndose frustrado o indignado”.

(….) El escritor no necesita libertad económica. Todo lo que necesita es un lápiz y un poco de papel. Que yo sepa, nunca se ha escrito nada bueno como consecuencia de aceptar dinero regalado. El buen escritor nunca recurre a una Fundación. Está demasiado ocupado escribiendo algo. Si no es bueno de veras, se engaña diciéndose que carece de tiempo o de libertad económica. (…) Nada puede destruir al buen escritor. Lo único que puede alterar al buen escritor es la muerte”.

Más de una vez me he referido a Faulkner en Mi Siglo. Repaso de nuevo el análisis que sobre “El ruido y la furia” publicó una autoridad  sobre el novelista norteamericano como fue Carvel Collins en “Naturalismo y tragedia” y el ensayo de Salvatore Quasimodo, “La guerra y lo cotidiano“, sobre “La paga de los soldados“. Pero sobre todo escucho siempre la voz de quien fue mi maestro en la literatura y en las lecturas, don Francisco Ynduráin Hernández  – al que también evoqué aquí con emoción y agradecimiento – adentrándose y explicándome hace años la gran novela “Luz de agosto”.

(pequeño recuerdo de William Faulkner cuando esta semana se han cumplido los cincuenta años de su muerte)

(Imágenes:- 1.-William Faulkner/ 2.- despacho de Faulkner -Oxford- Misisípi)

MAR EN SOLEDAD

“En ti estás todo, mar, y sin embargo,

¡qué sin ti estás, qué solo,

qué lejos, siempre, de ti mismo!

Abierto en mil heridas, cada instante,

cual mi frente,

tus olas van, como mis pensamientos,

y vienen, van y vienen,

besándose, apartándose,

con un eterno conocerse,

mar, y desconocerse.

Eres tú, y no lo sabes,

tu corazón te late y no lo siente…

¡qué plenitud de soledad, mar solo!”

Juan Ramón Jiménez.-“Diario de un poeta recién casado”

(Imagen.-Rory Donaldson.- Winkleman Gallery.-Nueva York)

CINE Y LITERATURA

“El murmullo de la contemplación le hacía decir a Sábato con sus problemas de vista:” Cuando me leen un fragmento de Los hermanos Karamasov se produce en mí como una vibración física, corporal. Algo que me atraviesa y corre por mi sangre. Pienso que se debe a que la literatura no ha sido para mí una actividad separada de la vida (…) Debería pensarse en esto ahora que la literatura y el arte en general están tan desacralizados. Debería pensarse seriamente el valor que tienen en la vida del hombre las grandes narraciones”. Las conflictivas relaciones entre Dmitri, Ivan, Smerdjakov y el adolescente Alëša, los diálogos, las confidencias, las confesiones de los espíritus enfrentados de los Karamasov no pueden liquidarse con esa frase sintética de muchas gentes al concluir un vídeo: “Ya lo he visto”, dicen. Y no volverán a él nunca más. Lo han visto resumidamente, pero es muy probable que no lo hayan contemplado, no se han adentrado, no ya en las descripciones decimonónicas de las habitaciones, sino en los matices de las tormentas humanas. “Ya he visto El Gatopardo, “ya he visto La muerte en Venecia”, “ya he visto El doctor Zhivago. Son visiones (a veces excelsas, a veces incluso superiores a las de las obra literarias, a veces no), pero visiones que únicamente recorren la cinta del lenguaje fílmico, el tratamiento del cine, y que deberían completarse con la lectura. La elegante suntuosidad del estilo de Lampedusa, la finura de composición de Thomas Mann, las poesías de Pasternak que Yuri Zhivago dedica a Lara quedan sin contemplación y sin goce, no se asoma el ojo humano para seguir los rasgos de la pluma del escritor, no se aprende a observar literariamente ni a contar historias (además de en la pantalla) sobre el papel, no se demora uno disfrutando con los pliegues de los párrafos, de los diálogos y de las palabras.

Y si nos vamos a la construcción de ciertas escenas literarias que no han sido llevadas al cine y que no han sido transformadas por el movimiento de la cámara, descubriremos en algunos libros hallazgos llenos de matices y (bajo la apariencia de su naturalidad) toda la dificultad y el dominio que supone escribirlos.

