LA MEMORIA Y EL ARTE

libros-688j-bibliotecas-dave-muller-1999

 

“Lo que tienen en común la memoria y el arte es el don de la selección, el gusto por el detalle. Aunque esta observación puede parecer halagadora para el arte (el de la prosa en particular), parece ofensiva para la memoria. Y la ofensa es merecida. La memoria contiene detalles precisos, no la visión de conjunto: los momentos culminantes, por decirlo así, no la totalidad del espectáculo. La convicción de que de algún modo recordamos todo de una manera total, la convicción que permite a la especie hunana seguir existiendo, es infundada. Más que a ninguna otra cosa, la memoria se asemeja a una biblioteca en desorden alfabético y sin obras completas de nadie en particular”.

Joseph Brodsky -“ Less Than One” (1986)

 

dave-muller-blum-poe

(Imagen.1.–Dave Muller- 1999/ 2 Dave Muller- Blum Poe

ZHIVAGO, OMAR SHARIF

 

escritores.-6gttny.-Pasternak.-russkayaliteratura

 

“Sobre toda la tierra la tormenta

hasta el confín postrero.

Una vela quemábase en la mesa,

se quemaba una vela.

 

nieve- vvjju-Andrei Milnikov- mil novecientos setenta

 

Como en verano, enjambres de mosquitos

sobre la llama vuelan,

tal los copos de nieve en el cuadrado

cristal de la ventana.

 

estaciones.-yyh.-invierno.-nieve.-Irina Novikova

 

La tormenta imprimía sobre el vidrio

círculos y saetas.

Una vela quemábase en la mesa,

se quemaba una vela.

 

 

paisajes.-43jjn.-Ansel Adams.-Los árboles y la nieve-1933.-camaraobscura

 

Sobre el techo, que estaba iluminado,

se acostaban las sombras.

Cruzados brazos y cruzadas piernas

y cruzados destinos.

 

estaciones.-578j.-invierno.-nieve.-Theodor Severin Kittelsen.-1857-1914

 

 

Caía dando un golpe sobre el suelo

un par de zapatillas

y lágrimas de cera de la vela

caían sobre el traje.

 

nieve-rffg-árboles- Viktor Astaltsev- robles antiguos

 

Y todo se perdía en una niebla

de nieve cana y blanca.

Una vela quemábase en la mesa,

se quemaba una vela.

 

 

nieve-ccvgy-Alexei Kondratevich Savrasov- mil ochocientos setenta y cinco

 

Desde un rincón, sobre la vela, un soplo,

y al momento una fiebre

de tentación alzaba en cruz las alas

como si fuera un ángel.

 

cine.-t7u88.-Omar Sharif.-1965.-Juan Gyenes

 

La tormenta duró todo febrero

y, continuadamente,

una vela quemábase en la mesa,

se quemaba una vela”.

Boris Pasternak.-“Noche de invierno“- “Poesías de Yuri Jivago”

(En la muerte de Omar Sharif)

 

pasternak.-

 

(Imágenes.- 1.- Pasternak- kayaliteratura/ 2.- Andrei Milnikov- 1970- pinterest/ 3.- Irina Novikova– galery russia/ 4.-Ansel Adams– 1933- camaraobscura/ 5.- Theodor Severin Kittelsen/6.- Viktor Astaltsev art katalog com/ 7.-Alexei Kundvatevich Savrasov– 1875/ 8.-Omar Sharif-Juan Gyenes– 1965/ 9.- Pasternak)

 

LA GRAN GUERRA (y 2)

guerra.vvggy-Max Beckmann- Declaración de guerra- mil novecientos catorce

“Los regimientos llegaban por la carretera de Allenstein todavía con el impulso que mueve al combate, dispuestos a atravesar la ciudad y seguir adelante, adonde tenían ordenado, pero lo mismo que sucede en el cuento, cuando a los primeros pasos que da más allá de la raya encantada pierde el héroe sus fuerzas y deja caer la espada, la lanza y el escudo, sometido ya por completo al poder del hechizo, en cuanto pisaron las primeras calles algo invadió a los batallones: su paso se

guerra-vdde-Christopher RW Nevinson- mil novecientos dieciseis

descompuso, las cabezas giraron a un lado y a otro, amainó hasta desaparecer el impulso que les hacía avanzar hacia el ruido del combate; dejó de existir sobre ellos la voluntad de la brigada y de los regimientos, nadie les incitaba a seguir, no acudían enlaces con nuevas órdenes. Y los batalllones, Dios sabe por qué