Así ocurre, por ejemplo, entre muchos otros, con el relato “En la linde de los árboles (Alianza) del escritor austriaco Thomas Bernhard en el que, en diversos planos, cuenta cómo alguien que está escribiendo una carta a su novia cuenta a la vez lo que está viendo en esos momentos en la sala de la hospedería en la que escribe, y mientras describe lo que ve, piensa en lo que está escribiendo, y (a la vez que piensa), escribe y mira. Y todo eso casi simultáneamente, todo hábilmente entrelazado:

    ” Al entrar en la sala [está hablando de una pareja que ha entrado en la hospedería] no me habían visto al principio, pero luego, como vi, se sobresaltaron al verme y me saludaron con la cabeza, pero no volvieron a mirarme. Yo acababa de empezar a escribir una carta a mi novia: que era más sensato, escribí, esperar todavía un poco en casa de sus padres, hasta que yo me hubiera aclimatado en Mühlbach; sólo cuando hubiera conseguido fuera de la hospedería, “posiblemente en Tenneck”, escribí, dos habitaciones para nosotros, debía venir ella. Ella me había escrito en su última carta, prescindiendo de las acusaciones contra sus padres, carentes de comprensión, que tenía miedo de Mühlbach, y yo le respondí que su miedo era infundado. Su estado, decía ella, se había vuelto tan enfermizo, que tenía miedo de todo.”

     “Al fin y al cabo hay tres hospederías en Mühlbach”, escribí, pero es imprudente escribir eso, pensé, y taché la frase, tratando de hacerla ilegible, y decidí por fin escribir por tercera vez toda la carta. (En los últimos tiempos escribo todas mis cartas tres o cuatro o cinco veces, siempre para contrarrestar mi excitación mientras escribo una carta, tanto en relación con lo que escribo como con mis pensamientos.) La gendarmería era una buena base para los dos, estaba escribiendo precisamente de mi aumento de sueldo, de unos ejercicios de tiro que se harían a finales de otoño en Wels, cuando los dos, curiosamente la muchacha primero y detrás de ella el joven, entraron en la sala; de la mujer del inspector que estaba enferma del pulmón y perdida, y procedía de la Cilli eslovena. Seguía escribiendo, pero me daba cuenta de que tampoco podría enviar esa carta, los dos jóvenes atrajeron desde el primer instante mi atención; comprobé una falta de concentración súbita y completa por mi parte en relación con la carta y con mi novia, pero seguí escribiendo disparates para poder observar mejor a los dos forasteros fingiendo que escribía. Me resultaba agradable ver de pronto rostros nuevos, en esta época del año, como ahora sé, no vienen nunca forasteros a Mühlbach, y por eso era tanto más extraña la aparición de los dos, de los que supuse que él era artesano y ella estudiante, los dos de Carintia. Luego, sin embargo, me di cuenta de que los dos hablaban un dialecto de la Estiria. Recordé una visita a mi primo estirio, que vive en Kapfenberg, y supe que los dos eran de la Estiria, así hablan allí (…)”.

Como se ve, hay aquí toda una serie de movimientos en la escena que una cámara cinematográfica relataría con esfuerzo y sin duda con habilidad, pero esta vez la pericia del lenguaje literario no es ni mejor ni peor, sino distinta y al seguir esos movimientos de la pluma del escritor, esos vaivenes entre la interioridad y lo externo, entre los pensamientos y las acciones, se adquiere sin duda un aprendizaje de cómo dominar bien los resortes de una narración. Cómo intentar ceñir con el estilo todos los planos de una situación”.

(J. J. Perlado ” El ojo y la palabra”, págs 167- 170)

(pequeña evocación cuando aparecen en castellano las Cartas de Thomas Bernhard a su editor)

(Imágenes: 1.-Claudia Cardinale en “El Gatopardo” de Visconti -1963/ 2.-Pasternak en Peredelkino.-1958.-Cornell Capa/ 3.–Thomas Bernhard/ 4.- “El proceso” de Kafka, película de Orson Welles/ 5.- Anthony Hopkins y Emma Thompson en “Lo que queda del día”, basada en la novela de Kazuo Ishiguro)