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empezaron a torcer a derecha e izquierda buscando en la ciudad un hueco; también quedó paralizada la voluntad única de los batallones, las compañías pasaron a vivir por su cuenta, desintegrándose a su vez en secciones. Y lo más asombroso, nadie mostraba extrañeza, era como si soplase un viento encantado que hacía perder las fuerzas (…) A un lado, bajo un abeto y sentado en ancho y tosco banco campestre sin respaldo, el comandante en jefe, aunque a la vista de todos, parecía hallarse en un despacho aparte. Tenía sobre el banco el sable dorado y el portaplanos, se había quitado la gorra y se enjugaba de vez en cuando la alta y

guerra-vwwse-Paul Nash- el saliente- mil novecientos diecisiete

desnuda frente, por más que no podía tener calor a la sombra aireada, donde se derramaba el fresco de agosto. Para desesperación de su Estado Mayor, hacía ya varias horas que estaba allí sentado, con el cuello tenso, escasos y pocos movimientos, mortecino mirar y respuestas afables, como siempre, pero monosilábicas. Quizá pensara por todos buscando la salida. Quizá había

guerra-vvbby-Christopher RW Nevinson- mil novecientos diecisiete

olvidado pensar que tenía a sus órdenes todo un Ejército. Apoyado en el banco sobre las dos manazas, podía estar media hora mirando inmóvil el suelo delante de él. No dormitaba, no descansaba, no pasaba el tiempo en espera de noticias: pensaba y se torturaba, y su pensamiento caía sobre su cabeza con el peso de una

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roca, por la cual se enjugaba el sudor (…) Era insólita la mezcolanza de aquellas unidades a las que nadie daba orden alguna. Era insólita la llegada de un general sin que nadie diera orden de formar, de alinearse, sin que doscientas gargantas respondieran unánimes. Más insólito aún era el propio general: con la gorra en la mano desmayada y la cabeza desnuda bajo el refulgente sol, con una expresión no de poderío, sino de solidaridad, de tristeza. Era como una fiesta eclesiástica, pero extraña, sin doblar de campanas, sin los alegres pañuelos de la mujeres del pueblo:

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habían acudido en su carros ceñudos mujiks de las aldeas vecinas y pasaba ante ellos quizá un truhán, quizá un pope a caballo y les prometía tal vez la tierra, tal vez una vida paradisíaca por los sufrimientos en ésta. El comandante en jefe no gritaba a los soldados, no les ordenaba ir a ninguna parte, no les pedía nada. Preguntaba en voz baja y afable a los más próximos: “¿De qué unidades sois, muchachos?” (respondían) ; “¿Son muchas las bajas?” ( respondían),  se persignaba en memoria de los caídos; “¡Gracias por vuestro servicio a la patria!”,

La Mitrailleuse 1915 by Christopher Richard Wynne Nevinson 1889-1946

saludaba con la cabeza a un lado, a otro. Y los soldados no sabían cómo responder; contestaba al general un suspiro o un un gemido de sonidos incompletos, que no llegaba a ser un “¡cumplimos con nuestro deber!” Y así pasaba el comandante en jefe. Más adelante se repetía la escena: “¿ De qué unidades sois, muchachos?… ¿ Son muchas las bajas?… ¡Gracias por vuestro servicio a la patria!”.

Alexandr Solzhenitsin.“Agosto 1914”

(Recuerdos de vidas únicas al cumplirse un siglo de la Primera Guerra Mundial)

guerra-vvgu- Cristhoper RW Nevinson- los caminos de la gloria- mil novencientos diecisiete

(Imágenes.-1.- Max Bekmann.- Declaración de guerra- 1914/2.- Christopher RW Nevinson- 1916/3-Paul Nash– 1918- National gallery of Canadá- Otawa/4- Paul Nash.-el saliente- 1917/5- Christhoper RW Nevinson– 1917/ 6.- André Mare– autorretrato carnet 2.- 1916- Historial de la Gran Guerra.- Peronns/7.-Lovis Corinth– retrato de Hermann Struck- 1915/ 8.-Nevinson- la ametralladora-Tate Britain/ 9-Christopher RW Nevinson- los caminos de la gloria- 1917)

NADIE ESTARÁ EN LA CASA

estaciones.-iinh.-invierno.-nieve.-Daniel Gerhartz

Nadie estará en la casa,

sólo las penumbras, sólo

el día de invierno en las ventanas

de cortinas abiertas.

sólo los terrones blancos y mojados

cayendo velozmente por los vidrios

Sólo los tejados, nieve y además

de tejados y nieve: nadie.

La escarcha volverá a crecer

y me volverá a tomar

la angustia del  invierno pasado

y las obras sin terminar.

De nuevo me punzará

la aguja de antiguas culpas

y el hambre volverá a estrechar

el abrazo sobre nuestra casa.

nieve.-5gb.-Jareck Troch

De repente en las cortinas

temblará una presencia

tus pies medirán el silencio,

Y, como el futuro, entrarás…

aparecerás en la puerta

en algo blanco, sin adornos,

en algo hecho de las telas

para los copos de nieve.”

Boris Pasternak (1931)

Parc de Sceaux, Cerisiers Japonais1983 or '89

(Imágenes.- 1.- Daniel Gerhartz/  2.  Jareck Troch/ 3-Edouard Boubat.-1983)